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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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14 Octubre 2020 04:00:00
Un ‘autorrobo’; tapadera del crimen contra niños
Una fuente de la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México reveló a Itinerario Político, que el supuesto “robo” de medicamentos contra el cáncer –urgente para miles de niños enfermos en México– en realidad habría sido “un autorrobo”.

Sí, la fuente consultada –que pidió el anonimato– dijo que, según las pruebas y las declaraciones del supuesto testigo, no se sostiene la versión del robo y que, por el contrario, todo parece un montaje para ocultar algo.

¿Y qué estarían ocultando?, preguntamos.

“Puede ser la inexistencia de los medicamentos…”, explicó la fuente.

Es decir, que todo apunta a que el supuesto “robo” de fármacos contra el cáncer –que habría sufrido la empresa Novag– en realidad pudo ser un montaje del Gobierno federal o de la CDMX, para justificar la indolencia oficial para atender a miles de niños, muchos de los que mueren a diario ante el desdén presidencial.


Pero vamos por partes.

Según la fuente, que contactó a Itinerario Político, el robo se habría llevado a cabo la madrugada del domingo 4 de octubre, cuando un camión de carga y otros vehículos entraron a los patios de la empresa Novag y, en menos de 30 minutos, cargaron poco más de 40 mil unidades de un medicamento contra el cáncer que, según el Gobierno mexicano, se había adquirido de manera urgente a la empresa argentina Kemex.
Lo curioso, es que a pesar de que los medicamentos supuestamente robados cuestan millones de dólares, ningún ejecutivo de las empresas Novag y Kemex denunció el robo, el domingo 4 de octubre.

¿Por qué no presentó la denuncia del robo ningún ejecutivo de las empresas afectadas, si lo supuestamente robado cuesta millones de dólares?

¿De verdad no existe una empresa aseguradora, que debió presentar la denuncia, por una pérdida millonaria?

En realidad, la única referencia que se tiene es una carpeta de investigación de la Procuraduría de Justicia de la CDMX, en la que aparece la declaración de un supuesto vigilante de la empresa Novag –de donde habría sustraído los medicamentos– quien revela detalles no solo incoherentes sino inverosímiles del supuesto robo.

Pero no es todo. Resulta que ninguna autoridad se atrevió a hacer público el robo. Los padres de familia de los niños enfermos de cáncer habrían sido informados cuatro días después, es decir, el 9 de octubre del 2020, en la Secretaría de Salud.

Sin embargo, hasta el 9 de octubre ninguna autoridad había revelado el supuesto robo. Y, peor, si nadie sabía, nadie había investigado nada.

Y, por si fuera poco, fue la propia Secretaría de Salud, la que pidió a los padres de niños enfermos de cáncer, que ellos hicieran la denuncia pública del presunto robo.

Por eso, de nuevo obliga la pregunta.

¿Por qué un robo como ese, de 40 mil unidades de un fármaco que cuesta millones de dólares, no es denunciado oficialmente por la empresa o las empresas afectadas y menos por el Gobierno mexicano?

Lo cierto, sin embargo, es que la fuente de la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México –que contactó a Itinerario Político– dice que, según los videos del supuesto robo, en realidad los presuntos ladrones tuvieron todo lo necesario para ingresar a los patios de la empresa, para identificar lo robado, para operar los montacargas y para salir sin ningún problema, en tiempo récord, de no más de 30 minutos.

Peor, dice la fuente, que en la carpeta de investigación no aparecen las facturas que acrediten la compra a la empresa argentina Kemex –por parte del Gobierno mexicano– de los medicamentos supuestamente robados.

Y, curiosamente, la empresa argentina Kemex es la misma a la que el Gobierno de México obligó a retirar del mercado –en marzo– dos lotes de fármacos contra el cáncer, que no cumplían con las especificaciones sanitarias.

La hipótesis de la fuente –que se atrevió a denunciar ante Itinerario Político las irregularidades del presunto robo– es que en realidad se trata de un “autorrobo” de los medicamentos ya antes incautados y retirados del mercado. Por eso, a nadie de las empresas Kemex y Novag le importó hacer la denuncia.

Y también por eso no existen las facturas de la supuesta compra por parte del Gobierno de México, a la empresa Kemex, de 40 mil unidades de fármacos contra el cáncer.

En resumen, todo indica que el Gobierno de López Obrador fabricó un supuesto robo, para justificar la inexistencia de medicamentos para salvar la vida de miles de niños con cáncer.

Es decir, se confirma que el de López Obrador es un Gobierno criminal.

Al tiempo.
23 Noviembre 2020 04:00:00
¡Mentir, la solución mágica de Obrador!
Tenía razón el Presidente mexicano cuando acuñó una de sus más cuestionadas ocurrencias. Como lo recuerdan, al inicio de su gestión dijo, palabras más palabras menos, que “gobernar no tiene ninguna ciencia”.

Y es cierto, gobernar “no tiene ciencia” frente al poderoso instrumento llamado “mentira de Estado”, solución mágica para todos los problemas que, de manera patológica, emplean tiranos como López Obrador.

Eso sí, el ejercicio cotidiano de mentir requiere, por lo menos, una dosis titánica de cinismo, caradura, impudicia, desvergüenza, procacidad, descaro y desfachatez; todas conductas que marcan la pauta en el Presidente mexicano, en su Gabinete, su partido y sus legisladores.

Así, por ejemplo, López Obrador miente cuando habla de la catástrofe en que se ha convertido la pandemia en México; miente cuando esconde las cifras reales de muertos; cuando oculta la responsabilidad del Estado en cientos de miles de vidas perdidas; cuando engaña a México y al mundo sobre su criminal gestión.

Miente cuando inventa distractores a la tragedia de más de 100 mil vidas perdidas y llega al extremo procaz de festejar hazañas beisboleras, en lugar de evitar miles de muertes y millones de contagiados por Covid-19.

Miente cuando convierte en propaganda su diario espectáculo matutino, en lugar de modificar la estrategia que ha convertido a su Gobierno y a él mismo en criminales de Estado, responsables de la mayor mortandad en la historia mexicana, en solo seis meses.

Miente cuando oculta el desabasto de medicamentos, de vacunas, de camas para atender a los enfermos de coronavirus; miente cuando dice que la pandemia está bajo control y cuando culpa al pasado de todos los errores y los horrores del presente y de su Gobierno.

Miente Obrador cuando se niega al uso de cubrebocas; mintió cuando dijo que los mexicanos podían abrazarse, cuando desestimó la letalidad de la pandemia y miente cuando cuestiona a los medios críticos de su fallida gestión frente al Covid-19; como lo hizo con el diario El País y como lo hace a diario con Reforma y El Universal.

Miente cuando acude a Tabasco solo para “taparle el ojo al macho”; miente porque cientos de miles de damnificados no solo han sido abandonados por su Gobierno, sino que el propio Presidente ordenó feos montajes que ofenden a las víctimas de la desgracia.

Mintió cuando en campaña y frente al G-20 pregona que su prioridad serían los pobres y hoy deja indefensos a los pobres, al quitar la educación de calidad, los servicios médicos, el empleo y hasta quitarles el futuro.

Mintió el Presidente mexicano cuando en campaña prometió un crecimiento de entre 4 y 6% del PIB y hoy su Gobierno tiene a la economía mexicana en la ruina, con un crecimiento negativo de 10%; mintió cuando dijo que bajaría el precio de los combustibles y la energía eléctrica.

Miente López Obrador cuando habla de bienestar para los mexicanos, pero millones de familias han sido enviadas al

desempleo, cuando millones regresaron a la pobreza extrema; mintió cuando destruyó el aeropuerto de Texcoco; cuando destruyó el Seguro Popular, cuando destruyó el Fonden, cuando destruyó las guarderías; mintió cuando acabó con los fideicomisos, cuando dejó sin protección a niños y mujeres con cáncer.

Miente el Presidente cuando oculta las verdaderas cifras de violencia y muerte; cuando se carcajea por las masacres, cuando oculta su alianza con las bandas criminales; cuando dejó en libertad a su aliado Ovidio
Guzmán.

Miente López Obrador cuando habla de honestidad, sobre todo frente a las evidencias contundentes de un saqueo generalizado del dinero público en todas las dependencias federales; miente cuando dice que se acabó la corrupción, al tiempo que solapa corruptelas de todo su Gabinete, su partido, de los gobiernos de Morena y hasta de sus parientes.

Miente Obrador al acusar de corruptos a los gobiernos pasados, cuando su gestión no tolera una revisión elemental de transparencia y rendición de cuentas; miente cuando habla de democracia y no tolera la menor crítica; miente cuando todas las mañanas protagoniza un circo con supuestos periodistas que no son más que lacayos a sueldo, mientras ordena linchar a los verdaderos periodistas críticos; cuando somete a los grandes medios y cuando fusila a los intelectuales, en cadena nacional de televisión.

Miente López cuando dice que antes no había democracia, frente a las pruebas contundentes de que en su Gobierno han muerto no solo la División de Poderes sino los contrapesos; miente cuando el mismo Presidente sometió a los poderes Legislativo y Judicial; cuando compró al INE y al Tribunal Electoral; cuando fusila y fustiga a los gobernadores que se atreven a disentir.

Y miente cuando dice a los miembros del G-20 que no hay lugar para el autoritarismo cuando su Gobierno es una dictadura. En efecto, “gobernar no tiene ninguna ciencia”, cuando el que gobierna es un mentiroso
patológico.

Al tiempo.
20 Noviembre 2020 04:03:00
¿Y por qué hasta hoy indagan al general?
Las preguntas son obligadas.

¿Por qué hasta hoy las autoridades mexicanas decidieron investigar al general Salvador Cienfuegos, después de que el Gobierno de Estados Unidos lo indagó, lo llevó a prisión, para luego desechar los cargos en su contra?

¿Qué caso tiene –para el Gobierno de México– investigar a un general de cuatro estrellas, exsecretario de Sedena, a quien la justicia norteamericana encontró “no culpable”?

¿Existe un mexicano, con dos dedos de frente, convencido de que México investigará y sancionará al general Cienfuegos, luego del penoso espectáculo de la justicia mexicana como la de “El Chapito”?

¿Qué es, en realidad, lo que motivó el retiro de los cargos contra el general Cienfuegos, a la luz de la alianza electorera entre los presidentes Obrador y Trump y la victoria del candidato Biden?

¿Será que se trata de una primera decisión del presidente electo, Joe Biden, que manda decir al Presidente mexicano que no avala los acuerdos y los pactos entre AMLO y Trump?

¿Qué oculta el Gobierno de México, cuando a trompicones y de forma precipitada recurre a otro grosero montaje mediático, para tratar de componer una retórica justiciera que, en el fondo, no era más que una alianza político electoral entre los presidentes Obrador y Trump?

Obliga preguntar por qué en el otro extremo, en el de las respuestas, está el intríngulis del caso. Sin embargo, también es cierto que con un Gobierno mentiroso como el de Obrador, nunca sabremos la verdad de lo ocurrido.

Por eso, solo queda el recurso periodístico de la hipótesis.

Y es que, por decirlo suave, resulta de risa loca todo lo que ocurre y lo que declaran el Gobierno mexicano, en torno al caso Cienfuegos.

Sí, de risa loca que las acusaciones contra Cienfuegos –formuladas por la DEA– hayan sido desechadas por inverosímiles y que, por ello, el general haya sido devuelto a casa.

De risa loca que el Gobierno de López Obrador –que nunca hizo nada contra Cienfuegos– repentinamente decidió iniciar una indagatoria contra el extitular de la Sedena, cuando los norteamericanos ya desecharon la causa.

De risa loca las versiones conspirativas que difundió el Gobierno de México –en la prensa nacional e internacional– sobre el retiro de los cargos al general, que incluso debieron ser desmentidas por el presidente Obrador.

De risa loca que el mayor revés internacional del Mandatario mexicano –su apuesta por la reelección de Trump y el sacrificio de un general y de un alto exfuncionario como García Luna– hoy quiera ser mostrado como una victoria del Gobierno de López Obrador.

De risa loca las contradicciones discursivas del presidente Obrador, quien colgó del palo más alto a Cienfuegos y a todos sus cercanos, horas después de su detención y que, al día siguiente de su regreso, lo considera un honesto militar.

De risa loca la cargada lopista –opinantes, dibujantes y politiqueros– que santificaron la detención de Cienfuegos por parte de la DEA y que hoy, una vez retirados los cargos, acusan de corrupta a la agencia norteamericana.

De risa loca que el propio Presidente mexicano, solapó y ordenó liberar a “El Chapito” Ovidio Guzmán, y hoy su canciller, Marcelo Ebrard, anuncia un juicio contra Salvador Cienfuegos, el secretario de la Defensa que más persiguió a “El Chapo” y a su cártel criminal.

De risa loca que el Gobierno de Obrador justifique el regreso de Cienfuegos con el argumento de que cometió los presuntos delitos en México. Si ese es el rasero, entonces deben regresar todos los criminales extraditados, sobre todo García Luna, otro chivo expiatorio.

De risa loca que el AMLO hable de comprensión y respeto del Gobierno de Trump a México –por retirar los cargos contra Cienfuegos– cuando el derrotado Mandatario norteamericano ha sido el que más insulta a México y a los mexicanos.

Lo que no resulta de risa loca, sin embargo, es que en el otro extremo del “escándalo Cienfuegos”, está el futuro de la relación diplomática y comercial entre México y Estados Unidos.

Y es que, como ayer lo dijimos aquí, todo indica que asistimos al primer “descontón” del nuevo Gobierno estadunidense al Presidente mexicano.

Y sí, a querer o no, la guerra diplomática entre los dos países apenas empieza. Y es que en política y, sobre todo en la política exterior, las apuestas fallidas cuestan caro.

Y sí, López Obrador pagará muy caro.

Al tiempo.
19 Noviembre 2020 04:03:00
¡Primer ‘descontón’ de Biden a Obrador!
El tiempo le volvió a dar la razón al Itinerario Político.

Y es que en la entrega del 9 de noviembre del 2020 –titulada Gana Biden y Pierde AMLO– pronosticamos que autoridades de Estados Unidos darían marcha atrás “a la persecución a modo” del general Salvador Cienfuegos.

Hoy, como saben, el Gobierno norteamericano retiró los cargos contra el general mexicano y lo dejo en libertad, mientras “descocado”, el Gobierno de López Obrador anuncia que el militar de cuatro estrellas será juzgado en nuestro país.

¿Y cuáles serían los cargos contra Cienfuegos en México?

Nadie lo sabe, porque nadie lo había acusado de nada, hasta antes de su detención por una denuncia de la DEA. Peor aún, si en Estados Unidos no encontraron causa penal contra Cienfuegos, ¿resulta creíble que en México lo acusen de lavado de dinero o de vínculos con el crimen?

Imaginemos, por un momento, a Cienfuegos vinculado con las bandas criminales. ¿En ese escenario, cuántos de los jefes militares del Gobierno de AMLO pudieran ser parte del mismo negocio? ¿No es de risa loca?

Lo cierto es que se trata del primer “descontón” del presidente Biden al presidente Obrador, a causa de las fallidas apuestas diplomáticas del mexicano.

Pero vamos por partes.

Así pronosticamos la liberación de Cienfuegos aquel 9 de noviembre del 2020: “Queda claro que el triunfo de Biden acabó con la viabilidad populista de López Obrador y con sus afanes reeleccionistas. Y, en esa lógica, es muy probable que en EU den marcha atrás a las “descocadas” persecuciones a modo, contra Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública y contra Salvador Cienfuegos, extitular de la Sedena.

“¿Y por qué se podrían frenar tales persecuciones?

“Porque no hay duda de que se trató de una de las estratagemas pactadas entre los presidentes Obrador y Trump, para ayudar a la reelección de los dos mandatarios”. Hasta aquí la cita.

La hipótesis la planteamos hace meses y, en especial el 9 de noviembre; dijimos que, a cambio del apoyo del Presidente mexicano a la reelección del Presidente de Estados Unidos, la Casa Blanca emprendió una persecución legal contra Salvador Cienfuegos y Genaro García Luna.

¿Y cuál era el beneficio político –para el presidente Obrador– de que en Estados Unidos fueran perseguidos tanto el exsecretario de Seguridad del Gobierno de Calderón, como el extitular de la Sedena en el Gobierno de Peña?

La razón era y es elemental: que, con dos perseguidos de primer nivel, el Mandatario mexicano no solo contaba con un potente ariete para golpear a los gobiernos de Calderón y Peña, sino que López Obrador ondeaba en el exterior, en el imperio, su engañosa bandera de la lucha contra la corrupción. Claro, con la intención de apalancar su reelección.

Por eso, cuando en las presidenciales de Estados Unidos resultó derrotado Trump –amigo y aliado del Presidente mexicano– también se derrumbó el escenario reeleccionista de Obrador y se acabó la rentabilidad de la persecución contra Calderón y Peña.

Y también por eso –y en seguimiento a la misma hipótesis– nadie con dos dedos de frente puede creer la “chabacana hipótesis” de que el retiro de todos los cargos contra el general Salvador Cienfuegos es una victoria del Mandatario mexicano.

No, la realidad es totalmente distinta.

En los hechos, como ya lo dijimos, se trata de un primer “descontón” del ganador Biden al Presidente mexicano; mensaje claro que lleva la señal de que en el Gobierno de Biden no valen los acuerdos pactados con Trump.

Dicho de otro modo, resulta que, en respuesta a la descortesía diplomática de AMLO, el electo Biden decidió “destejer” a la luz del día los acuerdos que “tejieron de noche” Trump y López Obrador. Y el primer resultado fue la liberación de Cienfuegos.

Y la mejor muestra de que se trató de un “descontón” de Biden a López Obrador, es que el canciller, Marcelo Ebrard, se apresuró a decir que nada se esconde detrás del escándalo Cienfuegos, y que el general de cuatro estrellas será enjuiciado en México.

Lo cierto, sin embargo, es que la nueva derrota de López Obrador obligó a su Gobierno al cambio de señales y, por eso, aparecieron los opinantes oficiosos que intentan hacer creer que la liberación de Cienfuegos resultó de intensas negociaciones del Gobierno de México, cuando en realidad se trata de un nuevo revés que anuncia una relación nada amigable entre los gobiernos de México y Estados Unidos.

Y apenas es el principio, esperen a que Biden despache en el salón Oval.

Al tiempo.
18 Noviembre 2020 04:03:00
¡La tragedia mata y ‘el piloto’ no llega!
Pocas ocasiones, como el martes 17 de noviembre del 2020, la revisión cotidiana de la llamada prensa nacional nos arrojó al rostro, con demoledor realismo, el tamaño de la tragedia que viven millones de mexicanos. Y no, no se trata solo de la fatalidad por la pérdida de vidas y por el número de enfermos que provoca la pandemia.

En realidad las primeras planas de la prensa de ayer martes nos confirmaron que vivimos una de las peores catástrofes nacionales, no solo producto de calamidades naturales –como la pandemia y las lluvias–, sino resultado de uno de los peores gobiernos de la historia.

Y es que si bien se acumulan los daños por la pandemia y las lluvias, también es cierto que se apilan los fracasos oficiales –ayer documentamos aquí los fracasos–, y aparece el rostro macabro de la ingobernabilidad.

¿Dónde está el piloto…? Reclaman ciudadanos desesperados. Y una tenue respuesta, de risa loca, en la esquina de un diario: “El Presidente emite un decreto para impedir las lluvias”.

Es decir, que la tragedia no solo desborda las primeras planas de la prensa nacional –que no puede ocultar más la emergencia de ingobernabilidad–, sino que también anuló la retórica mañanera, que hoy no sirve de nada. ¿Por qué?

Porque día con día son menos los ciudadanos que toman en cuenta la perorata presidencial. Por eso, cada día son más horas de retórica presidencial que, en los hechos, ofende a más ciudadanos. Así las primeras planas de diarios del martes 17 de noviembre del 2020.

Los titulares de Reforma fueron los siguientes.

1.- “Quiebran 32 mil 500 negocios en CDMX”. ¿Qué significa la quiebra de esos negocios –entre micro, pequeños y medianos–, en la capital del país? La respuesta la conocen todos; vivimos uno de los mayores niveles de desempleo en la historia. Pero es solo el principio, ya que el presidente López Obrador decretó la desaparición de las empresas outsourcing.

Y, mientras el primer mundo ayuda a las empresas, en México los gobiernos federal y capitalino las odian. Y el mensaje es el mismo que a los pobres: “¡Que se jodan!”.

2.- “Estalla pipa en Nayarit: hay 14 muertos”. ¿Qué hay detrás del estallido de una pipa, en una carretera, con un saldo de 14 personas muertas? Está claro que los accidentes ocurren en todo el mundo. Sin embargo, en este caso, según testigos, la pipa era perseguida para robarla. Lo demás lo saben todos; el Gobierno de López no solo tolera sino solapa a las bandas criminales, que se han apoderado del país entero.

3.- “Que se ahoguen los pobres, reprochan en Tabasco”. ¿Qué entender de la locuaz declaración de que el Presidente ordenó inundar a los pobres, en Tabasco? Sí, resultó mentiroso el potente eslogan de “primero los pobres”.

Los titulares de El Universal son así:

a).- “Conagua desconoce el estado de las presas”. Es decir, que si bien las inundaciones en Tabasco se debieron a calamidades naturales, como la lluvia, también es cierto que el recorte presupuestal sin ton ni son –ordenado por el Presidente–, tiene en ruinas a dependencias completas, como Conagua.

b).- “Tras asesinar a sus primos, menor intentó matarse”. De nueva cuenta la tragedia infantil en la Ciudad de México. A nadie le importan los niños; no le importan al presidente Obrador, tampoco a la Jefa de Gobierno de la capital y menos al partido en el poder, Morena. Un problema que ignora la mayoría de diputados al Congreso de CDMX, de Morena y que convierte al antiguo DF en la zona más peligrosa para los niños.

En pocas palabras, también aquí aplican la máxima presidencial de moda: “¡que se jodan los niños!”.

El titular de El Financiero es el siguiente: “Pierde turismo casi 11 mil mdd por Covid”. ¿Y qué hace el Gobierno de López Obrador para remediar esa tragedia en una de las industrias fundamentales para México? La respuesta es idéntica; a Obrador no le importa el turismo. “¡Que se jodan!”, igual que los pobres, que los niños, que las pequeñas empresas.

El diario Excélsior encabezó así su nota principal: “Se agrava la crisis en municipios”. Es decir, que el 75% de los municipios están en quiebra técnica, por falta de recursos para atender el Covid-19 y la inseguridad. La misma historia, a Obrador solo le importa gastar el dinero de los contribuyentes para sus obras consentidas; no le importan los municipios.

Así la cabeza de Milenio: “Se ensaña virus con amas de casa, desempleados y jubilados”. Es decir, con los más pobres. Y sí, también aplica la clásica de AMLO: “¡Que se jodan!”.

Y El Sol de México nos regala una variante: “Con pruebas falsas estafan a mexicanos”. De nueva cuenta la impunidad del crimen organizado, que vende falsas pruebas antivirus, además de gel y cubrebocas inservibles. ¿Quién hace algo contra esa industria criminal? Nadie, porque al Presidente tampoco le importa. Sí, otra vez: “¡Que se jodan los ciudadanos!”.

¿Y dónde está el Presidente; “el piloto”? No lo esperen, no hay piloto.

Al tiempo.
17 Noviembre 2020 04:04:00
¡El Presidente del ‘no’; y sus grandes fracasos!
Los teóricos de la gobernabilidad aseguran que “la legitimidad” de un Gobierno democrático es posible “sí y solo si” ese Gobierno es eficaz. Es decir, solo es legítimo un Gobierno que responde, de manera satisfactoria, a las exigencias planteadas por amplios grupos sociales.

Por eso, a dos años del iniciado el Gobierno federal, podemos decir que la gestión de López Obrador es la de menor legitimidad de la historia. ¿Por qué? Porque Obrador es el presidente “del no” ¿Lo dudan?

1.- No eran y nunca fueron su prioridad los pobres. No hizo nada, en 24 meses, a favor de ellos.

2.- No eran y nunca fueron su prioridad los niños. No hizo nada, en 24 meses, a favor de los niños.

3.- No eran y nunca han sido su prioridad las mujeres. No hizo nada, en 24 meses, a favor de las mujeres.

4.- No fue cierto el eslogan “no robar”, “no mentir” y “no engañar”. No es honesto, sino que es uno de los gobiernos más corruptos.

5.- No fue cierto que su Gobierno sería diferente a otros gobiernos.

6.- No cumplió con licitar el 100% de la obra pública. No existe una sola prueba de “la honestidad valiente”.

7.- No es cierto que los gobiernos de Morena serían una casa de cristal.

8.- No acabó, el Presidente, con la corrupción como lo prometió.

9.- No ha parado de mentir y le contabilizan más de 30 mil mentiras.

10.- No bajó el precio de la gasolina, gas, energía eléctrica y el diésel.

11.- No logró el crecimiento económico entre 4 y 6 por ciento.

12.- No creó más empleos.

13.- No hizo nada por estimular la inversión, local y foránea.

14.- No bajó el índice inflacionario.

15.- No cumplió la promesa de que no habría más deuda externa.

16.- No hay confianza económica y para invertir.

17.- No hay respeto a contratos de empresas extranjeras.

18.- No hay certeza de que continuará el Tlcan, ahora conocido como T-Mec.

19.- No hay respeto a las empresas de energías limpias.

20.- No acabó con la inseguridad y la violencia.

21.- No bajó el número de muertes violentas, la más alta de la historia.

22.- No acabó con los feminicidios o la violencia de género.

23.- No acabó con la muerte violenta de niños.

27.- No combatió al narcotráfico, ni persigue a las bandas criminales, que controlan todo el país.

28.- No acabó con las masacres, que siguen sin freno.

29.- No acabó con la muerte, secuestro y persecución de periodistas.


30.- No respeta la libertad de expresión, ni garantiza el derecho a la información oficial, veraz y puntual.

31.- No cumple con cancelar propaganda oficial en tiempos electorales. Ni garantiza imparcialidad y pluralidad en los medios públicos.

32.- No para de amenazar a medios y periodistas críticos.

33.- No cuenta México con un servicio médico de primer mundo. No hay mejor atención médica en el IMSS y el ISSSTE.

34.- No acabó con el desabasto de medicamentos en el sector público.

35.- No atendió, como se debe, a niños con cáncer.

36.- No cumplió su promesa de garantizar guarderías.

37.- No atendió correctamente la pandemia.

38.- No garantizó pruebas contra el Covid-19 ni ha revelado la cifra real de muertes por el virus.No reconoce la gravedad de la pandemia y su letalidad y tampoco dio presupuesto adicional para combatirla.

39.- No hay división de poderes en el país.

40.- No dio presupuesto para la compra de medicamentos.

41.- No hay más seguridad social y menos seguridad en general.

42.- No quiere usar cubrebocas y se niega al aislamiento.

43.- No construyó las 100 universidades.

44.- No hay mejor educación.

45.- No dio apoyo a la cultura.

46.- No dio apoyo a jóvenes talentos.

47.- No incrementó el apoyo al cine y a los creadores.

48.- No cumplió su palabra de ofrecer más recursos a la ciencia.

49.- No solo no respeta a los científicos, sino que los odia.

50.- No respetó su palabra de mantener becas del Conacyt.

51.- No cumplió con la promesa de estimular al deporte.

52.- No vive el Presidente en la austeridad que prometió.

53-. No vive en Los Pinos, pero vive en un palacio.

54.- No vendió el avión y engañó con la supuesta rifa.

55.- No compró las 500 pipas y se robó el dinero.

56.- No cumplió su palabra de regresar a sus cuarteles a los militares.

57.- No cumplió que la Guardia Nacional tendría mando civil.

58.- No cumplió la promesa de que no toleraría excesos de Trump, ni cumplió su promesa de que rechazaría el muro o de buscar un acuerdo migratorio.

59.-No respetó a ecologistas en Tren Maya, Dos Bocas y Santa Lucía.

60.- No hay, en general, un mejor gobierno y un mejor México.

Sí, estos son los mayores fracasos de López Obrador.

Al tiempo.
16 Noviembre 2020 04:04:00
¡Un crimen de Estado con 100 mil muertos!
En los primeros días de la pandemia, resultaba impensable que el número de vidas perdidas pudiera llegar a los tres dígitos. Hoy, sin embargo, ya se contabilizan en México 100 mil muertes a causa de la pandemia, según cifras oficiales.

Pero la tragedia adquiere tintes de espanto si tomamos en cuenta las estimaciones del número real de vidas perdidas; 300 mil, por lo menos, según especialistas no oficiales.

Y si era una tragedia imaginar la posibilidad de perder 60 mil vidas, según llegó a decir Hugo López-Gatell, entonces qué debemos pensar de las 100 mil o las 300 mil muertes alcanzadas hasta hoy, a causa de la pandemia.

Lo cierto es que, a querer o no, asistimos a uno de los mayores crímenes de Estado en la historia de México. ¿Por qué?

Porque están a la vista de todos, no solo la indolencia oficial y el manejo equivocado del Gobierno de López Obrador –en la atención a la pandemia–, sino la irresponsabilidad criminal al destruir de manera deliberada el sistema de salud, justo cuando más se necesitaban los recursos económicos que le han escatimado a la salud, por órdenes directas del Presidente.

Lo cierto es que todas las decisiones del Gobierno federal fueron equivocadas, contrarias a los protocolos universales que siguieron otros países, que lograron contener la pandemia, lo que confirma que muchos miles de mexicanos que perdieron la vida a causa del virus, hoy seguirían vivos si el Gobierno hubiese actuado de manera correcta.

Pero cuando la pandemia está completamente fuera de control y cuando se ha llegado a un millón de contagios en todo el país, tanto el Presidente, como el subsecretario López-Gatell, cuestionan a medio y periodistas por “cometer el pecado” de exaltar la cifra de 100 mil muertes por Covid-19.

Es decir, de nueva cuenta el Gobierno de Obrador recurre a la estrategia “del avestruz”; de esconder la realidad, como si ocultando la gravedad de 100 mil vidas perdidas y un millón de contagios en todo el país, pudieran desaparecer la tragedia y sus efectos mortales.

Sin embargo, apenas empieza el calvario al que sometió a millones de mexicanos el criminal Gobierno de López Obrador. ¿Y, por qué es solo el principio?

Porque por orden presidencial, la mayoría de diputados de Morena –y sus aliados–, decidieron dejar sin “presupuesto etiquetado” no solo la atención urgente de la pandemia para el año próximo, el 2021, sino que no existe el dinero público para que el Estado pueda adquirir las vacunas contra el Covid-19, una vez que estén disponibles en el mercado mundial.

Sí, por orden del Presidente, no se presupuestaron recursos especiales para atender la pandemia y tampoco para comprar las vacunas.

¿Y cómo se le llama a esa irresponsabilidad del Estado y del Presidente mismo, quien prefiere gastar el dinero de los mexicanos en ocurrencias como el Tren Maya, la inviable refinería Dos Bocas, el inservible aeropuerto de Santa Lucía, el catastrófico rescate de Pemex y el clientelismo electorero, en tiempos de elecciones? ¡Sí, es un crimen de Estado! Esa es la mejor definición.

Pero tampoco ahí germina la tragedia nacional a causa del manejo erróneo de la pandemia. Resulta que a causa de las venganzas del Presidente contra la industria farmacéutica –nacional y extranjera–, los distintos laboratorios privados desmontaron buena parte de la infraestructura que hacía posible el traslado de medicamentos, en condiciones especiales. ¿Y eso qué quiere decir?

Que sin una adecuada “cadena de frío” –de al menos 80 grados centígrados bajo cero–, no será posible que llegue a México la vacuna de Covid-19 y que se disperse a centros de salud y hospitales de todo el país.

En pocas palabras, que el irresponsable Gobierno de López Obrador no solo no destinó presupuesto especial para la atención de la pandemia, sino que tampoco reservó presupuesto para la compra de la vacuna y, para colmo, no existen las condiciones técnicas y logísticas elementales para traer a México la vacuna y para distribuirla con las medidas de seguridad, a todos los hospitales y centros de salud del país.

Por eso se debe insistir en que la irresponsabilidad del Gobierno de López, frente a la pandemia, no tiene otro nombre que el de crimen de Estado.

Al tiempo.
13 Noviembre 2020 04:00:00
¡El país sangra y López solo hace propaganda!
La irresponsabilidad oficial no tiene nombre; llegó a un extremo que reclama la intervención de todo el Estado. Y es que mientras que el presidente Obrador utiliza más de tres horas en su maniquea y mentirosa propaganda mañanera –el 11 de noviembre dedicó tres horas y 12 minutos al parloteo–, el país se desangra.

Sí, de manera literal, México se desangra. ¿Lo dudan? Es escándalo en la prensa internacional que en el corazón de la Ciudad de México, aparecen cuerpos de niños desmembrados y abandonados en una maleta transportada “por un diablito”.

El macabro hallazgo involucra a niños sicarios que exterminan a otros niños vendedores de droga; todo en la capital del país, en el México desangrado por un ineficaz y hasta criminal Gobierno, como el de AMLO.

Danza mortal del poder federal que, en lugar de castigar a quienes solapan la avalancha de muerte –70 mil muertes violentas solo en 24 meses de Gobierno– los premia con una candidatura al Gobierno de Sonora.

En otro extremo del país, miles de damnificados por las inundaciones en Tabasco, sin atención, sin el dinero del Fondo de Desastres, condenados al olvido y a “la buena de Dios”; paisanos del Presidente mexicano a quienes Obrador olvida con un grosero y grotesco “tengo otras cosas que hacer”.

Olvido criminal frente a inundaciones no solo producto de los aguaceros, sino de la indolencia del titular de la CFE, Manuel Bartlett –y de obras de mala calidad–; indolencia y corrupción que solapa el presidente Obrador.

En otra región del país, también lastimada, aparecen gobiernos estatales en llamadas, como Veracruz y Quintana Roo, en donde bandas criminales hacen a su antojo y en donde los gobernadores son solo membretes.

En Veracruz, la autoridad estatal ignoró el llamado de auxilio de la alcaldesa de Jamapa, Florisel Ríos Delfín, quien pidió ayuda al Gobernador –que la ignoró–, y a quien asesinaron sicarios que controlan el estado.

Ni una palabra del Presidente sobre el terror que viven los veracruzanos. Eso sí, cada que existe una denuncia pública contra el inútil Mandatario estatal, Cuitláhuac García, el Presidente es el primero en solapar su estulticia.

En Quintana Roo, la alcaldesa de Cancún, del partido Morena, Mara Lezama, ordenó disparar contra decenas de manifestantes; mujeres que protestaban por la muerte de otra mujer, la joven Alexis, desaparecida y encontrada muerta en el municipio de Benito Juárez.

¿Qué ha dicho el presidente Obrador sobre la barbarie oficial en Cancún; sobre los incontenibles feminicidios en todo el país? Al Presidente mexicano le tiene sin cuidado, porque lo suyo es la represión.

Y es que, en efecto, la barbarie es el signo de los gobiernos de Morena, empezando por el de López Obrador, que solapó otra masacre similar, hace apenas dos meses, en Chihuahua, contra agricultores que exigían agua y que fueron masacrados por la espalda. En esa represión murió una mujer a quien la Guardia Nacional le disparó por la espalda.

Y mientras todo eso ocurre, en la Cámara de Diputados, los lacayos del presidente Obrador dejaron sin presupuesto no solo a toda la atención de la pandemia, en general, sino a la compra de las vacunas contra el Covid-19; erogación que no se incluyó en el Presupuesto 2021.

Esa omisión criminal no le importó a ningún diputado de los partidos aliados al Presidente; y no importó porque no existe división de poderes; porque los diputados son lacayos del Presidente, no representantes del pueblo.

Y también por eso, los lacayos de San Lázaro dejaron sin el presupuesto necesario al INE, lo que confirma la especie de que en el 2021 el Gobierno de AMLO prepara un grosero fraude electoral.
Pero también los diputados se prestaron a las venganzas del dictador Obrador, quien ordeno reducir de manera sensible el presupuesto para gobiernos estatales que no se han “alineado”; estados como Jalisco, Michoacán y Nuevo León, entre otros de la Alianza Federalista.

Y la falta de ese presupuesto –producto del rencor presidencial–, redundará “sí y solo sí” en más violencia, más crimen y menos bienestar. Es decir, en más sangre en todo el país.

Pero no termina ahí la historia. La prensa internacional, más que la prensa nacional, lanzó la alarma de que el Gobierno de México dejó de comprar vacunas de enfermedades consideradas erradicadas. Hoy, los rebrotes en México son de escándalo. No hay vacunas para tuberculosis, sarampión, tétanos y muchas otras. Otra indolencia criminal de Obrador.

Y la macabra “cereza del pastel”. En solo 12 días, en México fueron asesinados tres periodistas; el 30 de octubre asesinaron a Arturo Alva Medina; el 3 de noviembre a Jesús Piñuela Montes y el 9 de noviembre Israel Vázquez. Nadie investiga nada sobre los criminales.

¿Y qué dicen el Gobierno y el Presidente; qué dicen el partido oficial, sus diputados y senadores; qué dice la CNDH? Todos callan; el silencio de complicidad criminal.

Al tiempo.
12 Noviembre 2020 04:00:00
¡Mexicanos Contra la Corrupción: la ‘manzana podrida’!
Tiene razón la señora María Amparo Casar, presidente ejecutiva de Mexicanos Contra la Corrupción, cuando considera como “muy grave” que desde la tribuna presidencial se anuncie una cacería fiscal contra las empresas que financian la asociación civil que ella preside.

En efecto, la persecución planteada por López Obrador no es otra cosa que un acto ilegal, contrario a los principios de la legalidad, la democracia y que pinta de cuerpo completo al dictador en que se convirtió AMLO.

También es cierto que, como dijo la señora Casar en entrevista para MVS, la organización que preside “está obligada a reportar los recursos que recibe, pero los nombres de las empresas y personas físicas están resguardados por la Ley de Datos Personales”.

Y es mayor el agravio si recordamos que Mexicanos Contra la Corrupción es una organización que ha tenido la iniciativa, los recursos y los profesionales necesarios para investigar y exhibir algunas de las mayores y más graves irregularidades cometidas por el dictador López Obrador.

Sí, frente a la dictadura de AMLO, Mexicanos Contra la Corrupción es una organización fundamental para salvar la democracia y para exhibir la montaña de deshonestidad sobre la que se construyó el nuevo Gobierno.

Sin embargo, una de las mayores “manzanas podridas” de Mexicanos Contra la Corrupción es, curiosamente, su presidenta ejecutiva, la señora María Amparo Casar.

¿Y, por qué es la mayor “manzana podrida” de MCCI?

¡Perogrullo: porque es “una manzana podrida!”. ¿Lo dudan?

1.- Hoy, con toda razón, la señora Casar grita que ella y Mexicanos Contra la Corrupción son víctimas del tirano Obrador. Pero la señora olvida que ella, en tanto subsecretaria de Gobernación, en el gobierno de Vicente Fox y de Santiago Creel al frente de Gobernación, hizo todo lo que hoy critica.

2.- Sí, son muchas las historias de sus presuntas corruptelas. Una joya, a manera de ejemplo. La señora Amparo Casar llevó como directora del Instituto Mexicano de la Radio, a su amiga, la hermana de Santiago Creel, quien sabía de radio y de medios, algo más que nada.

3,- Más: la doble moral y el oportunismo de la “manzana podrida” llamada Amparo Casar, está en miles de horas de videos del programa Primer Plano, de Canal Once de Televisión; decenas de testimonios en los que la directora ejecutiva de Mexicanos Contra la Corrupción defiende, justifica, apoya y hasta llama a votar por AMLO. Sí, igual que Lorenzo Meyer, la vergüenza de El Colegio de México.

4.- Pero la señora Casar no solo defendió y promovió al candidato Obrador, sino que elogió sin límite al presidente López. ¿Lo dudan?

Al cumplirse los primeros cinco meses del Gobierno de Obrador, Javier Solórzano entrevistó a la señora Casar, quien hizo el siguiente diagnóstico, vergonzoso, del presidente Obrador, el mismo que hoy persigue a Mexicanos Unidos Contra la Corrupción.

Así lo dijo: “Hay una buena noticia: tenemos a un Presidente con gran legitimidad democrática, ganada ‘a chanclazo’ por todo el país durante muchos años… con un empeño característico del quien es hoy Presidente… el licenciado Andrés Manuel López Obrador.

“Creo que es un hombre consistente que no nos ha engañado, salvo un caso, el de la Guardia Nacional, ahí sí la desmilitarización no se está llevando a cabo… fuera de esa inconsistencia, veo pocas… es un hombre que dijo qué iba a hacer, cómo lo iba a hacer y yo concuerdo con sus tres objetivos fundamentales: lucha contra la corrupción, lucha contra la inseguridad y lucha contra la vergonzosa inequidad o desigualdad…”.

Sí, eso dijo la señora Casar.

5.- Pero si alguien sabe que existe la “justicia poética”, es la “manzana podrida” llamada María Amparo Casar. ¿Por qué? Porque curiosamente, la señora Casar hoy es víctima de sus propias intrigas mediáticas.

Resulta que sus amigos del semanario Proceso, los que por años usaron sus dizque investigaciones “contra la corrupción” para golpear a los gobiernos de Calderón y Peña, hoy le dedicaron el mayor golpe mediático.

Sí, el mayor “mastín” de Proceso -un costoso perro a sueldo-, difamó a Mexicanos Contra la Corrupción para complacer a su amo de Palacio.

Así, el “canino mediático” puso en duda la integridad de las empresas que financian a Mexicanos Contra la Corrupción. Se trató de un golpe que pidió Palacio y que utilizó el presidente Obrador para iniciar el “terrorismo fiscal” contra los empresarios que, de manera legítima, exhiben las raterías presidenciales.

Y es un acto de “justicia poética”, porque en mayo de 2018, en un intento por congraciarse con el seguro ganador de la presidencial de ese año, la señora María Amparo Casar y el también oportunista Luis Carlos Ugalde, inventaron un supuesto informe de periodistas críticos de AMLO, a los que supuestamente sobornaba el gobierno de Peña Nieto.

El informe se llamó Dinero bajo la mesa y era un listado de periodistas dueños de medios digitales a los que el delirio de la señora Casar y el señor Ugalde, suponía empleados de Peña Nieto.

Como siempre, el semanario Proceso hizo lo que le pidió Obrador y, de esa manera, los periodistas -incluido el autor de este espacio-, fuimos difamados, calumniados y estigmatizados.

Entonces no le interesó a la señora Casar y al señor Ugalde la difamación, la calumnia y menos que se exhibieron los nombres de las empresas y sus dueños, a pesar de que se violentó la Ley de Datos Personales.

De manera maniquea, la señora Casar y el señor Ugalde intentaron congraciarse con el futuro presidente, a cambio de difamar, calumniar y satanizar a periodistas que tenían y tienen mayores audiencias que muchos programas de la televisión privada y oficial y que no pocos diarios.

Nada importó, el objetivo era congraciarse con Obrador y el pecado era ser “periodistas-empresarios”; el agravio era “ser independiente de los grandes medios” y, sobre todo, “ser periodistas críticos”.

Curiosamente, los carniceros de ayer, como la señora Amparo Casar y como el señor Ugalde, son las reses de hoy.

Y no, ni Ricardo Alemán ni sus espacios digitales -que nacieron hace más de 25 años-, murieron al finalizar el gobierno de Peña Nieto. Más aún, hoy hemos crecido y nos consolidamos como algunos de los medios más críticos del dictador López Obrador.

Sí, espacios como
http://www.laotraopinión.com; como @contrapesoC; como http://www.letraroja.com y como @filmsteria, siguen y ya tienen un lugar en el espectro digital.

Y sí, la “manzana podrida” de Mexicanos Contra la Corrupción, la señora Casar, terminará por agusanar a Mexicanos Contra la Corrupción, si no es extirpada a tiempo.

Al tiempo.
11 Noviembre 2020 04:00:00
¡Si actúa como dictador, es que AMLO es dictador!
Repentinamente, como si en los últimos años hubiesen vivido en total oscuridad, distintos grupos de la sociedad civil se percataron de una verdad pública que, por años, ha estado frente a sus ojos. ¿Y cual es esa verdad?

Que el de López Obrador no es un Gobierno democrático sino una dictadura; una verdad documentada por años en este y otros espacios y que muchos aún hoy se niegan a ver. Sin embargo, el lunes 9 de noviembre del 2020, el Presidente mexicano se quitó la máscara y, a los ojos de todos, se exhibió como un vulgar dictador.

Y es que luego que la organización civil, Mexicanos Unidos Contra la Corrupción, reveló raterías e irregularidades en los gobiernos de Morena y, en especial, en el financiamiento del partido oficial en la elección presidencial, López Obrador lanzó una típica amenaza dictatorial.

Dijo que emprendería una cacería fiscal de empresas y empresarios que financian a Mexicanos Unidos Contra la Corrupción. Así lo dijo: “Vienen estos empresarios que aportan millones de pesos y esta fundación se dedica a combatirnos, a atacarnos. Es la fundación que presentó mas de 100 amparos en contra del aeropuerto de Santa Lucía y los que están financiando son empresarios muy poderosos. Ojalá y aclaren si es cierto que están dando este dinero y como es que se deducen de impuestos.

“Hay que revisar si es legal porque no ingresa ese dinero al presupuesto público, si no tienen autorización para entregarlo a esta asociación. Y debe de haber otras. Entonces sí vamos a hacer una revisión y aquí vamos a aclarar sobre lo que están aportando.


“El señor Claudio X. González, es nuestro adversario, es hijo de Claudio X. González, el que fue asesor de Salinas y siguió teniendo mucha influencia con Zedillo, con Fox, con Calderón, con Peña Nieto…

“Ahora se da a conocer que su fundación, su grupo, es financiado por grandes empresarios, desde el 2015, desde el 2016, empresarios, y eso lo quiero ver y ojalá y no se vaya a interpretar como censura, pero son empresarios que deducen impuestos, que no pagan impuestos porque destinan recursos a fundaciones como la de Claudio”.

¿Quedó claro? Si, es el aviso presidencial, a los empresarios, de que inició el terrorismo fiscal contra aquellos que critiquen las raterías oficiales. En pocas palabras, asistimos al descaro de la dictadura de López Obrador. Sin embargo, van mucho más allá las señales de que el de López Obrador no es un Gobierno democrático sino dictatorial.

Por eso, a continuación, los 10 ejemplos de que vivimos en dictadura, a pesar de que muchos se niegan a abrir los ojos.

1.- Un Gobierno dictatorial es de un solo hombre o una camarilla impune. ¿Quién, además de AMLO, manda en México? ¿A quién de la camarilla de AMLO, se ha castigado por las escandalosas raterías? Nadie.

2.- En una dictadura no existe la división de poderes. En México están totalmente sometidos al Presidente los poderes Legislativo y Judicial.

3.- Una dictadura tiene en un puño su peculiar aplicación de la ley; el Control de la Fiscalía General y del Tribunal Supremo. AMLO ordena a quién investigar, perseguir y llevar a prisión. Y el mejor ejemplo es la persecución ordenada por el Presidente contra Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

4.- La ilegalidad y la violación a la Constitución y a sus leyes son el signo de una dictadura. Obrador tiene presa, de manera ilegal, a Rosario Robles; echó de la Corte, de manera ilegal, al ministro Eduardo Medina Mora y persigue a muchos otros; políticos, empresarios y periodistas.

5.- Una dictadura usa la intimidación, el terror y la represión, como sellos de poder. El Gobierno de Morena disolvió a balazos una manifestación de mujeres en Cancún, que exigían aclarar el crimen de una mujer; a balazos disolvió la Guardia Nacional una protesta por el agua en Chihuahua y el saldo fue una mujer asesinada. Además de la intimidante incursión, en todo el país, de las bandas criminales.

6.- Una dictadura se basa en la propaganda mentirosa para contener a los ciudadanos. Las “mañaneras” presidenciales son el mejor ejemplo de esa propaganda mentirosa y mañosa.

7.- Toda dictadura busca el control y censura de los medios. López controla a casi todos los grandes medios –que aplauden y solapan–, salvo Reforma, El Universal, El Financiero y un puño de periodistasindependientes.

8.- Todo dictador cancela a los partidos opositores. El dictador López Obrador promovió la creación de tres nuevos partidos paleros, con lo que tiene seis partidos a su servicio.

9. Las dictaduras también persiguen a sus opositores. Y qué mejor ejemplo que la persecución contra México Libre y contra el grupo Sí Por México, entre otros opositores.

10.- Y todo dictador suspende derechos y libertades. En la dictadura de AMLO es delito ser crítico; ejercer la libertad de expresión; han sido asesinados 28 periodistas cuyos criminales siguen impunes; es delito la libre organización, libre manifestación y la libre empresa.

¿Así o más claro? Y es que, si López Obrador actúa como dictador, es porque se trata de un dictador. ¿Hasta cuándo tolerarán los mexicanos esa
dictadura?

Al tiempo.
10 Noviembre 2020 04:00:00
¡A 710 días, todo es fracaso con AMLO!
Aquí lo dijimos cuando era candidato presidencial. Dijimos que era imposible de cumplir y, por tanto, mentira, todo lo que prometía el aspirante de Morena a la primera magistratura.

Lo repetimos cuando cumplió los primeros 100 días de Gobierno y, hasta dijimos que el fracaso total trascendería los primeros 100 días.

Lo documentamos meses después, cuando cumplió 300 días y luego 500 días al frente del Gobierno federal.

Pero ayer se cumplieron 710 días de la gestión de López Obrador al frente del país y… sí, todo sigue siendo un fracaso total. Y no existe posibilidad alguna de que cambien los vientos de fracaso.

Y es importante detenerse en los 710 días porque, justo en esa cifra, se cumple con puntualidad el primer tercio del Gobierno de López Obrador.

Es decir, una tercera parte de la gestión; la etapa más productiva en todo gobierno en el mundo. Sin embargo, en esos 710 días de que el nuevo presidente despacha en Palacio -cual rey bananero-, el Mandatario mexicano solo acumula fracaso tras fracaso y, lo peor, que no existe una luz al final del túnel que muestre una esperanza para revertir el fracaso.

¿Y, por qué no existe luz al final del túnel? Por una razón elemental: porque frente al Gobierno de Obrador no existe un túnel, sino que aparece un tobogán sin fin; un total caos que llevará a México a uno de sus peores momentos de la historia en materia de salud, seguridad, economía, derechos humanos, generación de empleos…

¿Y eso qué significa? Que la única alternativa que tenemos los ciudadanos -frente al fracaso total del Gobierno de AMLO-, es la alternativa que siguieron los ciudadanos norteamericanos: la de echar del poder, mediante las urnas, al fallido Presidente y a su partido.

Pero vamos por partes.

1.- Obrador prometió en campaña que, al día siguiente de su llegada al poder, acabaría con la violencia criminal. A 710 días de ser Presidente, los muertos violentos llegan a casi 70 mil; son más lo feminicidios, más los infanticidios y más los secuestros que en los gobiernos de Calderón y Peña; la violencia y la muerte es la mayor en la historia. Es decir, fracaso total.

2.- Prometió que no habría más masacres. Hoy son más de 50 las masacres en todo el país y nada augura el fin. Es decir, fracaso total.

3.- Prometió que no habría más muertes de periodistas y que los feminicidios se acabarían. Hoy ya son 28 periodistas muertos en solo 23 meses y son miles los feminicidios. Es decir, fracaso total.

4.- Prometió que la atención médica sería de primer mundo y han muerto más de 2 mil trabajadores de la salud, casi 100 mil mexicanos por Covid-19, según cifras oficiales, pero 300 mil según cifras extraoficiales, en tanto está colapsado todo el sistema de salud. Es decir, fracaso total.

5.- Prometió que la gasolina, la energía eléctrica y el gas serían más baratos y nada de eso se cumplió; prometió crecimiento económico de entre 4 y 65 anual y estamos en crecimiento negativo de menos 20 por ciento. Es decir, fracaso total.

6.- Prometió que lo suyo sería “primero los pobres”, pero a los pobres de Tabasco los dejó en el abandono, a pesar de que viven una tragedia a causa de las inundaciones; los pobres son a los que más pega la pandemia, el desempleo galopante y la falta de medicamentos. Es decir, fracaso total.

7.- Prometió que su prioridad serían los niños y las mujeres y, al final del primer tercio de Gobierno, son miles de niños con cáncer muertos; son miles de mujeres muertas por falta de medicinas contra el cáncer; millones de niños perdieron su guardería y millones de mujeres están en el abandono, a merced de la violencia de género. Es decir, un fracaso total.

8.- Prometió que el suyo sería un Gobierno de leyes y nada vengativo. Sin embargo, López persiguió de manera ilegal a sus adversarios; están en prisión Rosario Robles y el empresario Alonso Ancíra y, por si no fuera suficiente, AMLO amenazó a los integrantes del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, por cometer el delito de cuestionarlo. Un fracaso total.

9.- Prometió hacer justicia y no permitir que la ley estuviera por encima de los ciudadanos; pero AMLO solapa a su hermano, a sus socios, a quienes financiaron su Gobierno. Es decir, un fracaso total.

10.- Prometió que en su Gobierno no habría corrupción y que se acabaría el amiguismo y el compadrazgo. A 710 días el de AMLO es el Gobierno más corrupto de la historia. Es decir, un fracaso total.

Al final de cuentas, una vez transcurrido el primer tercio de la gestión de AMLO, todo en su Gobierno resultó un fracaso.

Por eso, obliga preguntar si sobrevivirá AMLO, sin el respaldo de Trump.

Al tiempo.
09 Noviembre 2020 04:00:00
¡Gana Biden y pierde AMLO!
Está claro que el Mandatario mexicano no participó en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Sin embargo, López Obrador es uno de los grandes perdedores en la contienda; batalla en la que resultó derrotado el presidente Donald Trump. ¿Y, por qué AMLO fue uno de los perdedores?

Elemental; porque a querer o no, el Presidente mexicano se equivocó en su apuesta para las elecciones de Estados Unidos. Y es que López Obrador no solo apostó a favor de la reelección de su amigo, el presidente Trump, sino que hizo campaña contra el hoy Presidente electo, Joe Biden, a quien incluso, el Mandatario mexicano se negó a felicitar.

Y Obrador es un perdedor porque, en política, pero sobre todo en la política internacional, se pagan caros los errores y son muy costosas las apuestas equivocadas. Ya no se diga el alto precio por los berrinches. ¿Y cuál será el costo que pagará el Presidente mexicano por su apuesta fallida en las presidenciales de Estados Unidos?

Acaso la mayor derrota para el Presidente mexicano será la pérdida de un aliado fundamental, en los inocultables afanes reeleccionistas de Obrador. Además, con la caída de Trump, terminó el populismo imperial y con ello, reciben un golpe mortal los populismos bananeros, como el de AMLO.

Y es que, como aquí lo documentamos repetidamente, los presidentes Obrador y Trump pactaron una alianza personal para empujar los proyectos políticos de reelección, en cada uno de los dos casos.

Así, el Mandatario mexicano hizo todo lo necesario y todo lo que estuvo a su alcance, para ayudar a la reelección de su amigo Trump, al tiempo que nunca estableció un acercamiento y menos un acuerdo político con el candidato demócrata Joe Biden.

Por ejemplo, en su único viaje internacional, AMLO acudió a la Casa Blanca para pronunciar un elogioso discurso a favor de Trump, el mismo que luego fue usado en la campaña presidencial del republicano.

Además, el Presidente mexicano hizo todos los malabares posibles para no confrontarse con Trump; –a pesar del reiterado insulto del norteamericano a los mexicanos– nunca se opuso al muro y, en el tema migratorio, siempre fue servil al convertir a la Guardia Nacional en la fuerza pública para perseguir a los migrantes.

Peor aún, resultó de risa loca que la fanaticada del Presidente mexicano se convirtió, en los hechos, en un ejército en defensa de Trump, al extremo de que la secretaria de Gobernación amenazó con llevar a juicio “por traición a la patria” a gobernadores que llamaron a sus ciudadanos, en Estados Unidos, a votar por el demócrata Biden.

En pocas palabras, queda claro que el triunfo de Biden acabó con la viabilidad populista de López Obrador y con sus afanes reeleccionistas... Y en esa lógica, es muy probable que en Estados Unidos den marcha atrás a las “descocadas” persecuciones a modo, emprendidas contra Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública y contra el general Salvador Cienfuegos, extitular de la Sedena.

¿Y por qué se podrían frenar tales persecuciones? Porque no hay duda de que se trató de una de las estratagemas pactadas entre los presidentes Obrador y Trump, para ayudar a encaminar la reelección del mexicano.

Pero acaso la mayor derrota que sufrirá el presidente Obrador con la victoria de Joe Biden, sea la crisis que se desatará entre los dos países a causa de la política permisiva del Gobierno de AMLO, frente al crimen organizado y el narcotráfico.

Y es que parece imposible que Biden esté dispuesto a avalar que las bandas criminales estén apoderadas de casi todo el país, mientras que el Gobierno deja en libertad a sus cabecillas, como “El Chapito” Ovidio Guzmán.

Es muy probable que el nuevo Presidente norteamericano exija no solo un cambio radical en la política publica para contener la violencia y el crimen, sino el restablecimiento de los derechos humanos. Esa exigencia fracturará, tarde o temprano, las alianzas del Gobierno de México con bandas del crimen.

Todo ello, claro, además de la exigencia de respeto a las elecciones mexicanas por venir; las de junio del 2021. Al final de cuentas, la derrota de Trump también es la mayor derrota para el populista Presidente mexicano, López Obrador.

Al tiempo.
06 Noviembre 2020 04:03:00
¡Medio país ‘mandó al diablo’ a AMLO!
En la entrega del Itinerario Político del 16 de octubre del 2020 –titulado El Presidente Ordenó la Muerte de México Libre–, documenté que, por orden presidencial, el Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF) había dado muerte a México Libre, el partido de Margarita Zavala y Felipe Calderón.

Dijimos, entre otras cosas, que el responsable jurídico de Palacio, Julio Scherer Ibarra, “cabildeó” con una mayoría de magistrados del Tribunal, a quienes convenció de dar muerte a México libre, a cambio de “futuros políticos” y de “esconder trapos sucios” de esos magistrados corruptos.

El tiempo, implacable, confirmó nuestra investigación, y el martes 3 de noviembre del 2020, el Gobierno de López Obrador premió “con un tonel de rica miel” y un “jugoso futuro político” a su empleado, José Luis Vargas, el corrupto magistrado que fue convertido en presidente del TEPJF.

Curiosamente, José Luis Vargas fue el ministro ponente encargado de negar el registro a México Libre; es el mismo que hace meses presionó a favor de la renuncia de Janine Otálora a la presidencia del Tribunal, y es el mismo que propuso la anulación de la victoria de Martha Érika Alonso, gobernadora electa de Puebla, a quien manos de Estado habrían dado muerte.

Pero también –y por pura casualidad–, el nuevo magistrado presidente del Tribunal Electoral, José Luis Vargas, fue exhibido por la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, en presuntos malos manejos millonarios.

Es decir, se confirmó lo que aquí documentamos aquel 16 de octubre del 2020; “que a cambio de futuros políticos” y de “esconder trapos sucios”, una mayoría de magistrados corruptos del Tribunal Electoral fueron comprados por Obrador, para impedir, de manera ilegal, el nacimiento de México Libre.

Lo cierto, sin embargo, es que el presidente Obrador no solo ordenó la muerte de México Libre, sino que le dio el tiro de gracia a la democracia mexicana toda. Por eso, a continuación reproducimos la parte medular del Itinerario Político del 16 de octubre del 2020, que fue tendencia en redes y nos valió miles de mentadas de madre y decenas de amenazas de muerte.

“El pasado 8 de octubre, a través de mensaje de WhatsApp, pregunté a uno de los dirigentes de México Libre, sobre el futuro de ese partido, en el Tribunal Electoral. Así la pregunta: ‘¿Qué esperan del Tribunal Electoral…? Me dicen que una mayoría está por negarles el registro’. La respuesta del dirigente de México Libre fue la siguiente: ‘Si lo hacen, es un golpe a la democracia… Quizá no saben cómo hacerle porque tenemos el derecho de nuestra parte’.

“Y es que el día previo –el 7 de octubre del 2020–, un magistrado del propio Tribunal me confirmó que había sido exitoso el cabildeo del responsable jurídico de Palacio, Julio Scherer Ibarra, con magistrados del Tribunal, a los que convenció de negarle el registro a México Libre.

“Sí, el poder presidencial operó con una mayoría de magistrados del Tribunal Electoral, a quienes el enviado de Palacio ‘convenció’ con la amenaza sutil de hacer públicos ‘los trapos sucios’ y las pillerías, y sobre todo, con los infaltables ‘futuros políticos’ y los ‘premios del poder’; premios en metálico y con muchos dígitos.

“Al final se cumplió lo que aquel 7 de octubre del 2020 nos confió un honesto magistrado del Tribunal Electoral quien, en congruencia, votó a favor de otorgar el registro a México Libre.

Y es que, en efecto, la madrugada del jueves 15 de octubre del 2020 –a través de un grosero ‘albazo’–, una mayoría de magistrados del TEPJF rechazó otorgar el registro a México Libre.

“Es decir, que esos magistrados fueron comprados y sometidos por el poder presidencial, lo que confirma la muerte de la democracia mexicana; confirma que en México las elecciones dejaron de ser confiables y, por tanto, que veremos un fraude de Estado en los comicios del 2021 y 2024.

“Pero acaso lo más vergonzoso son los argumentos vertidos por los ‘magistrados electorales’ –convertidos en verdaderos lacayos del Presidente–, quienes por consigna votaron a favor de darle el ‘tiro de gracia’ al partido de Margarita Zavala y Felipe Calderón, al tiempo que avalaron a los nuevos ‘partidos paraestatales’, en abierta violación constitucional.

“Pero más allá de la forma, lo preocupante del fondo es que ‘con el tiro de gracia’ a México Libre –tiro disparado por el Tribunal Electoral para congraciarse con el Presidente–, se ratifica la muerte de la democracia mexicana toda; al tiempo que asistimos al sepelio de los opositores, al regreso de los ‘partidos de Estado’ y a la dictadura de López Obrador.

“Sí, hoy los mexicanos estamos de luto; ha muerto la democracia y se instauró la dictadura. Al tiempo”. (Hasta aquí la cita)

Y sí, siempre implacable, el tiempo nos volvió a dar la razón.

Al tiempo.
05 Noviembre 2020 04:04:00
¡El día que AMLO engañó a Biden!
Hasta la noche de ayer –cuando fue redactado el presente texto-, todos los resultados oficiales mostraban que, finalmente, Joe Biden será el nuevo Presidente de Estados Unidos.

Si se confirma esa tendencia –porque aún deberá intervenir el poder judicial norteamericano-, el Gobierno mexicano estará frente a un grave problema. ¿Por qué?

Porque todos saben que el Presidente mexicano no solo se había convertido en el mejor aliado de Donald Trump, el Presidente saliente de Estados Unidos, sino que había fincado su futuro dictatorial en el respaldo recíproco que esperaba del ahora Mandatario derrotado.

Pero no es todo. Resulta que el potencial Presidente electo de Estados Unidos –el demócrata Biden-, y el Mandatario mexicano, no solo son viejos conocidos sino que, en el fondo, conocen algunos de sus más negros secretos políticos.

Si, resulta que Obrador y Biden hablaron, por lo menos durante 40 minutos, la mañana del 5 de marzo de 2012, cuando el entonces vicepresidente norteamericano –en el Gobierno de Obama-, visitó la Ciudad de México para sostener una ronda de conversaciones con los presidenciables mexicanos de aquel año.

Al término del intercambio verbal, y en calidad de precandidato presidencial, López Obrador le entregó una carta a Biden en la que expuso lo que sería su programa de Gobierno, el mismo que luego convirtió en promesa de campaña en 2018 y que le permitió engatusar a millones de mexicanos, en la presidencial de ese año.

Lo simpático del tema es que, en dicha carta, López Obrador no solo intentó engatusar al vicepresidente norteamericano, sino engañar al mundo entero, igual que engañó a muchos mexicanos.

¿Y por qué engañar a Biden?

Porque no solo fue mentira todo lo que López le dijo a Biden en esa carta, sino que también mintió en todo lo que prometió como aspirante presidencial.

Y es que hoy, con Obrador como Presidente, la realidad muestra que AMLO hizo todo lo contrario de lo que prometió y, sobre todo, porque el Mandatario mexicano está muy lejos de ser el demócrata que aparentó frente a Biden.

¿Lo dudan?

1.- En la carta entregada a Biden, el entonces precandidato Obrador reprochó que la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos se haya enfocado, en los últimos años, en el tema de la seguridad. Por eso sugirió que el Gobierno de Obama estaba mal informado sobre las causas de la violencia y la migración en México.

2.- Dijo, por ejemplo, que la política económica aplicada en México “sólo beneficia a una pequeña minoría”, lo que genera “falta de empleos, el empobrecimiento de la gente y la descomposición social que se expresa en la inseguridad y la violencia”.

3.- Y añadió que, muestra de ello, “es que en los últimos 29 años, el PIB solo ha crecido en promedio 2.3% y solo han generado 500 mil empleos al año y, lo peor de todo, que en los últimos cinco años, durante la guerra contra el narcotráfico, se han perdido la vida de alrededor de 60 mil mexicanos”.

4.- En pocas palabras, le dijo AMLO a Biden, “la violencia en México se ha originado por la corrupción y por la falta de desarrollo y por ello aumentan los flujos migratorios”.

5.- Por eso, Obrador prometió que en su Gobierno crecería al 6% del PIB, que construirían 5 refinerías, que bajaría el precio de las gasolinas y la energía eléctrica, que produciría 1.2 millones de empleos, que acabaría con la violencia, con el crimen, con la inseguridad y, sobre todo, que defendería el libre mercado y combatiría los monopolios, además de que terminaría la militarización del país.

6.- También por eso, la promesa central de López a Biden fue acabar con la corrupción. Así lo dijo: “Se debe acabar con la corrupción en las altas esferas gubernamentales, ya que no será efectiva ninguna estrategia de crecimiento, desarrollo y seguridad, sin acabar con la corrupción”.

¿Pero qué creen? Sí, que todo fue mentira.

Y es que hoy México es uno de los países más corruptos del mundo; el de AMLO es uno de los gobiernos más corruptos de la historia; México era una economía colapsada antes de la pandemia; el PIB está en mínimos históricos, están en desempleo millones de ciudadanos; la inversión externa estaba en fuga desde antes del coronavirus, hoy son casi 70 mil los muertes violentas en solo 23 meses; los muertos por Covid-19 superan los 300 mil, las bandas criminales mandan en el país y, el mayor insulto, el Gobierno de AMLO es el verdadero muro que contiene a los migrantes.

Sí, si Biden llega a la Casa Blanca –como parece que ocurrirá-, sabe que el Mandatario mexicano es un mentiroso; más mentiroso que Trump.

Al tiempo.
04 Noviembre 2020 04:04:00
Emilio Zebadúa, nuevo ‘payaso del circo’
Como todo espectáculo, “el circo de la política” es insaciable y requiere, casi a diario, de nuevos atractivos, si es que aspira a cumplir de manera eficaz con su papel de “engañabobos”.

Por eso, los dueños de “el circo político” deben tener una amplia reserva de bufones, trapecistas, focas aplaudidoras, payasos, hombres de piedra y, sobre todo, las infaltables fieras, esas que en jauría hacen temblar hasta al más pintado de los críticos.

Y es que el “circo político” en que se ha convertido el Gobierno de Obrador, no es y no podía ser la excepción. Se trata, como saben, de un espectáculo en el que empiezan a escasear los payasos, los trapecistas, las fieras y las focas aplaudidoras, al extremo de que el dueño del circo –el Presidente mismo–, debió ser parte del elenco para saciar los distractores que reclama un Gobierno fallido.

En efecto, apenas el Día de Muertos vimos al dueño del circo, a López Obrador, convertido en “fantoche” al que manos expertas aplican “una limpia” para alejar los malos augurios y las peores vibras; espectáculo llevado a cabo en el corazón del país, en el mismísimo Palacio Nacional.

Sí, sin duda se trató de una escenificación digna de toda “república bananera” que se respete; espectáculo que, en el fondo, busca una identidad entre el Presidente mexicano y el México más atrasado.

Y era urgente el nuevo “numerito”, luego de que “un garbanzo de a libra”, un juez que aún no se somete al poder presidencial, desechó una orden de aprehensión contra el otrora poderoso Luis Videgaray –exsecretario de Hacienda y Relaciones Exteriores de Peña Nieto–, y a quien la domesticada Fiscalía General pretendió acusar de “traición a la patria”, por el presunto soborno de la empresa brasileña Odebrecht.

Es decir, que el Gobierno de López pretendió montar un nuevo “circo político” contra Videgaray, luego del fallido espectáculo de Emilio Lozoya, quien sin pruebas acusó al Gobierno de Peña Nieto y al propio Videgaray, de recibir un presunto sobornos de Odebrecht para financiar la campaña presidencial en 2012.

Sin embargo, la acusación de la Fiscalía General contra Videgaray fue desechada por el mismísimo expresidente fundador de Odebrecht, Luis Alberto Meses Weyll, quien dijo que es falso que se hayan entregado sobornos a personas distintas a Emilio Lozoya.

Meses Weyll reiteró que solo se entregaron sobornos a Lozoya, a nadie más en México; que tampoco sobornó a legisladores para aprobar la reforma energética y menos para financiar la campaña presidencial de Peña Nieto, en 2012.

Por eso, frente al nuevo fracaso del “circo del poder”, los promotores del espectáculo de Palacio sacaron “de la chistera” un nuevo payaso, al siempre lopista Emilio Zebadúa, quien por años se desempeñó como uno de los colaboradores más cercanos a Rosario Robles, a pesar de su sabida pertenencia al “establo político” de Obrador.

Hoy Zebadúa aparece de manera fortuita como testigo colaborador no solo para señalar con su dedo oportunista y delator a Rosario Robles, sino a otros funcionarios de primer nivel del Gobierno de Peña Nieto.

Es decir, que ante el desvanecimiento de las presuntas pruebas contra Rosario Robles y contra figuras del Gobierno de Peña, como Videgaray, el Gobierno de Obrador “sacó de la chistera” a un nuevo payaso que podría ser el deleite “del respetable”, al tiempo que distrae a los electores y desvía la atención de lo verdaderamente grave; el fracaso en todos los frentes, del Gobierno de López.

Lo simpático del tema es que AMLO debe recurrir al extremo de los “testigos colaboradores”, cuando decían tener una joya de la corrupción, con la supuesta “investigación ejemplar” llamada La Estafa Maestra.

¿Qué pasó con la premiada investigación periodística? ¿No que sería la piedra angular para exhibir la corrupción y a los corruptos de todo el sistema político mexicano? Lo cierto es que –como aquí lo exhibimos en repetidas ocasiones–, la “investigación periodística” motejada como Estafa Maestra no tiene un solo dato duro capaz de llevar a prisión a nadie, menos a Rosario Robles.

Y por eso, ante el fracaso de la “joya periodística”, ante el fallido espectáculo del trapecista Emilio Lozoya y ante el desvanecimiento de las pruebas contra Videgaray, hoy aparece como la estrella del “circo político” el traidor Emilio Zebadúa; un oportunista del poder y la política que logró engañar a Rosario Robles a pesar de que siempre fue un “lopista embozado”.

Y sí, Zebadúa, igual que Lozoya, dirá lo que le ordenen que diga el presidente Obrador y su pandilla; difamará y calumniará a quien le ordenen difamar y, al final, salvará el pellejo y escapará con los bolsillos llenos de dinero.

Por eso la pregunta: ¿Hasta cuándo se dejará engañar la sociedad mexicana, por los payasos del poder y la política?

Al tiempo.
03 Noviembre 2020 04:04:00
¡Hoy se decide la reelección de AMLO!
Aquí hemos hablado del tema en por lo menos cinco entregas. Es decir, hemos probado que los gobiernos del mexicano Obrador y el norteamericano Trump decidieron que sus destinos caminarían juntos, por lo menos, durante el próximo quinquenio

Dicho de otro modo; documentamos que el mexicano Obrador hizo todo lo necesario para apoyar la reelección del norteamericano Trump, a cambio de que el vecino Presidente del norte apoye, con el tiempo, la reelección del tropical mexicano.

Por esa razón, el sentido político y el sentido común dicen que hoy, martes 3 de noviembre del 2020, no solo está en juego el futuro de Estados Unidos –y la ratificación y/o elección de un nuevo Presidente–, sino que también está en juego la eventual reelección del Presidente mexicano.

Y es que, si hoy se alza como triunfador el Mandatario Trump, el paso siguiente será la reelección del mexicano, Obrador. En sentido contrario, si hoy gana el adversario de Trump, si gana el poderoso Joe Biden, prácticamente se cancelan las ambiciones reeleccionistas del Mandatario mexicano Obrador.

Es decir, que a los mexicanos que aspiran a salvar la democracia mexicana, hoy les importa la derrota de Trump. Por eso, gobernadores de aquellos estados, en los que predominan las familias de los migrantes mexicanos, llamaron a votar contra Donald Trump.

Sin embargo, a ciencia cierta, nadie sabe lo que pasará hoy en el proceso electoral de Estados Unidos, en donde será ratificado y/o será renovado el nuevo Presidente de aquel país. Nadie tiene certeza de que el Presidente en funciones, Trump, consiga la victoria en las urnas o si, por el contrario, el aliado de AMLO resultará aplastado por su poderoso contrincante, Joe Biden.

Lo que sí sabemos los mexicanos es que –luego de confirmar una alianza nada nacionalista y harto entreguista al Gobierno de Trump–, el Presidente mexicano se juega hoy su reelección. ¿Por qué?

Porque en su demencial ambición de poder, el mexicano Obrador pactó con su homólogo norteamericano Trump, un camino conjunto en los respectivos procesos de reelección.

Es decir, que AMLO hizo todo lo necesario para apoyar la reelección de Trump, a cambio de que, en su momento, el eventual reelecto presidente Trump empujaría la reelección del mexicano Obrador.

Y es que Obrador y Trump son como gotas de agua: los dos mienten a diario, los dos aman y practican gozosos el populismo; los dos pelean todos los días con los medios, con la prensa y con los periodistas –a los que acusan de todos los males de sus gobiernos–, y los dos censuran y piden cárcel para sus críticos. Y si aún dudan de AMLO y Trump son gotas de agua, a continuación, el mejor ejemplo de que parecen hermanos gemelos.

Al arranque de su Gobierno, el presidente Obrador ordenó a uno de sus empleados más fieles –Santiago Nieto–, llevar a juicio a las empresas y empresarios que crearon, financiaron y produjeron el neonato documental Populismo en América Latina, dizque por ser responsables de emprender “una campaña negra” contra el entonces candidato Obrador.

Lo que sigue “¡es-difícil-de-creer…!”, como dice un clásico de la televisión lopista. De manera casi simultánea, el Presidente estadunidense, Trump, pidió a las autoridades electorales de su país y a las instituciones que regulan la comunicación, que investiguen y sancionen a programas de crítica y sátira política como Saturday Night Live, dizque porque lo difaman y calumnian. Dos comportamientos gemelos que han seguido por meses y años.

Pero las coincidencias entre AMLO y Trump los han llevado a ser verdaderos gemelos en el populismo; gemelos en la negación de energías limpias, en el nacionalismo exacerbado; gemelos en la negación del riesgo de la pandemia de Covid y, sobre todo, en la satanización de los indocumentados.

Es decir, que nadie duda que el Presidente mexicano está dispuesto a entregar la soberanía del país, a cambio de instaurar una dictadura.

Pero de manera curiosa –y hasta ridícula-, esa posibilidad no se juega en México, sino en Estados Unidos.

Al tiempo.
02 Noviembre 2020 04:03:00
¡México hoy: un país de muertos!
Pocas veces, como hoy, México está de luto.

Pocas veces, como el 2 de noviembre del 2020, muchos miles de mexicanos recordarán y llorarán a sus muertos.

Pero muy pocos de esos miles que lloran la pérdida de una vida cercana, celebrarán la fiesta del Día de Muertos.

Y es que pocas veces, como en el México de hoy, tantos mexicanos habían perdido a tantos “seres queridos” de la peor manera: a causa del mal Gobierno y la indolencia oficial.

Miles han perdido hermanos, hermanas, padres, madres, tíos, abuelos, amigos, vecinos… que no habrían muerto si el de México fuera un Gobierno responsable, eficiente, capaz y congruente con lo que prometió a millones que, hoy defraudó.

Algunos han sido víctimas de la incontenible violencia criminal; otros han muerto a causa de la irresponsabilidad oficial; los más, alcanzados por la letalidad de una pandemia mal manejada, que llevó a México a uno de los primeros lugares de mortandad, en el mundo, por Covid-19.

Como quiera que sea, el de hoy, 2 de noviembre del 2020, no es un día para celebrar a los muertos; el de hoy es un día para denunciar la muerte de cientos de miles a causa del fracaso estrepitoso del peor Gobierno que han tenido los vivos.

El fracaso del Gobierno de López Obrador en la lucha contra el crimen, contra la violencia, contra los feminicidios, contra la muerte de miles de ciudadanos a causa de las fallidas políticas de salud pública.

Un día para denunciar el fracaso criminal en la atención de niños con cáncer; para exhibir la incapacidad en la prevención de feminicidios; en la nula investigación y castigo a los matarifes responsables de acabar con la vida de 27 informadores en solo 23 meses del gobierno de López Obrador.

El de hoy no es el mexicanísimo festejo del Día de Muertos, sino el día de la protesta por las miles de vidas perdidas de manera inútil, a causa del Gobierno fallido de López Obrador.

¿Cuántos muertos pesan hoy en la conciencia del presidente Obrador y de su Gobierno? ¿Cuántos de esos mexicanos hoy estarían vivos si el Gobierno hubiese sido responsable, eficiente, sensato y capaz? ¿Cuántos de esos muertos votaron por Obrador sus propuestas y pagaron con la vida la inocentada de creer en el más mentiroso de los aspirantes presidenciales?

Nadie tiene y nadie tendrá respuesta a las anteriores interrogantes. Sin embargo, lo que sí saben muchos ciudadanos es que el México de hoy es el país de los muertos, el país del desprecio oficial por la vida.

1.- Y es que no fue suficiente que durante 23 meses el Presidente mexicano colocara al frente de la Seguridad Nacional a un trapecista de la política, como Alfonso Durazo -ignorante total de la materia-, sino que el fracaso se premia con la candidatura al gobierno de Sonora.

Durazo dejó las peores cifras de violencia y muerte de la historia en México, con más de 60 mil vidas perdidas de manera violenta, según el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública.

2.- Esa cifra oficial, que supera las 60 mil muertes en solo 23 meses, no solo deja en calidad de juego de niños la violencia en los gobiernos de Calderón y Peña Nieto -a los que estigmatizó AMLO por años-, sino que es cinco veces más alta que la media internacional de muertes por violencia.

3.- Y si es ofensivo el fracaso de Durazo, el presidente Obrador propuso como relevo a la señora Rosa Icela Rodríguez, experiodista y también ignorante de los básicos de seguridad. Es decir, el total desprecio por la vida.

4.- Y si no fuera suficiente ese desprecio, en solo 23 meses del Gobierno AMLO destruyó y saqueó el sistema de salud pública, lo que provocó la mayor tragedia sanitaria en la historia; la muerte de más de 100 mil mexicanos -según cifras oficiales pero mentirosas-, en la pandemia.

A pesar de la espantosa política de exterminio de los más pobres, de los más viejos, de los que menos tienen, no existe un solo responsable y no aparece una sola instancia del Estado capaz de condenar y sancionar el “crimen de lesa humanidad” que llevó a la muerte a casi 300 mil mexicanos, según cifras extraoficiales.

5.- Es mayor el desdén por la vida de las mujeres, ya que en 23 meses nada hizo el Gobierno de Obrador por frenar los feminicidios -a diario son asesinadas 10 mujeres en México-, y que según cifras oficiales les arrebataron la vida a mil 200 mujeres en esos 23 meses; 175 de ellas muertas solo en la Ciudad de México.

6.- Total desprecio por la vida de niños y mujeres con cáncer. En el primer caso, el de los niños, en los primeros nueve meses del 2020 se reportó la muerte de mil 615 niños por falta de medicamentos. No existe una estadística oficial sobre las mujeres que perdieron la vida luego de que se suspendió su tratamiento contra el cáncer.

7.- En 23 meses del Gobierno de AMLO han sido asesinados 27 periodistas, más de un comunicador asesinado cada mes, lo que significa que México y el Gobierno de Obrador son un peligro mortal para ejercer el periodismo.

8.- El caso de las masacres ocurridas en todo el país es de escándalo. Algunas fuentes dicen que son más de 20, mientras que otras hablan de 45. En cualquier caso, todos los días nos enteramos que en tal o cual entidad del país se produjeron una o dos masacres al mes o se descubrieron fosas clandestinas, las más recientes apenas en Guanajuato.

9.- Según la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), todos los días en México son asesinados un promedio de 3.5 niñas y niños. Si el actual Gobierno lleva hasta hoy 702 días, y es de escándalo el número de menores de edad -más de 2 mil 450 niñas y niños-, asesinados por distintas causas en 23 meses.

10.- Y casi nadie recuerda las más de 130 vidas que cobró la explosión de Tlahuelilpan; una tragedia ocasionada por la indolencia oficial y que no tiene a nadie en prisión.

Sí, el de López Obrador no solo es el peor Gobierno sino el Gobierno de los muertos. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
30 Octubre 2020 04:00:00
¡Medio país ‘mandó al diablo’ a AMLO!
En medio de la peor crisis sanitaria de la historia –casi 100 mil muertos a finales de octubre del 2020–; del mayor riesgo de inseguridad –con más de 60 mil muertes violentas–, y la mayor tragedia económica en medio siglo –la caída del PIB a -18%–, se avecina una calamidad política aún peor y de proporciones inéditas en el Estado mexicano. ¿Y cuál es esa calamidad?

La posibilidad inminente de rompimiento del Pacto Federal, que no es otra cosa que el acuerdo que mantiene la unidad política y económica de las 32 entidades federativas del país y, sobre todo, el reparto del dinero público.

Y es que, a querer o no, al aumentar a 14 el número de gobiernos estatales que exigen a la Federación un “nuevo pacto fiscal”, crece el peligro separatista que, de manera indirecta, plantean casi la mitad de los gobiernos estatales del país, frente a un Presidente que, día con día, confirma sus rasgos no solo autoritarios, sino dictatoriales.

Lo peor de todo, sin embargo, es que todas esas crisis, riesgos, tragedias y calamidades, han sido detonadas por un solo hombre, el mismo que ya es visto –por propios y extraños-, como el peor Presidente mexicano de toda la historia; el fracasado López Obrador.

Y es que, nos guste o no, asistimos no solo al fracaso del Gobierno del Presidente más votado, sino al fracaso de la política; que no es otra cosa que el fracaso de la razón, del diálogo, la negociación y el acuerdo.

Y, frente al fracaso total de la gestión de AMLO, medio país decidió “mandar al diablo” al Presidente mexicano –convertido en el nuevo dictador latinoamericano–, precisamente por su postura dictatorial, al manejar carretadas de dinero público, con fines clientelares y a favor de su partido.



Pero vamos por partes.

Está claro que no es novedad –para nadie–, que los gobernadores de las 32 entidades federativas históricamente han peleado su respectiva

autonomía –política y fiscal–, frente al poder central.

Más aún, la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) fue una exitosa promoción de Ricardo Monreal, el entonces gobernador perredista de Zacatecas, y hoy severos crítico de la autonomía que exigen los mandatarios estatales, agrupados en la Alianza Federalista de Gobernadores.

Es decir, Ricardo Monreal y su jefe, López Obrador, combaten hoy, todo aquello que ayer promovieron; la autonomía de los estados.

Por eso, además de la flagrante incongruencia del partido oficial, de su Gobierno y su Presidente, lo nuevo es que creció el número de mandatarios federalistas que exigen un reparto equitativo y equilibrado del dinero público.

Es decir, que apenas en las últimas horas –la tarde del miércoles 28 de octubre del 2020–, la Alianza Federalista de Gobernadores se fortaleció y se sumaron a sus filas todos los gobernadores del Partido Acción Nacional que, al mismo tiempo, son parte de la Asociación de Gobernadores del PAN (GOAN).

En pocas palabras, resulta que un total de 14 gobiernos estatales –que en conjunto representan el 49.9% del PIB nacional–, ya son parte del grupo político que reclama al Gobierno de López Obrador un nuevo Pacto Federal en materia fiscal.

Y frente a la nueva calamidad obliga preguntar. ¿Qué significa un rompimiento con el Gobierno central, de las entidades federativas que aportan el 50% del Producto Interno Bruto?

¿Cómo impactará tal rompimiento, por ejemplo, en la elección más grande de la historia; como impactará en cada uno de los 14 estados? ¿Qué impacto tendrá en los comicios federales, que 14 gobiernos estén en “guerra” con el Gobierno federal; en la defensa de sus recursos, mientras que el Gobierno central derrocha el dinero para fines electoreros?

¿Cuánto impactará en la elección, en el sentido del voto, el regionalismo de cada una de las entidades enfrentadas al Gobierno centralista y dictatorial de López Obrador, sobre todo cuando el arrogante Presidente tropical se niega a reconocer las exigencias de los federalistas?

Lo cierto es que no existen antecedentes de una disputa político electoral de esa magnitud, y menos en medio de la peor crisis sanitaria de la historia, de la peor calamidad de violencia y la más escalofriante crisis económica.

Como saben, los gobiernos enfrentados al presidente Obrador son los de Aguascalientes, Baja California Sur, Chihuahua, Guanajuato, Durango, Quintana Roo, Tamaulipas y Yucatán; todos panistas y pertenecientes a la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional.

Pero también pertenecen a la Alianza Federalista los gobiernos priistas de Colima y Coahuila; el perredista de Michoacán, el independiente de Nuevo León y el de Movimiento Ciudadano, de Jalisco.

Y sí, luego de las crisis sanitaria, de violencia y económica, ya vivimos la cuarta tragedia; la del rompimiento del Pacto

Federal.

Sí, cuatro tragedias en solo 23 meses del Gobierno de AMLO; el peor de todos los gobiernos de la historia.

Al tiempo.
29 Octubre 2020 04:00:00
¡El ‘Presidente niño’!
Es caprichoso, berrinchudo, arrebatado, peleonero, mentiroso, egoísta, vengativo y, sobre todo, “descocado”.

Así como un día dice una cosa, al día siguiente dice lo contrario.

Su mundo son las ocurrencias, la fantasía, el delirio de grandeza y, sobre todo, los imaginarios “molinos de viento” que cree lo persiguen hasta convertirlo en “el más atacado”.

Vive una realidad alterna, en una galaxia lejana, nada terrenal y, en especial, cierra los ojos a la realidad mundana y cotidiana de los mexicanos, cual “mesías” del trópico.

Por eso siempre tiene “otros datos”; también por eso su realidad es muy distante y distinta a la terrenal realidad que viven la mayoría de los 130 millones de mexicanos.

Por la misma razón, niega todos sus fracasos, sus tropiezos, sus yerros y por eso culpa de sus horrores y errores al pasado, a los adversarios, a los otros gobiernos y, claro, a otros políticos.

Su palabra es y debe ser la ley, de lo contrario, monta en cólera y lanza improperios contra todo aquel que piensa distinto, que lo contradice, que lo cuestiona y exhibe sus incoherencias.

Si llegó usted a estas líneas, estará de acuerdo en que hablamos del típico “niño mimado”, del clásico “bebote” que, sin freno, patalea rabioso ante la más elemental frustración, a manera de chantajear a todos en su entorno y para conseguir todo aquello que se le ocurre.

Pero también estarán de acuerdo en que la anterior es la definición perfecta –y encaja “como anillo al dedo”– del cotidiano comportamiento del presidente López Obrador; el locuaz “presidente niño” al que –por ejemplo– nada le importan otros niños, como los que mueren todos los días, en todo el país, a causa del cáncer.

“Presidente niño” que –también todos los días– confirma su peculiar desprecio a las mujeres, en general, pero en especial a todas aquellas que son víctimas de alguna modalidad de cáncer.

Hablamos del “Presidente niño” que juega con su “trenecito maya” y que al ser cuestionado sobre los daños ecológicos que ocasionará su caprichoso juguete, en el sureste del país, responde con la frase que ya es emblema de su Gobierno; el capricho “¡me canso ganzo...!”.

El “Presidente niño” afectado por la fea incontinencia verbal y, sobre todo, por la incontenible mitomanía infantil; culto a la mentira que en solo 23 meses lo convirtió en campeón mundial de la mitomanía.

Sí, “Presidente niño” que todos los días, de todos los meses de su Gobierno lleva contabilizadas casi 50 mil mentiras. ¿Cuántas mentiras más tolerará una sociedad atolondrada, como la sociedad mexicana, que no eligió a un Presidente, sino que llevó al poder “a un niño mimado”?

Sí, un “Presidente niño” que cuando es pillado en la mentirilla, en la pillería, en la humedad de los pantalones, alza la cabeza, esconde las fallas en la espalda y lanza la impronta convertida en eslogan: “¡tengo otros datos!”.

El “Presidente niñó” que ante el fracaso reiterado en todo aquello que prometió, se apresura a lanzar un escupitajo en el rostro de sus críticos, luego del lactante: “¡si, nos fue mal, pero a otros les fue peor!”.

El “Presidente niño” que acuñó escatológicos lances como “¡fuchi caca!”, que le ganó un feo mote que lo define como lo peor que le pudo haber pasado a los mexicanos y su democracia.

“Presidente niño” que apenas en días pasados, ante el riesgo de que empresas extranjeras promuevan cancelar el Tratado de Libre Comercio respondió con un aniñado: “¡huy, qué miedo, miren cómo estoy temblando!”.

El “Presidente niño” que responde a sus críticos con el retador “¡brincos dieran!”; que lanza a los criminales la medición de fuerzas: “¿a ver quien se cansa primero?” y que se burla de los temores por la pandemia con el cínico “¡nos cayó como anillo al dedo!”.

¿Qué país podemos esperar los mexicanos con un “Presidente niño” que para cumplir sus caprichos y sus rencores sociales, lleva a la muerte por Covid-19 a 100 mil mexicanos y hasta a un senador de su propio partido?

¿Qué desarrollo social, económico y humano podemos esperar en un país, como México, gobernado por un “Presidente niño”, por un Presidente que miente, engaña, insulta, difama; que viola la Constitución y las leyes que de ella emanan?

Poco a poco, muchos mexicanos que votaron por López Obrador reconocen que se equivocaron. Pero no es suficiente. Hace falta revertir el peligro de haber llevado al poder a un “Presidente niño”, antes de que el lactante en el poder destruya al país.

Al tiempo.
28 Octubre 2020 04:00:00
Confirmado; Robles es ‘presa política’ de AMLO
Desde el día que fue enviada a prisión –el 13 de agosto de 2019– aquí dijimos que Rosario Robles era víctima de una venganza política del presidente Obrador.

Dijimos que, por ser víctima de una venganza, la señora Robles se convertía en la primera “presa política” de la naciente dictadura del nuevo Presidente mexicano.

Dijimos que la detención arbitraria, ilegal y tramposa de la exjefa de Gobierno era una primera señal ominosa de que el Presidente quería someter a su control autoritario al Poder Judicial y que, además, era una muestra clara de la muerte de la “división de poderes” en la democracia mexicana.

Dijimos que llevar presa a la expresidenta del PRD, no era otra cosa que una estratagema perversa del Gobierno para tratar de convertir en delatora –y testigo colaborador– a la exsecretaria de Estado con Peña Nieto.

Dijimos que la prisión era una suerte de “purga” estalinista para “ablandar” a excompañeros del Gabinete de Robles, en el Gobierno anterior, a quienes la nueva gestión federal pretende persguir.

Y, sobre todo, dijimos que al llevar presa y de manera ilegal a la señora Robles, el presidente Obrador ponía en marcha las “persecuciones políticas ejemplares”, propias de una dictadura.

Es decir, que desde aquel 13 de agosto de 2019 –a pocos meses de haber llegado al poder– López Obrador mandaba un mensaje de terror y represión a sus adversarios y enemigos políticos; el mensaje de la persecución y la cárcel; señal propia de un dictador.

Y luego de 15 meses de que la señora Robles permanece en prisión, la realidad confirmó todo lo que aquí dijimos durante todo ese tiempo.

Más aún, en una segunda carta pública, Rosario Robles dice que es rehén del Estado mexicano “porque no he querido colaborar” para entregar la información que quiere la Fiscalía General para perseguir a otros colaboradores del Gobierno de Peña Nieto.

Así lo dice, de puñó y letra la propia Rosario: “Tengo información confiable (de fuentes al interior de la PGR particularmente del área servidores públicos) de que se han reunido con excolaboradores ofreciendo impunidad a cambio de que declaren lo que ellos necesitan.

“También sé que lo que pretenden para que yo obtenga mi libertad (como en otros casos) es señalar como responsables a excolegas míos, de mayor jerarquía en el Gabinete del sexenio pasado, con el objetivo de dirigir hacia ahí sus baterías.

“Su teoría, sus hipótesis nada tienen que ver con la verdad. Yo no mentiré para obtener mi libertad. No quiero salir por la puerta de atrás.

“Seguiré luchando por los cauces legales porque soy inocente, porque confío que alguien en el sistema judicial tendrá la valentía de aplicar la ley y porque creo en un sistema de justicia que tiene un enfoque garantista, defensor de los derechos humanos, y porque espero una respuesta positiva de los organismos internacionales, a los que también he recurrido”.

Al final, Robles Berlanga dice que la persecución en su contra “no es propia de la izqierda” y que “nada tiene que ver con la República democrática por la que hemos luchado toda la vida”.

Pero meses antes, en agosto del 2020, al cumplir un año de estar en prisión de manera ilegal, Rosario Robles ya había difundido una primera carta, en la que expuso que es víctima de un Estado totalitario.

Así lo dijo: “Hoy cumplo un año de estar privada de mi libertad injustificadamente. La venganza de unos, la cobardía y el silencio cómplice de otros y una procuración de justicia selectiva me tienen aquí.

“Se me acusa de una omisión (que no de corrupción) que no merece prisión, se han violado mis derechos al debido proceso y a la presunción de inocencia.

“Se me juzga por quien soy y no por lo que supuestamente hice. Se ha puesto en marcha toda una maquinaria para denostarme, difamarme, hacer escarnio de mi persona, con una saña que es proporcional al miedo y al odio que me tienen. Llama la atención que soy la única en esta condición.

“A quienes se les ha acusado de delitos más graves se les respetan sus derechos, y a los delincuentes del crimen organizado se les ha dejado flagrantemente en libertad.

“La conclusión es clara: no se trata de un ánimo de justicia. Estoy aquí porque me llamo Rosario Robles. También porque soy mujer…

“Pero más temprano que tarde aparecerán en mi camino juzgadores que con valentía apliquen la ley y me hagan justicia.

“El problema es para quienes mandan mensajes equivocados a la sociedad: mejor huye porque si te presentas voluntariamente, tu delito no es grave y eres leal a tus principios, pero eres considerado adversario/a, tu destino es la cárcel”.

Sí, con Rosario Robles, está en marcha una perversa venganza dictatorial.

Al tiempo.
27 Octubre 2020 04:00:00
Nueva mentira de AMLO:  ¡Bartra ‘lo cachó’ en 2017!
En su edición del lunes 26 de octubre del 2020, el diario El Universal publicó una entrevista con Roger Bartra, uno de los más sólidos intelectales, articulistas y profesores universitarios mexicanos.

Bartra es un mexicano de raices catalanas y, por décadas, ha sido un referente de la izquierda mexicana y universal.

Por eso, su opinión se colocó como tendencia cuando dijo –entre muchas otras cosas– que el Presidente mexicano, López Obrador “no debate, sino que insulta y pone en peligro la libertad de expresión”.

Como era de esperarse, el señalamiento de Bartra enojó al Presidente quien no solo confirmó la teoría de Bartra –de la intolerandia a la crítica– sino que insultó al reputado inteletual.

Y es que, en respuesta al señalamiento del académico, AMLO dijo que Roger Bartra se cansó de ser como era –un intelectual de izquierda– y “por eso se pasó a la derecha”.

Luego, Obrador aseguró que el reputado investigador fue cooptado por Letras Libres y por Enrique Krauze “y por eso se volvió al conservadurismo”.

Lo cierto, como ya se dijo, es que AMLO miente de nueva cuenta.

¿Por qué?

Porque muchos mexicanos, entre ellos Roger Bartra, sabían desde hace años que López Obrador es un farsante de la dizque izquierda, un mentiroso y un oportunista al mejor estilo del viejo PRI.

Y si lo dudan, basta revisar la entrevista que concedió Bartra al diario español El País –el 8 de noviembre de 2017– cuando AMLO estaba lejos de ser visto como ganador en la contienda presidencial de julio de 2018.

En dicha entrega, Bartra dijo al diario español que, entre otras cosas, “López Obrador representa la nostalgia por el viejo PRI”. Y, en efecto, acertó en su definición, pero se equivocó cuando dijo que AMLO no tenía ninguna posibilidad de ganar en la elección presidencial.

Lo importante, sin embargo, es que Roger Bartra desenmascaró a López Obrador desde noviembre de 2018.

Y sí, a 23 meses de iniciado el Gobierno de AMLO, vivimos el regreso de México a lo más rancio del viejo PRI; a los años de Díaz Ordaz, Luis Echeverria y Lopez Portillo.

A continuación, un extracto de la entrevista de El País con Roger Bartra, aquel 8 de noviembre de 2017.

“Tres décadas después de la publicación de su libro La Jaula de la Melancolía (1987), donde describía un México envuelto en el nacionalismo revolucionario que espera a que se abra la puerta de la jaula, Bartra percibe similitudes con el momento actual. Según él, Donald Trump, Enrique Peña, la violencia y el populismo de Andrés Manuel López Obrador pintan un México decepcionado.

“Pregunta. En la reciente presentación de la revista El Machete, criticó que la izquierda se haya perdido en sus pequeñas miserias.

“Respuesta. En los últimos años, la izquierda ha tenido una deriva desagradable. Tras la disolución del Partido Comunista, que era la fuerza más importante de la izquierda –aunque marginal– comenzó un proceso que terminó fundando el PRD (Partido de la Revolución Democrática). Pero la historia del PRD ha sido de enfrentamiento entre muchas tribus, principalmente entre la populista-cardenista y la socialdemocracia.

“Eso evolucionó hacia la ruptura y la fundación de Morena (de López Obrador) por el sector populista.

“P. ¿López Obrador es heredero de esa izquierda?

“R. López Obrador ha dejado de ser de izquierdas, y más ahora que ha comenzado un viraje hacia posiciones cercanas al viejo PRI (Partido Revolucionario Institucional). Es el PRI previo a De la Madrid, a Salinas… En cierto sentido es el peor PRI. Un partido autoritario y represivo que representa el antiguo régimen en su máxima expresión.

“P. ¿Y la derecha?

“R. La derecha mexicana del PAN (Partido de Acción Nacional) siempre ha estado dividida entre una tradicional, católica e hispanizante que coqueteó con el franquismo, incluso con el nazismo, y una derecha más democrática, tecnocrática y moderna. La idea de una derecha moderna provoca irritación cuando lo digo, pero hay que reconocer su existencia también dentro del PRI, como el otro gran partido de derechas.

“P ¿El populismo es un problema en México?

“R. En América Latina es un movimiento de salida, en Europa no ha calado y en EU se ha impuesto en su versión más derechista. López Obrador es el último exponente de una ola populista en América Latina, pero no creo que tenga posibilidad de ganar.

“P. ¿Se siente decepcionado por Peña Nieto?

“R. No estoy decepcionado porque no esperaba nada. Es un hombre inculto, poco preparado, poco hábil y un mal político que pasará a la historia como corrupto e ineficaz. Los nuevos tecnócratas que llegaron con él ni siquiera tenían colmillo político suficiente”.

¿Qué opinan?

Sí, el tiempo pone a cada quien en su lugar.

Al tiempo.
26 Octubre 2020 04:00:00
¡Marcelo Ebrard ya es dueño de Morena
No, que nadie se equivoque. Lo cierto es que la dirigencia nacional del partido oficial, Morena, no la ganó Mario Delgado.

No, en realidad el ganador y nuevo dueño de Morena es Marcelo Ebrard, el preferido de Palacio, el “hombre fuerte” del Presidente y quien –a querer o no-, será el único heredero del “cochinero” que ya es el Gobierno de López Obrador.

Sí, a través de Mario Delgado, el aún canciller Marcelo Ebrard, tratará de recuperar la brújula perdida del partido Morena rumbo al 2021, que amenaza con terminar en un desastre para el partido oficial.

Y es que si no lo saben, desde hace décadas el pequeño Mario Delgado ha sido el “faldero” de Marcelo Ebrard; el que destapa cañerías, el que limpia alfombras enlodadas y el que lava todo tipo de trapos socios.

Y sí, también en este caso –en la lucha por la dirigencia de Morena-, Mario Delgado es y seguirá siendo “el titino” de Marcelo Ebrard, quien ya es el verdadero jefe del Partido Morena.

Pero vamos por partes.

Más allá de la “verdulería” en que se convirtió la lucha por la dirigencia de Morena, primero debemos entender el tamaño del fraude montado por Marcelo Ebrard para apoderarse de Morena y, el paso siguiente, será saber si desde la jefatura del partido oficial, el aún canciller se perfila para convertirse en el sucesor de López Obrador.

Lo primero que debemos entender es la magnitud del fraude cometido en el interior de Morena para cumplir los caprichos presidenciales; fraude en el que jugó un papel determinante el árbitro electoral del Estado, el INE, que ya dejó de ser la garantía electoral de los mexicanos, para convertirse en un mero instrumento de legitimación de los deseos presidenciales.

Todos saben que el dedo presidencial apuntó en dirección de Mario Delgado para ocupar la dirigencia de Morena. Todos saben que Delgado era superado de manera apabullante por el añoso Porfirio Muñoz Ledo y todos saben que las encuestas no cambian de un día para otro, al extremo de “voltear la tortilla”.

¿Y entonces qué fue lo que pasó?

Casi nada, que el INE se encargó del “cuchareo” de las encuestas, hasta hacer ganar a Mario Delgado sobre el puntero, Porfirio Muñoz Ledo.

En pocas palabras: asistimos a la confirmación de que el INE dejó de ser un instrumento de y para los ciudadanos y que en los hechos es una vulgar copia de la vieja Comisión Federal Electoral, dependiente del Gobierno en turno y que llevó a cabo el mayor fraude de la historia, en 1988, cuando “se cayó el sistema”.
Y aquí es donde aparece la segunda parte del engaño.

Como todos saben, en junio del 2021 se llevará a cabo la mayor elección en la historia. Se renovará la Cámara de Diputados, se elegirán 15 gobiernos estatales, decenas de congresos locales y cientos de alcaldías de todo el país.

¿Y eso qué tiene que ver con la nueva dirigencia de Morena?

Ahí está el truco. Que una vez que el INE está sometido al poder presidencial y que Morena está en manos del titular de Relaciones Exteriores, el propio Marcelo Ebrard será el encargado del mayor fraude de la historia y, al mismo tiempo, del rescate de Morena.

Es decir, que Marcelo Ebrard, a través de Mario Delgado, será el nuevo Manuel Bartlett.

Y es que, como todos saben, en el interior del Gobierno de López Obrador y del partido oficial, Morena, se prendieron todas las alarmas luego de los comicios locales de Hidalgo y Coahuila, en donde fueron apaleados casi todos los candidatos morenistas.

La nueva misión de Marcelo será revertir, por los medios que sean, la debacle electoral de Morena. Y como la popularidad del Gobierno, del Presidente y de su partido no tienen reversa, lo que veremos será un nuevo intento de fraude, al mejor estilo del fraudulento Manuel Bartlett, en 1988.

Al tiempo.
23 Octubre 2020 04:03:00
¡‘Lista Negra’!, para satanizar a críticos!
Ningún Presidente mexicano había llegado al extremo de amedrentar a los periodistas, de manera pública y en cadena nacional de televisión. El mayor exceso de un Presidente contra los críticos fue el mítico “no les pago para que me peguen”, de José López Portillo.

Hoy, otro López, pero en este caso Obrador, señaló, por nombre y apellido a sus críticos, a los que metió en su particular “lista negra”, al tiempo que exaltó a quienes lo aplauden. Es decir, el Presidente mexicano confirmó que el suyo no es un Gobierno democrático, sino una vulgar tiranía intolerante a la crítica.

Y es que, en los regímenes totalitarios, en los gobiernos fascistas y en las dictaduras, todo aquel ciudadano, grupo social o partido opositor que expresa una opinión contraria al régimen, es considerado “subversivo”, “neoliberal”, “enemigo del pueblo”, “peligroso” y sobre todo “contrario al cambio”.

En la mayoría de las dictaduras –por no decir que en todas–, los nombres de los críticos, los opositores, los subversivos y quienes acusan las pulsiones perversas del dictador, son metidos al “saco común” conocido históricamente como “la lista negra”, que supone el inventario de los enemigos del régimen.

Pero la “lista negra” tampoco es exclusiva de los regímenes dictatoriales del llamado socialistas o comunismo. No, en Estados Unidos, en el periodo negro del “macartismo” –así conocido por el ultraconservador senador norteamericano Joseph McCarthy– los llamados “enemigos de Estados Unidos” a los que se catalogaba como “izquierdosos”, fueron parte de una “lista negra” y perseguidos bajo el presunto cargo de “comunistas”.

Entre otros fueron perseguidos, Charles Chaplin, Humphrey Bogart y Katherine Hepburn, además de directores como John Houston y guionistas como Ling Landner. Lo cierto es que la alusión a una “lista negra” –de políticos, periodistas, enemigos, empresarios o adversarios–, es propia de una dictadura.

Más aún, una “lista negra” es la confirmación de la venganza y el rencor sociales que no tienen cabida más que en las dictaduras, en los gobiernos represores y en las tiranías. Por ejemplo, en el fascismo italiano –durante el terror dictatorial de Mussolini–, la “lista negra” era reservada para los periodistas y los opositores, a quienes el dictador amenazaba de manera cotidiana en la plaza pública.

Incluso, el dictador italiano –verdadero alterego de López Obrador– ordenó el asesinato de los más reputados opositores y periodistas; crímenes de Estado que cínicamente reconoció el propio Mussolini, quien llegó al extremo de convertirlos en actos heroicos.

En el caso de la dictadura de Hitler, la “lista negra” incluía una mayoría de judíos; entre quienes había periodistas, opositores, artistas, empresarios… millones de ellos asesinados por la mente criminal del dictador germánico.

En la España de Franco, la “lista negra” la integraban, sobre todo, los republicanos y disidentes; miles de españoles muertos en fusilamientos sumarios –por el delito de disentir y oponerse a la dictadura–; crímenes que por años fueron ocultados al mundo.

En Chile, la “lista negra” la nutrían quienes se oponían, criticaban, apelaban a libertades básicas. Y miles dieron la vida por esas libertades elementales. Hoy, en el México de López Obrador, la “lista negra” está reservada –igual que en el caso de los sátrapas de la historia universal–, para periodistas, intelectuales, críticos y opositores.

Pero contrario a la mayoría de las dictaduras “la lista negra” de López Obrador va de la mano de los dueños de los medios, quienes hacen parte del “trabajo sucio” del dictador. Así, por ejemplo, luego que el dictador López señala con el índice flamígero –sea en sus “mañaneras”, sea a través de una persecución en redes, como fue el caso de Ricardo Alemán–, a tal o cual, de sus críticos, no pocas empresas obsequiosas con el tirano se apresuran a despedir al o los señalados.

Al final de cuentas, cuando López Obrador recurre a la exhibición publica de una lista de periodistas, articulistas e intelectuales críticos de su Gobierno –en espera de que sean despedidos– confirma que el suyo no es un Gobierno democrático, sino una dictadura.

Al tiempo
22 Octubre 2020 04:04:00
¡Durazo: el premio al fracaso de Obrador!
Al despedir a Alfonso Durazo, el presidente López Obrador se dijo triste.

Más aún, Obrador elogió al exsecretario de Seguridad Pública “por su desempeño ejemplar”, a pesar de que –en los hechos-, Durazo es el peor servidor público en la historia de México.

Pero lo que resulta el mayor insulto a los ciudadanos, al Gobierno de AMLO y, en especial, a los electores de Sonora, es que Durazo parece haber sido palomeado por el Presidente para contender por el Gobierno de Sonora.

Y lo ridículo del tema es que no asistimos al premio a la eficacia y los buenos resultados, sino que somos testigos del premio a la ineficacia, al fracaso, al engaño, la estulticia y, en particular, al premio a la complicidad del poder con las bandas criminales.

Y es que no hay duda que el mayor fracaso del Gobierno de López Obrador es el de la seguridad. El mayor fracaso del Gobierno de AMLO se llama Alfonso Durazo.

Y tampoco hay duda que la promesa de seguridad fue una de las más ambiciosas promesas de AMLO; la de mayor impacto y más rápida respuesta, según lo prometió el candidato de Morena durante la campaña presidencial de julio de 2018.

Sin embargo, los hechos y la terca realidad muestran –a 23 meses de iniciado el Gobierno de AMLO-, que se trató de uno de los mayores engaños, de la mayor decepción y, sobre todo, el mayor fraude.

¿Por qué? Porque hoy, el número de muertes violentas es el mayor de la historia; porque el número de feminicidios es el más grande y más escandaloso de todos los tiempos, porque siguen si freno la muerte de niños y niñas; son de terror las más de 50 masacres y porque el promedio de periodistas muertos es uno de los mayores del mundo: 26 comunicadores asesinados en 23 meses.

Todo ello sin contar con el fracaso de la Guardia Nacional y con el incremento de las disputas territoriales de las bandas criminales, con la cancelación del decomiso de droga y, en especial, el perdón a los grandes capos de la droga como Ovidio Guzmán, entre otros.

Todo lo anterior, como seguramente recuerdan, contrasta con la promesa que en su larga campaña de 18 años -para buscar ser Presidente-, formuló y prometió el candidato López Obrador.

Prometió que –como si se tratara de un mago consumado-, al día siguiente de su llegada al poder presidencial se acabaría la violencia criminal.

Prometió que no habría más feminicidios, que terminarían las masacres, que los niños no estarían más al servicio de los criminales, que la Guardia Nacional sería ciudadana y que “no habrá un periodista más asesinado”.

Como queda claro, todo lo anterior fue mentira.

Como también fue mentira que el secretario de Seguridad Pública, el señor Durazo, sería el mago capaz de hacer realidad todos los milagros prometidos por López Obrador.

Y en efecto, a 23 meses de iniciado el Gobierno de Obrador, el mayor fracaso es la seguridad y el combate a la violencia, y el funcionario más ineficaz, más mentiroso, el más estulto de todo el Gabinete, se llama Alfonso Durazo; un verdadero “chapulín del poder”.

Y es que Durazo fue secretario particular del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio, a quien presuntamente asesinaron bandas criminales, supuestamente ligadas a Durazo.

Como secretario particular del presidente Fox, el señor Durazo habría sido el operador de la fuga de “El Chapo” del penal de Puente Grande, cuando además se descubrió que colaboradores de Durazo mantenían vínculos con las bandas criminales.

Y sí, Durazo fue uno de los más cercanos al candidato y luego presidente, López Obrador, quien dejó libre a Ovidio Guzmán, el hijo de “El Chapo”, amigo de Durazo.

Todos esos antecedentes convierten al señor Durazo en una bomba de tiempo electoral, en el mayor peligro no solo para México sino para los mexicanos y, en especial, para los sonorenses.

Ese fallido secretario de Estado, ese político presuntamente vinculado con el crimen organizado, es lo que merecen los ciudadanos de Sonora.

¿Quién será capaz de indagar los presuntos vínculos de Durazo con las bandas criminales?

Al tiempo.
21 Octubre 2020 04:03:00
¡En México manda ‘El Chapo’, no AMLO!
No, no solo es “sospechoso” el “respeto” mostrado por el Presidente mexicano al mayor criminal de la historia, Joaquín “El Chapo” Guzmán. Lo cierto es que también resulta indignante que un Presidente, como López Obrador –que insulta a diestra y siniestra y que gusta de motejar a todos sus críticos y adversarios–, pida una disculpa pública por llamarle “Chapo” a “El Chapo” Guzmán Loera.

Pero lo verdaderamente alarmante es que, en solo 23 meses, todo apunta a que en México ya no manda el presidente Obrador, sino que el verdadero “mandamás” se llama Joaquín Guzmán Loera, motejado como “El Chapo”.

Y de confirmarse la hipótesis, por la vía de los hechos, también se confirmaría que en México vivimos un “narcoestado” o un “narcogobierno”. Y es que, si es palmípedo, si tiene pico de pato y si grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato.

En otras palabras, si “El Chapo” es capaz de hacer que un presidente como Obrador deje en libertad a “El Chapito” –violando todo el sistema de justicia–; si consigue que en el cumpleaños de “El Chapito” el Presidente acuda a Badiraguato –a saludar a la madre de “El Chapo”–; si la hija de “El Chapo” se casa en la Catedral de Culiacán con protección militar y si “El Chapo” es responsable de “ponerle el dedo” a un general, como Salvador Cienfuegos, entonces tenemos derecho a suponer que en México manda “El Chapo” Guzmán y no López Obrador.

Y viene a cuento el tema porque en “la mañanera” –20 de octubre del 2020–, a propósito de la detención del general Cienfuegos, Obrador intentó deslindar a “El Chapo” de las acusaciones que lo señalan como el culpable de “poner dedo” al extitular de la Sedena.

Dijo Obrador –palabras más, palabras menos– que al criminal se le formulan toda clase de acusaciones y que, incluso “se llegó a decir de que ‘El Chapo’ estaba entre… no me gusta decirle así, Guzmán Loera, ofrezco disculpa… estaba entre los hombres más ricos del mundo…”.

¿Qué significa la aclaración presidencial y la disculpa publica, además del “respeto” que muestra el Presidente por el mayor criminal de la historia? ¿Cómo debemos entender el comportamiento del Presidente, ante un criminal como “El Chapo”, cuando López Obrador no respeta nada ni a nadie; cuando el Mandatario insulta a todo el que lo cuestiona y, en especial, cuando gusta del apodo vulgar a los que no piensan como él?

Lo cierto es que el Presidente mexicano solo abona la hipótesis de que mantiene una alianza con el crimen organizado –con “El Chapo” entre otros capos–, alianza que aquí señalamos desde 2012, cuando AMLO vendió a los Abarca la candidatura a la Alcaldía de Iguala.

Pero también es cierto que no se trata del primer desliz presidencial que exhibe –al ojo público–, una presunta colaboración entre el Mandatario mexicano y el mayor criminal de la historia.

Por ejemplo, el 29 de enero de 2019, en el Itinerario Político titulado Un Presidente de Rodillas ante el Narco y el Crimen”, denunciamos que por orden presidencial se habría facilitado la fuga de todos los socios de “El Chapo”, de las cárceles del país; por orden presidencial se facilitó la visita de los familiares de “El Chapo” a Estados Unidos; por orden presidencial se canceló la detención de grandes capos y se suspendió la incautación de droga, además de que, también por orden presidencial, inició un perdón selectivo de criminales que habrían financiado a Morena.

Volvimos al tema en el Itinerario Político del 6 de septiembre de 2019, titulado Entrega AMLO la Plaza al Crimen, donde abundamos en el perdón presidencial a las bandas criminales y, sobre todo, al disparo incontenible en el número de muertes violentas.

Luego vino “la prueba reina”, el montaje del 17 de octubre de 2019, cuando se produjo la detención y posterior liberación de Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo”. En esa fecha y a través de un tuit, revelamos que la liberación de “El Chapito” había sido ordenada por el propio Presidente.

Al día siguiente –el 18 de octubre de ese 2019–, Obrador rechazó haber ordenado la liberación y dijo que la decisión de dejar escapar a Ovidio Guzmán se produjo en una reunión del Gabinete de Seguridad, lo cual fue negado por el propio Alfonso Durazo. Sin embargo, el viernes 19 de junio del 2020, López Obrador reconoció que fue él y sólo él el responsable de ordenar la liberación de “El Chapito”.

Luego ocurrió lo que ya todos sabemos; la boda de la hija de “El Chapo”, con toda la seguridad oficial; la visita a Badiraguato a saludar a la madre de “El Chapo”, la promesa de que México exigiría la fortuna del criminal para repartirla al pueblo y, sobre todo, la detención del general Salvador Cienfuegos.

Sí, le guste o no a la sociedad mexicana y al Estado todo; abundan las pruebas de que el Presidente mexicano, López Obrador, está en manos del mayor criminal, “El Chapo” Guzmán, a quien incluso el Presidente no puede llamar por su apodo.

Al tiempo.
20 Octubre 2020 04:04:00
¿Cómo juzgar la victoria del PRI?
A manera de pregunta, muchos mexicanos daban por muerto al viejo PRI, para las elecciones del 2020 y, sobre todo, para los comicios del 2021.

¿De verdad crees que sigue vivo el viejo PRI…?

La anterior era la pregunta preferida de muchos ciudadanos que no querían ver que la nueva identidad del PRI es de color morado, que se llama Morena y que es un claro epítome de la corrupción y la inmoralidad política.

Sin embargo, en las elecciones locales de Coahuila e Hidalgo -del pasado fin de semana-, Morena fue un partido inexistente -prácticamente borrado del mapa-, mientras el PRI resultó el verdadero triunfador y, en especial, desapareció el tsunami que barrió con todo en julio de 2018.

¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué la impensable victoria del PRI? ¿A qué se debió la derrota aplastante del Morena? ¿Acaso los electores de esos dos estados son ciudadanos de otro planeta?

Lo cierto es que para entender el resultado de los comicios del pasado fin de semana debemos acudir a los clásicos de la ciencia política, sobre todo al muy mexicano refranero popular.

Sí, no debemos olvidar que en política “no hay causalidades, sino casualidades”. ¿Y cuáles son las causas que nos permitirán juzgar el resultado electoral del pasado fin de semana?

1.- El primer fenómeno que debemos tomar en cuenta es que Morena no es un partido político clásico. En realidad, eso que conocemos como Morena es “un movimiento de masas”, producto de un líder carismático, populista y al que poco o nada le importa la democracia.

2.- Por eso, porque AMLO no apareció en las boletas electorales de los comicios locales de Coahuila e Hidalgo, a la mayoría de los simpatizantes de Morena les importó “un pito” dicha elección.

3.- También por eso, porque el mayor y más organizado partido político mexicano se llama PRI, esa fuerza política fue capaz de la movilización elemental en los pequeños comicios locales -para renovar alcaldes y el Congreso estatal-, que son los más atractivos para el ciudadano de a pie, ya que están en juego las autoridades más cercanas al ciudadano.

4.- Lo cierto es que, a querer o no, en todo el país siguen vivos los cuadros, la organización y el aparato del viejo PRI; esa fuerza capaz de movilizarse -como lo vimos el pasado fin de semana-, hasta en los momentos más adversos y en las condiciones más complejas.

5.- Pero acaso el mayor de los logros para los opositores -porque también aparecieron el PAN y el PRD en los comicios del fin de semana-, es el hecho de que el mayor enemigo de Morena se llama Morena y el mayor lastre de los gobiernos de Morena se llama López Obrador.

6.- En efecto, la estructura política llamada Morena no es más que un costal de perros y gatos, en donde todos pelean contra todos y en donde lo último que importa son las reglas políticas elementales. Morena es todo aquello contra lo que han votado por décadas los ciudadanos. Por eso, hoy Morena es el mayor enemigo de Morena.

7.- Todo eso sin contar con el fracasado Gobierno de López Obrador. ¿Y eso qué quiere decir? Elemental, que, en tanto Gobierno, el de AMLO se debe medir a partir de los resultados. Sin embargo, el de Obrador es el Gobierno con menos resultados en la historia.

8.- Por eso, al momento de votar, la pregunta elemental que se hicieron los electores de Coahuila e Hidalgo, el pasado fin de semana, fue clave. ¿Por qué votar por los candidatos de Morena, en los planos municipal y estatal, si el Gobierno federal no ha sido capaz de un solo resultado a favor del ciudadano?

9.- Y ese dilema -de que el Gobierno federal ha sido incapaz de un buen resultado para los ciudadanos-, nos lleva a la que puede ser la mayor conclusión de las elecciones del pasado fin de semana.

Nos referimos al fracaso de la propaganda que, todos los días, invade la vida nacional, a través de las llamadas “mañaneras”. Es decir, si “las mañaneras” fueran efectivas, en las pequeñas elecciones de Coahuila e Hidalgo la derrota de Morena no habría sido tan aplastante.

10.- Por último, lo ocurrido en Coahuila e Hidalgo también es una llamada de atención para la soberbia electoral del PAN. Dicho de otro modo; hasta hace una semana, muchos ciudadanos daban por muerto al PRI, en tanto que otros consideraban que la única alternativa frente a Morena era el PAN.

La realidad, terca como siempre, colocó a cada quien en su lugar. Y hoy el primer lugar electoral es del PRI, seguido por el PAN y el PRD y a la cola cayó Morena, víctima de sus ambiciones sin límite.

Al tiempo.
19 Octubre 2020 04:04:00
¡La caída de Cienfuegos; es fiesta para el narco!
¿En qué país y en qué Gobierno, el Presidente ordena dejar en libertad a uno de los mayores criminales, como Ovidio Guzmán y, al mismo tiempo, ordena entregar preso –al Gobierno de Estados Unidos– a uno de los generales que más combatió al narcotráfico?

¿Es una grave contradicción o, por el contrario, asistimos al mejor ejemplo de una “alta traición” por parte del Presidente mexicano?

¿Será que, al entregar a la DEA a un general de cuatro estrellas que, además fue titular de la Sedena, el Presidente está “entregando la plaza” al crimen organizado?

Y obligan las interrogantes porque con la detención del general Salvador Cienfuegos y con el descrédito arrojado en el rostro de las fuerzas castrenses mexicanas, el resultado es una fiesta para los grupos criminales a los que, por décadas, combatieron militares y marinos.

Esas, entre muchas otras, son las preguntas que se hacen militares y marinos de alto rango –consultados por Itinerario Político– para quienes no existe la menor duda que detrás de la detención del general en retiro, Salvador Cienfuegos, está la mano del Presidente mexicano.

Es decir –según explicaron– que el mismo presidente López Obrador habría entregado al exsecretario de la Defensa Nacional, lo que consideran como una de las mayores traiciones a México, a la investidura presidencial y, sobre todo, a las fuerzas castrenses.

Por eso –según dijeron los militares consultados– no existió ningún reclamo y menos una exigencia por parte del Estado mexicano; del Presidente mismo, para defender a uno de los militares que era reconocido –entre mandos y la tropa– como el más exigente en la lucha contra el crimen organizado.

Lo ridículo del tema –y la verdadera tragedia– es que en el actual Gobierno federal, es el propio Presidente quien ordena liberar a poderosos narcotraficantes –como Ovidio Guzmán– y también por orden del Presidente se entrega “a la justicia norteamericana” a uno de los generales que más combatió a los criminales y a los narcotraficantes.

Por eso obliga seguir preguntando:

¿Para qué bando trabaja el presidente López Obrador; para combatir al crimen o para dejar el camino libre y la plaza toda, a criminales y traficantes. Pero tampoco ahí termina la historia.

Vale recordar que AMLO anunció una purga de todos aquellos militares –de alto rango– que según sus “otros datos” mantienen vínculos con el general Cienfuegos, hoy convertido en “perro del mal”, a pesar de que más tarde pretendió retractarse.

Lo cierto es que, en los hechos, asistimos a la persecución y descrédito de toda una generación de militares que son aquellos que más combatieron al crimen en las últimas décadas.

¿Y, qué significa esa persecución? ¿Cuál será su impacto en la lucha contra el crimen y contra los barones de la droga?

Primero, vale decir que, en efecto, se trata del mundo al revés; de los patos disparando contra las escopetas.

Es decir, que el jefe de las instituciones, el jefe de militares y marinos parece, en los hechos, el mejor aliado de criminales y narcotraficantes, a quienes –también en los hechos– limpia el camino al llevar presos a todos aquellos militares y marinos que más lucharon contra “narcos” y matarifes.

Por eso la indignación de muchos militares y marinos que ya no ven al presidente López Obrador como “el jefe máximo” de las Fuerzas Armadas.

No, a partir de lo que llaman “la traición a las Fuerzas Armadas”, muchos de esos altos mandos militares ven al Presidente como el “enemigo máximo” de las Fuerzas Armadas.

Y, segundo, resulta que al relevar de sus cargos a los mandos formados en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, se dispararán las disputas, la lucha por los territorios criminales y, por consecuencia, el número de muertos por hechos violentos.

Sí, y todos seremos testigos de ese “México al revés”; en el que ya no existirá la guerra del Estado mexicano contra las bandas criminales; solo veremos la guerra entre las bandas criminales, frente a un Estado ausente, claudicante y un Gobierno derrotado; atrapado por los intereses de las mafias criminales.

Al tiempo.
16 Octubre 2020 04:02:00
¡El Presidente ordenó la muerte de México Libre!
El pasado 8 de octubre, a través de mensaje de WhatsApp, pregunté a uno de los dirigentes de México Libre sobre el futuro de ese partido en el Tribunal Electoral.

Así la pregunta: “¿Qué esperan del Tribunal Electoral…? Me dicen que una mayoría está por negarles el registro”.

La respuesta del dirigente de México Libre fue la siguiente: “Si lo hacen, es un golpe a la democracia… Quizá no saben cómo hacerle porque tenemos el derecho de nuestra parte”.

Y es que el día previo –el 7 de octubre del 2020-, un magistrado del propio Tribunal me confirmó que había sido exitoso el cabildeo del responsable jurídico de Palacio, Julio Scherer Ibarra, con magistrados del Tribunal, a los que convenció de negarle el registro a México Libre.

Sí, igual que había ocurrido en el INE, Scherer Ibarra amenazó, exhibió expedientes sucios y ofreció “futuros políticos”, a cambio de torcer la ley a favor del “interés superior” del Presidente.

Y de la misma manera, el poder presidencial operó con una mayoría de magistrados del Tribunal Electoral, a quienes el enviado de Palacio “convenció” con la amenaza sutil de hacer públicos “los trapos socios” y las pillerías y, sobre todo, con los infaltables “premios del poder”, premios en metálico y con muchos dígitos.

Al final se cumplió lo que aquel 7 de octubre del 2020 nos confió un honesto magistrado del Tribunal Electoral quien, en congruencia, votó a favor de otorgar el registro a México Libre.

Y es que, en efecto, la madrugada del jueves 15 de octubre del 2020 -a través de un grosero “albazo”-, una mayoría de magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial, rechazó otorgar el registro a México Libre.

De esa manera, esos mexicanos sin lealtad a la ley, sin libertad y, sobre todo con dueño, torcieron la legalidad y están en la historia como culpables de la muerte de la democracia, junto con una mayoría de consejeros del INE.

Es decir, que esos magistrados fueron comprados y sometidos por el poder presidencial, lo que confirma la muerte de la democracia mexicana; confirma que en México las elecciones dejaron de ser confiables y, por tanto, que veremos un fraude de Estado en los comicios del 2021 y 2024.

En pocas palabras, lo que hoy presenciamos los mexicanos -a solo 22 meses del Gobierno de AMLO-, es la destrucción de por lo menos 30 años de lucha democrática; la muerte de las instituciones farsantes de la democracia y, por tanto, asistimos al regreso del PRI más autoritario y dictatorial.

Pero acaso lo más vergonzoso son los argumentos vertidos por los “magistrados electorales” –convertidos en verdaderos lacayos del Presidente-, quienes por consigna votaron a favor de darle el “tiro de gracia” al partido de Margarita Zavala y Felipe Calderón, al tiempo de que avalaron a los nuevos “partidos paraestatales”, en abierta violación constitucional.

Y es que no solo exhibieron argumentos pedestres y ridículos -como se pueden leer en la estenografía-, sino inconstitucionales y contrarios a los propios razonamientos esgrimidos para otorgar el registro a esas nuevas “empresas paraestatales” –los partidos Redes Sociales Progresistas y Fuerza Social por México-, verdaderos paleros de Morena y del presidente López, que evocan los tiempos de la antidemocracia priista.

Pero más allá de la forma, lo preocupante del fondo es que “con el tiro de gracia” a México Libre –tiro disparado por el Tribunal Electoral para congraciarse con el Presidente-, se ratifica la muerte de la democracia mexicana toda; al tiempo que asistimos al sepelio de los opositores, al regreso de los partidos de Estado y a la dictadura de López Obrador.

Y es que pueden decir misa y argumentar lo que gusten y manden, pero lo cierto es que al dar muerte a la división de poderes, los Poderes Ejecutivo Legislativo y Judicial están en manos de un solo hombre y órganos autónomos como el INE y el Tribunal Electoral, no son más que paleros del Presidente, quienes obsequiosos obedecen las consignas de Palacio.

En pocas palabras, México vive hoy la misma historia que, entre otros países del continente, vivieron Venezuela, Bolivia y Nicaragua, en donde tiranos populistas llegaron al poder por la vía democrática y, a pocos meses, ya habían derribado los andamios que sostenían a sus respectivas democracias.

Sí, hoy los mexicanos estamos de luto, ha muerto la democracia y se instauró la dictadura.

Al tiempo.
15 Octubre 2020 04:00:00
¡AMLO defiende pillos, no a los ciudadanos!
La imagen es devastadora.

No deja duda de que, en México, la realidad está de cabeza.

¿Y por qué de cabeza?

Porque el Gobierno mexicano y su Presidente hacen todo aquello que va en contra de los ciudadanos.

El Mandatario mexicano, por ejemplo, va por la defensa de los pillos, los criminales, los matarifes y hasta los indolentes, antes que defender la vida, la seguridad y la salud de los ciudadanos.

¿Lo dudan?

Todos hemos visto a cientos de padres de niños con cáncer que, desesperados, se manifiestan contra el indolente Gobierno de López Obrador.

¿Y cual es la respuesta del Presidente mexicano?

Sí, un grosero montaje; el supuesto robo de los medicamentos contra el cáncer; un robo que no se sostiene por ningún lado.

Peor aún; miles de mexicanos –familiares de víctimas del mal manejo de la pandemia– protestan por el indolente manejo por parte del criminal, Hugo-López-Gatell.

Miles que cuestionan que la pademia ya costó casi 90 mil vidas –según cifras oficiales– mientras que el Presidente responde con la defensa a ultranza de López-Gatell.

Y es que, en esa feria del cinismo y el valemadrismo, el criminal de Estado, conocido como Hugo López-Gatell, ríe satisfecho, en Cadena Nacional, cuando la muerte de casi 100 mil personas debiera ser una vergüenza no solo de su ineficacia, sino en la historia mexicana.

Es decir, el Presidente mexicano prefiere defender lo indefendible –la defensa de su ineficiente colaborador– antes que salir en defensa de los ciudadanos, que son “los mandantes”, los que lo llevaron al poder y quienes pagan su salario.

Pero tampoco es todo; miles de mexicanos se quejan de la violencia sin freno –en todo el país– y la respuesta del Presidente no solo es el perdón y la exoneración y liberación de “El Chapito” –el jefe real del cártel de “El Chapo”– sino que, en un monumento al cinismo de Estado, el Mandatario premió al ineficiente Alfonso Durazo, con la candidatura al Gobierno de Sonora.

Y es tal el cinismo que, en una de esas, y el número de muertes por la violencia criminal –casi 70 mil mexicanos muertos– es mayor a número de votos que pudiera recabar el impresentable Alfonso Durazo.

Y es que ahora resulta que –en el nuevo Gobierno mexicano– los méritos políticos no se consiguen por cartas credenciales de excelencia, sino por sumisión, abyección.

Y puede seguir tan campante un Presidente que acumula más de 40 mil mentiras, en 22 meses de Gobierno, como una diputada de Morena que –en tribuna– reconoce haber sobornado a un juez.

Por eso, porque la respuesta oficial ante el reclamo ciudadano, en México, es el cinismo oficial, el valemadrismo y la farsa que solapa lo mismo a Manuel Bartlett, que, al hermano del Presidente, Pío López; que a la señora Irma Eréndira Sandoval y su pandilla, los mexicanos deben recurrir a medidas extremas.

¿Medidas extremas?

Sí, padres de niños enfermos de cáncer presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República, contra el presidente López Obrador, por el robo de medicamentos oncológicos, reportado el viernes.

Y es que el abogado de las familias de niños enfermos de cáncer, Andrés Rocha, acudió a la FGR a presentar una denuncia contra el propio AMLO, ademas contra el secretario de Salud, Jorge Alcocer y el director de Cofepris, José Alonso Novelo, por su presunta participación en el montaje del supuesto robo de medicamentos contra el cáncer.

Y el corazón de la denuncia es que, como ayer lo probamos aquí, no existe ninguna prueba de que fue real el presunto robo de medicamentos oncológicos.

Peor aún, las evidencias confirman que se trató de un montaje, al mejor estilo de García Luna, con la intención de engañar a los ciudadanos y, sobre todo, de tomarles el pelo a los padres de niños enfermos de cáncer.

¿Por qué tal odio del Gobierno de Obrador por los niños y las mujeres con cáncer?

¿Por qué el odio presidencial contra la vida, contra los ciudadanos pobres, contra los desposeídos, contra los que nada tienen…?

La respuesta es elemental.

Porque el Presidente mexicano es un sicópata.

Al tiempo.

13 Octubre 2020 04:00:00
¡AMLO y Morena pelean, mientras mueren miles!
La tragedia no tiene nombre. Incluso, ya alcanzó niveles de escándalo histórico, por el número de víctimas mortales.

Por eso -porque es una tragedia sin nombre-, no son pocos los especialistas serios -nacionales y extranjeros- que a la tragedia que se vive en México le llaman “el mayor crimen de Estado”; un crimen provocado por el propio Presidente mexicano, López Obrador.

Y es que, a los ojos de todos -a los ojos de mexicanos y extranjeros-, son miles de mexicanos muertos a causa de la estulticia, la ignorancia, la necedad y, sobre todo, la lucha irracional “del poder por el poder” -en el Gobierno y en el partido oficial-, además de la libertad que tienen las bandas criminales para disputar los territorios.

Sí, sin que a ninguna de las instituciones del Estado le importen, sin que a ningún político, a ningún servidor público, a ningún colaborador del Presidente -y sin que le importe al Presidente mexicano mismo-, lo cierto es que en el Gobierno federal a nadie le importan las vidas, las familias, las tragedias y el humanismo elemental.

A nadie le importan los ciudadanos.

Es decir, que en el México de López Obrador las últimas prioridades -las prioridades olvidadas-, son la vida, la salud, el bienestar, la educación y menos salvar la vida de millones de mexicanos pobres.

Lo cierto es que, en Morena, en sus gobiernos y entre sus legisladores y gobernantes; entre sus alcaldes y entre sus líderes, nada importa -y nada es nada-, además del poder.

Es decir, en Morena no les importa la vida humana; no les importan los ciudadanos, tampoco importan los pobres; no importa el sufrimiento, el dolor, la enfermedad; no importan los niños enfermos de cáncer, tampoco las miles de mujeres con cáncer de mama y cáncer cervicouterino.

Tampoco importan el futuro de calidad y la educación de los pobres; y menos importan el desempleo, la destrucción de empresas; no importa que quienes menos tienen hoy han perdido el futuro, la esperanza y la salud.

En Morena, entre sus legisladores, sus políticos, sus gobernantes y sus líderes, solo importa quedar bien con el Presidente; solo vale halagar al nuevo rey presidencial, porque es el que da y quita; porque AMLO es quien garantiza un futuro exitoso o condena al fracaso ominoso.

Y ay de quienes se atrevan a disentir, a criticar, a cuestionar, a exigir la elemental rendición de cuentas y la congruencia fundamental, porque entonces aparecerá un garrote ejemplar; la persecución contra todo aquel que se atreva a criticar al locuaz Presidente mexicano.

Pero no, que nadie se equivoque; no hablamos solo de los miles de muertos por Covid-19 -cifra oficial, mentirosa, que está por llegar a 90 mil vidas perdidas aceptadas y a 300 mil ocultadas-, sino a los cientos de niños con cáncer que, a diario, mueren por el abandono criminal del Sector Salud y del Gobierno de López

Obrador.

Nos referimos a las decenas de mujeres que todos los días mueren a causa del cáncer de mama y el cáncer cervicouterino.

Nos referimos a la tragedia que viven el IMSS, el ISSSTE y decenas de sistemas estatales y municipales de salud y a miles de enfermos de otras patologías distintas al cáncer, que son abandonados a su suerte por el criminal Gobierno de AMLO.

Nos referimos al escandaloso número de víctimas de la violencia -que rebasa las 70 mil víctimas en todo el país-, fracaso que, aún así, premia a criminales como Alfonso
Durazo.


Lo cierto es que no deja de ser un insulto, una ridiculez y una ofensa para la agonizante democracia mexicana que, mientras AMLO y su pandilla pelean con el Vaticano, con España, con el pasado… miles de mexicanos pierden la vida por la indiferencia y la indolencia del Gobierno federal y del presidente Obrador.

¿Quien será capaz de poner un alto al criminal de Estado llamado López Obrador?

Al tiempo.
12 Octubre 2020 04:00:00
¡El crimen organizado hará el fraude en 2021!
La contienda electoral del 2021 –a ocho meses de distancia– podría ser la elección en la que participen, con mayor intensidad, los tentáculos del crimen organizado.

Y es que –como no había ocurrido en gobiernos federales anteriores– hoy las bandas criminales ya son parte pública de la vida nacional; son dueños de gobiernos estatales y municipales; de puestos de elección popular en los congresos locales, en el Congreso de la Unión, y hasta son amigos del Presidente y de no pocos de sus secretarios de despacho, quienes “los dejan trabajar a sus anchas” y los liberan cuando son capturados.

El caso emblema es el de “El Chapito”, Ovidio Guzmán.

Por eso, hoy la pregunta no es si los “barones del crimen” participarán en las elecciones del 2021. No, la verdadera interrogante es otra. ¿A favor de qué partido político jugará sus cartas, tanto políticas como económicas?

Pero también es cierto que la respuesta anterior todos la conocen.

Resulta que las principales bandas del crimen organizado jugarán a favor de no pocos de los candidatos del partido oficial, de Morena, en alianzas con gobiernos estatales, municipales pero, sobre todo, en alianza con el Gobierno federal.

¿Y por qué la certeza de que se producirá una alianza electoral entre el Gobierno de López Obrador y el crimen organizado?

Porque si tiene patas de pato, cola de pato, pico de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato.

Es decir, que no sería la primera ocasión en que López Obrador acuda a una alianza con el crimen organizado. En realidad los ejemplos abundan.


1.- El caso emblema, como ya dijimos, es el de la alianza de López Obrador con el jefe visible de el cártel de “El Chapo”; Ovidio Guzmán, a quien el mismísimo Presidente ordenó liberar –y no volverlo a tocar–como pago por el presunto financiamiento a Morena.

2.- Pero en donde son contundentes las pruebas de que López Obrador entregó una candidatura a un grupo criminal –a cambio del financiar a Morena, en mayo de 2012– es en Iguala, en donde el hoy Presidente impuso de manera personal al candidato del entonces PRD, José Luis Abarca –uno de los jefes del grupo criminal Guerreros Unidos–como candidato a la alcaldía de Iguala.

Abarca y su grupo criminal financiaron a Morena y, como todos saben, Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, fueron responsables de la detención, tortura, muerte e incineración de “Los 43” de Ayotzinapa.

La tragedia ocurrió como resultado de una disputa entre las bandas criminales que controlan el tráfico de drogas en esa región de Guerrero; las bandas de Los Rojos y Guerreros Unidos.

Pero son decenas de ejemplos del presunto vínculo de Morena, de López Obrador y su claque, con bandas criminales.

Los detalles se pueden consultar en el Itinerario Político del 28 de marzo de 2018, titulado, El Narco con AMLO, en donde se desmenuzan los vínculos del hoy partido oficial y del AMLO con presuntos criminales como Rigoberto Salgado, de Tláhuac; Ricardo Gallardo, de San Luis Potosí; Miguel Ángel Almaraz, de Tamaulipas; Julio César Godoy Toscano, de Michoacán y Gregorio Sánchez, de Quintana Roo, por citar a los más populares.

Por eso obligan las preguntas.

¿En cuántos municipios del país; en cuántos distritos electorales y en cuántas entidades federativas –en las que habrá elecciones– el jefe político, el jefe real de plaza y/o “el mandamás”, es un personaje vinculado a Morena y, al mismo tiempo, al crimen organizado?

¿Cuántos votos, en la contienda federal del 2021 –para renovar la Cámara de Diputados y los 15 gobiernos estatales– serán producto de la presión, el chantaje o la amenaza criminal?

Y para los que aún dudan del poder político, represor y del poder económico del crimen, una joya que nadie quiere ver en el estado de Guerrero.

Hoy, la ciudad de Arcelia, cabecera del municipio del mismo nombre, en Guerrero –de no más de 40 mil habitantes y puerta de entrada de Las Tierra Caliente– es un pueblo secuestrado.

Sí, un pueblo completo secuestrado por un grupo criminal vinculado a Los Rojos; un pueblo cuyos habitantes no pueden escapar, vender sus tierras, su ganado, sus cultivos, porque deben pagar un impuesto a la banda criminal dominante, que los persigue mediante redes sociales

Un pueblo en donde ya no entran camiones de refrescos, y de víveres básicos, a causa del cobro de piso que ordenó la banda criminal dominante.

Todos los habitantes de Arcelia deben pagar un tributo al grupo criminal vinculado con el partido Morena, quien impuso al Alcalde y que presuntamente asesinó hace pocos días al jefe político de Morena.

¿En cuántos de los 300 distritos federales en disputa –de todo el país– las bandas criminales presionarán el voto a favor de Morena?

¿Qué pueden hacer, ante tales amenazas, candidatos y ciudadanos de otros partidos, en donde Morena es, al mismo tiempo, la banda criminal dominante?

Sí, como nunca, el crimen organizado estará presente en las elecciones del 2021. Y sí, votará por el partido del Presidente, López Obrador.

Al tiempo.
09 Octubre 2020 04:02:00
¡La traición de la pandilla de AMLO!
Es una traición a lo que pregonaron a los 20 años.

Hoy, de viejos, son todo lo que criticaron en su juventud.

Y tampoco es nueva la afirmación. Como saben, es un clásico del gran José Emilio Pacheco.

Y es que cuando eran opositores –cuando eran jóvenes-, la mayoría de los políticos que hoy están en el poder alardeaban de su militancia en la dizque izquierda mexicana, doctrina que aborrecía todas las características perversas del viejo PRI.

Incluso, los maratónicos alegatos callejeros de los dizque salvadores de la patria –militantes de esa izquierda trasnochada-, acuñaron risibles etiquetas clasistas para definir a las mujeres y los hombres del poder, a quienes motejaban como “pequeño burgueses”, “oligarquía dominante” y “empresariado explotador de la clase trabajadora”.

El discurso opositor al PRI era, sobre todo, contra el presidencialismo despótico y dictatorial; de rechazo a la corrupción política, a favor de la pluralidad en el Congreso y la división de poderes; de repudio a la “prensa vendida”; contrario al sometimiento de senadores y diputados; de repulsa al control de los ministros de la Corte por parte del Presidente y contrario a la persecución política.

En suma, era una condena el grosero uso del dinero público con fines clientelares; significaba una sanción a la entrega directa y sin licitación de la obra pública, censuraba la corrupción y, sobre todo, condenaba el autoritarismo y la predominante incultura democrática.

Por eso, el Estado ideal que pregonaban los políticos de aquella izquierda “chabacana”, era a favor de la democracia, de respeto a la pluralidad en el Congreso, de privilegio a la división de poderes, exigente con una prensa libre y una crítica fortalecidas, a favor de los equilibrios del poder, contraria a los abusos presidenciales, de respeto pleno al estado de derecho, de repudio al clientelismo electorero, de condena a la corrupción y, sobre todo, de una clara transparencia en la licitación del dinero destinado a la obra pública.

Por eso, aquellos políticos de la dizque izquierda llamaban “levantadedos” -en torno burlón-, a los diputados y senadores domesticados; le gritaban “prensa vendida” a los medios controlados por el Presidente; en tanto, a los ministros de la Corte “maiceados” por el poder supremo los motejaban como “lacayos del Presidente”, y los presidentes autoritarios, dictatoriales y déspotas, los emparentaban con “gorilas”.

A su vez, a la entrega de dinero público sin licitación se le conocía como “compadrazgo”; a la corruptela se le llamaba “ratería”; al pago clientelar mediante programas sociales lo bautizaron como “compra de votos”, a la persecución política se le decía “venganza presidencial” y la violación a los derechos humanos fue bautizada como “crímenes de Estado”.

Medio siglo después de que junto con la derecha, aquella trasnochada izquierda obligó al viejo PRI a transitar por el sendero democrático, luego que se construyó una auténtica división de poderes, una prensa libre; una vez que existieron elecciones limpias y creíbles, que existió un árbitro electoral confiable…

Una vez que la pluralidad en el Congreso se hizo realidad, que la licitación de la obra pública cerró la puerta al “compadrazgo” y que los derechos humanos fueron respetados…

Una vez que se habían limitado las venganzas presidenciales y que el clientelismo electoral fue derrotado gracias al Instituto Electoral y al Tribunal, que aplicaron millonarias multas y sanciones ejemplares…

Cuando todo eso se había conseguido, entonces aquella vieja izquierda le dio una patada al tablero de la democracia y decidió que su mejor papel, su mejor jugada, era copiar todas las trapacerías del viejo PRI.

Sí, los hombres y las mujeres de la dizque izquierda de hace medio siglo –acompañados por un puñado de oportunistas que han medrado en todos los partidos posibles-, llegaron a la conclusión de que el modelo perverso del viejo PRI, de los años 60 y 70, era el mejor modelo de Gobierno para ellos.

Y es que aquella izquierda que hace medio siglo combatía al peor PRI de la historia, hoy llegó a la conclusión de que la mejor cara del poder es la cara de aquel viejo PRI, el PRI autoritario, criminal, corrupto, populista, clientelar y nada democrático; el PRI de los gobiernos dictatoriales, como los de Díaz Ordaz, Luis Echeverría y López Portillo.

Y entonces, por obra y gracia de la ambición sin freno y la incongruencia sin límite, aquella vieja izquierda se cambió de nombre, se vistió de Morena e inauguró la cuarta etapa del viejo PRI.

Y así, gracias a la traición de la vieja izquierda nació el “primor”, el más corrupto de todos los tiempos, el más clientelar, el más antidemocrático, más depredador, más dictador, más vengativo, más autoritario, más intolerante a la críticas; el peor PRI de todos los tiempos, bajo la tutela de un solo hombre, el presidente López Obrador.

¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
08 Octubre 2020 04:04:00
¡Sin memoria, los asustados por la dictadura de Morena!
Ahora resulta que son muchos los columnistas, articulistas, intelectuales y hasta políticos asustados por el canibalismo y la guerra civil que se vive en el partido oficial.

Les horroriza que el dueño de Morena, López Obrador, haga todo por mantener la dictadura perfecta, no solo en el país, sino en su partido, en donde hace lo imposible por imponer a su preferido y descarrilar a sus oponentes.

Incluso, “santones” como Porfirio Muñoz Ledo se dicen sorprendidos por “la lealtad ciega” al Presidente; lealtad que -según el político- “es confundida con el lineazo y el presidentazo”.

Por eso, ante la presunta revelación de que Morena es una dictadura -o la dictadura perfecta-, obligan las preguntas elementales.

¿De verdad no se habían dado cuenta de que Morena fue y sigue siendo el laboratorio en donde López Obrador ensayó su dictadura perfecta?

¿En serio les sorprenden la antidemocracia y las peleas con todo, a muerte, que se llevan a cabo al interior de Morena?

Para todos los desmemoriados, a continuación reproduzco íntegro el Itinerario Político del 13 de diciembre de 2017, titulado “Morena, la dictadura perfecta”, en donde dije -hace tres años- lo que hoy ocurre en el partido del presidente Obrador.

“Desde que Mario Vargas Llosa colocó el ‘sambenito’ de la ‘dictadura perfecta’ a los gobiernos mexicanos emanados del PRI -en los tiempos del partido único, del autoritarismo y la antidemocracia-, muchos siguen creyendo que el viejo partido tricolor es algo así como el ‘perro del mal’ de la democracia mexicana.
“Y, en efecto, el PRI es padre de buena parte de todos los males que por décadas obstaculizaron la democracia mexicana. Males y taras como ‘el dedazo’, ‘la cargada’, el clientelismo, el abusivo uso del dinero público para fines político electorales y, sobre todo el populismo, entre muchas otras ‘linduras’.

“Sin embargo, muchos pueden seguir creyendo el cuento de que el PRI es la dictadura perfecta; pueden decir misa, si les place, pero lo cierto es que al paso de los años, los partidos opositores al PRI fracasaron rotundamente en la lucha contra los vicios y las taras democráticas del viejo partido tricolor.

“Pero el fracaso no solo significó la imposibilidad del PAN y el PRD -entre otros- para acabar con la cultura antidemocrática del PRI. No, lo cierto es que en lugar de combatir todos los males del PRI, los azules y los amarillos terminaron por copiar las peores prácticas del viejo partido tricolor, al grado de que hoy, tanto PAN, como PRD y, sobre todo Morena, tienen todas ‘las cualidades’ para ser considerados como la dictadura perfecta.

“¿Lo dudan?

“En días pasados (hablamos de diciembre de 2017) la diputada federal por Morena Miriam Judith González Sheridan, del XXXVIII Distrito de Minatitlán, Veracruz, renunció a la militancia de Morena porque, dijo, el partido de López Obrador es una dictadura.

“En un video la diputada explicó: ‘En Morena hay una gran incongruencia, pues en público tienen un discurso, y en privado actúan distinto. No podemos disentir de la agenda nacional que construyen unos cuantos porque el interés principal no es el nuestro (el de los representantes populares y el de sus representados) sino de quien lidera el partido (Morena).

“‘No se puede pensar distinto al interior de Morena, porque la amenaza de ser sancionados o expulsados es a todo aquel que vaya contrario a la línea que dicta el líder nacional.

“‘Por todo lo anterior, informo mi decisión de separarme del grupo legislativo de Morena… Y me voy de Morena porque… Porque yo sí quiero trabajar’.

“Es posible que el anterior testimonio no sea suficiente para muchos de los aplaudidores de Morena y de los defensores de su dueño, López Obrador. Sin embargo, hay otras pruebas que también son demoledoras.

“Como saben recientemente (hablamos de diciembre de 2017) el partido Morena dio a conocer la convocatoria para elegir a los 3 mil 415 candidatos que competirán en todos los cargos de elección popular en el proceso electoral del 2018.

“En ese documento se establecen las reglas para los aspirantes pero también aparece ‘la letra chiquita’ propia de una dictadura.

“Dice esa ‘letra chiquita’: ‘Queda estrictamente prohibido que los candidatos realicen acusaciones públicas contra el partido, contra sus órganos de direcciones o contra otros aspirantes’.

“Como queda claro, Morena violenta el Artículo 6o Constitucional que garantiza la libertad de expresión. ¿No es esa una dictadura bananera?

“Además, la misma convocatoria emitida por Morena advierte: ‘La violación a esta disposición será sancionada con la cancelación del registro aprobado al cargo por el que se postuló el aspirante’.

“Queda claro, Morena es la dictadura perfecta de hoy.

“Por eso preguntamos: ¿Qué hacen militando en Morena brillantes académicos, políticos sensatos, empresarios exitosos, periodistas preparados y ciudadanos bien educados?

“La respuesta puede ser demoledora: a todos ellos les gusta la dictadura, les ‘vale madre’ la democracia, nunca han sido demócratas y apuestan por un futuro como el de Venezuela.

“Al tiempo”.

Hasta aquí el Itinerario Político del 13 de diciembre de 2017.

Y sí, a tres años de distancia del anterior texto, Morena se ratifica como la casa de la antidemocracia, el refugio de los ambiciosos sin límite, de los trapecistas del poder y de los traidores a la patria, que apuestan por una dictadura como la venezolana.

Al tiempo.
07 Octubre 2020 04:03:00
¡El crimen perfecto! ‘¡El que murió, murió!’
La cifra oficial es de escándalo: más de 83 mil mexicanos muertos a causa de la pandemia.

Pero si la cifra anterior es de terror –terror oficial– las cifras reales de muertos por coronavirus es el más escalofriante crimen de Estado en la historia mexicana; poco más de 300 mil personas han muerto en México, a causa de padecimientos vinculados –de manera directa– con la pandemia.

Es decir, que miles de mexicanos han fallecido por la estulticia y la indolencia oficiales; miles de ciudadanos que en un Gobierno responsable no debieron perder la vida.

¿Y cuál es la respuesta oficial ante lo que claramente aparece como la más escandalosa omisión oficial?

Sí, por increíble que parezca, la respuesta de las instituciones del Estado es el silencio, la simulación y la complicidad.

Por ejemplo, así respondió la mañana del martes 6 de octubre, Hugo López-Gatell, el encargado de la pandemia y quien nunca se ha parado en un hospital: “las personas que fallecieron, fallecieron, sí es lamentable y doloroso, pero así es”.

En otras palabras, que, según el responsable del combate de la pandemia, “el que murió, murió” y punto final.

Así, el cinismo de López-Gatell ante el Presidente y ante los mexicanos. Sin embargo –y a pesar de la confesión de un crimen de Estado– nada ocurre, no reacciona nadie en el Poder Legislativo y menos en el Poder Judicial; poderes en los que impera la complicidad y la sumisión.

¿Y los culpables de miles de muertes que no debieron ocurrir; y la justicia, y las leyes, ¿y el respeto a la Constitución? Nada ocurre a pesar de que se trata de cifras de escándalo.

¿Y por qué insistimos en que son de escándalo las cifras de muertos por Covid-19 en México?

No solo por lo evidente –la indolencia oficial– sino porque se trata de atentados deliberados a la vida humana; crímenes de lesa humanidad, que se deben comparar con otros de su tipo.

Por ejemplo, las bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki –el 6 y 9 de agosto de 1945 en territorio japonés– costaron 240 mil vidas; 160 mil en Hiroshima y 80 mil en Nagasaki.

En México, en los primeros seis meses de la pandemia, han muerto poco más de 300 mil personas, según cifras extraoficiales. Y no son oficiales porque el Gobierno de López Obrador altera los datos de manera deliberada.

Aun así, está claro que resulta más mortal un mal Gobierno, como el de AMLO, que las armas de exterminio masivo, como la bomba atómica. Sí, por increíble que parezca y por absurdo que resulte.

Pero hay más

Otro ejemplo es la Guerra Civil Española, en donde murieron 150 mil personas en ejecuciones sumarias. En México el número de muertos no oficiales por la pandemia es por lo menos el doble; rebasa las 300 mil víctimas. ¿Será que López Obrador resultó dos veces más peligroso que Francisco Franco para la vida de su pueblo?

Una comparación más. La Guerra Cristera en México –que entre 1926 y 1929 enfrentó a los católicos y al Estado mexicano– costó un total de 80 mil vidas; 50 mil soldados federales caídos y 30 mil civiles muertos.

Es decir, la misma cantidad de muertos en la Guerra Cristera –que duró tres años– que por la pandemia que en seis meses reporta poco más de 80 mil vidas perdidas en el México del 2020, durante el Gobierno de López Obrador.

Pero tampoco es todo

La dictadura chilena, encabezada por el sátrapa Augusto Pinochet, costó la vida a por lo menos 40 mil personas; mientras que otra dictadura, la de Videla, en la Argentina de 1976, mató a por lo menos 35 mil personas.

Increíble; resulta que algunas de las dictaduras más sangrientas del sur del continente no arrojaron tantas muertes como el mal Gobierno de AMLO; gestión que en el mundo ya es visto como un Gobierno que provoca crímenes de Estado.

¿Cuántas vidas más de mexicanos debe cobrar la pandemia, para que las mujeres y los hombres detrás de las instituciones del Estado reaccionen; para que se atrevan a exigir y aplicar justicia?

¿Cuánto tiempo más tolerará la sociedad mexicana la simulación y la complicidad criminal de esas mujeres y esos hombres, detrás de las instituciones del Estado?

Al tiempo.
06 Octubre 2020 04:04:00
¡Me cansé de tener la razón, sobre la dictadura de AMLO!
Desde hace casi cuatro años –desde el 31 de julio de 2017– aquí argumenté que un eventual Gobierno de López Obrador no tenía otro camino que el de una dictadura, al estilo cubano o venezolano.

En todo ese tiempo, no pocos lectores del Itinerario Político se escandalizaron por decirle pan al pan y vino al vino.

Peor aún, muchos colegas columnistas se escandalizaron por llamar “dictador” a López Obrador, en tanto que articulistas e intelectuales no se guardaban el adjetivo despectivo de “loco”, cuando alguien les preguntaba sobre mis pronósticos de un eventual Gobierno de AMLO.

Muchos de esos articulistas y columnistas aseguraban que López Obrador no llegaría a tal locura y que, una vez en el poder, se produciría una suerte de “autocontención” milagrosa.

Hoy, sin embargo, el mundo sabe –a través de la prensa extranjera– lo que aquí advertimos en infinidad de entregas del Itinerario Político y que fue motivo de la más rabiosa y demencial persecución que se haya desatado contra un periodista, en la historia mexicana.

Sí, pocos lo entienden, pero el presidente López Obrador, en forma personal, llamó a dueños de medios, concesionarios de radio y televisión, para exigirles despedir a Ricardo Alemán.

¿El pecado?

Dar en el blanco sobre los afanes dictatoriales de AMLO –que hoy denuncia la prensa internacional– y documentar la patología criminal del Presidente mexicano, que también pronto será noticia en el mundo.

Y si dudan del seguimiento del dictador, a continuación unos ejemplos.

1.- Una de las primeras advertencias la formulamos el 31 de julio de 2017, en el Itinerario Político titulado, ¡Gracias dictador Maduro!, en el que advertimos que era una llamada de atención para México y los mexicanos el “fraudulento proceso electoral” promovido por Nicolás Maduro en Venezuela.

En un Gobierno de López Obrador, dijimos, será muy grande la tentación de un fraude de esa magnitud. Hoy todo es posible en México.

2.- Volvimos al tema el 26 de noviembre de 2017, con el Itinerario Político titulado, ¡Confesiones de un Dictador!, en donde analizamos el programa de Gobierno del candidato López Obrador.

En esa entrega señalamos que buena parte de la propuesta de Gobierno de AMLO era imposible de cumplir –sobre todo reducir la violencia– y que propuestas como la de crear una Guardia Nacional, no tenían otra intención que reproducir la venezolana “Guardia Nacional Bolivariana”.

Explicamos, además, que el autoritarismo mostrado por López Obrador en Morena –en donde impuso una verdadera dictadura– sería llevado al Gobierno de AMLO, con un grave riesgo de acabar con la división de poderes y someter a los poderes Legislativo y el Judicial, además de crear una “fiscalía Carnal”.

3.- Regresamos a los afanes dictatoriales del candidato AMLO el 13 de diciembre del mismo 2017, para abundar en la dictadura en que se había convertido Morena.

Y es que la diputada federal por Morena, Miriam Judith González Sheridan, del Distrito 38 de Minatitlán, Veracruz, renunció a su militancia de Morena, con un argumento lapidario.

“En Morena hay una gran incongruencia, pues en público tiene un discurso y, en privado actúan distinto. No podemos disentir de la agenda nacional que construyen unos cuantos porque el interés principal no es el nuestro (el de los representantes populares y el de sus representados) sino de quien lidera este partido.

“No se puede pensar distinto al interior de Morena, por la amenaza de ser sancionados o expulsados todo aquel que vaya contrario a la línea que dicta el líder nacional. Por todo lo anterior informo mi decisión de separarme del grupo legislativo de Morena… Y me voy de Morena porque… Porque yo sí quiero trabajar”.

Por eso preguntamos “¿Será distinto un Gobierno de AMLO, si en su partido es un dictador? Un Gobierno de AMLO será una copia de Venezuela. Al tiempo”.

4.- El 9 de marzo de 2018 regresamos al tema, a propósito de los afanes reeleccionistas del candidato Obrador, con el Itinerario Político titulado, ¡Es Creíble la No Reelección de AMLO!

Documentamos que todos los sátrapas del centro y sur del continente –Chávez, Maduro, Castro, Morales, Ortega y otros– siempre prometieron que no se reelegirían y, en todos los casos, mintieron.

5.- El 19 de abril de 2018, en el Itinerario Político titulado, AMLO, La Dictadura Tardía, comparamos con más detalle las pulsiones dictatoriales de Obrador, con los dictadores del centro y el sur del continente, para concluir con la siguiente pregunta. “¿Se imaginan al autoritario AMLO sometido por el INE, por la división de poderes, por el Tribunal Electoral…? Al tiempo”.

6.- El 28 de abril de 2018, titulamos de la siguiente manera el Itinerario Político, ¡La Dictadura ya Está Aquí!. Y es que era evidente, para todo el que quisiera verlo, que se había montado un ejército de bots, en redes, para atacar a los críticos del candidato López Obrador.

Curiosamente, días después –el 6 de mayo de ese 2018– Ricardo Alemán fue atacado con millones de bots, hasta convertir en tendencia mundial la difamación y la calumnia en mi contra.

7.- El 7 de agosto de 2018 –cuando los lopistas creían haber liquidado a Ricardo Alemán– volvimos al tema con un Itinerario Político titulado, ¡Tribunal Tramposo!, en donde denunciamos los intentos del partido Morena por capturar al Tribunal Electoral, mediante el chantaje y las amenazas a sus integrantes; presión que, al final, consiguieron. Hoy el Tribunal Electoral, el INE y la Corte está sometidos.

8.- Con el título, Las Ruinas que Ves, el Itinerario Político del 14 de agosto de 2014, dijimos que Alfonso Durazo, el futuro secretario de Seguridad, sería un fracaso y que su verdadero objetivo era el Gobierno de Sonora. Hoy el fracaso está a la vista de todos y la candidatura de Durazo la impulsa el propio AMLO.

9.- El 1 de noviembre de 2018, a poco de la toma de posesión de AMLO, el Itinerario Político se tituló, ¡Dictadura…!. Desde el primer párrafo quedo claro el mensaje.

“En distintos momentos aquí planteamos la hipótesis de que el debate y la consulta sobre el NAIM tenían el objetivo de crear las condiciones para instaurar en México una dictadura, a partir de la victoria arrolladora de AMLO…”

10.- El 11 de diciembre de 2019, a punto de cumplir el primer año del Gobierno de AMLO, titulamos así el Itinerario Político: Muere la Corte y Nace la Dictadura de AMLO. López Obrador ya había dado el tiro de gracia a la Suprema Corte y había llevado a una “ministra carnal” como Margarita Ríos-Farjat. Lo que vimos hoy, no es más que resultado de esos golpes al Máximo Tribunal.

12.- El 27 de febrero del 2020, luego de que en cinco entregas previas anunciamos la muerte del INE, el Itinerario Político se llamó, Se Confirma la Muerte del INE!.

13.- El 12 de mayo del 2020, el Itinerario Político se tituló, Con la Militarización, Llega la Dictadura. Y es que el 12 de mayo, el Presidente decretó la militarización de la vida nacional; lo mismo que hicieron en su momento sátrapas como Chávez, Maduro, Castro, Ortega, Morales y otros.

14.- Por último, el 17 de septiembre, en el Itinerario Político titulado, Pruebas de que AMLO es Dictador, detallamos el decálogo de toda dictadura; el mismo decálogo que sigue, a pie juntillas, el Gobierno de AMLO.

Sí, me cansé de tener la razón sobre los afanes dictatoriales de AMLO. Y sí, el tiempo me dio la razón en los últimos casi cuatro años.

Al tiempo.
05 Octubre 2020 04:01:00
¡20 consultas justicieras que faltan en Mexico!
Algunos simpatizantes de la tiranía de López Obrador, dicen que resultó virtuoso el engañoso resolutivo de la Suprema Corte, que determina que es constitucional lo que –de suyo– ya está en la Constitución; las consultas ciudadanas, que se estipulan en el numeral 35 de la Carta Magna.

Y dicen que es virtuoso el engaño, porque si la Corte define –por voto mayoritario de siete ministros– que la consulta a los ciudadanos posibilita juzgar hechos del pasado, también incluye a todo el actual Gobierno.

Y, en efecto, la lógica parece impecable.

Sin embargo, lo que no dicen los apologistas del engaño de la Corte y tampoco lo aclaran los aplaudidores del régimen, es que el fondo del tema no es la pregunta que propone la Corte; pregunta mal formulada, por lo demás.

No, el verdadero problema y el asunto de fondo, es que el Jefe del Ejecutivo, el presidente Obrador, ya domesticó a una mayoría de ministros del Tribunal Supremo y, por tanto, no servirá de nada que se haga una consulta para juzgar al pasado, cuando en realidad el Presidente perseguirá hoy, en el presente, a quien le plazca, con el aval de la Corte.

Es decir, que, si bien los ministros de la Corte “le quitaron las aristas filosas” a la propuesta presidencial de enjuiciar a los expresidentes, lo cierto es que dejan en manos del vengativo López Obrador la posibilidad de perseguir a quien su instinto vengativo le indique.

Y todos sabemos que los objetivos de las venganzas de Obrador empiezan con Felipe Calderón y Margarita Zavala; quienes ya son perseguidos por “los perros de caza” del tirano Presidente mexicano.

Y es que a despecho de quienes presurosos engatusaron a sus audiencias con el cuento de que los ministros de la Corte en realidad le propinaron un “balazo en el pie” al Presidente, lo cierto es que la Corte le entregó a López Obrador el poder absoluto; el poder para perseguir y encarcelar adversarios; para someter a opositores y para callar a críticos.

Esa es la verdadera tragedia de la muerte de la Suprema Corte. Lo demás, las maromas discursivas, sin red de protección, son intentos burdos de congraciarse con el tirano de Palacio.

Por eso, porque el resolutivo de la Corte no es más que un “salto mortal engañabobos”, vamos a los ejemplos.

¿Qué consultas de trapacerías del pasado se podrían proponer, para llevar a juicio a los servidores públicos sátrapas y tramposos de hoy?

1.- ¿Y qué tal si empezamos con la consulta y el juicio a los tramposos de “la casa de la justicia”? ¿Cuántos ciudadanos estarían de acuerdo con una consulta para llevar a juicio a ministros de la Corte que guardaron silencio de complicidad cuando López Obrador difamó y calumnió al ministro Eduardo Medina Mora, para despedirlo de manera inconstitucional? ¿Por qué callaron, señores ministros? Sí, ilegalidad a la que sumaron una vulgar complicidad.

2.- ¿Y qué tal consulta para saber qué recibieron a cambio los ministros, Arturo Saldívar Lelo, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero, entre otros, para dejar en libertad a la secuestradora Florence Cassez, quien cumplía una condena por 60 años?

3.- ¿Y si consultan a la dizque izquierda, para indagar quién pagó la exoneración de Mario Marín, motejado como “góber precioso”, liberado gracias a ministros como Olga Sánchez Cordero y otros ya fallecidos?

4.- ¿Qué tal llevar a juicio al presidente López Obrador, por ordenar la libertad del criminal Ovidio Guzmán Loera? ¿O, crear un tribunal que investigue qué hay de fondo en el saludo a la madre de “El Chapo” Guzmán?

5.- ¿Qué tal una consulta para investigar los nexos de López Obrador con la familia Abarca de Iguala, quienes financiaron a Morena, mataron a los 43 y hoy son exonerados por el presidente López?

6.- ¿Qué les parece una consulta para conocer el grado de implicaciones oficiales –del Gobierno de AMLO– en la caída del helicóptero en el que perdieron la vida Martha Erika Alonso, gobernadora de Puebla, y su esposo?

7.- ¿Y si consulta al pueblo para saber a dónde fue a parar todo el dinero recaudado por Pio López, por otros hermanos Obrador y por las cuñadas del Presidente; por Rocío Nahle, Eva Cadena, Claudia Sheinbaum, Bejarano y decenas de “compinches” y recaudadores del hoy Presidente?

8.- ¿Y si se consulta al pueblo sobre raterías de los llamados segundos pisos del periférico? La operadora de ese presunto fraude fue la hoy jefa de Gobierno, pero el verdadero responsable se llama Andrés y se apellida López.

9.- ¿Y si hacen una consulta para investigar la presunta responsabilidad de Marcelo Ebrard, en desfalcos escandalosos de la Línea Dorada, del Metro?

10.- ¿Y si se consulta al pueblo sobre la responsabilidad de Porfirio Muñoz Ledo en la masacre de Tlatelolco, en 1968?

11.- ¿No les parece saludable una consulta para investigar el destino del dinero de las 500 pipas que nunca aparecieron; compra encomendada por López Obrador a Marcelo Ebrard?

12.- ¿Y una consulta sobre la responsabilidad oficial, del Presidente, en el estallido de Tlahuelílpan, que costó la vida a más de 131 personas, por la irresponsabilidad oficial? Y hoy el huachicol es mayor que nunca, a pesar de los cientos de muertos.

13 ¿Y si se consulta al pueblo para indagar la responsabilidad de Manuel Bartlett, en la caída del sistema, en la elección presidencial de 1988?

14.- ¿Y si consulta al pueblo para conocer el papel y la responsabilidad de Manuel Bartlett, en el crimen de Manuel Buendía?

15.- ¿Y si se consulta al pueblo para conocer la responsabilidad criminal de Hugo López-Gatell, en las muertes sin fin, producto de la pandemia?

16.- ¿Otra consulta, del mismo tema, se podría llevar a cabo para conocer la responsabilidad criminal del Presidente, en la muerte de más de 70 mil mexicanos a causa de la pandemia?

17.- ¿O qué tal consultar sobre una investigación a los presuntos criminales de Estado que han ocultado el número real de muertos por la pandemia; criminales como AMLO y buena parte de su Gabinete?

18.- ¿Y que tal una consulta para conocer la culpa de todo el sector salud, del presidente Obrador, del director del IMSS y del titular de la SSA, en las casi 250 mil muertes a causa de la pandemia, en la falta de medicamentos, en el abandono a niños con cáncer; en la destrucción del sistema sanitario?

19.- ¿Y una consulta para que se investigue la responsabilidad del Presidente, de su Gabinete, en la ruina económica del país, antes, durante y después de la pandemia?

20 ¿Y qué tal una consulta para investigar quiénes son los responsables –desde el presidente AMLO, hasta Alfonso Durazo– en las cifras de terror en muertes y delitos, producto de la violencia criminal?

Sí, 20 consultas y 20 investigaciones que, sin duda, llevarían a prisión a muchos de los implicados.

Al tiempo.
02 Octubre 2020 04:00:00
¡Los 50 motivos para enjuiciar a Obrador!
Le tomamos la palabra a la Suprema Corte y, para no esperar a que López Obrador se convierta en expresidente, proponemos razones por las que hoy debe ser llevado a juicio político el Presidente mexicano.

Y es que en una democracia real, serían suficientes las 50 razones abajo citadas para llevar a juicio político a López Obrador, quien sistemáticamente viola la Constitución; acabó con la División de Poderes, mantiene presuntos vínculos con el crimen organizado, vive del saqueo y la extorsión política y, sobre todo, destruye la democracia para imponer una tiranía.

Son datos duros, la mayoría de ellos probados por distintas fuentes y denunciados en muchas entregas del Itinerario Político.

1.- En 20 meses, el Gobierno de Obrador es visto como el peor Gobierno de la historia, a causa de más de 70 mil muertes oficiales por Covid-19 -lo que significan 250 mil muertes reales-; 60 mil muertes violentas, además de la destrucción económica y del sistema de salud, que dejó sin empleo y atención médica a los más pobres. Por ello, muchos especialistas dicen que México vive el mayor crimen de Estado y la mayor crisis económica de su historia.

2.- A propósito de la desaparición ilegal de un centenar de fideicomisos y de arreglos para desactivar protestas, lo cierto es que todo lo aprobado y lo que aprobará la actual Legislatura de la Cámara de Diputados, es ilegal y puede ser impugnado ante una autoridad. ¿Por qué? 

Porque por instrucciones del presidente Obrador –lo que constituye una violación Constitucional y la ruptura de la División de Poderes–, en San Lázaro se instaló una mayoría de Morena que es ilegal y tramposa.

3.- Y si de fideicomisos se trata, cuando Obrador era jefe de Gobierno del DF, creó el Fideicomiso para Mejoramiento de las Vías de Comunicación (Fimevic), que utilizó Claudia Sheinbaum para construir los segundos pisos. 15 años después, nadie conoce el destino del dinero y muchos creen que fue utilizado para financiar campañas presidenciales de AMLO.

4.- También violatorio de la Constitución –y de nuevo por instrucción presidencial–, en San Lázaro se impuso de manera ilegal a la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra, cuyo nombramiento puede ser impugnado ante una autoridad, además de que deliberadamente, AMLO destruyó la CNDH.

5.- Hasta hoy, luego de más de un año de que fue obligado a renunciar al cargo –renuncia violatoria de la Constitución–, nadie conoce “las causas graves” por las que el entonces ministro de la Corte, Eduardo Medina Mora, debió dejar el cargo. Está claro que fue obligado por el propio Presidente a dimitir, pero nunca se respetó la ley, lo que es otra violación a la División de Poderes, pilar constitucional del Estado mexicano.

6.- También por orden presidencial –lo que confirma el sometimiento de la Judicatura Federal–, sigue en prisión Rosario Robles, la expresidenta del PRD, por la supuesta falsificación de una licencia de manejo. La señora Robles es la primera presa política de la dictadura de AMLO.

7.- Otra muestra de la presión dictatorial del Presidente, a la Corte, la vimos la mañana del 30 de septiembre del 2020 –hace horas–, cuando López Obrador desestimó los argumentos del ministro Luis María Aguilar, porque según AMLO es falso que viole derechos humanos de exmandatarios.

Curiosamente, el Presidente anuncia que, si la Corte de-secha su locuaz propuesta, enviará al Congreso -cuya Cámara de Diputados se constituyó de manera ilegal-, una reforma al Artículo 35, para eliminar el impedimento. Es decir, si la Ley estorba, Obrador elimina la Ley. Así de inconstitucional.

8.- El pasado 26 de septiembre se cumplieron seis años de la tragedia de “Los 43”; crimen ordenado por jefes del grupo criminal Guerreros Unidos, cuyas cabezas visibles eran José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda. Resulta que los presuntos vínculos de López Obrador con grupos criminales salieron a la luz, precisamente, en 2014, cuando el entonces jefe nacional del PRD, vendió la candidatura del municipio de Iguala, al que fuera alcalde, José Luis Abarca.

9.- Lo cierto es que, a pesar de la tragedia en Iguala, nunca terminó la venta de candidaturas a presuntos criminales, como ocurrió en la Ciudad de México. En el Itinerario Político del 27 de marzo de 2018 denunciamos que en julio de 2017, opositores a Morena en la Asamblea Legislativa de la CDMX exigieron la renuncia del jefe delegacional de Tláhuac, Rigoberto Salgado, por presuntos vínculos con “El Ojos”, jefe del narco en Tláhuac.

Morena se opuso a pesar de que “Rigo” es brazo político de “la mafia de Tláhuac”, integrada por Rigoberto, Ricardo, Raúl y Rosendo Salgado. En 2018, “Rigo” Salgado fue candidato de Morena a diputado federal.

10.- Otra muestra de la complicidad de Morena con bandas criminales, se produjo en julio de 2017, cuando el senador Alejandro Encinas -acólito de AMLO- exigió que Miguel Mancera explicara por qué la Marina intervino en Tláhuac para abatir a “El Ojos”. Encinas comparó el operativo contra el crimen, con la represión “del 68”. ¿“El Ojos” es igual a los “sesentayocheros”? 

¿Habrá tal cantidad de pruebas para enjuiciar a los expresidentes, como las pruebas para llevar a juicio a López Obrador? 

Al tiempo.
01 Octubre 2020 04:00:00
¡Para la compra de votos, matan los fideicomisos!
La paradoja resulta insultante y grosera, si no es que una obscenidad política.

¿Por qué? Porque muchos de los mexicanos que se beneficiaban de los más de 100 fideicomisos que hoy podrían morir, votaron por el candidato López Obrador, en julio de 2018.

¿Y eso qué tiene de particular? Poca cosa, que el dinero que le quitarán a las mejores causas de México y a muchos de los mejores mexicanos -científicos, investigadores, especialistas, expertos, creadores, médicos, cineastas, escritores y programas de atención a enfermos extremos-, será destinado a la compra de votos, entre los mexicanos más pobres.

Dicho de otro modo, resulta que el Gobierno de López Obrador despide a miles de mexicanos de excelencia para comprar -con el mismo dinero de los fideicomisos- miles de votos que le costarán un plato de lentejas.

Así se conseguirá la milagrosa multiplicación de los pobres y la multiplicación de los votos, en todos los gobiernos clientelares de Morena.

Y aquí empiezan las preguntas obligadas. ¿Qué no era una prioridad sacar de su postración a los pobres? ¿Qué no eran una perversa maldad los gobiernos clientelares y populistas?

Lo cierto es que frente a esa grosera paradoja, también se multiplican las preguntas al Gobierno, a los políticos y, sobre todo, a quienes se dicen los verdaderos preocupados por México.

¿Dónde está un nuevo desplegado de los “abajo-firmantes”, que condene la muerte de los fideicomisos? ¿Dónde están los intelectuales, los creadores, los cineastas, los escritores, los periodistas y los científicos que votaron por AMLO y que hoy son echados porque su voto cuesta muy caro?

¿Dónde están las voces de los preocupados por la “libertad de expresión”, que no se preocupan por los fideicomisos para la educación, la ciencia, la cultura, el arte, la creación intelectual y la literatura?

¿Dónde están los humanistas -humanistas de verdad, no farsantes como López Obrador-, para defender los programas de salud especializada, dirigida a mexicanos sin recursos, para que den la cara en defensa de los fideicomisos que daban salud a miles de mexicanos pobres?

¿Dónde están los militantes de la vieja izquierda mexicana, hijos del “2 de octubre”, que cuestionaban el clientelismo y el populismo de derecha del viejo PRI?

Muchos de los que serán despedidos a partir de hoy -una vez cancelados los fideicomisos-, prefieren guardar silencio de complicidad, ante la destrucción de una parte de lo mejor de México.

Y es que hoy, jueves 1 de octubre del 2020, la mayoría de la Cámara de Diputados -una mayoría de lealtad ciega al Presidente-, podría poner fin a más de un centenar de fideicomisos que estimulan la ciencia, la educación, a los creadores, las bellas artes y programas especiales de salud.

En pocas palabras, buena parte de lo mejor de México ya no tendrá el financiamiento del Estado para seguir creando, investigando, desarrollando tecnologías, nuevos desarrollos médicos; no habrá nuevas generaciones de escritores y científicos… porque el dinero que el Estado canalizaba a esos mexicanos será destinado a los programas sociales -clientelares- de Morena; a la compra de votos, a cambio de migajas.

Peor aún, miles de mexicanos que recibían atención especializada para revertir o paliar padecimientos de distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, renales, pulmonares y muchas más, serán abandonados a su suerte -a la muerte-, porque el dinero de la salud será destinado a comprar el voto, de los más pobres.

Lo cierto es que al cancelar más de un centenar de fideicomisos -de todo tipo-, se confirma el perverso “ciclo político electoral” del Gobierno de López Obrador: el ciclo de multiplicar a los pobres, para multiplicar los votos a favor de Morena; empobrecer más a los mexicanos pobres, para empobrecer el costo de los votos.

Y es que un pueblo pobre acepta pobres migajas por su voto.

Un ciclo perverso que pocos se atreven a denunciar y que otros tantos prefieren solapar por complicidad.

Por ejemplo, los diputados de Morena y sus aliados confirman que lo suyo, lo verdaderamente suyo, es “la lealtad ciega” al “gran líder”. Es decir, Morena y sus aliados traicionan a los votantes, a los ciudadanos en general; traicionan a la división de poderes y traicionan la democracia toda.

¿Qué no era esa “lealtad ciega” una de las “peores taras” del viejo PRI, que con severidad criticaba la también vieja izquierda mexicana?

Sí, son de risa local; de viejos, son todo aquello que criticaron a los 20.

Al tiempo.
30 Septiembre 2020 04:00:00
¡Fascismo puro: es delito ser mujer, según Claudia!
En los gobiernos de Morena –sea el federal, los estatales o municipales–, existe un evidente desprecio a la mujer. Por eso no es casual que, durante la gestión de López Obrador, a nivel federal, y de Claudia Sheinbaum, en la Ciudad de México, se haya producido la mayor movilización de mujeres en la historia –en marzo pasado–, en protesta contra la violencia criminal que viven las mujeres en todo México.

Y es tal el acoso oficial contra las mujeres que, por ejemplo, Obrador, canceló todos los apoyos a mujeres, sea en salud, educación, y sobre todo en defensa de ataques a su condición de mujeres, como cancelar los refugios. Sin embargo, en la capital del país –gobernada por Claudia Sheinbaum–, las agresiones a las mujeres van más lejos.

Por decreto, según la jefa de Gobierno, es un delito ser mujer; es delito la solidaridad de una mujer con otras mujeres y son delitos que una mujer acceda a “un alto cargo” y posea “altos recursos económicos” y viaje “en un auto de lujo”.

Es decir, la solidaridad y la solvencia económica de una mujer resulta satanizada por la jefa de Gobierno, quien obligó al despido de una de esas mujeres. Peor aún, es delito la protesta callejera y la ocupación de instalaciones públicas, como la CNDH; protesta que se reprime con todo el peso del Estado.

Y esa represión –al estilo fascista– la vimos el pasado lunes, cuando la jefa de Gobierno montó un cadalso político y mediático –con todo el peso de su cargo–, para estigmatizar, calumniar difamar, satanizar y ofender a una mujer cuyo delito fue… ¡la solidaridad con otras mujeres!

Así presentó Claudia Sheinbaum el cadalso oficial, político y mediático contra una mujer, trabajadora, que “cometió el delito” de la solidaridad.

“Queremos decirles que la semana pasada, en las videoaudiencias me hicieron llegar información de una mujer de altos recursos económicos que me dijeron que estaba financiando directamente al grupo de mujeres que mantiene ocupada la CNDH…

“A partir de ahí, hicimos una revisión de información pública… no tiene nada que ver con inteligencia política… todo está en portales y redes. (...) El nombre de esta persona es María Beatriz Gasca Acevedo… y el 12 de septiembre se le vio entregando víveres desde un auto de lujo.

“El 14 de septiembre fue una de las oradoras principales de lo que se llamó ‘antigrita’, y desde mayo de 2018 es vicepresidenta de recursos humanos de GIM group, empresa facturera que ha estado denunciada por la Secretaría de Hacienda y el IMSS.

“Es considerada (María Beatriz Gasca Acevedo), como brazo derecho del presidente del grupo, Raúl Beyruti Sánchez… y el SAT dio a conocer un listado de compañías factureras vinculadas a evasión de impuestos y por lo menos cinco empresas de esta persona… estarían vinculadas a esa lista.

“El empresario Raúl Beyruti estuvo vinculado al poder político en la pasada Administración y dos perfiles de alto nivel están vinculados a la empresa…

“¿Por qué lo hacemos público… la causa es justa, erradicar la violencia contra las mujeres, pero no es una casualidad ¿o por qué hay un vínculo directo de apoyo a la toma de la CNDH, con el brazo derecho de una empresa vinculada con las factureras que cometieron fraude de miles de millones de pesos en la administración de Peña Nieto…?” Hasta aquí la cita.

¿Se percataron de la barbarie –propia de una persecución fascista–, que puso en práctica Claudia Sheinbaum? Queda claro que la jefa de Gobierno recurre al linchamiento político y mediático de quienes cree son sus enemigos.

Pero lo que pocos saben es que Claudia violenta postulados constitucionales y garantías fundamentales de la mujer a la que sataniza.

Y es que no es delito que una mujer “de altos recursos económicos” sea solidaria; tampoco es delito que “entregue comida y vestido” a las manifestantes “en un auto de lujo”; no es delito “ser brazo derecho” del dueño de una empresa –cualquiera que sea–, y según el Artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, “Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su domicilio, su familia ni de ataques a su honra o su reputación”.

Pero, además, el Artículo 16 constitucional establece que “nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de autoridad competente”.

No es todo, el Artículo 6 constitucional dice que “la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición o administrativa, sino en caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros…”.

A su vez, el Artículo 5 constitucional dice que “a ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícito… nadie puede ser privado del producto de su trabajo, sin resolución judicial”.

¿Por qué la jefa de Gobierno acude a la persecución mediática y la satanización de las mujeres que no piensan como ella? ¡Porque en Morena se impuso el fascismo, sobre la cultura democrática!

Al tiempo
29 Septiembre 2020 04:00:00
¡Perdona AMLO a los matones Abarca; sus aliados y socios!
Solo era cuestión de tiempo.

Y, siempre implacable, el tiempo habló.

Y terminó por darnos la razón, una vez más.

Ayer lunes, López Obrador aceptó que su Gobierno perdonó a sus aliados políticos, los Abarca de Iguala, quienes cumplían condenas por su presunta responsabilidad en el crimen de “Los 43”. Están perdonados.

¿Y la justicia? Que nadie se diga sorprendido; todos saben que en el Gobierno de López no existe justicia, tampoco leyes y menos respeto a la Constitución; solo existe perdón a los amigos y aliados -a pesar de ser criminales-, y venganza contra los adversarios.

Y es que antes de 2014, José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, financiaron el naciente partido Morena en Guerrero y hoy, el Presidente hace todo por el perdón a los responsables del crimen de “Los 43”.

¿Y qué dicen a eso los padres de los jóvenes secuestrados, asesinados e incinerados; qué dice la sociedad toda; que dice la CNDH, qué dicen los integrantes de los poderes Legislativo y Judicial…?

El Presidente dijo que su Gobierno busca que los detenidos por “El caso Ayotzinapa” serán testigos protegidos, “porque hubo un pacto de silencio para que no se hablara y hay que romper ese pacto de silencio”, explicó Obrador.

Pero fue más allá cuando aseguró que los detenidos “están contando lo que sucedió y como hay nuevas detenciones, hago el llamado a las familias de los detenidos para que ayuden dando a conocer información veraz sobre los hechos y con ello van a tener consideraciones de carácter legal”.

Dicho de otro modo, resulta que, sin ninguna facultad legal, el Presidente mismo ordena que los criminales acusen a los enemigos del régimen, a los que el propio Presidente perseguirá.

Así la monstruosidad de “la justicia dictatorial” de López Obrador.

Pero tampoco es una novedad.

¿Por qué? Porque el 21 de octubre de 2019 -hace casi un año-, en el Itinerario Político titulado “¡En Culiacán empezó la amnistía de AMLO al crimen!”, dijimos que la primera amnistía pública del Gobierno de Obrador -a un criminal-, había sido a Ovidio Guzmán, “El Chapito”.

En esa entrega recordamos que el caso de “Los 43” había sido usado con fines propagandisticos por el entonces candidato Obrador, a pesar de que los responsables del crimen, José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, habían financiado la construcción de Morena en Guerrero.

En aquella entrega pronosticamos que “el siguiente grupo criminal perdonado por AMLO serán “Los Abarca”, culpables del crimen de “Los 43”.

Volvimos al tema el 24 de julio del 2020, con el Itinerario Político titulado “Un cochinero el caso Lozoya”, en el que revelamos que “el caso extremo de “el garrote” llamado Fiscalía General, se llevó a cabo para desmontar la llamada “versión oficial” del caso Ayotzinapa”.

Así lo explicamos: “Ya se brinda protección y los beneficios de la figura de testigo colaborador a los principales presuntos responsables del crimen de “Los 43”. Sí, los hermanos Sidronio y José Ángel Covarrubias -líderes de Guerreros Unidos-, y responsables de ordenar la muerte de “Los 43”, ya son “testigos colaboradores” de la Fiscalía General y están en custodia en un hospital privado, igual que Lozoya. Y seguirán José Luis Abarca y su esposa, María de lo Ángeles Pineda, quienes pronto serán declarados “testigos colaboradores”.

Más aún, en el Itinerario Político del 26 de agosto del 2020, titulado “La gran estafa de AMLO: 30 pruebas”, realizamos un recuento de las alianzas de AMLO con el crimen organizado.

En el punto 15, documentamos lo siguiente: “La práctica de recolectar dinero se transformó en un rentable negocio para Obrador quien, ya como jefe del PRD, incursionó en la venta de candidaturas a puestos de elección popular.

“Y el caso más escandaloso ocurrió en Guerrero, en donde AMLO vendió a José Luis Abarca, la candidatura a edil de Iguala. Abarca era jefe del grupo criminal Guerreros Unidos; banda que a la postre ordenó el secuestro, muerte y desaparición de Los 43 de Ayotzinapa.

“Mas aún, el Itinerario Polìtico del 28 de octubre de 2014, titulado Pruebas de que AMLO miente, documentamos la imposición, en una asamblea que se llevó a cabo en Iguala, en donde los asistentes denunciaron públicamente que Obrador había entregado la candidatura a Abarca, a cambio de dinero para su naciente partido Morena.

“Y la mejor prueba es que hoy, por pura curiosidad, un juez federal prácticamente exoneró de los cargos por el crimen de “Los 43”, a María de los Ángeles Pineda y en semanas también será exonerado su esposo, José Luis Abarca. Es decir, el régimen de AMLO perdonó a los matarifes de Los 43”. Fin de la cita.

Ayer lunes, 28 de septiembre de 2020, López Obrador confirmó lo que aquí documentamos a lo largo de todo un año; que para sus aliados políticos y para quienes financiaron el nacimiento de Morena, no hay justicia sino perdón, a pesar de que son de los mayores criminales de la historia.

Al tiempo.
28 Septiembre 2020 04:00:00
¡AMLO: el miedo es a la verdad, no a la prensa!
El viernes 25 de septiembre, el Presidente mexicano exhibió el extremo de sus presuntos temores a la prensa crítica. Y es que, en opinión del Mandatario, existe una suerte de “tribunal mediático” que, según él sin razón, lo lleva cotidianamente al patíbulo.

Es decir, según el imaginario presidencial, la revisión del contenido de 148 columnas políticas y de opinión –de los principales diarios nacionales–, revela que 66% “lo atacan”, 10% “lo apoyan” y 23% “son neutrales”.

Dicho de otro modo; para López Obrador es razón de Estado –por encima de los grandes problemas nacionales–, lo que escriben y dicen un puñado de integrantes de la “opinión pública”, nacional, que según el Mandatario, “lo atacan” por quién sabe qué razones perversas.

Lo cierto es que el espectáculo mediático preparado el pasado viernes –en la “mañanera” presidencial–, fue un intento fallido por demostrar que en el Gobierno de López existe autentica libertad de expresión, al tiempo que son exhibidas las “voces perversas” de la “opinocracia” que “lo ataca” sin piedad.

Lo que queda claro, sin embargo, es que al Presidente mexicano no le provocan miedo las críticas de columnistas y articulistas, sino que el verdadero pánico es a que los mexicanos descubran la realidad; una realidad que todos los días confirma el fracaso en todos los grandes temas nacionales.

Y es que cuando López Obrador recurre a la estratagema maniquea de clasificar entre “atacantes”, “apoyadores” y “neutros” a los críticos de su gestión –auténtico atentado a las libertades fundamentales–, en realidad el Presidente mexicano recurre a “La Pragmática” de Los Reyes Católicos, del 8 de julio de 1502.

¡Sí, AMLO regresa cinco siglos el reloj de la democracia mexicana! Regresa a la primera Ley de Censura de la que se tenga registro! ¿Fue un acto de censura la “mañanera” del pasado 25 de septiembre?

¿Lo dudan? Vamos por partes: 1.- Parece que el presidente Obrador ignora que el pensamiento es una facultad inherente a los seres humanos; facultad que hace la diferencia frente al resto de los seres vivos.

2.- Ese derecho natural llamado pensamiento, se manifiesta a través de otras facultades, como el lenguaje –hablado, escrito, corporal…–, que al conocerse en comunidad se convierten en la “libertad de expresión”.

3.- Por eso, en todas las democracias la “libertad de expresión” es el termómetro que permite medir la salud de tal o cual democracia.

4.- En México, el Gobierno federal y el Presidente se han propuesto cancelar la libertad de expresión, no solo por la vía de la censura oficial y la censura previa –que son parte de la clasificación entre críticos “buenos”, “malos” o “neutros” para su Gobierno–, sino a través de la persecución de periodistas e intelectuales.

5.- En efecto, la implantación de una “verdad oficial” –como la que todos los días pregona López Obrador en sus mañaneras–, es la muestra contundente –a los ojos de todos–, de que no existe libertad de expresión; ya que la realidad ha sido suplantada por “los otros datos” de López Obrador.

6.- De esa manera –y siempre según la maniquea versión de Obrador–, todo aquel que opine, escriba y/o disienta de la “verdad oficial” de AMLO, no solo estará atacando al Presidente, sino que le estará mintiendo a la sociedad.

7.- Por eso el Presidente exhibe de manera pública a quienes critican su “verdad oficial” y los presenta como aquellos que engañan a la sociedad; son, según la versión del Presidente, las voces perversas que faltan a la verdad, que opinan sin fundamento y que están lejos de la objetividad oficial.

8.- Y es que el Presidente tampoco quiere entender que el género periodístico de opinión, por definición es subjetivo, único e indivisible.

9.- Hoy, por ejemplo, todos los ciudadanos podemos suponer –y opinar de esa manera–, que ha fracasado la lucha contra la violencia, la lucha contra la pandemia, la política económica y la política social, solo con ver los resultados y sin necesidad de ser expertos en seguridad, salud y economía.

10.- Pero el presidente López tampoco quiere saber que los periodistas, columnistas e intelectuales a los que sataniza todos los días, son parte de “la opinión pública”, una institución fundamental de todo Estado democrático.

En el fondo, cuando Obrador exhibe a los críticos de su Gobierno, el mensaje que manda es que solo existe una verdad, “la verdad oficial”, la verdad de López, la verdad de su Gobierno; más allá de que los hechos confirmen, también todos los días, que el de AMLO es el peor Gobierno de la historia.

¿O habrá algún mexicano, más allá de los aplaudidores a sueldo, que dude que el de Obrador es el peor Gobierno de la Historia? Al tiempo.
25 Septiembre 2020 04:02:00
¿Y la salud mental del Presidente?
No es nueva la preocupación social y política por la salud mental del Presidente mexicano.

Por eso, apenas en días pasados, diputados del PAN presentaron una iniciativa de reforma constitucional –a los artículos 6, 69 y 82-, para que, junto con su Informe de Gobierno, el Mandatario mexicano también presente un reporte oficial de su estado de salud, físico y mental.

Lo cierto, sin embargo, es que por alguna razón que nadie conoce, López Obrador se ha negado –de manera reiterada--, a presentar el resultado de un estudio oficial sobre su salud, en general.

Por ejemplo, ESPIN, la empresa especializada en analizar el discurso presidencial, reportó el pasado 15 de septiembre que han transcurrido 421 días desde que Obrador ofreció hacer público el reporte de su estado de salud, física y mental, sin que haya cumplido.

Hoy ya son 431 días sin cumplir una promesa que hizo al arranque de un Gobierno que, también hoy, cumple 665 días.

Pero hay más. El 10 de octubre de 2019, en la mañanera de esa fecha, el Presidente se mostró enojado porque el Instituto Nacional de Transparencia le hizo llegar la solicitud de un ciudadano que exigió “conocer una constancia médica y psiquiátrica” del Presidente.

“¡No se miden, pero voy a tener que ir a que me hagan los estudios!”, dijo enojado el Presidente.

También en ese caso los ciudadanos seguimos esperando un reporte oficial sobre la salud mental del Mandatario mexicano.

Lo cierto es que crece la preocupación de los mandantes –ciudadanos que le otorgaron el mandato al Presidente-, porque también son recurrentes los dislates de AMLO; porque se incrementa la patológica mitomanía de un Presidente que a diario se escapa de la realidad, mediante un discurso que exhibe serios problemas emocionales. Pero en este espacio tampoco es nuevo el tema.

Curiosamente, la primera ocasión que propusimos conocer la salud mental de Obrador, se desencadenó una furibunda persecución contra el autor del Itinerario Político, que terminó con la amenaza del candidato y luego Presidente, para que ningún medio contratara a Ricardo Alemán.

Y es que en el Itinerario Político del 9 de abril de 2018 –titulado “Candidatos: ¿Y la salud física y mental?”-, preguntamos por primera ocasión sobre el peligro de que pudiera llegar al poder un enfermo mental.

Así lo preguntamos: “¿Los candidatos están capacitados, física y mentalmente, para ejercer el poder presidencial? ¿Tienen problemas de salud física? ¿Tienen padecimientos mentales? ¿Son medicados? ¿Qué medicina utilizan? ¿Alguien sabe si tal o cual medicamento altera sus facultades mentales? ¿Se debe atender como alteración mental la recurrencia al engaño y la mentira de algunos presidenciables? ¿La mitomanía es enfermedad mental? ¿Cuántos de los candidatos son mitómanos? ¿Está capacitado un mitómano para asumir el timón del Poder Ejecutivo?”.

Como queda claro, dimos en el blanco; la evidente enfermedad mental del Presidente. Por eso, AMLO ordenó perseguir al autor de esta columna hasta casi exterminarlo.

Pero aquel 9 de abril dijimos más: que antes de buscar respuesta a la salud del futuro Presidente, primero debíamos atender un conflicto de ética periodística. ¿Los periodistas y los medios tienen (tenemos) derecho a invadir la vida privada –la salud física y mental- del futuro Presidente?

“Respetar la vida privada y evitar daño a terceros, son derechos constitucionales de todo ciudadano. Sin embargo, en el caso de un servidor público –del Presidente-, el interés público prevalece sobre el derecho a la intimidad, sobre todo cuando se trata de una enfermedad que limita, altera o interfiera en la toma de desiciones de un Presidente o Mandatario.

“En rigor, un servidor público es un bien publico. Por tanto, el potencial daño a ese bien público –por enfermedad-, debe ser publicitado para el conocimiento de los ciudadanos que, en una democracia representativa como la mexicana -y en el caso del Presidente-, son los mandantes del Mandatario.

“De esa manera, difundir la enfermedad física o mental de un candidato o, en su caso, del Presidente –así como las implicaciones en su desempeño-, no son un derecho periodístico o mediático, sino una exigencia social. Es decir, el interés público prevalece sobre el derecho a la privacidad de aquel ciudadano que se desempeña como candidato o presidente”. Hasta aquí la cita.

Volvimos al tema en el Itinerario Político del 15 de octubre de 2019, cuando AMLO ya era Presidente, para preguntar sobre la risa nerviosa del Presidente ante los fracasos: “¿De qué se ríe, Presidente; tiene miedo al siquiatra?”

Y luego regresamos al mismo tema el 11 de febrero del 2020, con el mismo título de la entrega de hoy: “¿Y la salud mental de López Obrador?”.

Esa tercera entrega se sintetiza en la siguiente pregunta: “¿Quién, en el Estado mexicano, se hace responsable de la salud del Presidente?” ¿Le corresponde al Poder Legisaltivo, o al Poder Judicial?

Claro, antes de que López Obrador destruya al país.

Al tiempo.
24 Septiembre 2020 04:04:00
¡Sí mintieron y sí robaron; copian al corrupto AMLO!
Como muchos saben, el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep) es una de las más “descocadas” ocurrencias del Presidente mexicano.

Según López Obrador, el Indep sería la institución emblema de la lucha contra la corrupción; algo así como la aduana para confiscar todas las raterías imaginables de gobiernos anteriores y, al mismo tiempo, un gran costal de dinero para repartir.

Iniciativa vendida a los ojos ciudadanos, claro, con el potente sello de la lucha contra las raterías de los feos gobiernos neoliberales.

Lo que pocos sabían, sin embargo, es que hoy el Indep es el mayor emblema de la corrupción que desborda a todo el Gobierno de López Obrador

Y es que cuando el abogado Jaime Cárdenas llegó a la dirección de la novedosa institución -un político de probada lealtad a Obrador-, resultó tal el “cochinero” que, por supervivencia elemental, Cárdenas prefirió renunciar.

¿Lo asustó el cochinero en el gobierno de AMLO? ¿A poco no sabía que esa institución era un nido de ratas?

Lo cierto es que el abogado Jaime Cárdenas encontró que el Indep no era el barril sin fondo que pregonaba Obrador, y tampoco era el estandarte impoluto contra la corrupción, que le hizo creer el Presidente a los mexicanos.

Al contrario, lo cierto es que el novedoso Instituto es uno de los más pestilentes nidos de ratas del Gobierno federal.

Es decir, que el tiempo confirmó lo que muchos denunciaron a lo largo de dos años: que el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado pasó de ser emblema de la lucha contra la corrupción -luego del potente eslogan de “no robar, no mentir y no engañar”-, a la prueba irrefutable de que el de López Obrador es uno de los gobiernos más corruptos de la historia.

En otras palabras, se confirma que el Gobierno de AMLO “sí roba, sí miente y sí engaña”. Y es que cuando un abogado como Cárdenas intentó poner orden, el Gabinete en pleno y el propio Presidente se le fueron encima.

Y si lo dudan, el propio exdirector del Indep expuso -en entrevista con Ricardo Rocha- que su lealtad a López Obrador “no es ciega, sino que es una lealtad razonada” y que debió renunciar por eso, por defender la razón y la ley, antes que la lealtad a ciegas.

Así lo dijo a pregunta concreta sobre los motivos de su renuncia: “El Presidente piensa que lo que vale en política es conseguir resultados. Yo estoy de acuerdo con ello, pero también, como abogado que soy, insistía en cumplir normas y procedimientos administrativos y, a veces, eso se veía como obstáculo para tomar decisiones y para conseguir resultados”.

¿Entienden la gravedad de lo que, en el fondo, reconoció Jaime Cárdenas, ante Ricardo Rocha, como causa de su renuncia?

Sí, el exdirector del Indep confirmó lo que muchos saben -en México y el mundo-: que a López Obrador no le importa respetar la Constitución, sus leyes y normas vigentes, cuando se trata de lograr un objetivo.

Es decir, según el Presidente, “el fin justifica los medios”, a pesar de que los medios signifiquen violar todo el estado de derecho.

Eso explica por qué se desbordó la corrupción en el Gobierno de AMLO; porque si el primer “morenista” de la nación -el Presidente- es el primer corrupto de la nación, entonces todos los funcionarios hacia abajo son corruptos. Si el Presidente es un pillo, todos son pillos.

Pero acaso la renuncia de Jaime Cárdenas es la más honesta -entre todos los que han abandonado el Gabinete de AMLO-, a pesar de que todas llevan impreso el tufo de la corruptela.

Por ejemplo, Germán Martínez lo expuso con claridad cuando salió del IMSS; dijo que no avalaría la tragedia sanitaria que venía; cuando salió de Hacienda, Carlos Urzúa insinuó corrupción; lo mismo que Víctor Toledo de la Semarnat y, sobre todo, Ricardo Ahued, quien solo aguantó semanas en la Dirección General de Aduanas, el mayor nido de corrupción del país.

Es decir, la corrupción se traga, a puños, al Gobierno de AMLO, a pesar de que en su mensaje ante la ONU, el Presidente mexicano alardeó de un supuesto éxito en la lucha contra esa calamidad.

Pero tampoco es una novedad la revelación de Jaime Cárdenas.

Hace poco mas de un mes apareció el video en donde Pío López Obrador recibe dinero y, no ha pasado nada; son reiteradas las denuncias sobre la corrupción de la familia presidencial y, nada ocurre; en tanto siguen sin ser investigados escándalos de corrupción de Manuel Bartlett, de la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, Javier Jiménez Espriú y de la propia pareja preferida de Palacio, Irma Eréndira Sandoval y su esposo, John Ackerman.

Lo cierto es que aquel potente eslogan de “no robar, no mentir y no engañar”, terminó en otro fracaso; un fracaso más del Gobierno de AMLO, una gestión federal que pasará a la historia como la más corrupta.

Al tiempo.
23 Septiembre 2020 04:04:00
¿Por qué hasta hoy, señor Anaya?
Dice el viejo refranero popular que, “en política no hay sorpresas, sino sorprendidos”.

Y vale el ejercicio memorioso porque son muchos los que se llaman a sorpresa por la “repentina” reaparición de Ricardo Anaya, el exjefe de los diputados del PAN, expresidente nacional del partido azul y excandidato presidencial, en 2018.

Lo cierto, sin embargo, es que a nadie debiera sorprender el regreso de Anaya a la política y la vida pública.

Y menos debe sorprender -como lo dijimos aquí ayer-, que se presente como “el nuevo salvador de la patria”; iluminado que anuncia que llegará a componer toda la destrucción del Gobierno de AMLO.

¿Por qué? Porque no vieron que Anaya regresaría “por sus fueros y sus ambiciones de poder”, solo quienes cerraron los ojos a lo que pasó en el PAN en los últimos tres años.

Es decir, que desde que se apoderó de la candidatura presidencial del PAN, Ricardo Anaya se adueñó del partido azul y, hasta hoy, sigue siendo el jefe real del segundo partido en importancia en México.

En pocas palabras, nos guste o no, el regreso de Anaya a la vida pública era un secreto a voces; un secreto que no vieron los que no quisieron ver.

Y es que mientras que Anaya se mantenía a distancia de la furia de AMLO -mientras estaba fuera del país-, le encargó el partido a uno de sus incondicionales, “el pelele” Marko Cortés, quien obediente operó -por ejemplo-, la negociación con el PRI y con el Gobierno de AMLO, para impedir el registro del partido México Libre, de Felipe Calderón y Margarita Zavala.

En realidad, Ricardo Anaya volvió a la vida pública una vez que ayudó a la derrota de sus verdaderos enemigos, los Calderón y Zavala -curiosamente los mismos enemigos de López Obrador-, y una vez que el Gobierno de AMLO vive los estertores del fracaso.

Por eso, la verdadera sorpresa es que Anaya volvió una vez que pasó lo peor de la persecución dictatorial de Obrador; una vez que el Presidente ya no es el poderoso mandatario que llegó a tener hasta 80% de las preferencias; una vez que López perdió 50% de sus preferencias y una vez que la ultraderecha, agrupada en FRENAAA, es una fuerza real de contención a los excesos de AMLO.

Dicho de otro modo, de nueva cuenta vemos a Ricardo Anaya montado en el oportunismo que lo catapultó -en solo un quinquenio-, a “los cuernos de la luna”; una vez que los Calderón-Zavala, los periodistas críticos, los intelectuales y los medios independientes hicieron el trabajo de exhibir el verdadero rostro del Gobierno de AMLO: la cara del fracaso.

Por eso, se equivocan quienes creen que Ricardo Anaya es el peor enemigo de López Obrador y de su Gobierno. Lo cierto es que hoy, los enemigos de Anaya son los mismos enemigos de López Obrador: la pareja de Margarita Zavala y Felipe Calderón.

Por eso, Anaya y Obrador conspiraron -junto con el PRI-, para impedir el registro del partido México Libre; por eso harán todo para que el Tribunal Electoral ratifique la decisión del INE -de impedir la participación de Zavala y Calderón en la elección del 2021 y, sobre todo, en la del 2024. Por eso, la ausencia de Anaya en los peores momentos del Gobierno de AMLO.

Y es que, en rigor, luego de la victoria de López -en julio de 2018-, el derrotado Ricardo Anaya salió corriendo del país, para ponerse a salvo de la furia vengativa de AMLO, que se enfocó en venganzas contra los Calderón, contra Rosario Robles y contra muchos otros.

Incluso la acusación de Emilio Lozoya a Ricardo Anaya -por presuntos actos de corrupción-, y la supuesta persecución al exjefe nacional del PAN -por parte de la Unidad Financiera de Hacienda-, parecen parte del “juego de espejos” que jugarán Ricardo Anaya y el presidente Obrador.

Y es que, al final, Anaya será factor determinante para impedir una alianza de unidad contra Morena y contra AMLO, sea en las elecciones de 2021 o sea en la contienda electoral del 2024.

Y es que, les guste o no a los azules, con Ricardo Anaya es mayor el riesgo de una victoria de Morena en las próximas elecciones federales.

¿Lo dudan?

Al tiempo.
22 Septiembre 2020 04:04:00
¡Regresa Anaya porque está muerto el Gobierno de AMLO!
¿Por qué regresó Ricardo Anaya? La respuesta es elemental: porque esta muerto el Gobierno de López Obrador.

Y no, el Gobierno de AMLO no murió a causa de las peleas por el poder. No, en realidad se trata de un suicidio político.

Es decir, asistimos a la muerte del Gobierno mexicano a causa de los fracasos de su constructor, López Obrador, el formidable líder que, una vez convertido en Presidente, resultó el mayor fracaso de la historia.

Por eso, cuando Ricardo Anaya cree tener la mesa puesta -y frente al cadáver del Gobierno de AMLO-, los tambores de guerra acompañan no solo el coro fúnebre, sino el regreso de quien se asume como “nuevo hijo pródigo”; Ricardo Anaya, el excandidato presidencial del PAN y el segundo mas votado en julio de 2018.

La novedad, sin embargo, es que cuando aún no sepultan el cadáver del Gobierno de López, el joven Anaya ya anunció que seguirá los mismos pasos que el fallido Gobierno de Obrador.

¿Los mismos pasos? Sí, resulta que Ricardo Anaya se presentó con las cartas credenciales propias de “otro salvador de la patria”; el nuevo mesías que de nueva cuenta “promete salvar a los mexicanos” de la debacle histórica que, en apenas dos años de gestión, consiguió AMLO.

Lo que no entiende Anaya es que, si bien el Gobierno de López ya está muerto, la “herencia maldita” de Obrador perseguirá a los políticos y a todos los ciudadanos, por los cuatro años que siguen.

Es decir, que a pesar de que su Gobierno fracasó -literalmente-, en todos los rubros de la vida nacional, el presidente López ya habla de una supuesta herencia luminosa.

Sí, apoyado en su realidad alterna -el otro extremo de su total fracaso-, Obrador se engaña a sí mismo y sueña con pasar a la historia como la versión moderna de Juárez o de Cárdenas.

Lo que López no entiende, sin embargo, es que la realidad -siempre terca-, le tiene reservado un lugar en el bote de basura de la historia. Sí, será recordado como el peor presidente, el más destructivo y el más peligroso para el mayor número de mexicanos.

¿Por qué? Porque el tamaño del fracaso de AMLO es tal que, cuando aún no cumple los dos primeros años de gestión, su Gobierno ya está muerto; son un cadáver la economía, la política, la salud, la seguridad, la creación de empleos, la inversión externa y, sobre todo, es un fiambre su promesa central, la prioridad para los pobres, cuya multiplicación parece bíblica.

Por eso, no es exagerado decir que viviremos “la herencia maldita” de López Obrador; una herencia que hará imposible la reedición de la contienda presidencial de 2018 y, por tanto, hará casi inviable la candidatura exitosa de Ricardo Anaya.

¿Por qué? Porque el México de 2018 no es igual al México de 2020, del 2021 y tampoco será igual al México del 2024.

¿Y cuál será la diferencia? Que hoy los mexicanos “no necesitan un nuevo salvador de la patria”, como lo prometió AMLO.

No, luego de la destrucción que en solo dos años consiguió “el rey de la demolición democrática llamado Obrador”, hoy los mexicanos requieren de un frente de reconstrucción nacional; una candidatura única, de unidad, capaz de convocar a la unidad nacional, de reconstruir el país con el consenso de todos y de regresar a la democracia su papel de cultura dominante.

Y ese candidato único, capaz de llamar a la unidad y la generosidad de toda la clase política mexicana, no es Ricardo Anaya.

¿Por qué? Porque Anaya es la otra cara de esa moneda falsa llamada López Obrador.

Sí, Anaya es igual de mentiroso, oportunista, simulador e intolerante que López Obrador. La diferencia es que Anaya es un político preparado e inteligente y AMLO es un analfabeta taimado.

Pero hay más. Anaya llegó a la cúspide del poder con tácticas similares a las empleadas por López Obrador; la destrucción de la cultura democrática.

Y México no resistirá un nuevo “mesías”, por muy joven y preparado que parezca. México requiere de un demócrata, un estadista y un constructor de instituciones.
21 Septiembre 2020 04:04:00
¡La muerte tiene permiso..! ¡Y al Presidente le da risa!
La tragedia que vive México no podía ser mayor.

Y es que mientras millones de mexicanos lloran porque en nuestro país “la muerte tiene permiso”, el Presidente ríe por las masacres; “matanzas colectivas” que han dejado más de 300 muertos en el territorio nacional.

Por eso, obliga a todos a gritar con la mayor energía posible un reclamo ya universal, en el periodismo del mundo: “¿De qué se ríe, Presidente?”

¿Le dan risa, Presidente, las casi 50 masacres que en todo el territorio han sufrido miles de mexicanos y que han enlutado a cientos de familias?

¿Le da risa, presidente Obrador, que usted no cumplió la palabra empeñada de que acabaría con las masacres? ¿Le da risa que esas masacres, como nunca, sean el pan de cada día en buena parte del país?

¿Le da risa, Presidente, que no cumplió su palabra de que, al día siguiente de que se convirtiera en Presidente, se acabaría la violencia criminal que tenía y tiene postrado al país entero?

¿Le da risa, presidente López, que en su Gobierno “la muerte tiene permiso”, como se titula el cuento clásico de Edmundo Valadez?

¿Le da risa que día a día se suman más indicios de que usted pactó con las bandas criminales, a cambio de dinero para su partido?

¿Le da risa, Presidente, que su Gobierno haya sido incapaz de acabar con la violencia criminal que ha convertido en rehenes a cientos de pueblos y decenas de ciudades de casi todas las entidades del país?

¿Le da risa, Presidente, que en muchos municipios del país la autoridad esté bajo el control de las bandas criminales?
¿Le da risa, Presidente, que no pocos gobernadores y alcaldes han sido abandonados a su suerte, ya que usted ordenó retirar al Ejército y la Marina, por sus venganzas políticas, con el consecuente sufrimiento de millones de ciudadanos y miles que pierden la vida?

¿Le da risa, presidente AMLO, que la Guardia Nacional, que usted prometió sería el cuerpo de seguridad que cuidaría a los mexicanos, haya resultado un fracaso total?

¿Le da risa, Presidente, que en su Gobierno sean más de 60 mil las muertes violentas de mexicanos; la mayor cifra en la historia?

¿Le da risa, Presidente, que a pesar de que usted prometió acabar con la violencia criminal, su Gobierno resultó peor que los peores gobiernos y aquel en donde el crimen se enseñoreó; peor que Fox, Calderón y Peña?

¿Le da risa, Presidente, que tampoco cumplió su palabra de que sacaría de la calle a militares y marinos –para devolverlos a sus cuarteles– porque la violencia criminal “no se resuelve pegándole al avispero”?

¿Le da risa, Presidente, que a causa de su incapacidad ejecutiva usted ordenó la militarización del país, con el gravísimo riesgo que ello implica para la salud de la democracia y para los derechos humanos de los ciudadanos?

¿Le da risa, Presidente, que, a causa de su incapacidad para contener la violencia, su Gobierno ya es visto como uno de los más inseguros del mundo?

¿Le da risa, Presidente, que a causa de esa violencia criminal y de la impunidad que impera en México, los inversores foráneos y locales ya no quieren crear empleos en nuestro país?

¿Le da risa, Presidente, que la destrucción de la CNDH es una señal de impunidad para el autoritarismo policiaco y militar y que –ante esa impunidad– muchos mexicanos serán violentados en sus derechos fundamentales?

¿Le da risa, Presidente, que su Gobierno no solo resultó el peor Gobierno de la historia en el combate a la violencia y al crimen, sino el más criminal?

¿Le da risa, presidente AMLO, que en su Gobierno se hayan cometido el mayor número de feminicidios; con casi 3 mil mujeres asesinadas en solo 22 meses de su Administración?

¿Le da risa, Presidente, que, en 22 meses de su fallido Gobierno, hayan sido asesinados 26 periodistas, lo que significa un periodista muerto por mes?

¿Le da risa, Presidente, que, a causa de la violencia criminal, México sea considerado como el país más inseguro para el ejercicio del periodismo?

¿Le da risa, Presidente, que el número de niños y niñas muertos en México por hechos violentos es de las más elevados del mundo?

¿Le da risa, Presidente, que, por su indolencia y fallida gestión frente a la pandemia, hoy están de luto 70 mil familias que han perdido a un ser querido, según cifras oficiales?

¿Le da risa, Presidente, que, por su incapacidad de gestión, su Gobierno debió ocultar que la cifra de muertes reales, a causa de la pandemia, ya rebasa la pérdida de 220 mil vidas?

¿Le da risa, Presidente, que los mexicanos más pobres son los que más padecen la pandemia y la ineficacia de su Gobierno para contener la violencia?

¿Le da risa, Presidente, que México y su Gobierno, son considerados como campeones en la muerte de personal médico a causa del Covid-19?

Sí, en el Gobierno de López Obrador “la muerte tiene permiso”, pero los ciudadanos aún tienen voz para gritar que el de AMLO es, ¡Un gobierno criminal!

Al tiempo.
18 Septiembre 2020 04:00:00
¿AMLO es dictador? ¡Aquí la respuesta!
En casi dos años frente al poder presidencial, el Presidente mexicano ha emprendido una destrucción sistemática de las instituciones democráticas.

Y el daño es tal que, incluso, algunos aventuran –aventuramos-, la hipótesis de que atestiguamos los estertores de la democracia mexicana y que, por ello, cruzamos el umbral de una dictadura.

Otros, sin embargo, consideran como exagerada la caracterización del Gobierno y del Presidente y fustigan a quienes califican de dictadura al Gobierno federal y dictador al Presidente, respectivamente.

Por eso elaboramos el siguiente ejercicio, en donde comparamos las características clásicas de una dictadura –clasificación elaborada por la ciencia política-, con las características análogas del Gobierno de López.

Al final -y una vez comparado que AMLO reúne ocho de las principales 10 características de un dictador-, cada quien podrá tener su propia decisión.

Pero primero vale aclarar que una dictadura, como saben, es un Gobierno en donde el poder reside en un solo hombre o una pequeña élite; y puede ser un Gobierno de derecha o de izquierda. En la historia, sin embargo, todas las dictaduras comparten, al menos, este decálogo de características.

1.- Una dictadura es un Gobierno de facto.

En general, las dictaduras surgen de golpes de Estado y/o resultan de un líder democráticamente electo que, deviene en dictador, una vez que modifica las reglas para mantenerse en el poder, mediante sus propias leyes.

En el caso mexicano, como saben, el Gobierno de AMLO se constituyó de manera legal y legítima, pero son muchos los indicios de que se resistirá a convocar a elecciones libres, tanto en 2021 como en 2024.

2.- Una dictadura anula la Separación de Poderes.

Una de las primeras decisiones de todo dictador es suprimir la División de Poderes, sea mediante la cancelación o la sumisión.

En el Gobierno de AMLO no existe la separación entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo. En muchas ocasiones tampoco existe separación entre Ejecutivo y Judicial, además de que el Presidente mexicano sometió a casi todos los órganos autónomos. En rigor vivimos el poder de un solo hombre.

3.- Una dictadura concentra el poder en un solo hombre o una élite.

Sin separación de poderes, se afianza el poder de un solo hombre, el dictador, quien somete a todos los actores políticos en torno a sus deseos y delirios.

El Gobierno de AMLO es el típico ejemplo del poder en un solo Hombre. Una vez al mes, por ejemplo, los jefes de las cámaras de Diputados y Senadores pactan en secreto los deseos de López, mientras el Fiscal General hace lo que dicta el Presidente. La Suprema Corte no tiene independencia, el INE y el Tribunal Electoral están bajo control total y el Presidente llega al extremo de cerrar el mayor templo católico, cuando se le da la gana.

4.- En una dictadura reina la arbitrariedad.

El dictador toma decisiones de manera arbitraria, sin respetar la Carta Magna y sus leyes. A su vez, la élite gobernante de una dictadura actúa de espaldas, las leyes, las que modifican a su antojo y para beneficio propio.

El Gobierno de AMLO tiró el NAIM de manera arbitraria, construye Santa Lucía, Dos Bocas y el Tren Maya de manera arbitraria e ilegal; cierra empresas con ilegales consultas y rifa aviones sin aviones, además consulta al pueblo de manera ilegal para enjuiciar a expresidentes. Todo sin contar las más de 40 mil mentiras del dictador, en casi 22 meses.

5.- En una dictadura el estado de derecho desaparece de facto.

La Constitución y las leyes no le importan ni al dictador ni a su élite, quienes unos a otros solapan sus ilegalidades. Por eso, la dictadura suspende todo tipo de garantías individuales y todos los derechos democráticos.

El Gobierno de AMLO secuestró de manera ilegal la CNDH, militarizó de manera ilegal todo el Estado; el Presidente ordenó congelar cuentas de opositores, amenaza a medios y periodistas, hace el papel de fiscal y juez, y ordena prisión contra todo aquel que se opone a sus locuras, como Rosario Robles, entre otros.

6.- Una dictadura manipula las elecciones o las suprime.

El dictador y su élite asumen la capacidad de interpretar a su antojo y su conveniencia las necesidades y aspiraciones del pueblo. Por eso, las dictaduras manipulan elecciones, hacen fraude y, en el extremo, cancelan o someten a los consejos electorales.

El Gobierno de AMLO tiene sometidos al INE y al TEDPJ. El mejor ejemplo fue la negativa a entregar el registro legítimo al Partido México Libre, que no es más que la manipulación de las elecciones del 2021 y del 2024 para las que prepara el fraude.

7.- Una dictadura controla y censura a los medios y a los periodistas.

En un régimen dictatorial el Gobierno ejerce el control total de los medios de comunicación y de los críticos, lo que implica cancelar libertades básicas de prensa, de expresión, información y crítica.

El Gobierno de Obrador tiene sometidos a la mayoría de medios y periodistas críticos. A su vez, todos los días dispara calumnias contra medios como Reforma, El Universal y El Financiero y persigue a intelectuales y periodistas. Nadie puede cuestionar al Gobierno a riesgo de ser perseguido.

8.- En dictadura los partidos son empujados a la ilegalidad.

Para todo dictador los partidos políticos son vistos como amenazas, ya que son la representación popular. Por lo tanto los partidos son prohibidos o llevados a la clandestinidad, mientras que los opositores son perseguidos.

El Gobierno de AMLO atrapó al INE y al Tribunal Electoral, para prohibir nuevos partidos, como es el caso de México Libre. Además, persigue a opositores, como Rosario Robles y cancela cuentas bancarias de otros, como los políticos de Chihuahua. En el México de AMLO, ser opositor es casi un delito.

9.- En dictadura se reprime a los opositores.

La permanencia en el poder es el objetivo central de todo dictador. Por eso, el dictador persigue a todo tipo de opositor, hasta extremos de tortura y desaparición.

En México, López Obrador tiene en prisión a Rosario Robles y a otros opositores; persigue a empresarios, amenaza a medios, difama y calumnia a periodistas y sataniza a opositores como Felipe Calderón y Margarita Zavala.

10.- Un dictador busca permanecer indefinidamente en el poder.

El dictador persigue permanecer en el poder de manera indefinida. Para lograrlo, hace todo lo necesario para eliminar a los potenciales competidores.

En México, AMLO no permitirá el nacimiento de ningún partido ni grupo político capaz de competirle por el poder. Y pronto veremos hasta donde es capaz de llegar.

Del decálogo del dictador, ocho características embonan a la perfección con la dictadura de AMLO.

¿Es o no dictadura la de AMLO?

Al tiempo.
17 Septiembre 2020 04:00:00
¿Hasta cuándo y hasta dónde la tragedia AMLO?
Luego de patrañas como la rifa de un avión que no fue rifado, y de violaciones legales como la consulta para llevar a juicio a los expresidentes, ya parecen pocos los mexicanos y los analistas extranjeros que dudan de que el Gobierno de López Obrador es una pesadilla.

Incluso, las dudas sobre el futuro de México ya van en otra dirección.

¿Hasta cuándo y hasta dónde llegará la tragedia llamada AMLO? ¿Quién, en México, será capaz de poner fin a esa pesadilla? ¿Qué país quedará después de la locura en que se ha convertido el Gobierno de López?

Y es que, a querer o no, son una tragedia la muerte oficial de 70 mil mexicanos a causa de la pandemia, y los más de 200 mil fallecidos que el Gobierno de López Obrador se niega a reconocer.

Es un crimen de Estado que en los meses por venir –y en tanto no exista la vacuna contra el Covid-19-, de manera irremediable perderán la vida casi medio millón de mexicanos –sobre todo mexicanos pobres-, según estiman especialistas no vinculados con el Gobierno de López.

Son una pesadilla los 65 mil muertos a causa de la violencia, los casi 3 mil feminicidios, más de 2 mil niños muertos por cáncer, y resulta un crimen que ninguno de ellos fue atendido ni serán atendidos muchos. ¿Cuántas muertes violentas, más; cuántas mujeres y niños sin vida a causa de AMLO?

Es un drama que otros millones de mexicanos perderán su empleo en el último tercio del 2020, ya que la economía mexicana sigue a pique, sin que nadie sea capaz de poner orden.

Es una catástrofe que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estime que México terminará el 2020 con una contracción de -10.2% del PIB, luego que su anterior estimación era de -7.5 por ciento.

Y es un desvarío que, a pesar de que en materia económica todo ha salido mal, el Gobierno de AMLO insista en que no cambiará nada. No entiende que puede intentar durante mil años lo mismo y fracasará mil veces.

Resulta una alucinación el nivel de fanatismo al que han llegado las mujeres y los hombres del presidente Obrador, para justificar lo injustificable; esa locura llamada rifa del avión. ¿Dónde están las mentes brillantes de Morena, que hoy tragan sapos y serpientes, con tal de halagar al dictador?; ¿dónde está la dignidad, la sensatez, el sentido común?

Es inmoral, fatuo y abyecto que –por ejemplo-, la exministra de la Corte y hoy secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, compare “la rifa del avión” con la expropiación petrolera.

Es servil y estulto que el candidato a dirigir Morena, Alejandro Rojas Díaz Durán, prometa al Presidente cambiar de nombre a Tabasco y llamarlo “Tabasco de López Obrador”.

Es grotesca la sumisión y el servilismo de “morenistas” como Laida Sansores y Félix Salgado Macedonio, para congraciarse con Obrador. La primera dijo que “cada 100 años nacen hombres brillantes” como AMLO, y el segundo lo llamó “el mejor Presidente de la historia”.

Es un espejismo suponer que algo cambiará en materia económica, de empleo, de seguridad y de salud, si todas las políticas públicas siguen igual que desde el primer día del Gobierno de AMLO. Lo cierto es que México es llevado al despeñadero de manera inevitable.

Es una locura que, ante las más de 40 mil mentiras de un presidente como López Obrador, no exista una sola sanción oficial, no aparezca una voz oficial o un contrapeso capaz de sancionar al Presidente y menos una instancia que ponga un alto a la mentira como política de Estado.

Es un horror el culto a la personalidad del Presidente en el Gobierno federal. Obrador es, según sus halagadores, la mayor deidad encarnada en el tabasqueño. Con tal de mantener “un huesito de poder”, mujeres y hombres lo halagan sin límite y sin freno, como a ningún Presidente. Hacen todo lo que cuestionaron en los gobiernos del viejo PRI.

Es preocupante que los mayores medios, como Televisa, Azteca, Milenio, Fórmula y otros, se hayan prestado al circo de la “rifa del avión” y al engaño colectivo. ¿Dónde están las autoridades y la responsabilidad social de los medios? ¿No deben perder la concesión por avalar una mentira de Estado?

Resulta perturbador que muy pocos analistas, intelectuales y periodistas sean capaces hoy de cuestionar esa locura llamada “Gobierno de la Cuarta Transformación”, cuando en realidad es una peligrosa regresión que no solo pone en riesgo la democracia, sino que amenaza con una dictadura.

Es de espanto el nivel de corrupción desatado en el Gobierno de López Obrador, sobre todo en su familia. Y es que los hermanos del Presidente, sus cuñadas, sus hijos y los cercanos, han sido pillados en actos de corrupción y todos callan.

Y es motivo de alarma que, en el Gobierno de AMLO, México ocupa uno de los peores lugares del mundo en corrupción. Es decir, el de López es uno de los gobiernos más corruptos de la historia y del mundo.

¿Hasta cuándo y hasta dónde la tragedia llamada AMLO?

Al tiempo.
16 Septiembre 2020 04:00:00
¡También fracasó el circo presidencial!
Nada le sale bien al presidente Obrador.

No solo fracasó en contener la violencia, en lograr el bienestar prometido, en crear más, mejores y nuevos empleos; en una mejor educación, en un crecimiento económico de 6% del PIB y, sobre todo, fracasó en la promesa de llevar a los militares y los marinos, de vuelta a sus cuarteles.

No, ahora los fracasos más escandalosos aparecen en los fallidos montajes “engañabobos”; ridículos espectáculos que preparó el presidente AMLO para desviar la atención del fracaso total de su Gobierno.

Nos referimos, como saben, al fracaso de la “rifa del avión”, que terminó en un circo de risa loca; que incluso sirvió para la burla de la prensa internacional y que no fue más que el grosero teatro de un Gobierno que rifa un avión que no rifa; que compra los boletos que no vende y que promete entregar las ganancias, que no existen, a supuestos programas sociales.

Pero también tenemos que hablar del fracasado circo de la “consulta ciudadana” dizque para llevar a juicio a los expresidentes; cuento que se tragaron muy pocos, a pesar del anzuelo “de castigar las raterías de los horribles gobiernos” de Calderón y Peña.

En los casos citados -la rifa y la consulta-, la pregunta que gravita en el ánimo popular es sobre la escasa respuesta social.

¿Dónde están los 30 millones de votantes a favor de AMLO, que no fueron capaces de comprar 5 millones de boletos de 500 pesos cada uno, para una rifa, y que tampoco pudieron reunir la firma de poco más de millón y medio de personas, para llevar a juicio a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña?

¿Qué pasó con los amorosos 30 millones que hicieron presidente a López Obrador? ¿Ya no lo aman? ¿Ya son parte de sus críticos, de los enojados por las mentiras y el engaño sin freno?

Más aún, si 45% de los mexicanos dice aplaudir al Gobierno de AMLO, según la mayoría de las encuestas, vuelve la duda.

¿Dónde están los casi 40 millones de mexicanos que, según las encuestas de casi todo el país, dizque siguen enamorados del Gobierno y del presidente López Obrador?
Lo cierto es que en el circo llamado Gobierno de AMLO, alguien está mintiendo: o mienten las encuestas, o engaña el Presidente a los encuestadores o, en su caso, no existen los supuestos enamorados de López.

Pero hay más. Por si fuera poco, también fracasó el “Circo Lozoya”, ese espectáculo que por meses fue exhibido como “la madre de las corruptelas” y que, en los hechos, podría terminar en la destrucción del Gobierno de AMLO.

¿Por qué? Porque a despecho del Presidente y de su claque, ya empezaron a aparecer indicios de que los misiles utilizados por López Obrador -videos y revelaciones que exhiben supuestas corruptelas-, están a punto de revertirse contra el Gobierno y el Presidente mismo.

Y es que abundan las pruebas de que las voces que “cocorean” los oídos presidenciales, en realidad habrían engatusado al Presidente con “el cuento” de que sus adversarios del PRI, del PAN y del PRD estaban indefensos ante la furia vengadora del presidente Obrador.

Lo cierto, sin embargo, es que no pocos políticos de los gobiernos del PRI, del PAN y del PRD, tienen mucho parque -videos, imágenes y audios-, para destruir no solo a López Obrador, sino a su claque completa.

Y las más recientes evidencias aparecieron, el pasado fin de semana, a manera de advertencia.

Un primer caso se produjo cuando un portal desconocido -del suresta del país-, difundió la imagen de una presunta aportación millonaria a Morena. Era evidente la falsificación, pero el mensaje resultó ilustrativo.

¿Por qué? Porque se sugiere que durante la construcción de Morena, AMLO habría recibido financiamiento de grandes capos, como Joaquín, “El Chapo” Guzmán. La imagen, sin duda apócrifa, muestra la firma de la madre de El Chapo en una boleta que supone una aportación de miles de millones de pesos.

¿De quién es la mano que mece la cuna de esos mensajes? ¿Existen o no imágenes, videos y audios de criminales que financiaron Morena?

El segundo caso es el de Emilio Lozoya. No es la primera ocasión que aquí señalamos que el primer círculo del exgobierno de Peña Nieto cuenta con videos, fotografías y “escuchas” -todo un arsenal de pruebas-, que involucran en corruptelas a todo el Gobierno de López Obrador, empezando por los hijos del Presidente, quienes habrían pactado de manera directa con “El Chapo” para recibir miles de millones de pesos para Morena.

Nadie sabe, a ciencia cierta, lo que tienen para su defensa y para el ataque contra López Obrador los políticos del PRI, del PAN y del PRD.

Lo cierto, sin embargo, es que no son párvulos y tampoco idiotas, como jugar el juego de la política, sin red de protección.

Y son tontos o ingenuos los que creen que los políticos del PRI, del PAN y del PRD serán atrapados como El Tigre de Santa Julia.

Al tiempo.
15 Septiembre 2020 03:58:00
¡Para iniciar el fascismo, AMLO cierra la catedral!
Al presidente López Obrador le estorban los católicos mexicanos. Le estorban para ensayar sus espectáculos fascistas en el corazón de México; en el Zócalo de la capital del país.

Por eso, la noche del 13 de septiembre ordenó que efectivos del Ejército Mexicano tomaran el Zócalo capitalino y bloquearan todos los accesos a la Catedral Metropolitana, el mayor templo católico de México.

El bloqueo es permanente, desde la noche del 13 y permanecerá hasta la noche del 16 de septiembre. Sin embargo, durante el “estado de sitio” que ordenó AMLO, ninguna autoridad federal informó a la autoridad eclesiástica. Y no se diga los fieles católicos, a los que el presidente Obrador ignoró y no fue capaz, siquiera, de explicar el cierre del culto en el recinto católico por excelencia.

¿Y por qué el cierre de la Catedral Metropolitana? Porque en un remedo –una copia–, de dictadores fascistas como Benito Mussolini y Adolfo Hitler, el presidente Obrador ordenó reeditar La Marcha de las Antorchas en el Zócalo, la noche del 15 de septiembre.

Según AMLO, “la noche del 15 vamos a llevar a cabo toda la ceremonia (del Grito), solo que no va a haber participación de los ciudadanos por la pandemia: sin embargo, habrá una representación en imágenes de nuestra República; va a estar representado todo el territorio nacional, iluminado en la plancha del Zócalo y se va a encender la llama de la esperanza; una antorcha”.

Lo que no dijo el Presidente –en su mañanera del 11 de septiembre–, es que su Gobierno copia el símbolo fascista que en octubre de 1922 inauguró el dictador Benito Mussolini, y que en 1933 repitió Adolfo Hitler.

Nos referimos –como lo dijimos aquí el 3 de agosto–, a la reedición de La Marcha de las Antorchas, que Mussolini y Hitler convirtieron en una teatralidad, en donde el fuego juega el papel de presunto purificador y supuesta energía de esperanza y renovación social. En los dos casos La Marcha de las Antorchas fue usada como amedrentamiento para someter a las masas.

En realidad, se trata de una manipulación de las emociones colectivas que, incluso hoy, sigue siendo utilizada por grupos supremacistas, como el Ku Klux Klan, en cuyos rituales es infaltable el fuego de las antorchas, que desata sentimientos sociales encontrados, entre el miedo y la admiración.

A esa dualidad y a esa teatralidad es a la que apela AMLO y, para lograrlo, le estorban los católicos que acuden a la Catedral. Pero tampoco es una casulidad que el Presidente mexicano invoque de manera reiterada al dictador Mussolini, de quien se ha declarado admirador y seguidor y al que incluso llegó a comparar con Benito Juárez.

Lo cierto es que AMLO conoce bien la ambición patológica de Mussolini por el poder, su capacidad para destruir la democracia y, sobre todo, el mismo Obrador cree haberse convertido en un “nuevo César” tropical. Lo que al parecer ignora López, es que muchos de los dictadores de los que se ha convertido en remedo, acabaron colgados en la plaza pública.

Lo cierto es que el escándalo del toque de queda en la Catedral Metropolitana se desató cuando la noche del 13 de septiembre, a través de sus redes sociales, el vocero Hugo Valdemar, informó que “el Ejército tomó la Plaza de la Constitución y por esta razón fue difícil para quienes deseaban participar en la Eucaristía entrar a la Catedral Metropolitana. Creo que los demás días tendremos el mismo problema”.

A primera hora del lunes 14, Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado, intentó desmentir la toma de la Catedral Metropolitana por parte del Ejército, pero no desmintió que se había cancelado el acceso al recinto. En cambio, exigió al Gobierno federal “comunicación constante y cordial” para que las partes lleven a cabo sus responsabilidades de la mejor manera.

Sin embargo, y a pesar de que las partes trataron de justificar el toque de queda en Catedral, ya se había exhibido la fractura entre el Gobierno de AMLO y las más altas autoridades de la Iglesia Católica mexicana. Quedó claro que al Gobierno federal y al Presidente mexicano le estorban los católicos.



¿Y por qué le estorban?

Elemental, porque la noche de hoy –durante la emblemática noche de El Grito de Independencia–, veremos el nacimiento oficial del fascismo en México; el Gobierno de AMLO mostrará la peor cara de las dictaduras de toda la historia; una dictadura al estilo de Mussolini y de Hitler.

¿Aún dudan que López Obrador avanza en la instauración de una dictadura?



Al tiempo.

14 Septiembre 2020 03:55:00
¡Mueren 70 mil y no paran el engaño y la distracción!
Ante la tragedia sanitaria, económica y de violencia que vive México, ya son pocos los que dudan que al Gobierno federal y al propio Presidente nada les importa la vida humana; menos la salud de los ciudadanos, el bienestar, y tampoco le preocupa atender a los pobres.

Lo importante para López Obrador, para su Gobierno y su partido, es mantenerse en el poder, vivir en un Palacio y vaciar las arcas públicas.

Sí, el de AMLO es el peor Gobierno de la historia si comparamos el tamaño de la tragedia humana provocada por las más de 65 mil vidas perdidas a causa de la violencia; si contrastamos la zozobra social por la pandemia y sus más de 70 mil muertos oficiales –casi 200 mil vidas según los números reales-, y si medimos la destrucción de la economía.

En efecto, los datos duros sobre la violencia criminal, la pandemia y la economía, confirman que ningún Presidente mexicano había causado tanto daño a tantos ciudadanos en tan poco tiempo: solo 21 meses.

Se trata -como dijimos en los primeros meses de la gestión de AMLO-, de un Gobierno depredador de la vida pública, que con el cuento de la pureza moral engañó a millones pero que, al final, resultó el peor Gobierno de todos.

Por eso, para ocultar la montaña de fracasos, el Presidente y su Gobierno tejen cortinas de humo, distractores y persecuciones “engañabobos”, que mantienen a muchos distraídos de lo verdaderamente importante: el fracaso en la seguridad, la pandemia, la economía, la corrupción y la atención a los pobres… el fracaso total.

Y si dudan, aquí los mayores espantajos para engañar a los ingenuos.

1.- Acaso el mayor engaño –y también otro fracaso-, es la supuesta rifa de un avión que no será rifado; mentira propia de un Gobierno que engaña con el cuento de acabar con los lujos, cuando el Presidente vive en un Palacio, a todo lujo.

2.- Igual de mentirosa, pero aún más descabellada, es la dizque consulta para llevar a juicio a expresidentes. Solo los tontos se creen el cuento de que por consulta se puede enjuiciar a un servidor público. Si existen pruebas de malos manejos, basta presentarlas y punto.

3.- Igual de “engañabobos” es el cuento del fin de la corrupción. Hoy, ocho de cada 10 contratos del Gobierno federal se entregan sin licitación y México ocupa el lugar 121, de 128 países a los que se mide la corrupción.

4.- Peor aún, abundan evidencias de que la familia presidencial diseñó un sistema de saqueo del dinero público, con fines personales y electorales. Y esas pillerías pretenden ser desviadas con el circo mañanero.

5.- El caso Lozoya es la mejor evidencia de que la corrupción no solo es solapada, sino utilizada con fines políticos. Al darle inmunidad se le compromete a acusar a diestra y siniestra, lo que convierte en un circo el asunto.

6.- La pelea cotidiana con los medios y con los periodistas críticos de los fracasos de AMLO es otro espectáculo de circo, además de la grosera censura y la intimidación que lleva detrás.

7.- Los favoritos “del fusil” presidencial son los diarios Reforma, El Universal y El Financiero, a quienes dispara todos los días su intolerancia a la crítica.

8.-. Con similares propósitos –la distracción de los fracasos, la amenaza y la intimidación-, es la persecución contra intelectuales que cuestionan al fallido Gobierno. En días recientes, AMLO lanzó una feroz persecución contra Enrique Krauze y Héctor Aguilar.

9.- Los mayores clientes de Palacio se llaman Felipe Calderón y Margarita Zavala. Y es tal el odio, que por instrucciones del propio Obrador el INE rechazó el registro del Partido México Libre. En ese caso el odio se presenta como venganza espectacular, de circo.

10.- Y es que la venganza es otro distractor preferido del Mandatario, como la emprendida contra Rosario Robles, presa política y quien está encerrada por la pulsión vengativa de López.

11.- Y también espectacular será la nueva venganza en curso contra gobernadores como los de Jalisco, Enrique Alfaro, y de Chihuahua, Javier Corral; además del bloque opositor que decidió abandonar la Conago. El circo contra los gobiernos estatales arreciará conforme se aproxime la elección del 2021.

12.- Igual, con un tufo vengativo aparece el desprecio a las mujeres y a los niños con cáncer; dos escándalos que, incluso, se conocen allende las fronteras.

13.- La señal más ominosa de que en México ya vivimos en dictadura es la destrucción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Hoy en México no existe la garantía constitucional de los derechos humanos, quienes son asesinados por la espalda por la Guardia Nacional, como ocurrió en Chihuahua.

14.- Pero sin duda el mayor distractor de todos es la grosera inmoralidad del Presidente. Todos los días miente sin pudor y en cadena nacional, sin que nadie sea capaz de exigir que pare de mentir. En 21 meses de Gobierno, contabiliza más de 40 mil mentiras presidenciales y nada ocurre.

Sí, miles de familias están de luto, miles en la precariedad extrema, miles sin empleo y miles sin futuro. Y aún así, miles dicen que volverían a votar por AMLO.

¿Será que tenemos lo que merecemos?

Al tiempo.


11 Septiembre 2020 04:01:00
¡Basta de satanizar a los críticos; urge la unidad!
En el Itinerario del 10 de mayo de 2018, en el que anuncié mi salida de Milenio, escribí lo siguiente: “Los carniceros de hoy, serán las reses de mañana”. El refrán hacía alusión a que muchos de quienes se sumaron al linchamiento orquestado en mi contra –persecución y difamación ordenadas por el entonces candidato López Obrador–, serían los siguientes perseguidos.

Así lo explique en aquella entrega: “En el fondo, los que lincharon a Ricardo Alemán avisan a todos los mexicanos lo que será el trato con los críticos en un Gobierno de Morena; el que se atreva a disentir, será linchado…

“Pero, en el fondo, no van contra Ricardo Alemán, van contra las libertades ciudadanas, como la libertad de expresión y de crítica.

“Hoy es Ricardo Alemán, pero mañana serán perseguidos otros críticos y pasado mañana perseguirán a tal o cual medio, empresa periodística o institución mediática. Al tiempo”.

Y, en efecto, el tiempo confirmó que desde la llegada de AMLO al poder y durante los primeros 21 meses de gestión, el Presidente mexicano estigmatiza todos los días a los medios que critican a su Gobierno.

La satanización presidencial –con todo el peso que lleva el señalamiento del jefe de las instituciones del Estado mexicano–, va dirigida a los diarios Reforma, El Universal, El Financiero y a periodistas como Pablo Hiriart y Carlos Loret de Mola, entre muchos otros.

Pero la venganza presidencial no terminó con los periodistas críticos de su fallida gestión. No, en las semanas recientes el fusil de López Obrador fue disparado contra algunos de los intelectuales mexicanos más reputados, como Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze.

En el primer caso, por instrucción directa de AMLO, la Secretaría de la Función Pública sancionó a la empresa que edita la revista Nexos y muchos otros productos editoriales.

Quedó claro, entonces, que una torcida interpretación de la Ley fue utilizada por la señora Irma Eréndira Sandoval, para provocar la muerte de Nexos. Y es que la empresa fue sancionada por dos años para no recibir un solo peso de patrocinios oficiales, sean federales, estatales o municipales.

Es una estrategia idéntica a la empleada contra Ricardo Alemán. ¿Por qué idéntica?

Porque en mi caso, la oficina de la Presidencia ordenó a las empresas de medios cancelar todo contrato de prestación de servicios con Ricardo Alemán. A su vez, a la empresa editora de la revista Nexos, que al mismo tiempo edita libros, por orden presidencial, le cancelaron todos los ingresos oficiales. Es decir, el Presidente busca la muerte de los críticos, por la vía de la anemia económica.

Pero no fue todo. Apenas el pasado martes el fusil de López Obrador fue disparado de nuevo contra los propietarios de las revistas emblema del análisis, la investigación y el periodismo crítico; Nexos y Letras Libres, además de que también satanizó a la empresa que edita el diario El Financiero.

Así lo dijo, luego que uno de los lacayos de Palacio puso una pregunta a modo, sobre la crítica que hacen los intelectuales mexicanos a su Gobierno.

“Pocos saben que existe un intelectual llamado Enrique Krauze y otro intelectual cuyo nombre es Héctor Aguilar Camín y que cada uno de ellos tiene grupos que reciben apoyos o recibían apoyos especiales y revistas que el Gobierno les compraba, suscripciones, de millones de pesos y que siempre justificaban o guardaban silencio cuando se estaban cometiendo atracos al erario público y no hablaban de cómo se empobrecía al pueblo y cómo unos cuantos se hacían inmensamente ricos...”.

Esa pregunta y la alusión presidencial fue el inicio de un linchamiento contra Krauze y Aguilar Camín, a cuyas empresas editoriales exhibió López Obrador por recibir patrocinio oficial.

Es decir, el Presidente mexicano intenta hacer creer que es inmoral y carente de ética y profesionalismo periodístico el hecho de que las empresas de medios reciban publicidad oficial.

Pero el mensaje va más allá. En realidad, es una advertencia a la Iniciativa Privada que otorga pautas publicitarias a los críticos del Gobierno de AMLO.

Es, de nueva cuenta, el mensaje de la muerte de los críticos, por la vía de la anemia económica.

Lo simpático del tema es que mientras que AMLO sataniza a Nexos y a Letras Libres; mientras que dispara su fusil dictatorial contra Reforma, El Universal, El Financiero y otros medios, su Gobierno entrega miles de millones de pesos a los medios que aplauden sus fracasos; medios como Televisa, Azteca, La Jornada, Milenio, Radio Fórmula y muchos otros.

Pero la tragedia es mayor si empezamos por reconocer que la fragmentación de los periodistas y los medios solo favorece a un dictador como López Obrador.

Sí, mientras que prevalezcan “los egos robustos” entre los periodistas, los intelectuales y los dueños de medios –como alguna vez calificó Aguilar Camín a sus críticos en La Jornada–, mientras que periodistas e intelectuales sigan –sigamos–, peleando por supuestos territorios del “yo”, todos seremos destruidos por el mayor enemigo de la democracia mexicana: López Obrador.

Ya es tiempo de que periodistas críticos e intelectuales críticos olviden –olvidemos–, las diferencias y que demos el paso a un frente común para la defensa de las libertades y los derechos de todos; para el estímulo de la crítica al poder y la defensa de la democracia.

A nadie le sirven las batallas individuales y aisladas. La apuesta de López Obrador es esa, la división social. No lo permitamos.

Al tiempo
10 Septiembre 2020 04:04:00
¡Cínicos: se disculpan por Acteal, pero no por Covid!
El cinismo es el sello de Palacio. Y acaso la muestra más acabada del cinismo, en el Gobierno de López Obrador, fue el perdón público que pidió el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encimas, a un puñado de chiapanecos, por la masacre de Acteal.

¿Y por qué fue un monumento al cinismo? Porque si bien merece un aplauso que un Gobierno ofrezca perdón por un crimen de Estado -como el de Acteal-, lo cierto es que el perdón oficial, por la masacre en Chiapas, no fue más que un circo “engañabobos”.

¿Por qué? Porque en los 30 o 40 minutos que duró el montaje mediático del perdón oficial por la masacre de Acteal, en todo el país eran masacrados muchos mexicanos a causa del “valemadrismo oficial”; en esos minutos se cometía un feminicidio más y morían decenas de mexicanos víctimas de Covid-19, a causa de la torpeza oficial para atender la pandemia.

En pocas palabras, el perdón por la masacre en Chiapas no fue más que otro montaje del Gobierno de AMLO para engañar a los ciudadanos, sobre los fracasos de la Administración del tabasqueño.

Y es que a estas alturas -a 21 meses del Gobierno de López-, pocos dudan que el sello del nuevo Gobierno es el cinismo, no solo del presidente Obrador, sino de sus secretarios de Estado, motejados por la voz popular como floreros.

Sí, muchos en el Gobierno de AMLO han abusado del feo pecado del cinismo. Unos más y otros menos, pero casi todos son víctimas del contagio de cinismo.

Por ejemplo, han sido cínicos al engañar y usar electoralmente a los pobres, con mensajes como “primero los pobres”, cuando la realidad es que los pobres son los más afectados por el populismo depredador del Gobierno de AMLO.

Son cínicos al hablar de “honestidad valiente” cuando, en los hechos, la pandilla de López Obrador es la banda de depredadores del dinero público, más acabada de todos los tiempos.

Son cínicos al hablar de la lucha contra la corrupción, cuando los más corruptos son el propio Presidente, su prole, sus hermanos Pío y Ramiro López, además de sus cuñadas Concepción Falcón y Jessica Moreno, y todos los amigos de Obrador que roban no solo a manos llenas, sino a placer.

Son cínicos al proclamar que su Gobierno se guía por la máxima de “no mentir y no robar”, cuando el Presidente mexicano es el más mentiroso del mundo; con más de 40 mil mentiras, en solo sus primeros 21 meses de gobierno.

Son cínicos al prometer un crecimiento de entre 4 y 6% cuando, en los hechos, han llevado al país a la quiebra y han provocado la ruina de millones de mexicanos. Hoy volvieron al cinismo al pronosticar para 2021 un crecimiento de más de 4%, igual al de Alemania.

Son cínicos cuando cuestionaron “los lujos” de Los Pinos y en el presupuesto para el 2021 la Oficina de la Presidencia pide casi 500 millones de pesos de presupuesto, más de 12% que en 2020.
Son cínicos cuando hablan de respeto a la Constitución y, sobre todo del respeto a libertades fundamentales, como la de expresión, cuando en los hechos, el de Obrador es el Gobierno que más ha censurado, perseguido y difamado a los medios y a los periodistas.

En pocas palabras, el cinismo es una de las más exitosas políticas de Estado, en el Gobierno de AMLO.

Sin embargo, el cinismo también tiene límites; el cinismo también cansa a los ciudadanos y también cobra facturas en votos.

Y es que a causa del mal Gobierno y del cinismo de tratar de ocultar los errores garrafales del Gobierno de López Obrador -errores que cuestan miles de vidas-, el Presidente pierde, todos los días, miles de votos, simpatizantes y seguidores.

Por ejemplo, cada vez más mexicanos conocen el crimen de Estado que comete el Gobierno de AMLO en la pandemia.

Ya se sabe que el número real de muertos por Covid-19, en México, está muy cerca de 200 mil y que el número de infectados llega al millón de ciudadanos.

Esos mexicanos muertos y enfermos tienen una familia que sufre y que vive en carne propia la tragedia producto de las mentiras del Presidente. Y esos mexicanos no volverán a votar por Morena.

En el Gobierno de AMLO pueden ser los campeones del cinismo, pero el desempleo, la pérdida de un ser querido, la quiebra de una empresa y la ruina familiar, no perdonan.

Y, tarde o temprano, López terminará abucheado por esos millones de defraudados.

Al tiempo.
09 Septiembre 2020 04:04:00
¡Motín de gobernadores, por razones electorales!
La revuelta de un tercio de gobernadores del país, quienes desertaron de la Conago el pasado lunes, no tiene otra razón que la disputa por la inequidad presupuestal y, por tanto, “el agandalle” electoral del Presidente.

Es decir, resulta que los gobernadores en fuga -agrupados en la llamada Alianza Federalista- no están dispuestos a seguir siendo víctimas del abuso centralista que impuso, López Obrador, desde su llegada al poder presidencial.

¿Y cuál es ese abuso? Que desde el primer día de gestión, “el centro” no solo impone políticas públicas equivocadas -como las aplicadas a la pandemia-, sino que mueve cantidades millonarias del presupuesto federal mediante distintos ramos -a través de los “súper delegados” impuestos por el Presidente en cada entidad-, con un estricto criterio político electoral.

Lo simpático es que -paradojas aparte-, la Conago fue impulsada a iniciativa del expriísta, experredista, expetista y hoy morenista Ricardo Monreal, al inicio del gobierno de Vicente Fox.

Y la razón que antaño dio vida a la Conago, hogaño la lleva a la muerte.

¿Por qué? Porque en 2001, una vez caído el presidente de origen priista, los gobernadores buscaron unificarse para hacer un contrapeso real, para evitar los abusos presupuestales “del centro” y, sobre todo, impedir que el Presidente metiera las manos en los procesos electorales locales.

Hoy, sin embargo, la historia se repite.

La diferencia es que Fox no era López Obrador; Fox entendió la razón de ser de la Conago y se comportó como un estadista y un demócrata.

López Obrador, en cambio, regresó al poder absoluto y dictatorial “del centro”; volvió al “mangoneo” presupuestal y al “manoseo” electoral.

Y esa realidad no la ven solo quienes cierran los ojos.
Por eso, resulta que una decena de gobernadores de las entidades más productivas del país abandonaron la Conago, justo al arranque del proceso electoral federal del 2021, el mayor proceso electoral mexicano de la historia, con comicios en 30 entidades del país, cambio de 15 gobernadores, la mudanza en miles de ayuntamientos, una veintena de congresos locales y, sobre todo, la renovación de la nueva Cámara de Diputados federal.

Dicho de otro modo, el mensaje “De los Diez” -como ya se moteja a los gobernadores rebeldes-, es que igual que el resto de gobernadores del país no permitirán que “el centro” meta las manos en las elecciones estatales.

Sí, resulta que la guerra electoral del 2021 apenas empieza. Por eso, a continuación 20 razones que explican el tamaño de la batalla que veremos.

1.- Lo más parecido a la rebelión de gobernadores del convulso 2020 se vivió en el México de 1840 -años antes de la delimitación entre México y Texas, de 1848-, cuando los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas decidieron formar la República del Río Grande, que nunca prosperó.

2.- En 2001, a la caída del PRI del poder presidencial -y a la llegada del PAN, con Vicente Fox-, se creó la Conago, con 20 gobiernos estatales. El objetivo eran los contrapesos ante el cambio de régimen.

3.- Luego de 19 años, 10 gobiernos de la Alianza Federalista dejan la Conago. Son los gobiernos de Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas. Curiosamente están Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, como en 1840.

4.- Los mandatarios en funciones en esas 10 entidades son Martín Orozco (PAN), Javier Corral (PAN), Miguel Riquelme (PRI), José Ignacio Peralta (PRI), José Rosas Aispuro (PAN), Diego Sinhué Rodrìguez (PAN), Enrique Alfaro (MC), Silvano Aureoles (PRD), Jaime Rodríguez (IND) y Francisco Javier García Cabeza de Vaca (PAN).

5.- De nuevo un mensaje contundente: “Los Diez” representan a todos los partidos y tendencias opositoras.

6.- Pero es más clara la razón de la rebelión: buscar un contrapeso a las crisis económica y sanitaria; poner fin a la simulación de la Conago y, sin pretender la confrontación, buscan un diálogo real, respetuoso y republicano.

7.- Diálogo con los gobiernos de 40 millones de habitantes; 31% de la población total del país.

8.- Diálogo con los estados más productivos del país, con 33.5% del PIB nacional.

9.- Diálogo con los estados que tienen la mayor Inversión Extranjera Directa, superior a los 3 mil millones de dólares, al primer trimestre del 2020, equivalente al 4 % del total del país.
10.- Diálogo con los estados que suman 60% de las exportaciones, equivalente a 56 mil mdd.

11.- Diálogo con las entidades que suman 40% del empleo formal del país, a julio pasado, con 8 millones de empleos en el IMSS.

12.- Diálogo con los 10 estados en donde el PIB per cápita es de 196 mil pesos, mientras en el resto del país es de 162 mil per cápita.

13.- Diálogo con los gobiernos de 40 millones de habitantes, en cuyas entidades solo votó por AMLO 23% de los electores.

14.- Y si aún duda de que es electoral la razón de la rebelión de gobernadores, basta recordar que, en la elección federal del 2021 habrá cambio de gobernador en 15 entidades, entre ellas Chihuahua, Colima, Michoacán y Nuevo León, pertenecientes a los gobernadores en rebeldía.

15.- Pero, además, renovarán ayuntamientos y Congresos locales, los estados de Aguascalientes, Chihuahua, Colima, Durango, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas.

16.- En Guanajuato solo se renovará Congreso local.
17.- Más aún, hasta hoy, gobernadores de todo el país han presentado ante la Secretaría de la Función Pública, poco más de 100 denuncias contra los “súper delegados” impuestos por Obrador en todo el país. Las denuncias son por el uso electorero de recursos públicos.

18.- De las poco más de 100 denuncias ante la Función Pública, una decena fueron desechadas y más de 90 no han sido sancionadas.

19.- El mayor número de denuncias por abuso electoral de los “súper delegados” se presentaron en los estados de Aguascalientes (11), Colima (16), Jalisco (8), Guerrero (10) y Tamaulipas (7)…

20.- Además, la tarea prioritaria de los gobernadores rebeldes será promover a México en el mundo, como destino de inversión; curiosamente, lo primero que destruyó López.

Sin embargo, la guerra apenas empieza. Y sí, esa guerra puede destruir al país, aún más.

Al tiempo.
08 Septiembre 2020 04:00:00
¡Desde Palacio, se extiende al país la epidemia de ratas!
No se trata de “la muerte negra”.

Tampoco de la “fiebre bubónica” o la “peste negra”, que según las reseñas de la época -hace más de 200 años-, se transmitía a través de las ratas o las pulgas.

No, en realidad se trata de una epidemia de ratas y ratones que, a partir de mayo de 2019, se detectó en Palacio Nacional, a pocos meses de la llegada del nuevo Gobierno.

Desde entonces, por instrucción directa del presidente López Obrador, se decidió expulsar “a los gatos de Palacio”. Por razón natural -acaso de manera deliberada-, empezó la incontenible plaga de ratas y ratones.

Como recuerdan, desde mayo de 2019, la prensa había revelado en sus primeras planas la existencia de una jauría de gatos, entre los que destacaban Ámbar, Jaz, Godín, Panza, Zeus, Veloz, Canelo, Capulín, Pecas y, sobre todo, Gandalla, entre una veintena más de felinos que en Palacio mantenían a raya a la plaga de ratas y ratones.

Hoy, sin embargo, nadie sabe qué pasó con los gatos. Lo último que reportó la prensa fue la muerte de Gandalla, gato que fincó sus reales en el “Jardín Emperatriz” de Palacio y que murió por ahí del 1 de julio de ese 2019.

Desde entonces nadie habla de gatos. Lo que reporta la prensa, en su lugar, es la aparición de una creciente epidemia de ratas y ratones en Palacio.

Así, los primeros indicios de roedores de Palacio apareció cuando los periodistas dieron cuenta de lujosos departamentos, en Estados Unidos, propiedad de Olga Sánchez Cordero, titular de Gobernación y de su compañero de Gabinete, Javier Jiménez Espriú, quienes nunca los reportaron a la Función Pública. Nada del otro mundo; decenas de millones de pesos.

Luego, ante la ausencia total de gatos y, sobre todo, sin transparencia en Palacio, la epidemia de ratas y ratones creció a niveles de alarma. Otra vez los medios revelaron una verdadera fortuna de Manuel Bartlett -decenas de propiedades sin reportar-, de otro de los preferidos de Palacio. ¿Quién va a parar la plaga de ratas y ratones de Palacio?, se cuestionaban los medios.

Para entonces las raterías de las señoras Eva Cadena, Rocío Nahle y de otros preferidos como delegados especiales ya confirmaban la existencia de una plaga de proporciones bíblicas, en Palacio.

Por eso, en respuesta al descubrimiento del “nido de ratas” llamado “Caso Lozoya”, también se detectó en el corazón de Palacio “la madriguera madre”, la mayor fuente de la que se tenga memoria.

Y es que, de nuevo la prensa, exhibió el escandaloso caso de “El Pollo López”, una madriguera de ratas en los más altos niveles de Palacio.

Nada menos que el hermano del presidente Andrés, de nombre Pío, recibiendo bolsas de dinero -a manos llenas- de un sirviente del exgobernador de Chiapas, Manuel Velasco.

Ya no había duda, Palacio Nacional había sido invadido por una fea epidemia de ratas que, sin control, se propagó a todo el país y, por supuesto, a Morena. Por ejemplo, la presidenta del partido oficial fue acusada de robarse millones de pesos, mientras que delegados especiales, como los de Guerrero, Jalisco y Baja California Sur, usaban dinero público, a manos llenas, para sus afanes electorales.

Al escándalo de Pío López se sumó el de la esposa de su hermano Ramiro, de nombre Concepción Falcón Montejo, síndico del municipio de Macuspana, quien desapareció más de 200 millones de pesos, por lo que renunció a su cargo el Alcalde de ese municipio, Roberto Villalpando.

Lo simpático del tema es que Ramiro López es actualmente secretario en el Gobierno de Tabasco, en donde también se habla de un desfalco de escándalo.

Pero no es todo. Recientemente se dio a conocer que, durante el gobierno de Javier Duarte, en Veracruz -concretamente en 2006-, otra cuñada de AMLO, de nombre Jessica Moreno Torres, esposa de Arturo López Obrador, desvió 80 millones de pesos a Morena. La denuncia la hizo de manera oficial el Gobierno estatal.

Apenas el día de ayer, el Congreso de la Ciudad de México denunció que el partido mayoritario, Morena, desvió 400 millones de pesos a favor del Gobierno de Claudia Sheinbaum, lo que dejó al área de Comunicación Social sin un peso de recursos.

Y también el pasado viernes, mientras que la epidemia de ratas y ratones invadía el INE -al que casi se tragan completo-, un grupo de familiares de desaparecidos asaltó la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y… ¡bingo!: encontraron que a la plaga de ratas y ratones de Palacio también les gusta el dinero de los derechos humanos.

Congeladores llenos de manjares que se sirven a los empleados de alto nivel, mientras que no existe dinero para los derechos humanos de la prole.

La plaga de ratas y ratones de Palacio que, sin control, destruyen el presupuesto para los pobres, para la salud, la seguridad, justicia, educación y hasta para los partidos políticos.

La plaga de ratas y ratones que, tarde o temprano, se tragará a Morena y a sus propios creadores.

Al tiempo.
07 Septiembre 2020 04:02:00
¡Sí, PAN, PRI y Morena tiran a México Libre!
La siguiente parece una novela de terror.

No lo es. En realidad se trata de otro ejemplo, acaso de los más visibles, de la “realpolitik”.

¿Por qué? Porque contra lo que muchos suponen y lo que otros creen, el registro del partido México Libre no solo fue bloqueado por el partido oficial, Morena y por su dueño, el presidente Obrador, sino por el PAN y el PRI.

¿Tiraron a México Libre el PAN, PRI y Morena? Sí, en realidad se trató de un grosero “complot” orquestado por los jefes de los tres partidos, los cuales movieron sus alfiles, a sus incondicionales y, sobre todo, prometieron jugosos “futuros políticos” a algunos “judas”, como Lorenzo Córdova y Ciro Murayama.

Pero vamos por partes.

En rigor, la decisión mayoritaria del Consejo General del INE -al negar el registro como partido a México Libre-, fue sorpresa solo para los ingenuos.

Si hacemos memoria recordaremos que aquí -y en otros espacios de opinión-, siempre dijimos que los consejeros, los nuevos y los viejos, debían pasar la prueba del ácido para refrendar la confianza ciudadana.

¿Y cuál era esa prueba? Poca cosa, el peso del Estado todo, especialmente el peso del poder presidencial; un poder autoritario, vengativo y capaz de las mayores venganzas posibles.

Por ejemplo, apenas el pasado 10 de agosto, la columna Al Tiempo -exclusiva para Contrapeso Ciudadano- concluyó de la siguiente manera el análisis sobre “la rebatinga” por los nuevos consejeros del INE.

Así lo dijimos: “Queda claro que el INE no es autónomo, que fue infiltrado por el presidente Obrador y que desde Palacio se prepara el fraude electoral del 2021”.

Antes, el 22 de julio -en otra entrega de Al Tiempo-, habíamos dicho que con la nueva composición del INE “habrá seis consejeros lopistas que estarán dispuestos a cumplir lo que diga y mande ‘el patrón’”.

Hoy, luego del grosero manotazo autoritario de siete consejeros que le negaron el registro al partido de Margarita Zavala y de Felipe Calderón, queda claro no solo que el INE está muerto sino que los siete lopistas metidos en sus Consejo General, acabaron con la confianza y la credibilidad ciudadana en lo que era la última institución confiable de la democracia electoral.

¿Pero quiénes hicieron la trampa para boicotear a México Libre?

Primero debemos analizar el caso de los consejeros de mayor antigüedad y que se decían reputados; Lorenzo Córdova, el presidente del INE a quien Morena intentó tirar, y el académico Ciro Murayama, hasta el pasado viernes severo crítico de las trampas de Morena.

En esos dos casos la “zanahoria” fue la venta de “futuros políticos”.

¿Y eso qué significa? Que el miedo juega un papel determinante en las decisiones de Estado. Es decir, el garrote y/o la zanahoria. Si chocan contra los deseos del tirano López, no tendrán futuro. Si complacen al tirano, el futuro será luminoso.

El tiempo hablará y colocará a Córdova y a Murayama en el Edén de los premiados, esa basura de la historia al que Obrador manda a los lacayos.

Pero existen otras joyas que pocos conocen. Resulta que la consejera Adriana Fabela llegó al INE gracias a los buenos oficios del PRI. Durante el “priato” siempre votó todo lo que el PRI propuso.

Sin embargo, a la llegada de Morena, empezó el coqueteo de Olga Sánchez Cordero y de Rocío Nahle, quienes la acercaron a los intereses de Morena, sin dejar totalmente al PRI.
El pasado viernes, la consejera Fabela recibió la amable solicitud de sus amigos del PRI y de Morena, para votar contra México Libre.

Y sí, Adriana Fabela le sirvió al PRI y a Morena. Y es que, con su voto en el caso de México Libre, pagó la factura de la llegada de otra mujer al poder -Dulce María Sauri, a la presidencia de la Cámara de Diputados- maniobra que se llevó a cabo desde Palacio.

Sí, la mancuerna “PRIMor” hizo lo suyo contra México Libre.

Pero hay más. En 2007, cuando salió del INE Javier Santiago, el PAN de Marko Cortés propuso a Carla Humphrey para el Consejo General del INE. Sin embargo, de última hora, el jefe del PAN cambió de carta y empujó a Jaime Rivera, quien quedó como nuevo consejero.

¿Pero qué creen? Resulta que Marko Cortés y Jaime Rivera no solo son viejos amigos, sino socios en una empresa demoscópica y de consultoría electoral en Michoacán. Y claro, le hizo el favor a su amigo y socio para vengarse de Felipe Calderón y Margarita Zavala. Es decir, el PAN también metió la mano contra México Libre.

Y es que, además de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama -quienes se vendieron a Morena y al Gobierno de AMLO-, votaron contra México Libre la filopriista Adriana Fabela, el filopanista Jaime Rivera y… sí, la también filopanista Carla Humphrey.

Sí, en el fondo, México Libre fue víctima de un complot orquestado por esa perversión política que unificó al PAN, al PRI y a Morena.

Así o más claro que López Obrador ya domesticó a la oposición.

Al tiempo.
04 Septiembre 2020 04:03:00
¡AMLO, el campeón en crímenes de Estado!
La cifra no solo es de “escándalo” –como la define la propia Amnistía Internacional– sino de vergüenza para un Gobierno que dice ser el segundo mejor del mundo.

Y es que la tragedia no solo revela el tamaño del crimen de Estado que se comete en México contra el personal médico, en general, sino en particular contra los trabajadores del IMSS, que son abandonados a su suerte.

Sí, resulta que México ocupa el vergonzoso primer lugar de trabajadores de la salud muertos por coronavirus, con una cifra de terror; mil 320 casos –que siguen creciendo– entre doctoras, doctores, enfermeras, enfermeros y, en general, profesionales sanitarios.

Según Amnistía Internacional, en todo el mundo se ha reportado la muerte de 7 mil trabajadores de la salud, a causa de la pandemia de Covid-19. De ellos, en México se contabilizan –como ya se dijo– mil 320 casos, seguido por Estados Unidos, con mil 77, Reino Unido, con 649 y Brasil, con 664.

A su vez, Steve Corckburn, director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional calificó como “escandaloso” que 7 mil personas pierdan la vida mientras intentan salvar la vida de otros.

Es una crisis de nivel alarmante, “ya que todo trabajador de la salud tiene derecho a estar seguro en el trabajo y es un escándalo que tantos estén pagando un precio tan alto”, dijo el máximo órgano global de Derechos Humanos.

Y mientras México ocupa ese deshonroso primer lugar, su Gobierno no solo guarda silencio al respecto sino que oculta esa lacerante realidad. Peor aún, no pocos defensores a ultranza de los fracasos oficiales, culpan a la enfermedad por la tragedia y no a las políticas fallidas del Estado mexicano.

¿Qué dijo, por ejemplo, en su Segundo Informe el Presidente mexicano, sobre la tragedia que viven mil 320 familias de profesionales de la salud que perdieron a un ser querido, cuando intentaban salvar otras vidas?

El presidene López Obrador no dijo nada.

Peor aún, mintió sobre un supuesto éxito de su Gobierno frente a la pandemia, a pesar de que las más de 65 mil muertes oficiales por Covid-19 se traducen, en realidad, en casi 200 mil muertes, negadas por el Gobierno federal.

Es decir, en México se vive una de las peores tragedias humanitarias, a la vista y la complicidad no solo del Gobierno federal sino de todas las instituciones del Estado.

Callan los poderes Legislativo y Judicial; callan muchos medios y no pocos opinadores que antaño eran severos críticos de los abusos del poder y que hogaño juegan el juego de “momias del poder”; callan políticos y partidos y, sobre todo, calla buena parte de la sociedad que se niega a ver el tamaño del fracaso que es el Gobierno de López Obrador.

¿Cuántos profesionales de la salud habrían salvado la vida, si el Gobierno de AMLO hubiese actuado de manera correcta? ¿Cuántos ciuadanos, en general, habrían salvado la vida, si el Gobierno de Obrador se hubiese comportado como un Gobierno responsable?

Pero la tragedia es mayor y el crimen de Estado aún más evidente si recordamos que ocupar el primer lugar en la muerte de profesionales de la Salud, solo confirma que el Gobierno de López Obrador no fue capaz, siquiera, de atender la primera línea de combate ante la pandemia; la primera línea que son los profesionales de la Salud.

Y si la indolencia oficial en México fue capaz de dejar morir a tantos trabajadores de la salud –al grado de convertir a México en campeón mundial de la indolencia– qué podemos esperar con el resto de la población, que hoy sigue muriendo sin que a nadie le importe; mientras el Gobierno de AMLO presume ser el segundo mejor del mundo y se ocupa de rifar un avión.

Lo cierto es que asistimos a un imperdonable crimen de Estado.
¿Y por qué se puede catalogar como crimen de Estado la muerte de muchos ciudadanos y otros tantos trabajadores del sector salud?

Primero, un crimen de Estado se define como aquel delito cometido por agentes del Estado –servidores públicos– o particulares que actúan en complicidad y/o por omisión del propio Estado.

Y, segundo, las principales características del crimen de Estado son: que se trata de actos generalizados; que son sistemáticos; cometidos o permitidos por alguna autoridad y, en especial, que son cometidos por motivos sociales políticos, económicos, raciales, religiosos o culturales.

En el caso mexicano resulta que son presuntos culpables de crimenes de Estado en el caso de la pandemia, desde el presidente Obrador, hasta todos los titulares de todo el sector salud.

¿Y por qué son presuntos

culpables?

Elemental. Resulta que por razones de austeridad –razones económicas– el presidente Obrador ordenó restringir el presupuesto a todo el sector salud cuando la pandemia estaba en puerta.

Esa orden presidencial se tradujo en carencias elementales, como dotar de los equipos médicos básicos para la protección de la vida de los trabajadores de la salud, lo cual fue sistemático, generalizado y tolerado por todos los responsables del sector salud: SSa, IMSS, ISSSTE y otros.

Queda claro que las instituciones del Estado mexicano pudieron evitar la muerte de miles de ciudadanos y trabajadores del sector salud. Y no impidieron esos crimenes de Estado, por sumisión y complicidad con su amado líder, López Obrador.

¿Queda claro que se trató de crimenes de Estado?

¿Quién llevará a juicio al Gobierno criminal de López Obrador?

Al tiempo.
03 Septiembre 2020 04:00:00
¡Comisión de la Verdad, para el Presidente más mentiroso!
Sin duda que el Presidente mexicano hace historia.

Es histórico que en solo 45 minutos de su Segundo Informe de Gobierno, López Obrador haya dicho 101 mentiras.

Es decir, una mentir cada dos minutos, según la consultora ESPIN.

Pero también es histórico que AMLO sea el Presidente más mentiroso de la historia y del mundo.

Y es que según la misma consultora, desde el primer día de la gestión de Obrador y hasta su Segundo Informe, el Presidente mexicano habría dicho la friolera de poco más de 30 mil mentiras, con lo que supera a su amigo Trump, que es el Presidente más mentiroso de Estados Unidos.

Y también hace historia López Obrador, cuando buena parte de la sociedad mexicana debate hoy qué hacer con un Presidente mentiroso, que vive alejado no solo de la realidad, sino del país que mal gobierna.

¿Qué hacer con el mentiroso Presidente Obrador, cuyas mentiras no solo provocan la muerte de personas –como en Tlahuelilpan y la pandemia-, sino que con su mitomanía tira la economía, provoca desempleo, solapa al crimen organizado, desata la fuga de capitales y, sobre todo, lleva al país a la ruina?

El asunto no es menor, sobre todo si se toma en cuenta que un Gobierno que miente y un Presidente mentiroso, ponen en grave riesgo no solo la estabilidad del país sino la gobernabilidad de todo el sistema –del Estado todo-, cuyo equilibro depende, sobre todo, de la eficacia de gestión y la confianza social en los gobernantes.

No es menor el hecho de que la ineficacia del Gobierno de AMLO y la proclividad presidencial por la mentira, lleven al país a la más peligrosa espiral de ingobernabilidad que –si no se detiene ya-, podría significar el fin de la propia legitimidad del Presidente y en la caída de su Gobierno.

Y no, no es broma, López Obrador no entiende que juega con fuego y que con su mitomanía y su ignorancia alimenta la hoguera de su caída. Y con la caía del Presidente podría venir la debacle.

Y si lo duda, basta releer a un clásico como Huntington (La Crisis de la Democracia) quien sin miramientos advierte: “un Gobierno que mantenga el consenso de los ciudadanos, pero que pierda eficacia, será improductivo. Si la situación persiste, a la larga la pérdida de eficacia llevará a una disminución del consenso y, por lo tanto, a la ilegitimidad a los ojos de los ciudadanos, e incluso a una posible caída”.

Pero dice más: “solo un Gobierno que se basa en la eficacia y en el consenso, es un Gobierno plenamente legítimo y así, en los sistemas políticos contemporáneos, cada vez más la legitimidad es producto de las prestaciones gubernamentales que satisfacen las exigencias de amplios grupos sociales”.

Dicho de otro modo, resulta que el Segundo Informe de Gobierno de AMLO nos confirma que esas dos variables –la eficacia y la confianza-, están seriamente trastocadas por un Presidente incapaz para gobernar y que –además-, suplanta la eficacia con la mentira.

Y es que también quedó claro que el mayor y el más eficaz logro en la gestión de Obrador es que convirtió el engaño y la mentira en la más potente política pública; miente y engaña ante los fracasos cotidianos y todas las mañanas se escapa por la puerta de la realidad alterna.

No entiende el Presidente -y ninguno de sus leales le hace entender-, el peligro que corre su Gobierno al debilitar todos los días la legitimidad que lo llevó al poder.

Y es que hace 21 meses AMLO pudo ser el Presidente con la mayor legitimidad de la historia –con 30 millones de votos-, pero 21 meses después es el Presidente más ineficaz, más cuestionado y el que más oculta la verdad detrás de sus mentiras.

Solo es cuestión de tiempo, muy poco tiempo, para que López agote el bono de legitimidad que le entregaron los electores, para que esa legitimidad se evapore y se acabe el respaldo social. Y un Gobierno sin respaldo social, sin credibilidad y sin resultados positivos, es un Gobierno prendido con alfileres, un Gobierno que caerá en cualquier momento.

Por eso, es urgente que la sociedad civil organizada y los partidos opositores -o una combinación de ambos-, establezcan una “Comisión de la Verdad”, no para llevar a juicio al Presidente mentiroso y criminal, sino para exigir que hable con la verdad.

Y es que solo la verdad y el reconocimiento de las fallas pueden salvar al país de la indeseable espiral de ingobernabilidad y pueden evitar la caída del Gobierno y del presidente López Obrador.

De ese tamaño es la crisis que provocó el peor Gobierno y el peor Presidente de la historia.

Al tiempo.





02 Septiembre 2020 04:00:00
¡El Informe que AMLO ocultó: 40 fracasos!
El siguiente debió ser el verdadero texto del Segundo Informe de López Obrador; el texto que ocultó el Presidente mexicano.

Informe de 40 fracasos que inicia con “la peste” de la corrupción que, por igual, atrapó a familiares amigos y leales que, sin pudor, se enriquecieron.



1.- Sí, el “legado” de AMLO será la corrupción; del propio Presidente, del hermano Pío -que guarda lo robado en Islas Caimán-; corrupción de su prole, que inventó empresas cerveceras y chocolateras para ocultar lo robado; de sus favoritos Bartlett, Ackerman, Sandoval, Jiménez Espriú y todos los que en solo 21 meses saquearon con 80% de los contratos sin licitación.

2.- Otro “legado” será la bíblica “multiplicación de los pobres”. Hoy, 15 millones de mexicanos son más pobres que hace 21 meses.

3.- Y es que el mítico “primero los pobres” fracasó estrepitosamente y hoy en día, 10 millones de mexicanos más se sumaron a los pobres extremos.

4.- También resultó un fracaso la creación de empleos. Hoy, por lo menos 25 millones de mexicanos han perdido su empleo, en solo 21 meses.

5.- Y acaso el fracaso más costoso, la caída del PIB, que en solo dos años ya es el mayor fracaso económico de todos los tiempos.

6.- Por eso, López Obrador no se atrevió a reconocer lo que dijo su secretario de Hacienda: que su Gobierno provocó una crisis igual a la de 1932; apocalíptica.

7.- Tampoco reconoció que cumplió puntual la destrucción de Pemex, hoy con la mayor deuda y la peor extracción de crudo de la historia.

8.- Fracasó en la CFE, al dejarla en manos del pillo Bartlett. Hoy existe el riesgo de desabasto de energía eléctrica, doméstica e industrial.

9.- Fracasó la política para atraer capitales. Luego de tirar el NAIM, la fuga de capitales es histórica; 13 mil millones de dólares.

10.- Fracasó el estímulo a la instalación de empresas en México, al extremo histórico de que la inversión de capital mexicano en el extranjero se elevó más de 300 por ciento. El capital mexicano huye de López.


11.- Fracasó la baja en precios del gas, gasolinas y energía eléctrica. Hoy todos pagamos más caros los energéticos.

12.- Fracasó la promesa de parar la violencia criminal; 65 mil muertos violentos -en 21 meses- lo confirman. El de AMLO es un gobierno criminal.

13.- Fracasó la promesa de acabar con las masacres. En 21 meses, se reportan 20 masacres en todo el país, con cientos de muertos.

14.- Fracasó la promesa de que no endeudaría al país. Hoy la deuda externa es impagable y ya se preparan para solicitar nuevos créditos. La deuda es de 12.3 billones de pesos.

15. Fracasó la promesa de no más impuestos. Los mayores impuestos son la inflación y el desempleo. Y ya preparan nuevos gravámenes.

16.- Fracasó la política de ahorro y austeridad. “Ya se acabaron los guardaditos”, gritó el titular de Hacienda. Y es que fue engaño el ahorro.

17.- Fracasó la promesa de sacar de la calle a militares y marinos. Hoy vivimos un Estado militarizado.

18.- Fracasó la promesa de que la Guardia Nacional sustituiría a militares y marinos. Y es que la Guardia Nacional resultó un fracaso.

19.- Además, el Presidente violó la Constitución al permitir una Guardia Nacional militar, dirigida por militares y formada solo por militares.

20.- Fracasó el “no mentir, no engañar y no robar”. El informe que leyó ayer el Presidente es una mentira, un engaño y un robo de la verdad.

21.- Además, las mentiras de AMLO ya contabilizan más de 40 mil, en 21 meses. Es el presidente campeón mundial de la mentira y el engaño.

22.- Fracasó la “honestidad valiente”: está documentado que Obrador y su claque son estafadores profesionales y ladrones vulgares.


23.- Fracasó el respeto a la crítica y la libertad de expresión. A 21 meses, cada día son más los medios y los periodistas censurados.

24.- Fracasó la promesa de “ni un periodista muerto más”; a 21 meses, han sido asesinados 25 periodistas.

25.- Fracasó la promesa de que la prioridad serían los niños: miles de niños con cáncer están abandonados; millones sin guarderías y las cifras del terror infantil; en el Gobierno de AMLO han sido asesinados 2 mil 530 menores; de ellos 2 mil 233 niños y 197 niñas.

26.- Fracasó la promesa de que las mujeres serían la prioridad; AMLO canceló todos los apoyos a mujeres; cerró refugios; quitó el estímulo a niñas que estudian… En el Gobierno de AMLO las mujeres viven uno de los peores momentos, con poco más de mil 495 feminicidios.

27.- Fracasó la lucha contra la pandemia. La cifra oficial, de 65 mil muertes, y la real, de casi 200 mil vidas perdidas, lo dicen todo.

28.- Fracasó la promesa de servicios médicos de primer mundo. Hoy el sistema de salud está colapsado y lo padecen los más pobres.

29.- Es un rotundo engaño la rifa de un avión que no será rifado. Tal circo es parte de “la verdadera estafa maestra”.

30.- Fracasó la prometida transparencia oficial. Hoy, el 85% de los contratos del Gobierno carece de licitación. Todo es un saqueo de Estado.

31.- Fracasó la lucha contra el robo de combustible, motejado como “huachicoleo”. Hoy el problema es mucho mayor.

32.- Fracasó el combate a bandas criminales. Hoy todos saben que el principal socio de AMLO se llama Joaquín Guzmán Loera.

33.- Fracasó la promesa de que el Gobierno de AMLO no toleraría un insulto del Gobierno de Trump. Hoy López es el mayor lacayo de Trump.

34.- Fracasó la defensa de los migrantes, de México y Centro América. Hoy el Gobierno de México es el muro para impedir la migración.

35- Todos los días el presidente López engaña al pueblo al apropiarse -sin pudor y sin vergüenza- del mérito de las remesas que llegan a México.
36.- Fracasó el juramento de respetar la Constitución y sus leyes. López es el Presidente que más ha violado la Carta Magna.

37.- Y la mayor violación es la desaparecida división de poderes. Hoy, López Obrador tiene el control total de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

38.- Viola la Constitución al encargar a militares y marinos tareas que no les compete. En realidad corrompe a las fuerzas castrenses.

39.- Viola la Constitución al promover “consulta patito” para enjuiciar a los expresidentes. Si hay pruebas, deben ser llevados a juicio y, punto.

40.- Lo cierto es que el de López no es un gobierno de instituciones y leyes, sino de ocurrencias y venganzas. Y la mayor venganza se llama Rosario Robles.

Así el informe real que el presidente Obrador se negó a leer frente a los mexicanos.

Lo que no sabe el Presidente mexicano es que puede engañar a muchos mucho tiempo, pero no engañará a todos todo el tiempo.

Al tiempo.


01 Septiembre 2020 03:52:00
El mejor chiste de AMLO: ‘¡Soy el segundo mejor del mundo!’
Los clásicos suelen resumir el humorismo involuntario con un lacónico “el chiste se cuenta solo”.

Y, en efecto, ese es el caso del Presidente mexicano quien -a horas del Segundo Informe- se aventó el mejor chiste de su carrera política.

Dijo que quién sabe qué encuesta, de quién sabe qué parte del mundo, lo coloca como “el segundo mejor” Presidente del orbe. Aquí siguen las risas.

Pero, además, con la “cachaza” que lo caracteriza, Obrador explicó que es el segundo porque “la pandemia me quitó dos puntos de popularidad”.

¿A poco no el chiste se cuenta solo? Es decir, que si López Obrador presumió que estaba destinado a “las Grandes Ligas”, pero que “me chingué una rodilla”, hoy sería el mejor Presidente del mundo solo que la pandemia “me quitó dos puntos”. Sí, el chiste se cuenta solo.

Y es que como todo buen bufón -y con la seriedad de la circunstancia-, Obrador reiteró que “según una encuesta internacional” -de la que nadie sabe nada-, él “es el segundo mejor Presidente del mundo”.

Un chiste que supera, incluso, al de John Ackerman, quien se aventó la puntada “engañaidiotas” de que López Obrador “es un científico”. Más aún, es mejor chiste que el magistral chascarrillo de que “¡… arriba ya se acabó la corrupción!”, también de Obrador.

Lo cierto, sin embargo, es que el humor involuntario de AMLO es de tal potencia que, incluso, superó a los dizques humoristas aplaudidores que lo visitaron el fin de semana, a quienes el Presidente deja en calidad de principiantes. Sí, las verdaderas caricaturas políticas, en México, están a cargo del mismísimo Presidente.

Pero lo verdaderamente interesante del caso es que -seguramente sin proponérselo- el Presidente nos adelantó ayer lunes lo que será su Segundo Informe, de hoy martes.

Sí, la filosa colección de humoradas y chistes que superan a “moneros” adiestrados para el aplauso de AMLO y a los que el fin de semana convocó a Palacio y a quienes el Presidente les dio una lección no de “realpolitik” sino de humorismo político real.

Y es que, por más de medio siglo, en los previos al 1 de septiembre de cada año, en México, la pregunta clásica alude al Informe de Gobierno.

¿Qué va a informar el Presidente, “en el Día del Presidente”?

Hoy, sin embargo, ya no es necesario preguntar.

¿Por qué? Porque ya sabemos lo que va a decir López Obrador. Y lo sabemos porque el propio AMLO lo explicó “la mañanera” de ayer lunes -31 de agosto del 2020-, con una potente dosis de humor que ridiculizó hasta a los lacayos más abyectos del humorismo mexicano.

En efecto, más que un informe, veremos una colección de chistoretes, mentiras, ocurrencias y buenas intenciones; colección de humor aderezado con la candidez del Presidente -que se imagina a sí mismo como uno de los mejores mandatarios del mundo-, y de no pocos de los millones de idiotas que aún creen que López sabe sumar dos más dos.

¿Pero por qué regatearle a AMLO que es el segundo mejor presidente del mundo?

Por una razón elemental. Porque la realidad lo coloca como el campeón del mundo en la destrucción de la sólida democracia y la economía mexicanas, que recibió apenas hace 21 meses.

¿Recuerdan aquellos tiempos -noviembre de 2018 en Monterrey-, cuando Obrador confesó que recibía una democracia sana y una economía sólida, de manos de su antecesor Peña Nieto?

¿Pues qué creen? Sí, que 21 meses después, la economía mexicana está entre las peores del mundo; la violencia y las muertes superan a países en conflictos bélicos; el desempleo es de los más altos del mundo, el sistema sanitario está destruido; la pandemia de Covid-19 coloca a México en el tercer lugar de muertos y en el segundo de infectados; el feminicidio está fuera de control, la corrupción es el mayor cáncer…

Y sí, López Obrador es el campeón mundial en decir mentiras a los ciudadanos; campeón en destruir la joven democracia mexicana, el campeón en destruir el crecimiento económico, en estimular la violencia criminal; es el campeón en aliarse con las bandas criminales, en multiplicar a los pobres y los desempleados, en destruir el sistema de salud; es el campeón en fomentar la corrupción, el campeón en dañar a las mujeres y el campeón en enriquecer a su prole.

¡Viva el Presidente mexicano, el campeón de Palacio!

Al tiempo.
31 Agosto 2020 04:03:00
A dos años: ‘¡Que se jodan los pobres!’
Por casi 20 años, López Obrador recorrió el país con una de las más poderosas proclamas electoreras: “¡primero los pobres!”.

Durante todo ese tiempo y, sobre todo en julio de 2018, muchos millones de los 30 que lo hicieron Presidente le creyeron y confiaron en su promesa de Gobierno y, sobre todo, pensaron que ahora sí saldrían de la postración.

Sin embargo, a dos años de iniciado el Gobierno de AMLO, los pobres no solo se han multiplicado sino que son el sector más castigado, más abandonado y hasta parece ser la clase social más odiada por el Presidente mexicano.

Por eso la pregunta.

¿Puede seguir, el presidente Obrador, pregonando la grosera cantaleta de “¡primero los
pobres!”?

Sobre todo cuando mueren niños por falta de medicamentos en el IMSS; cuando medio millón de pobres ya no reciben leche Liconsa; cuando la violencia y la pandemia golpean a los más pobres; cuando cada día son más los pobres, más los de-
sempleados y cuando la inflación y el alza en los combustibles pega más a los que menos tienen.

Lo cierto es que el “¡primero los pobres!” no fue más que otro de los muchos pronunciamientos mentirosos del candidato López Obrador quién, ya Presidente, se burla todos los días de los pobres, a los que multiplica con sus políticas fallidas.

Y si aún lo dudan, basta recordar que Liconsa dejó de repartir leche subsidiada a casi medio millón de mexicanos de escasos recursos, además de que incrementó el precio del producto lácteo en 150% y eliminó de su padrón de abasto a 67 de los municipios más pobres del país.

Así lo demuestra un estudio de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, el que además revela que al tiempo que deja sin leche a medio millón de mexicanos
pobres, Liconsa entregó contratos presuntamente irregulares a Alejandro Puente, por 4 mil millones de pesos, a pesar de que se trata de un empresario vinculado con actos de corrupción y que no cuenta con experiencia en esa rama industrial.

Pero tampoco es la primera ocasión en que el presidente López Obrador ofende a los que menos tienen. En junio, por ejemplo, sorprendió a propios y extraños con la puntada de que el delito de secuestro solo afecta a los mexicanos pudientes, no a los pobres.

Se trata, como queda claro, de otra mentira del Presidente, ya que los mexicanos pobres son las víctimas más frecuentes no solo de la violencia en general, sino del secuestro, como lo demuestra un estudio realizado por la reputada organización Alto al Secuestro, de Isabel Miranda de Wallace.

Dice la ONG que “el secuestro es un delito que no distingue clases sociales, edad, género u ocupación”, además de que “el delito de secuestro hoy lo sufren, primordialmente, los trabajadores, los asalariados, estudiantes, comerciantes informales… debido a que los delincuentes obtienen una menor cantidad de dinero, pero en tiempo mucho más corto y con un riesgo menor”.

Peor aún, de enero de 2018 a abril de 2020, se registró el secuestro de 4 mil 227 personas, de las cuales 828 son mujeres. Eso equivale a que casi 20% de los secuestrados en México son contra mujeres; y entre los estados con más mujeres secuestradas están Veracruz y Ciudad de México.

Pero tampoco ahí termina el problema.

Todos los días, en casi todo el país, se llevan a cabo “secuestros exprés” y/o “secuestros virtuales”. El primer caso lo padecen los más pobres, los que viajan en el autobús o “la micro” y que durante dos o tres minutos son secuestrados a bordo del vehículo respectivo, a menazados de muerte y despojados de todo su patrimonio.

El caso de la pandemia de coronavirus, es otro ejemplo de que las políticas equivocadas del Gobierno de Obrador han golpeado a los más pobres. Y es que distintas estimaciones sobre el perfil de los 65 mil fallecidos a causa del virus, revelan que casi 50% de las víctimas mortales son pobres.

Además, la crisis sanitaria provocada por el Gobierno –al desmantelar buena parte del sistema de salud– dejó sin atención médica precisamente a los más pobres. Y el mejor ejemplo es el de una menor que murió en el IMSS –recientemente– luego que los médicos argumentaron que no pudieron hacer nada “porque no hay medicamentos oncológicos”.

La violencia criminal, por su parte, atrapa a los más pobres, a quienes se encomiendan las tareas de mayor riesgo –sicarios, orejas, mulas y matarifes– en las bandas criminales. Por eso, se estima que hasta 80% de las víctimas de esa violencia criminal son pobres.

Y, por si fuera poco, muchos de mexicanos indocumentados que trabajan en Estados Unidos, salieron de familias pobres, a las que llegan las remesas que el presidente Obrador alardea como un logro de su Gobierno.

¿Qué va a informar López Obrador en su mensaje por el segundo año de gobierno? ¿Se atreverá a aceptar que del potente “¡primero los pobres!” no queda nada?
¿Reconocerá que, en los hechos, “mandó al diablo a los pobres”? ¿O, de plano, volverá a mentir, como es su
costumbre?

Al tiempo.
28 Agosto 2020 04:01:00
¡Ensayo de un crimen!
En el centro del país pocos han puesto atención al “ensayo de un crimen” que se lleva a cabo en Baja California Sur.

¿Ensayan un crimen?

En efecto, resulta que con el aval del partido Morena y del presidente López Obrador, diputados de esa fuerza política –al Congreso de Baja California– decidieron acabar con los opositores del PAN y, de manera inconstitucional, despidieron a cinco diputados, destituyeron a la presidenta del Congreso y, con ello, instalaron una caricatura de Congreso.

En pocas palabras, ensayaron un crimen político que tiene como objetivo paralizar al Gobierno estatal, lesionar a todo el estado de Baja California Sur y, al final, lo que buscan sería la victoria del partido Morena en las elecciones esta-tales del 2021.

Baja California Sur, como saben, es gobernado por el panista Carlos Mendoza Davis, quien dijo que no quitará el dedo del renglón y que seguirá buscando los caminos legales para revertir el gravísimo atentado que, en términos reales, no es otra cosa que un “golpe de Estado”.

¿Un golpe de Estado?

Efectivamente, se trata de un “golpe de Estado”, el cual se define como todo atentado a una o más instituciones del Estado, efectuado por personas que se desempeñan desde el interior del propio Estado, y que buscan suplantar el poder de la institución a la que han golpeado.

Y curiosamente eso es justo lo que pasó en Baja California Sur, en donde una mayoría de diputados de Morena inventaron una supuesta queja ciudadana por la ausencia de legisladores del PAN, para contar con un pretexto que les permitiera llamar a los suplentes de los diputados incómodos.

Y con ese pretexto, en se-sión a distancia, despidieron de manera ilegal a cinco legisladores del partido azul, destituyeron a la presidenta del Congreso y, como si se tratara de asaltar el poder, se queda-ron con la presidencia y el control total del Congreso local. Es el típico “golpe de Estado”.

Por eso, ante tal irregularidad, intervino la Suprema Corte, que decidió anular el proce-dimiento avalado por Morena. Sin embargo, los diputados morenistas ignoraron al máximo Tribunal y sesionan como si fueran dueños del Poder Legislativo de Baja California.

A su vez, luego de denunciar el “golpe al Congreso” –y siempre en apego al mandato de la Corte– el gobernador Mendoza Davis dijo que no avalaría ninguno de los asuntos aprobados por un Congreso espurio.

Y es que el desafuero de todo diputado local y/o federal es facultad exclusiva del Congreso de la Unión, ya que todos los legisladores mexicanos tienen fuero y la Constitución estable-ce un procedimiento específico para garantizar la inviolabilidad de los diputados, locales o federales.

Así, por ejemplo, para desaforar a la “chapodiputada” del Congreso de Sinaloa, fue el Congreso de la Unión el encargado del procedimiento. De igual manera, para desaforar al “narcodiputado” Julio César Godoy Toscano, fue el mismo Congreso de la Unión el encargado del procedimiento.

¿Por qué entonces, un puñado de diputados de Morena al Congreso local de Baja California Sur, se aventaron “la cha-bacana” tontería de desaforar a sus compañeros opositores, del PAN?

¿No sabían, los diputados de Morena, que violaban la Constitución y que por esa violación, tarde o temprano terminarán desaforados?

Pues es aquí donde viene lo verdaderamente delicado del asunto; el verdadero “ensayo de un crimen”.

¿Por qué?

Porque el Congreso de Baja California Sur es el laboratorio de la dictadura de López Obrador para ensayar el golpe de Estado contra el Congreso de la Unión.

Y es que, en efecto, un paso obligado para la construcción de toda dictadura, es la destrucción del Poder Legislativo, entidad del Estado en donde se concentra la llamada Casa del Pueblo, que es la Cámara de Diputados.

Y para todo dictador resulta obligada la desaparición del Congreso y de sus cámaras –de diputados y senadores– porque son los principales espacios de poder de la oposición y porque los legisladores opositores son los más formidables contrapesos de toda democracia.

Es decir, que el Poder Legislativo –diputados y senadores– no solo son la joya de la pluralidad en democracia sino que constituyen un pilar fundamental para garantizar la división de poderes y la democracia toda.

Sí, el crimen político ensayado en Baja California Sur, es el ensayo del golpe de Estado que planea el Gobierno de López Obrador contra el Congreso de la Unión.

Al tiempo.


27 Agosto 2020 04:01:00
¡Presidente en campaña: la farsa y el farsante!
La farsa de la honestidad valiente la evidenciamos aquí a lo largo de los últimos 20 años, justo durante los años de campaña de López Obrador.

Sí, a lo largo de dos décadas documentamos –de manera puntual- que AMLO no solo violó de manera sistemática la Constitución, sino muchas de sus leyes.

Más aún, el propio Presidente violó los “100 puntos” que prometió que serían la guía de su Gobierno y que hoy le valen madre.

Sin embargo, y a pesar de dos décadas de violaciones sistémicas a la Carta Magna, el líder opositor nunca pisó la cárcel y menos pagó los delitos que lo convirtieron en el más asombroso milagro mexicano: el político que, sin haber trabajado nunca y que ha sido el mayor defraudador de la historia, hoy vive en un Palacio, no como Presidente sino cual rey.

Lo peor es que precisamente hoy -y con López como Presidente-, la violación a las normas constitucionales y a sus reglamentos es aún más grave y, contrario a lo que muchos especialistas suponen, el Presidente mexicano es aún más impune que cuando no era Presidente.

¿Por qué hoy es mayor la grosera impunidad?

Por una razón elemental: porque a mayor poder -como muchos saben-, es mayor el abuso del poder; es más potente la pulsión autoritaria y mayor la mitomanía y el ego por la perpetuidad del poder.

Dicho de otro modo, al tiempo que AMLO acapara un mayor poder, al tiempo que destruye la división de poder y que atrapa los contrapesos y a los críticos, es mayor la impunidad del Presidente mexicano.

Por eso, cada día es mayor la mitomanía de Obrador; por eso es mayor su pulsión de engañar hasta al espejo y, por eso, son más grotescas sus mayores locuras, como convertir el Zócalo capitalino en remedo de las águilas y las antorchas de Hitler y de Mussolini.

Por eso, cuanto más grande es el ego presidencial y mayor la mitomanía del poder, es mayor la ambición del poder sin límite, son mayores los afanes por creer que es un iluminado.

Y también por eso son mayores y más agresivas sus venganzas; como la venganza contra Rosario Robles y contra sus críticos.

También por eso es mayor la exigencia presidencial por lealtad absoluta y por eso los lacayos presidenciales son más desvergonzados a cada paso.

Por eso las mentiras son cada vez mayores y más grotescas; por eso, a cada paso el Presidente dice sin pudor y sin recato una mayor mentira, como la demencial rifa de un avión en donde la casa presidencial difunde un spot del propio Presidente -promoviendo la rifa del avión-, cuando todos saben que no se rifará ningún avión.

Por eso la impunidad presidencial por la incontenible mitomanía, que ha convertido a López en el mayor mentiroso del mundo. Y es tal la pulsión mentirosa de AMLO, que el propio Mandatario y su pandilla ya se cree sus propias mentiras.

Por esa impunidad sin freno, la mentira escandalosa de López Obrador de que “ya no hay corrupción arriba”, cuando su Gobierno se desborda de corrupción, cuando ocho de cada 10 contratos del Gobierno federal se entregan sin licitación, cuando el Presidente vive en un Palacio y su prole vive del dispendio del dinero público, cuando todo su Gabinete está bajo sospecha por raterías públicas.

Por eso la venganza contra Rosario Robles, la mujer que hizo posible la victoria de AMLO en el DF en el año 2000, a quien hoy tiene en prisión de manera ilegal; por eso las venganzas contra Eduardo Medina Mora y por eso la persecución contra los críticos del régimen, como la revista Nexos.

Por eso la impunidad de AMLO, luego del video en donde su hermano Pío aparece “cobrando moches”, a pesar de que todos en la clase política mexicana saben que -por más de 20 años-, López ha sido el mayor defraudador de la historia.

Pero acaso el mayor de todos los insultos del presidente Obrador es que su Gobierno inició la difusión de una serie de spots, dizque para promover su segundo informe, en donde se burla de los muertos por la pandemia, de los muertos por la violencia, de los empobrecidos a los que dejó sin empleo y, en general, de quienes votaron por él.

Sí, la de AMLO es la mayor farsa de la historia y el presidente Obrador es el mayor farsante de la historia; farsa y farsante.

¿Quién cree hoy en López Obrador?

Sí, solo un puñado de fanáticos y enemigos de México.





26 Agosto 2020 04:01:00
¡La gran estafa de AMLO: 30 pruebas!
Durante los últimos 20 años, aquí documentamos “la gran estafa” de López Obrador en la política, la que quedó al descubierto en el video que reveló Carlos Loret.

El siguiente es un resumen de las 30 pruebas, irrefutables, que a lo largo de esas dos décadas revelamos. Todas se pueden probar con videos, audios y declaraciones.

1.- Hace 12 años revelamos que el 11 de febrero de 2004, en la sesión de la Comisión Permanente, el senador Juan José Rodríguez Prats y el diputado Manuel Camacho, protagonizaron un debate histórico. Desde la tribuna, el panista le exigió al perredista que solo dijera “¡sí o no!”, que, en su papel de regente del DF, le había entregado 9 mil millones de pesos a Obrador para desalojar el Zócalo, en 1992.Camacho reconoció que sí.

2.- Aún más, en 2011 apareció el libro Mesías Mexicano, de George Greyson, quien entrevistó a Camacho sobre la entrega de dinero público a Obrador y confirmó que todas las movilizaciones de AMLO eran una extorsión.

3.- No fue todo. En noviembre de 2019, el diario Reforma entrevistó a Álvaro López Ríos, dirigente de la UNTA, quien también confirmó que en 1991 fue testigo de que Manuel Camacho -con la anuencia de Carlos Salinas-, entregó a Obrador 150 mil millones.

4.- Apenas el lunes 24 de agosto del 2020, el columnista Macario Schettino reveló que fue testigo del uso de dinero público del Gobierno del DF a favor de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, en las 100 colonias más pobres de la capital.

5.- Hoy la historia se repite y, con dinero público, René Bejarano y Dolores Padierna regalan despensas en las colonias más pobres de la CDMX a cambio de la credencial de elector.

6.- Semanas después de que Obrador llegó al Gobierno del DF, entre la burocracia capitalina había una seria indignación por los cobros forzosos de por lo menos 10% del salario de los trabajadores.

7.- Veinte años después el Presidente promueve la rifa de un avión que, en rigor,. no será rifado. Lo cierto es que asistimos a una nueva estafa de Obrador.

8.- Retomamos el tema de la estafa y el robo a los trabajadores del DF, en el Itinerario Político del 28 de mayo de 2017, además de documentar los videos donde Eva Cadena recolecta dinero para López Obrador.

9.- Sobre el mismo tema, apenas el lunes 24 de agosto del 2020, el columnista José Contreras recordó que luego que ser exhibida un un video en donde recolectaba dinero para AMLO –en mayo de 2017-, la señora Eva Cadena señaló como la principal recolectora de Obrador, a Rocío Nahle, hoy secretaria de Energía.

10.- Luego que aparecieron los videos de Pío López recibiendo dinero, Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, aseguró en conferencia de prensa que ella también aportó donativos a la causa de AMLO.

11.- Apenas en junio del 2020, López Obrador nombró nuevo titular del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, al abogado Jaime Cárdenas Gracia, esposo de María de la Luz Mijangos, quien en medio de impugnaciones llegó a la Fiscalía Especializada del Combate a la Corrupción. Lo simpático es que la pareja difundió entre columnistas de distintos diarios –entre 2005 y 2006-, el desvío de miles de millones de pesos de los Segundos Pisos a la campaña de AMLO.

12.- Pero hay más. Todos recuerdan al exesposo de Claudia Sheinbaum, el exlíder estudiantil Carlos Imaz, también como recaudador de AMLO; en bolsas de supermercado recogía el dinero que le entrega Carlos Ahumada.

13.- Sin embargo, la verdadera estrella de los “videoescándalos” fue, sin duda, René Bejarano, quien en ese 2004 era el brazo derecho del jefe de Gobierno del DF, López Obrador.

14.- ¿Y cómo olvidar la imagen de Gustavo Ponce, también involucrado en los videoescándalos de marzo de 2004? Ponce era tesorero del Gobierno capitalino, de donde sacaba dinero hasta para jugar en Las Vegas.

15.- La práctica de recolectar dinero se transformó en un rentable negocio para López Obrador, quien ya como jefe del PRD, también incursionó en la venta de candidaturas a puestos de elección popular, como ocurrió en Guerrero, en donde vendió la candidatura de edil de Iguala a José Luis Abarca, jefe del grupo criminal Guerreros Unidos.

16.- Pero los presuntos vínculos de Morena con el crimen organizado se confirmaron el 17 de octubre de 2019, cuando el presidente López Obrador ordenó liberar al hijo de “El Chapo”, Ovidio Guzmán. En el bajo mundo criminal de Culiacán, es secreto a voces que “El Chapo” habría financiado sus candidaturas.

17.- Durante la campaña presidencial de 2012, se hizo público un audio en donde el jefe de campaña de Obrador, Luis Costa Bonino, se reúne con empresarios mexicanos a los que exige la entrega de 6 millones de dólares.

18. También de esa fecha data otro audio en el que se escucha a “los tocayos” Julio Scherer Ibarra y Julio Villarreal Guajardo, presidente del grupo empresarial Villacero. En el diálogo, Scherer –hijo del fundador de Proceso y hoy brazo derecho de AMLO-, pide apoyo económico para AMLO.

19.- Otro escándalo se produjo cuando se descubrió la alianza entre Javier Duarte y López Obrador; pacto en donde el priista hizo todo para facilitar la victoria de Morena y la derrota de su propio partido, en Veracruz.

20.- Sobre el mismo tema, en 2107 se hizo público un nuevo audio, en donde Javier Duarte, revela que desde 2016 entrega mensualmente 2.5 millones de pesos a la campaña de López.

21.- En la primera mitad de 2017, Milenio reveló que, como parte de las negociaciones entre Duarte y AMLO, el Gobierno de Veracruz nombró a Jessica Moreno -esposa de Arturo López y cuñada de Andrés Manuel-, como oficial mayor de la Secretaría de Educación, desde donde habría desviado más de 80 millones de pesos a la campaña.

22.- En días pasados, un colaborador de Manuel Velasco fue exhibido en un video difundido por el periodista Carlos Loret. En las imágenes aparece –en dos momentos-, Pío López, el hermano del hoy presidente Obrador, cuando recibe bolsas de dinero para la campaña de AMLO.

23.- En Chiapas, en 2015, en el Aeropuerto Internacional de Tapachula, la Policía Federal detuvo a tres mujeres que, presuntamente, eran asesoras de Morena. Las mujeres viajaban con maletas en las que escondían millones de pesos. Tiempo después apareció un audio en donde Ricardo Monreal le pide a su amigo Manuel Velasco –Gobernador de Chiapas-, que lo ayude para liberar a las mujeres y, sobre todo, el dinero, enviado a la campaña presidencial de AMLO.

24.- Pero no era la primera vez que sorprendían a Monreal en moches. El actual líder de Morena en el Senado también fue pillado en 2016, con otro envío de dinero de Pedro de Antuñano, su más cercano colaborador.

25.- Durante años, la familia Monreal ha sido acusada de enriquecimiento ilícito. Apenas ayer, Aristegui Noticias confirmó 60 propiedades del senador, muchas de ellas obtenidas en el gobierno de López Obrador.

26.- Es público el video en donde la profesora Delfina Gómez reconoce que descontó a los empleados del municipio de Texcoco, un diezmo que era destinado a la formación del partido Morena.

27.- Junto con Delfina Gómez, también aparecen como recaudadoras de AMLO las señoras Eva Cadena y Rocío Nahle.

28.- Denunciamos que el hoy Presidente usaba una “Tarjeta IAVE”, para no pagar el peaje de las carreteras, la cual le fue decomisada y era de la diputada Sonia Ibarra, esposa del exdirigente Guadalupe Acosta Naranjo.

29.- En 2007 revelamos que en esa fecha se vivía una feroz pelea entre Obrador y los dirigentes del PRD, ya que a los legisladores se les había obligado a entregar 20% de “la dieta” -el salario-, a la causa de AMLO.

30.- En 2008 denunciamos que todos los centros de poder del PRD son obligados al “moche” para AMLO.

Si la de AMLO no es una “estafa maestra”, ya no sabemos qué es.

Al tiempo.

25 Agosto 2020 04:01:00
¡Líbano: mueren 220 y se van; ¡aquí mueren 120 mil y rifan avión!
El pasado 15 de junio, cuando el número de víctimas por coronavirus llegó a 20 mil en México, el título del Itinerario Político de esa fecha fue el siguiente: “¿Cuántos muertos más, Presidente?”.

Hoy, dos meses después, el número de mexicanos que han perdido la vida por la pandemia triplica los 20 mil y, ante el asombro general, el Presidente mexicano no solo alardea que “va bien” la estrategia de su Gobierno, sino que, incluso, se da tiempo para promover “la rifa del avión presidencial”.

Y contrasta el cinismo del Gobierno de AMLO y la pasividad de la sociedad mexicana, con la reacción del Gobierno y el pueblo libanés, luego de la tragedia reciente, que costó la vida a 220 personas y lesiones a miles.

Sí, así de grotesca la diferencia entre el primer Gobierno y su sociedad, frente al segundo Gobierno y sus ciudadanos. Por eso obliga preguntar. ¿Cuántos muertos necesita el Presidente mexicano para entender que su Gobierno, todo, es un fracaso; que ha sido y seguirá siendo fracasada y fallida su estrategia para contener la Covid-19?

Pero la pregunta también obliga a la sociedad. ¿Hasta cuánto está dispuesta a aguantar la sociedad mexicana a un Gobierno criminal, irresponsable e indigno, al que no solo le vale madre la vida, sino que se burla de la vida y de los ciudadanos?

Lo cierto es que al Presidente mexicano lo menos que le importa es la vida de los ciudadanos; le vale “un pito” si mueren o no, si pierden su empleo, si hoy son más pobres que en los tiempos neoliberales o si, por el contrario, mueren a causa de la pandemia o la violencia.

Pero también es verdad que la sociedad mexicana parece tener el Gobierno que se merece; una sociedad apática, agachona, indolente que permite que su empleado presidencial se burle de ella. Y es que, a pesar de la indignación colectiva, hoy la pandemia ya es igual de mortal que la violencia criminal; el virus mata a más mexicanos que las armas de los criminales y los mafiosos organizados.

Y, a pesar de todo eso, en México no pasa nada, el Gobierno sigue engañando a todos y todos siguen aceptando a un Gobierno mentiroso, como si se tratara de un juego sin fin.

En efecto, según cifras oficiales, hoy el número de muertes por la violencia es igual al número de fallecidos por la pandemia, lo que confirma que el fracaso oficial es igual de pernicioso en la pandemia, que, en la contención del crimen, lo que habla de un desprecio general por la vida humana, por parte del Gobierno de AMLO.

Y es que, como saben los hombres de bien, la pérdida de una vida, por las razones que resulte esa pérdida, es toda una tragedia humana y social. En México, a causa de una pandemia mal manejada –por un Gobierno irresponsable y de improvisados–, se han perdido más de 60 mil vidas, muchas de las cuales pudieron salvarse.

Pero, además, a causa de una caprichosa y hasta ridícula política de lucha contra la violencia –que pregona abrazos en lugar de balazos–, se han perdido otras 60 mil vidas de manera violenta. Es decir, producto de la crisis sanitaria y de violencia, las cifras oficiales arrojan 120 mil muertes; 120 mil familias que están de luto; 120 mil tragedias familiares; 120 mil hijos, hijas, esposos, esposas que sufren.

Pero sin duda la tragedia mayor es que a pesar del tamaño de la desgracia, del dolor y a pesar de los cientos de vidas perdidas, parece que en México no pasa nada y a pocos les importa la vida; por lo menos no le importa al Gobierno de López Obrador.

Y contrasta la irresponsabilidad del Gobierno mexicano y de la sociedad de nuestro país, con otras culturas y otras civilizaciones que, por mucho menos que lo que ocurre en México, se han manifestado y reclamado la caída de los malos gobiernos.

Todos recuerdan el estallido presuntamente accidental de una carga de nitrato de amonio en el puerto de Beirut, el pasado 4 de agosto, que costó la vida a 220 personas y provocó daños graves a 7 mil víctimas más.

La pérdida de esas vidas y las lesiones fueron suficientes para que la sociedad indignada saliera a la calle y exigiera la renuncia de un Gobierno irresponsable que, a causa de su indolencia, fue culpable de la tragedia. En pocas horas, todo el Gobierno libanés había renunciado, avergonzado por lo ocurrido.

¿Y qué pasa en México, en dónde se han perdido 120 mil vidas? ¿Qué dice la sociedad y qué responde el Gobierno? Es penoso en los dos extremos.

El Gobierno de Obrador no solo se carcajea de los críticos de su fracaso, sino que el propio Presidente responde con la rifa de un avión que no rifará ningún avión. Es decir, vemos pasar frente a nosotros la caricatura de Gobierno que elegimos y, aún así, la mayoría de nosotros sonríe por una caricatura que, en realidad, es el espejo de nosotros mismos.

Sí, somos el espejo de la caricatura llamada López Obrador.

Al tiempo.

24 Agosto 2020 04:07:00
¡Las 120 mil tragedias y las ratas en videos!
Según las cifras oficiales de muertes violentas y decesos producto de la pandemia –en total 120 mil vidas perdidas en lo que va del Gobierno de AMLO-, casi 20 mexicanos fallecen diariamente, por esos dos motivos.

Ese es el tamaño de la irresponsabilidad oficial; una verdadera tragedia social –que golpea a los más pobres-, provocada por un Gobierno ineficaz, de ignorantes e improvisados.

Pero esas son solo las cifras oficiales.

Lo cierto es que si vamos al subregistro -número real de muertos, que de manera criminal no reporta el Gobierno de AMLO-, por la pandemia habrían muerto casi 200 mil mexicanos y, por hechos violentos, casi 100 mil ciudadanos.

Tales cifras revelan el tamaño astronómico de la tragedia.

Es decir, que en sólo 625 días del Gobierno de AMLO –casi 21 meses-, habrían perdido la vida 300 mil mexicanos, cifra escalofriante y de escándalo, ya que en promedio se habrían producido 480 muertos por día.

Lo verdaderamente crítico, sin embargo, es que a pesar de la tragedia que significan los números oficiales y/o los números reales de muertos por Covid-19 y por la violencia –cualquiera de las dos cifras-, parece que a nadie le importa nada y que nadie del Gobierno federal pagará por una política no solo criminal, sino de verdadero exterminio.

Pero vamos por partes.

Al final de cuentas, México llegó a 60 mil muertes oficiales producto del Covid-19, cifra que, según el discurso de Hugo López-Gatell, sería algo así como impensable y hasta “catastrófica”.

Es decir, que según el intocable vocero presidencial para la pandemia, el Gobierno de México puede declarar -de manera oficial-, que es responsable no solo “de la catástrofe” de la pandemia, sino “de la catástrofe de la violencia”.

Y es que, como ya se dijo, a las 60 mil muertes oficiales producto de la pandemia –o las 200 mil reales-, habrá que sumarle las 60 mil muertes violentas que oficialmente reportan los primeros 21 meses del Gobierno de AMLO, o sumar las 100 mil muertes violentas reales, según el subregistro.

En cualquier caso, asistimos a la peor tragedia que ha vivido México luego de la gesta revolucionaria, que costó la vida a millones de mexicanos pobres y que, según la caprichosa “mentira oficial de López Obrador”, se quitaban el pan de la boca para financiar la Revolución.

Sí, según la “mentira oficial de López”, los mexicanos pobres no solo dieron la vida por la Revolución, sino que también dieron su poco dinero para financiar la lucha.

Y esa deformación a modo de la historia -verdadera calumnia oficial a personajes de la historia, como Leona Vicario-, no es más que la grosera justificación de las raterías sobre las que se construyeron el partido de AMLO, por un lado, y el Gobierno, por el otro.

Pero más allá de las cifras de muertos –oficiales y/o reales-, y más allá de la mentirosa historia oficial de López, lo cierto es que la mayoría de los fallecidos –sea por la pandemia, sea por la violencia-, son ciudadanos pobres; los excluidos, aquellos con menos preparación, con menos oportunidades, con los empleos menos rentables y que, al final, fueron víctimas de la enfermedad y/o empujados a la violencia y el crimen.

Sí, de nueva cuenta los pobres abultan las cifras de las tragedias provocadas por la indolencia, la estulticia y la incapacidad del Gobierno de López Obrador; pobres que mueren por la pandemia; pobres que mueren por la violencia; pobres que pierden la mayoría de empleos que se han cancelado.

Los pobres que pagan el costo de la inflación, del cierre de empresas y, en general, que pagan los costos de la crisis económica, política, sanitaria y, sobre todo, la crisis de credibilidad en un gobierno de criminales y mentirosos.

¿A quién le importa aclarar la muerte de 120 mil mexicanos a causa de la violencia y/o por Covid; o los 300 mil muertos reales por ambos motivos? ¿A quién le importa castigar a los responsables de esos crímenes, sean bandas organizadas o sean miembros de la pandilla de AMLO y de su Gobierno?

A ninguna institución del Estado mexicano le importan las 120 mil tragedias que viven 120 mil familias y menos la fatalidad de casi 300 mil familias –según los números reales-, y que en solo 21 meses han perdido a un hijo, un padre, una madre, un hermano…

Y no les importa porque están ocupados en engañar a los ciudadanos; en ganar la próxima elección; preocupados en cambiar la historia oficial para ocultar los videos que muestran a las ratas del Gobierno de AMLO y a las ratas de otros gobiernos, cuando reciben dinero público y/o privado para sus afanes partidistas.

Y cada vez aparecen más ratas en más videos; videos que buscan distraer a los ciudadanos de la tragedia en que se convirtió el Gobierno de López Obrador; el peor Gobierno de la historia; el más criminal y más ladrón.

Al tiempo.

21 Agosto 2020 04:02:00
¡De magos y payasos, la justicia de AMLO!
No, no es política y menos justicia.

En realidad es una variante del “realismo mágico” – pretender que es cotidiana la fantasía y lo irreal--, que se produce en el “chabacano” gobierno de López Obrador.

Sí, un gobierno que hace suyo el “realismo mágico” para llevar adelante venganzas, para simular justicia, para censurar a sus críticos y, en especial, para encubrir crímenes de Estado como los cometidos en la fallida lucha contra la pandemia.

Pero vamos por partes.

Como saben, el “realismo mágico” es un movimiento cultural – que en especial floreció en la literatura latinoamericana y en la pintura--, que marcó al siglo 20 y cuyo formato mostraba lo increíble e impensable; la fantasía, lo irreal, lo fantástico, metafísico y hasta esotérico, como lo cotidiano, como la nueva realidad y como la felicidad.

Como también saben, algunos de los mayores exponentes del “realismo mágico” son Gabriel García Márquez, en la literatura --con Cien Años de Soledad--, y Frida Kahlo, en la pintura, con buena parte de su obra.

Sin embargo, en el siglo 21 y en el “metaconstitucional” gobierno de López Obrador –gestión que opera al margen de la Constitución--, reapareció una “chabacana” versión del “realismo mágico” en la política más rupestre que se haya conocido en el nuevo siglo: la política del Gobierno de AMLO.

Gobierno que pretende convertir en cotidiano lo impensable, lo inimaginable, lo insensato, lo irreal y la fantasía extrema de hacer cotidiana la violación de derechos elementales y garantías básicas.

Grosero “realismo mágico” de los magos y los payasos del Gobierno de AMLO, que no aplica en la literatura y menos en la pintura, sino en la vulgar censura a una empresa crítica y de ideas, como Nexos.

Chabacano “realismo mágico” que exhibe lo peor del autoritarismo pueblerino del Gobierno de López; el regreso de la grosera clausura de los medios críticos, de la censura, al mejor estilo de Luis Echeverría.

Bananero “realismo mágico” que en la segunda década del nuevo siglo –en el año 2020- -, trae de vuelta el autoritario eslogan “no les pago para que me peguen” –de López Portillo--, y que con el aval de otro López, ordena cancelar la publicidad oficial para la revista Nexos y, por decreto, prohíbe su derecho a circular; el derecho a la libre expresión de sus colaboradores.

Pero no menos locuaz que la censura a Nexos, es la orden presidencial –dictada en sus mañaneras--, para que los medios difundan, con toda su fuerza, filtraciones oficiales como el video de Lozoya, sin Lozoya, y las acusaciones de Lozoya, sin ninguna prueba.

Y es que no resulta más que “realismo mágico” del locuaz Gobierno de AMLO, que el presidente haga todo lo necesario para filtrar un video de Emilio Lozoya, sin que en tal video aparezca Lozoya --igual que rifar un avión sin avión--, para probar quién sabe qué horrorosas conspiraciones de imaginarias pandillas de corruptos.

Sí, no sólo es “metafísico”, sino “metaconstitucional” que el gobierno de Obrador y su “fiscal carnal” violenten “el debido proceso” de manera deliberada, al extremo de crear la simpática figura --propia del “realismo mágico”--, llamada el “indebido proceso”.

Sin duda que es propio de magos y payasos que, luego la filtración del video y de la denuncia legal de Lozoya, el mismo presidente Obrador acepte que “no termina” de leer los expedientes y que su “fiscal carnal” se apresure a negar que ellos filtraron lo filtrado, cuando las filtraciones son indebidas y violentan el debido proceso. De risa loca.

Y resulta irreal y casi esotérico –digno del nuevo “realismo mágico” del Gobierno de AMLO--, que la puntual bitácora que le ordenaron inventar y revelar a Emilio Lozoya, coloque a algunos de los personajes denunciados –como Ricardo Anaya, entre otros--, en dos o tres lugares a la vez.

Según Lozoya, los corruptos eran políticos dotados de la facultad “metafísica” de estar en dos o hasta tres partes del mundo, al mismo tiempo.

Y es que la bitácora que revela el paso a paso de los presuntos sobornos entregados por Lozoya –y difundidos para ensuciar vidas y carreras--, dice que entregaron en mano de tal o cual político muchos millones de pesos.

Lo curioso es que no pocos de esos destinatarios estaban en otras latitudes, en eventos públicos, a la vista pública y hasta uno de ellos vacacionaba con alguna novia. Si, de nuevo, de risa loca.

Sin embargo, como en toda novela del “realismo mágico”, también hay malas noticias.

Sí, aún está allí buena parte de los integrantes de “la legión de idiotas”; los que creen que con AMLO lloverán flores amarillas, que imaginan que los ricos serán pobres; que creen que los pobres serán los nuevos ricos y que imaginan que en el Gobierno de López lloverán empleos y felicidad.

Así los magos y los payasos del Gobierno de López Obrador y los idiotas que creen todo lo que ven en el circo.

Al tiempo.
20 Agosto 2020 04:04:00
¿Engañan a Obrador o privatizarán el puerto?
Para nadie, con dos dedos de frente, es nueva la revelación de que López Obrador es engañado todos los días.

Sí, los supuestos “leales” al Presidente, en realidad van detrás de los jugosos negocios del poder; van por los negocios de miles de millones de pesos, porque eso les prometió el candidato Obrador.

Y si lo dudan, aquí lo documentamos, por ejemplo, el 7 de agosto de 2019, luego que AMLO se dijo sorprendido por la supuesta desaparición de la fortuna incautada al ciudadano mexicano de origen chino, Zhenli Ye Gon; dinero que, en realidad, fue empleado para programas sociales.

Sí, documentamos que el Presidente mexicano es un perfecto ignorante de la realidad política, económica y social; de la realidad del país.

Pero tampoco es nuevo que, debido a su escandalosa ignorancia, hasta un niño de primaria sería capaz de engañar al presidente AMLO, quien todas las mañanas regala a los ciudadanos -en su mañaneras-, la confirmación, en cadena nacional, de su ignorancia supina.

Pero no, el problema no es el engaño al que sus colaboradores más cercanos someten a López Obrador.

¡Pero tampoco es cierto que la frugal y fructífera colección de mentiras piadosas del Presidente, conseguirá salvar las conciencias de los mexicanos!

El problema es que en su papel de “bobo útil”, AMLO se oculta detrás de la careta “de dulce ancianito gagá”, para llevar a cabo perversiones como la destrucción del NAIM y, por supuesto, el intento de privatizar el Puerto de Veracruz.

¿Privatizar el Puerto en Veracruz?

Sí, no son pocas las voces que aseguran que el Presidente mexicano ya empeñó su palabra a favor de la venta –la privatización-, del Puerto de Veracruz; además de todas sus operaciones y su objetivo estratégico.

¿Y eso qué significa?

Casi nada, que con el cuento de que el Puerto de Veracruz es privado –y que los gobiernos de Salinas y Peña lo privatizaron-, Obrador modificará el estatus legal del Puerto de Veracruz, para conseguir su privatización.

Sí, porque a pesar de las mentiras del Presidente, el Puerto de Veracruz es una entidad pública, propiedad del Gobierno federal y de las instituciones del Estado.

¿Entonces no es privado el Puerto de Veracruz?

No, en realidad el puerto es una entidad pública, propiedad del Estado mexicano y cuyos dueños somos todos los ciudadanos.

¿Entonces por qué el Presidente dijo que era una entidad privada que se benefició con una concesión por hasta 100 años?

Elemental, porque el presidente Obrador ignora el estatus del puerto, porque quiere engañar a los ciudadanos o, de plano, porque pretende entregar el valioso puerto al crimen organizado, en una privatización inmoral, propia de Morena y de un Gobierno corrupto, como el de AMLO.

En pocas palabras, cuando AMLO puso el grito en el cielo porque supuestas manos perversas se apoderaron de las concesiones del Puerto de Veracruz -por más de 100 años-, en realidad lo que busca el Presidente mexicano es crear una crisis para, luego, adueñarse del jugoso tonel de rica miel que es el Puerto de Veracruz.

Y aquí empiezan las preguntas.

¿Quién pondrá un alto a tales aberraciones políticas? ¿Quién denunciará y sancionará las intenciones depredadoras del Presidente mexicano? ¿Quién será capaz de exhibir que, en realidad, López Obrador quiere robarse el Puerto de Veracruz, para entregarlo -a manera de pago-, a cambio de favores de poderosos empresarios que apoyaron con dinero sucio su campaña? ¿Le entregará el Presidente mexicano, la joya de la corona, al crimen organizado?

Lo cierto es que nadie lo sabe. Lo que sí sabemos es que cualquiera engaña al Presidente mexicano. Y la mejor evidencia la denunciamos aquí el 7 de agosto de 2019.

En esa fecha preguntamos: ¿Quién engaña al Presidente? ¿Quién le proporciona información falsa? ¿A qué nivel de engaño y ocultamiento de información está sometido el presidente Obrador? ¿Imaginan la tragedia si, en temas verdaderamente importantes, engañan al Presidente de la misma forma que lo engañan cómo hemos visto?

Lo cierto es que el presidente López Obrador juega con su imagen de “amable anciano gagá”, que le sirve para simular que lo manipulan y para esconder sus verdaderos objetivos; que destruye al país para enriquecer, sin límite, a sus aliados que financiaron sus tres campañas electorales.

¿Lo dudan? ¿Quién será capaz de poner un alto al peor enemigo de México en la historia?

Al tiempo.
19 Agosto 2020 04:00:00
¡AMLO apuesta por la mentira mayor, y pierde!
El chiste se cuenta solo. El presidente Obrador hizo todo lo necesario –y todo ilegal–, para la difusión del video de Emilio Lozoya, en donde un supuesto empleado de Pemex entrega dinero a colaboradores de senadores del PAN. ¿Pero qué creen?

Sí, que solo consiguió poner en tendencia el video René Bejarano –los videoescándalos del señor de las ligas–, cuando recibía bolsas de dinero del empresario Carlos Ahumada. Más aún, en la mañanera de hoy, López Obrador se quejó de que los medios –sobre todo las televisoras–, no difundieron el video de Lozoya y hasta exigió que dicho video fuera considerado como “un asunto de Estado”. ¿Pero qué creen?

Sí, que solo consiguió que reaparecieran los videos, los audios y las notas en donde sus “recaudadores” y “recaudadoras” exigen y reciben costales de dinero, en efectivo, para la causa de López Obrador. Y es que, como lo dijimos aquí ayer, la difusión del video de Lozoya no es más que una vendetta presidencial, con fines electorales ¿Por qué?

Porque López solo quiere causar el mismo daño que le causó a su Gobierno, en el DF, el escándalo “del señor de las ligas”. Y, claro, quiere votos. Lo curioso, sin embargo, es que en el video de Lozoya no aparece Emilio Lozoya y tampoco aparece ningún funcionario de primer nivel de la paraestatal, mientras que en los “videoescándalos” de AMLO, el personaje central es René Bejarano, quien era el brazo derecho de Obrador en 2004 y quien dice –de viva voz–, que el dinero es para López Obrador.

Pero no fue todo. Los “muchachos de Palacio” también filtraron parte de la denuncia penal de Emilio Lozoya, en donde revela nombres de senadores que presuntamente habrían recibido dinero del exdirector de Pemex.

Y entre los señalados –a quienes se acusa sin ninguna prueba–, aparecen los panistas Ricardo Anaya, Ernesto Cordero, Francisco Domínguez, Jorge Luis Lavalle y Salvador Vega Casillas, además del entonces perredista, Miguel Barbosa. Todos, como es natural, negaron la entrega de dinero.

Sin embargo, y a pesar de que buena parte del circo montado desde Palacio Nacional se le revirtió al presidente Obrador, lo cierto es que ya es posible llegar a las primeras cuatro conclusiones sobre el verdadero fondo del asunto. ¿Y cuáles son esas conclusiones?

1.- Que el Presidente y su Gobierno están en abierta competencia para buscar la mentira mayor; el mayor engaño, capaz de engatuzar al mayor número de electores posibles.

2.- Que, por la misma razón, para el presidente Obrador ya arrancó la contienda electoral y que –está claro para todos–, será una elección de Estado; con todo el peso del Gobierno federal a favor del partido oficial, como en los viejos tiempos.

3.- Que el Presidente y su Gobierno siguen creyendo que la mexicana es una sociedad de idiotas; ciudadanos incapaces de comparar el video que filtró su Gobierno a nombre de Lozoya, con por lo menos una decena de audios y videos de corrupción en los primeros círculos de López Obrador. Y…

4.- Que el Presidente y su Gobierno ya secuestraron, por completo, al Poder Judicial y a la Fiscalía General, ya que en el “caso Lozoya” no aparece la justicia por ningún lado y solo es posible ver la venganza.

Y es que es de escándalo la complicidad mostrada por los poderes Judicial y Legislativo, frente a la filtración interesada del video, ante el manoseo del caso por la Fiscalía General y la debilidad del Ministerio Público.

Por lo pronto, ante la sublimación del engaño presidencial, queda claro que ya no existe la sociedad que votó a ciegas por López Obrador –los 30 millones que votaron de buena voluntad–, y que muchos de ellos ya no se tragan los sapos y las serpientes de la honestidad valiente.

Y la mejor muestra de que existe un notable cambio en la percepción de la sociedad mexicana es que, de manera simultánea a la señal de AMLO para inundar medios y redes con el video de Lozoya –en donde no aparece Lozoya–, la sociedad puso en tendencia los escándalos previos de AMLO.

Si, miles o millones de potenciales electores recordaron desde los 9 mil millones de pesos que Manuel Camacho le regaló a AMLO para levantar un plantón en el Zócalo –en el Gobierno de Salinas–, hasta los videos de Bejarano, Carlos Imaz y Eva Cadena –llenando costales de dinero–; sin olvidar el audio de Costa Bonino, donde pide millones de dólares para la campaña de 2012 y, claro, las imágenes en donde López Obrador convierte en alcalde de Iguala a José Luis Abarca, a cambio de millones de pesos provenientes del narcotráfico.

En pocas palabras, con el video de Lozoya, el presidente Obrador apostó por la mentira mayor, pero resultó derrotado. Al tiempo


18 Agosto 2020 03:50:00
¡Si Lozoya es Bejarano II, entonces Peña es AMLO II!
Seguramente nadie le advirtió a López Obrador sobre el riesgo mediático de filtrar los videos de la corrupción de Emilio Lozoya.

Es posible, incluso, que el propio Presidente no quiso escuchar a quienes le habrían dicho que esos videos eran una copia de las peores prácticas de su Gobierno –el de AMLO-, en el entonces Distrito Federal.

Sin embargo, al final de cuentas se impuso la terca idea de AMLO y hoy conocemos un video en donde supuestos empleados de Lozoya entregan pacas de dinero a empleados de senadores del PAN –en especial del hoy Gobernador de Querétaro-; video que se confirma como copia fiel de aquella escena donde René Bejarano -el hombre de Obrador entre 2000 y 2005 en el GDF-, recibe pacas de dinero a nombre del Jefe de Gobierno.

¿Cuál es la diferencia entre el video de Lozoya y el video de Bejarano, si las dos imágenes son idénticas...?

¿Acaso alardea López Obrador de que él es el padre de la práctica del soborno y “el moche” para mantener aceitado el poder?

¿O será que AMLO cobra venganza para que sus adversarios “sepan lo que se siente” ser exhibido como una “rata de alcantarilla”?

¿Asistimos a una más de las venganzas patológicas de López Obrador?

Como quiera que sea, lo cierto es que muchos jóvenes que no conocían las corruptelas de AMLO, hoy saben que el Presidente mexicano –como Jefe de Gobierno del DF entre 2000 y 2005-, ya era todo aquello que hoy cuestiona: un ladrón del poder y la política.

Es decir, el mensaje de los videos de Lozoya –igual que los videos de Bejarano-, es que los corruptos del PAN y/o del PRI, son iguales que las ratas de Morena de hoy. Son igual de corruptos que el Gobierno de AMLO no solo en el DF, sino a nivel federal.

Y, por eso, obliga preguntar.

¿Qué es lo que gana el presidente Obrador con la exhibición de los videos de Lozoya, en los que se confirma que 15 años antes, su entonces hombre de confianza, René Bejarano, aparecía igual que hoy aparece Lozoya, supuesto hombre de confianza de Peña, recibiendo pacas de dinero?

¿Qué gana López Obrador con la difusión de un video en donde él y su pasado son los más embarrados y cuestionados? ¿Será que López solo busca una venganza vulgar, al mejor estilo de la venganza contra Rosario Robles o contra Felipe Calderón?

Y es que, según los dos videos, el verdadero maestro de la práctica de entregar pacas de dinero a cambio de lealtades y negocios, se llama Andrés Manuel y se apellida López Obrador.

¿Qué pretende el presidente Obrador al mostrar los videos?

¡Quiso decir, López Obrador, que todos: panistas, priistas y perredistas son igual de corruptos que su escudero, Bejarano!

¿Quiere decir que Morena, el partido en el poder, es igual que el PRI y que el PAN y el PRD?

¿De verdad ese es el mensaje del video que filtró en redes sociales un hermano de Emilio Lozoya?

Si esa es la urgencia del Presidente al dar a conocer los videos –cobrar venganza por la exhibición de Bejarano-, pingüe beneficio el que consiguió López Obrador.

¿Por qué?

Porque si el René Bejarano de antaño, hoy se llama Emilio Lozoya, entonces se puede decir que el López Obrador de antaño, hoy se llama Enrique Peña. ¿O no?

A menos, claro, que el verdadero objetivo de López –y su fin último-, sea la teoría del caos.

¿Y eso qué significa?

Elemental: que López Obrador y su Gobierno siguen los pasos y la enseñanza de poderosos dictadores y criminales del pasado –cuya historia valdría que todos revisaran-, como Benito Mussolini y Adolfo Hitler.

En efecto, los dos sátrapas jugaron el juego de la destrucción del sistema político de su tiempo, para surgir como los salvadores de la patria y, en especial, para instaurar una dictadura.

Si el mensaje es que todos en la clase política mexicana son igual de corruptos –y todos incluye a AMLO-, entonces el Presidente mexicano ya dio un paso sin retorno a la destrucción de la democracia.

¿Y cuál es ese paso?

El paso del caos, de la destrucción total de la democracia; de la desconfianza y la polarización, en donde nadie es capaz de nada sin el aval del tirano dictador.

El paso en donde no existen límites entre la mentira y la farsa; entre la realidad y la simulación; el caos y el orden.

Y ese es el paso previo a la dictadura.

Al tiempo.
17 Agosto 2020 04:00:00
¡El Presidente del sombrero ajeno!
El siguiente refranero popular es conocido de manera casi universal: “¡le gusta saludar con sombrero ajeno!”

Se refiere, como saben, a las mujeres y los hombres que alardean de logros ajenos.

En rigor, se trata de una modalidad de hurto que, en casos extremos, se penaliza en casi todo el mundo.

Y vale el tema porque el Presidente mexicano es un usuario frecuente del “sombrero ajeno”, del que se apropia –de tanto en tanto– como parte de su ya reconocida patología de la mentira.

Y el caso más reciente del uso abusivo “del sombrero ajeno” por parte de López Obrador, lo vimos cuando Marcelo Ebrard, presumió como iniciativa del Gobierno, un acuerdo entre los grupos empresariales, Insud y Limont, con AstraZeneca y la Universidad de Oxford –quienes desarrollaron la vacuna– y la Fundación Slim, del exitoso empresario mexicano, Carlos Slim.

Resulta que esas cinco entidades privadas firmaron un acuerdo para la producción, financiamiento y distribución –en México y América Latina– de la vacuna contra el Covid-19; producción que ya arrancó en Argentina.

Según el acuerdo, el grupo empresarial Insud producirá el agente activo de la vacuna, mientras Limont realizará el empaquetado y distribución. Todo financiado por Carlos Slim, cuya fundación correrá con el costo de la vacuna.

Como saben, dicho acuerdo se hizo público cuando el Gobierno mexicano –a través de Marcelo Ebrard– lo presentó como un logro propio, lo que debió ser desmentido por Hugo Sigman, director del Grupo Insud, quien explicó que en el acuerdo no participó Gobierno alguno.

Lo simpático del tema es que muchos mexicanos se percataron del engaño antes, incluso, de que una de las partes decidiera descalificar la participación de Gobierno alguno, en el acuerdo.

Y es que en la memoria de muchos ciudadanos aún están frescos otros casos vergonzosos en los que el Mandatario mexicano no solo ha saludado “con sombrero ajeno” sino que abiertamente ha pretendido engañar a la sociedad.

Lo más cuestionable, sin embargo, es que al tiempo que el Presidente hace suyos logros que, en rigor, no le pertenecen, su Gobierno queda exhibido como incapaz de cumplir la responsabilidad de Estado que le compete. Y es que, en los hechos, la Iniciativa Privada suple las responsabilidades del Estado.

Y, mientras todo eso ocurre, afloran las contradicciones propias de un Gobierno plagado de improvisados e irresponsables.

¿Por qué?

Porque la claque lopista, que por décadas satanizó la fortuna de Carlos Slim, hoy parece obligada a aplaudirlo, mientras que las poderosas farmacéuticas extranjeras, que también satanizó AMLO, hoy serán las encargadas de salvar vidas y hasta de salvar al propio Gobierno mexicano.

Pero hay más. Otros groseros engaños de Obrador –otro “saludo con sombrero ajeno”– es el uso maniqueo y mentiroso de las remesas que mandan a sus familias en México, los indocumentados que trabajan en Estados Unidos.

Como saben, los mexicanos que laboran allende las fronteras mandan a sus familias en México un promedio de 36 mil millones de dólares anuales, cantidad de la que toman su “moche” las empresas de mensajería.

Pues resulta que en repetidas ocasiones, López Obrador ha presumido, como logro de su Gobierno, no solo las remesas, sino el monto de las mismas y que no se haya desplomado, a pesar de la pandemia.

Como queda claro, las remesas no obedecen a una lógica de Gobierno y menos a una política pública sino que, al contrario, son posibles por la evidente responsabilidad personal de cada uno de los mexicanos que han sido empujados para trabajar fuera del país.

A pesar de ello, López Obrador insiste en presumir como logro de su Gobierno la existencia de las remesas, su monto y, sobre todo, que llegan de manera directa a donde deben llegar; las familias que menos tienen.

Pero tampoco es todo. Otro caso del uso abusivo del “sombrero ajeno”, es el precio de la gasolina.

Como todos recuerdan, el candidato López Obrador prometió que en su Gobierno no se elevaría el precio de la gasolina; que no habría “gasolinazos”. Cuando cayó el precio internacional del petróleo –y por tanto el precio de la gasolina– a causa de la pandemia, AMLO presumió, como logro de su Gobierno, la baja en el precio del combustible. Hoy, sin embargo, cundo sube el precio de la gasolina, AMLO inventa ridículos pretextos.

Y, por si fuera poco, apenas en días pasados, Obrador presumió que en la noche de El Grito de Independencia –la noche del 15 de septiembre– sería distinta. ¿Por qué?

Porque prometió que habría contingentes marchando en la plancha del Zócalo, con antorchas encendidas, en medio de la noche.

¿Pero qué creen?

Que hace casi un siglo, la Marcha de las Antorchas, la promovió el dictador Benito Mussolini y luego las copió el criminal Adolfo Hitler.

Así López Obrador y el fantoche “saludo con sombrero ajeno”.

Al tiempo.


14 Agosto 2020 04:03:00
¡El Gobierno que tiene la cabeza en los pies..!
Algo muy grave está pasando en Palacio, en el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué?

Porque de manera repentina, parece que el Presidente y todo su Gobierno, tienen la cabeza en los pies.

Es decir, el Gobierno de Obrador rechaza hoy aquello que por décadas exigió, cuando era oposición.

Y para entender la gravedad del tema, vale recordar que Obrador siempre exigió hablar con la verdad a los medios, y a los periodistas.

Hoy, sin embargo, Obrador aplaude a los medios, a la prensa y a los periodistas que mienten, engañan y ocultan la verdad y la tragedia en la que se ha convertido su gestión; un fracaso total.

Sí, la izquierda mexicana y Obrador siempre exigieron que tanto los presidentes como las instituciones del Estado dijeran la verdad; siempre reclamaron que llegaran al poder presidentes con ideas, preparación, objetivos, congruencia y, sobre todo, que hablaran con la verdad..

Curiosamente, ya en el poder, López Obrador es el Presidente más mentiroso, el que reconoce que no prepara nada de lo que dice en sus “mañaneras” y se exhibe como el más incongruente y más mentiroso.

Sí, parece que hoy el poder presidencial mexicano tiene la cabeza en los pies; parece que olvidó la congruencia, los principios y parece que no recuerda que se debe a la sociedad; que prometió que serían los mejores, los más honestos, transparentes y los más preparados.

Y vale recordar que durante buena parte de la segunda mitad del siglo pasado -sobre todo ente las décadas de los años 60 y 90-, la llamada izquierda satanizó -con toda razón-, a periodistas y medios, a los que acusaba de “prensa vendida”.

Y es que durante el Gobierno de Díaz Ordaz y en las gestiones populistas de Luis Echeverría y López Portillo, menudearon los controles autoritarios a los medios, en general y, en particular, a la prensa y a los periodistas.

Por aquellos años no había movilización popular o callejera sin el grito emblema de “¡prensa vendida…!”, y “¡prensa corrupta, ¿cuándo vas a decir la verdad?”.

Pero la anterior era solo una parte. El repudio popular a “las televisoras” era aún más extremo, ya que Televisa y Azteca eran cuestionadas con mayor severidad, al grado de que la televisora de Azcárraga era motejada como “la caja idiota” y el estribillo callejero rezaba un sonoro: “Televisa te idiotiza”.

Años después, Televisión Azteca -de Ricardo Salinas-, fue motejada como “Azteca te apendeja”.

Más aún, durante las elecciones presidenciales de 1988, el candidato del PAN, Manuel Clouhtier, promovió “un boicot” contra la televisora de Chapultepec 18, ya que negaba la cobertura informativa a los candidatos de los partidos opositores.

En esos años todos los noticieros se volcaban a exaltar al PRI, en una abierta censura a los aspirantes presidenciales de oposición.

Por eso, el popular “Maquío” -como motejaban los panistas a su candidato presidencial-, encabezó marchas y plantones contra Televisa, frente a sus instalaciones, en las que portaba un tapabocas que simbolizaba la censura oficial, al tiempo que llamó a un boicot publicitario, para exigir que la televisora diera cobertura a su proselitismo presidencial.

Al final, las protestas terminaron cuando “las televisoras y las radios” cedieron y dieron cobertura a los candidatos presidenciales de oposición.

Eran los tiempos en que “El Tigre” Azcárraga -propietario de Televisa-, se autoproclamó “soldado del PRI” y “soldado del Presidente, lo que fue criticado con una severidad pocas veces vista, sobre todo por los grupos políticos de las llamada izquierda mexicana.

También eran los tiempos del florecimiento del semanario Proceso y de los diarios Unomásuno y luego La Jornada, que se habían convertido en los pocos medios que daban cobertura a los partidos y candidatos presidenciales opositores y que criticaban los excesos de los gobiernos del PRI y el clientelismo de sus candidatos al poder presidencial.

Hoy, sin embargo, el Gobierno mexicano parece que está de cabeza.

¿Por qué?

Porque parece que el Presidente tiene la cabeza en los pies, porque López Obrador no solo cuestiona la libertad de expresión sino a la prensa que reporta puntual sus fracasos y desaciertos, mientras que los otrora furiosos críticos de la censura oficial, aplauden la censura que promueve AMLO.

Es decir, resulta que un Presidente que se dice de izquierda y que por décadas fustigó a la “prensa vendida” y exigió que la prensa y los periodistas dijeran la verdad, hoy se enoja y cuestiona a los medios porque dicen la verdad; porque cuestionan al poder presidencial de la dizque izquierda.

Sí, por increíble que parezca, al presidente Obrador -el que por décadas exigió a la prensa, a los medios y a los periodistas decir la verdad-, hoy le enoja, le molesta y le irrita que los medios digan la verdad sobre los fracasos de su Gobierno y los crímenes de Estado producto de la pandemia.

Obrador llegó al extremo de satanizar a los medios, a los periódicos y a los periodistas que reportan el día a día y la evolución de la pandemia; que cuestionan el elevado número de muertos y, sobre todo, el fracaso de las políticas públicas frente al Covid-19.

¿Qué quería de los medios, de la prensa y de los periodistas, el Presidente, en tiempos de pandemia?

Él mismo lo dijo; esperaba “solidaridad”.

Es decir, esperaba la complicidad de los medios, de la prensa y de los periodistas; esperaba que fueran “soldados del Presidente” y “soldados de Morena”, como en los viejos tiempos de Azcárraga.

Pero el extravío presidencial llegó al extremo cuando el propio Obrador reconoció, el pasado miércoles, que en sus mañaneras habla sin saber de lo que habla; opina sin conocer de lo que opina y parlotea sin tener la información de lo que dice.

Sí, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene la cabeza en los pies.

Al tiempo.



13 Agosto 2020 04:07:00
¡Traición, mentira y circo, para ocultar el fracaso!
Aquí no sabemos si es verdad todo lo que cantó el “jilguero Lozoya”.

No sabemos si están implicados los expresidentes Peña, Calderón y muchos otros presuntos culpables en sobornos, en la supuesta compra amañada de empresas y menos en la conjetura de lavado de dinero.

Tampoco sabemos hasta dónde llegaron los arreglos truculentos del “jilguero Lozoya” y hasta dónde llegará la perversión presidencial en el mayor escándalo político del siglo.

Tampoco conocemos los intríngulis legales y las trampas a las que han recurrido “los hombres del Presidente” –el “fiscal carnal” y los “carnales ministerios públicos”– para cumplir el capricho de la venganza presidencial.

Lo que sí sabemos, sin embargo, es que la malévola perversión de López Obrador pretende hacer tragar puños de espectáculo mediático a los ciudadanos –a los mexicanos todos– para que olviden el mayor fracaso gubernamental del siglo y la peor gestión presidencial de la historia.

Lo que sabemos es que el canto del “jilguero Lozoya” es una grosera cortina de humo, un distractor, un engaño colectivo, ante el saqueo del dinero público que lleva a cabo la mal llamada cuarta transformación.

Y es que para nadie es nuevo que ante el fracaso escandaloso del Presidente –escándalo en todos los rubros– “la pandilla en el poder” busca saciar los más bajos apetitos sociales –la venganza, la traición, la delación, la mentira y la difamación– para ganar el aplauso de la plebe.

Lo que sí sabemos los ciudadanos, es que mientras el “jilguero Lozoya” canta la tonada que le enseñaron y “salva el pellejo” revelando, difamando, calumniando o denunciando; mientras el Presidente aplaude la siembra de odio y la división entre los mexicanos, el número de muertes violentas sigue al alza y baja la calidad de la seguridad y el bienestar de los mexicanos.

Lo que sí sabemos que al tiempo que el “Jilguero canta”, es más letal el coronavirus, son más los muertos, los infectados y es más evidente el fracaso sanitario del Gobierno de AMLO; una gestión que se corona con el penoso tercer lugar de muertes en el mundo.

Sabemos que mientras Obrador alimenta la hoguera de su venganza, la suma de muertes por Covid-19 y muertes violentas, llega a la escandalosa cifra de 200 mil mexicanos que ya no están; 200 mil vidas perdidas que con su silencio gritan al mundo que el de AMLO es un Gobierno criminal; 200 mil vidas perdidas que confirman que un mal Gobierno, como el de López Obrador, puede ser más letal que la más sofisticada arma de destrucción masiva.

Lo que sí sabemos es que mientras el “jilguero Lozoya” canta, miles de empresas mueren a causa del fracaso económico del Gobierno de AMLO y, sin esas empresas, dejan de existir millones de empleos y otros tantos millones de mexicanos son empujados a la pobreza y la pobreza extrema.

Sabemos que mientras canta el “jilguero Lozoya” y mientras se alimenta el fuego de la venganza, más mujeres serán asesinadas; más niños con cáncer carecerán de medicamentos; más niños perderán la vida por hechos violentos y más mexicanos tendrán una educación más deficiente; mientras el presidente Obrador se regodea porque deben declarar los expresidentes Calderón y Peña, México seguirá perdiendo competitividad en turismo; en la producción de vehículos; en la industria de la construcción.

Sabemos que la venganza presidencial –propia de los peores tiranos de la historia– empezó con Rosario Robles, convertida en la primera presa política del sexenio y a quien también quisieron llevar al extremo de la delación, la traición y la difamación de otros de sus excompañeros.

Sabemos que la venganza siguió con el exministro Eduardo Medina Mora, obligado a renunciar en abierta violación a la Constitución.

Sabemos que la venganza también alcanzó a Genaro García Luna, al tiempo que era perseguido Emilio Lozoya; sabemos que a García Luna lo arrinconaron igual que a Lozoya, para que delatara, difamara y traicionara a Calderón, lo cual hasta hoy no ha ocurrido; mientras que Lozoya sí aceptó el juego de la delación, la traición, la difamación y la calumnia contra sus excompañeros de Gabinete.

Y los ciudadanos sabemos que, mediante perversiones idénticas a las empleadas por dictadores como Mussolini y Hitler, López Obrador persigue a sus enemigos, los arrincona, los doble y, a cambio del perdón, les propone delatar a enemigos mayores. El juego perverso de la venganza de Estado, acompañada con todo el peso presidencial y de las instituciones.

Y todos sabemos que un perseguido político, al que le ofrecen perdón a cambio de la delación, es un jilguero capaz de cantar la tonada que le pidan.

Sí, si es necesario, Lozoya dirá misa en latín, en japonés y en chino, porque quiere “salvar el pellejo” y porque la perversión presidencial requiere alimentar el circo mediático con lo más bajo de la degradación humana; la mentira, la delación, la difamación, la calumnia y la fabricación de culpables para contar con abundante “atole con el dedo”.

Sí, el circo para ocultar el fracaso de AMLO; el mayor fracaso de la historia.

Al tiempo.


12 Agosto 2020 04:00:00
¡Segunda derrota de Calderón a Obrador!
Como es público, en la presidencial de 2006, el candidato Felipe Calderón derrotó, en una apretada contienda, al candidato López Obrador. Como también saben, Obrador gritó que le hicieron fraude pero nadie pudo probar tal, ni siquiera un recuento de voto por voto y casilla por casilla.

Lo cierto es que la derrota de Calderón sobre Obrador es, hasta hoy, una de las mayores afrentas para AMLO, al extremo de que el Presidente convirtió al michoacano en su némesis, es decir, en su principal enemigo. Por eso, desde 2006, Obrador y su claque persiguen a Calderón y su Gobierno, al que acusan de todos los males; reales o imaginarios.

Pero ya en el delirio discursivo, apenas el lunes 10 de agosto del 2020, López Obrador aseguró que en el Gobierno de Calderón “gobernaba el narco; la autoridad estaba al servicio del narco, era algo muy grave que no ha pasado en ningún lugar del mundo y aquí todavía hay defensores de estas personas –de Calderón– mientras en cualquier otro país del mundo sería un escándalo”.

Ante la acusación sin fundamento –y sin más intención que ensuciar la imagen del expresidente–, Calderón respondió, en distintas entrevistas, que lo podían acusar de muchas cosas, menos de saludar de mano a la madre de “El Chapo”; de dejar escapar a “El Chapito”, y tampoco de promover abrazos, en lugar de perseguir al crimen y a los criminales.

Pero hoy, el odio contra el expresidente ya no es el odio de un líder opositor. Hoy, los Calderón Zavala son víctimas del odio presidencial, y si nos apuran, hasta víctimas del “odio de Estado”. ¿Y no son lo mismo el odio presidencial y de Estado y el odio opositor?

No, porque hoy, Obrador no acusa a Calderón, sino que lanza todo el poder presidencial y todo el peso del Estado contra el expresidente. ¿Y por qué esa furia vengativa? Porque el presidente López vive la amargura de una segunda derrota a manos de Felipe Calderón.

Porque si comparan los primeros 20 meses del Gobierno de AMLO, con el mismo tiempo del Gobierno de Calderón, el primero resulta reprobado. Porque AMLO “respira por la herida” de que Calderón fue mejor presidente –de cabo a rabo–, que López Obrador.

Porque en los primeros 20 meses del Gobierno de AMLO, los muertos por violencia duplican a los muertos de Calderón en el mismo periodo; porque el desempleo de espanto de AMLO contrasta con los millones de empleos creados por Calderón; porque el crecimiento económico de Calderón deja en ridículo la recesión de AMLO…

Pero tampoco es nuevo el odio presidencial hacia Calderón. Aquí lo documentamos desde el 17 de julio 2019, con el titulo El Fantasma de Calderón Persigue a Lopez Obrador”. Dijimos que la cancelación arbitraria del NAIM; la desaparición de guarderías y estancias infantiles, además de la muerte del Seguro Popular –entre otras instituciones destruidas por el actual Gobierno–, “son parte de la venganza del presidente Obrador contra el expresidente Calderón”.

Y explicamos que detrás de esa perversa persecusión de Estado, el objetivo es boicotear la creación del nuevo partido de los Zavala Calderón; partido que podría derrotar a AMLO en la contienda del 2024.

Volvimos al tema el 12 de diciembre de 2019, con el título “García Luna, la Venganza de AMLO contra Calderón”.

Dijimos que Obrador no solo es un político rencoroso sino vengativo y que, por eso, en su primer año de Gobierno metió a Calderón hasta en la sopa. ¿Por qué la campaña contra Calderón? Porque –hoy por hoy–, el único capaz de derrotar a Morena en el 2024, es el partido de los Calderón-Zavala.

Y preguntamos: “¿Qué pasará con la escandalosa detención de Genaro García Luna, por parte del Gobierno de Trump, quien acusa al extitular de Seguridad Pública del Gobierno de Calderón por delitos vinculados con los cárteles de la droga? ¿Se debilitará la confianza y la credibilidad de los Calderón, con la detención de García Luna?”. A la distancia nada de eso ocurrió y García Luna aún no es procesado ya que no existen elementos de prueba en su contra.

Volvimos al tema el 6 de enero del 2020, con el titulo: “A través de García Luna, AMLO va por Calderón”. Dijimos que la detención de García Luna era parte de los acuerdos entre los presidentes Obrador y Trump.

Y volvimos a preguntar: “¿A cambio de qué, el Gobierno de Trump le hará “el favor” a López Obrador, de perseguir en tribunales al mayor adversario político del hoy Presidente mexicano? ¿A qué tipo de sumisión y abyección se comprometió el presidente Obrador ante el

Presidente norteamericano, a cambio de su venganza? ¿Qué debemos podemos esperar de las instituciones del Estado mexicano, ante la sumisión interesada de Obrador, en la reelección de Trump? Pronto conoceremos la respuesta”.

Y muy pronto conocimos la respuesta. El Presidernte mexicano mostró la mayor sumisión de la historia, ante el presidente norteamericano. Y todo a cambio de su venganza. El 15 de mayo volvimos al tema, con el siguiente título: “Grita Lopez Obrador… ¡Tenía Razón Calderón!”.

En esa ocasión dijimos que “López Obrador puede disparar toda clase de epítetos y calumnias contra Calderón, pero, en los hechos, resulta que las decisiones, los decretos y hasta el lenguaje corporal del presidente Obrador, gritan lo contrario al discurso oficial; gritan que Calderón tenía la razón al emplear a militares y marinos contra el crimen organizado”.

Por último, en el Itinerario Político del 23 de julio del 2020, dijimos que luego del primer año y medio del Gobierno de AMLO, “queda claro que, en materia de empleo, crecimiento económico, combate a la violencia, lucha contra el crimen y contención de la pandemia, López Obrador es un perdedor y que fue superado con creces, por Felipe Calderón”. ¿Por qué?

Porque vivimos la peor crisis económica de la historia, el peor desempleo en décadas; porque las muertes violentas en el Gobierno de AMLO superan las marcas históricas; porque la pandemia está fuera de control y porque México se metió al tercer lugar de muertos, en todo el mundo…”.

Sí, en los hechos, Felipe Calderón derrotó a López Obrador por segunda ocasión. Y por eso la persecusión.

Al tiempo.


En el camino.

Por cierto, cantó el jilguero Lozoya y dijo lo que le dijeron que dijera: que Peña Nieto es un corrupto. Sí, “los testigos colaboradores” son eso, patiños colaboradores.


11 Agosto 2020 04:00:00
¡Los males de López: ciego, sordo y lelo!
Ya no hay duda. El Presidente mexicano está seriamente enfermo. Y no, no solo hablamos de los severos problemas cardiacos, de obesidad y la inocultable mitomanía que López Obrador exhibe en la cadena nacional llamada “mañanera”.

En realidad, los mayores y más graves problemas de salud que aquejan al Mandatario mexicano es que bastaron 20 meses de ser el centro del poder, para dejar ciego, sordo y, sobre todo, lelo. Pero tampoco es lo más grave.

Los hechos confirman, todos los días, que los mismos males que afectan al Presidente –la mitomanía, la sordera, la ceguera y la estupidez y hasta la soberbia– ya son una epidemia que ha enfermado a todo su Gobierno, al partido Morena, a sus legisladores y, sobre todo, a la claque intelectual y periodística de AMLO.

Sí, a querer o no, todos en el nuevo Gobierno –desde el Presidente, hasta el más humilde lopista–, están ciegos a la realidad, sordos ante la gritería por el escandaloso fracaso de su gestión, son mitómanos al tratar de explicar la derrota moral y, sobre todo, han recurrido a la estupidez y la soberbia, como política de Estado.

La enfermedad de la ceguera es evidente todos los días, pero en especial, se agudizó el fin de semana, cuando el Presidente mostró que su realidad es distinta y distante a la realidad de la mayoría de los mexicanos.

En un mensaje grabado en la Biblioteca de Palacio, Obrador dijo que su Gobierno atiende “esa terrible enfermedad que ha causado mucho daño, mucho dolor y mucha tristeza, y se ha perdido la vida de más de 50 mil mexicanos”.

Sin embargo, y a pesar de los crecientes números oficiales de contagios y de muertes –cifras manipuladas y que son por lo menos tres veces mayores–, López aseguró que la pandemia “va disminuyendo y se están salvando muchas vidas, con el apoyo de los médicos y trabajadores del sector salud…”. ¿Quién le informa al Presidente?

Está claro que vive una realidad distinta a la realidad de las ya casi 55 mil tragedias provocadas por el Covid-19; que no es capaz de ver el fracaso de la estrategia de su Gobierno y está claro que poco o nada le importa la vida de los ciudadanos.

Y es que el Presidente mexicano padece no solo una ceguera aguda sino una sordera total, aunada a la fea condición de “lelo”. Y es que, en el mensaje de fin de semana, López también habló de la crisis económica que su Gobierno provocó y que se catalizó por la pandemia.

Aún así, López dijo que su estrategia económica está dando buenos resultados y que la crisis económica pronto quedará atrás, porque “las benditas remesas” no se han caído. De nuevo el extravío presidencial de la realidad; una realidad que muchos resienten pero que el Presidente no ve, no escucha
y menos entiende.

Pero ayer lunes todo el país fue testigo de la gravedad y la profundidad de los padecimientos presidenciales; todos vimos la ceguera, la sordera, la mitomanía y al extraviado Presidente lelo. En su conferencia mañanera, AMLO criticó a todos los medios, incluso a sus aliados –y a todos los periodistas críticos–, porque han cometido el acierto de colocar, como tema central, la muerte de 55 mil ciudadanos a causa de la pandemia y del fracaso de la estrategia del Gobierno de AMLO.

Enojado, dijo: “…tenemos a toda la zopilotada, buscando elementos para cuestionarnos; porque ni eso los detiene…. En vez de actuar de manera solidaria, quisieran que nos fuera mal. “Ahí ven a Reforma, diario, a El Universal; tantos muertos, contando todos los fallecidos… es como su nota principal.

“Y eso es lamentable… y lo mismo las radios y las televisoras; “ya México ocupa el tercer lugar de muertos en el mundo… ayer perdieron vida 300 mexicanos más… ayer crecieron los infectados en un número de 5 mil 200 personas…” ¡y no se digan las columnas, los articulistas, muy lamentable!
“¿Y por qué esta actitud...? Por lo que explicaba, no les gusta el cambio, pero eso sí, mucho negocio, mucho dinero”. Hasta aquí la cita. ¿Qué significa
la expresión anterior?

¿Habrá entendido López Obrador que con su crítica a los medios y a los periodistas que cuestionan sus fracasos, lo único que consigue es el mejor elogio posible a un medio o a un periodista?

En efecto, es tal el extravío presidencial, de la realidad, que López no entiende que cuando pretende insultar a los medios y a sus críticos, en realidad les regala el mejor elogio posible; el elogio del poder al trabajo periodístico certero y puntual; a la crítica demoledora por el fracaso del poder.

Lo cierto en el fondo es que, asistimos a los estertores de un Presidente y de un Gobierno enfermo; un López Obrador enfermo de poder; ciego y sordo ante un fracaso de escandaloso; fracaso que lo llevó a perder la razón.

Por eso aparece como lelo, extraviado, mal vestido y grotesco –el solitario de Palacio–, en el supuesto homenaje a las víctimas de la pandemia. ¿Quién será el valiente que se atreverá a decirle al Presidente que debe buscar atención médica, inmediata; que deba buscar cura a la ceguera, la sordera, la mitomanía y, sobre todo, a la pérdida de la razón, al extravío de la realidad?

¿Dónde están los que pedían que Felipe Calderón buscara ayuda por un supuesto alcoholismo? ¿Dónde están los que aseguraban que Fox consumía Prozac? ¿Dónde los que a diario le endilgaban enfermedades a Peña Nieto?

Las enfermedades de López Obrador no son un juego. Los hechos lo confirman todos los días.

Al tiempo

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