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Alejandro Irigoyen Ponce
Alejandro Irigoyen Ponce
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03 Julio 2020 04:09:00
Un regio toque de queda
No hay que darle muchas vueltas. La reactivación económica ha resultado un verdadero desastre en termino de salud pública. El Covid se encuentra en su apogeo, con niveles de propagación masiva y una altísima tasa de letalidad, y esto gracias a que cada vez hay más gente en las calles y más negocios abiertos. Así de simple.

Bueno, pues hay que voltear la mirada a lo que hoy sucede en Nuevo León para tener un referente de lo que puede pasar en Coahuila.

“El Bronco” anunció que a partir de este viernes todos los giros no esenciales suspenderán actividades a partir de las 10 de la noche y que sábados y domingos simplemente no podrán operar.

Y también, a partir de las 10 de la noche, los ciudadanos que sean sorprendidos en las calles deberán justificar el no permanecer en casa. Eso sí, dice que no es un toque de queda, aunque en su esencia, lo es.

Se trata de una medida muy fuerte para reducir la movilidad e intentar frenar la ola de contagios que se encuentra en una suerte de pico. Esta es la nueva normalidad, en la que hay que medir día a día la conveniencia o no se avanzar en el terreno económico. Es la nueva normalidad que se rige por un virus.

En Coahuila, y en concreto, en Saltillo, caminamos por el mismo sendero y queda en manos de todos, literalmente todos los ciudadanos en que no se tenga que llegar a esos escenarios, como el de nuestros vecinos regios, que pagan con un toque de queda la indolencia e irresponsabilidad con la que muchos asumieron la reactivación económica.

Si, hay que poner nuestras barbas a remojar.
02 Julio 2020 04:09:00
¿Inminente desastre?
El decreto que emitió el Gobierno del Estado es, en su fondo, contundente: Se emite la declaratoria de emergencia para Coahuila, ante la inminencia de un desastre sanitario, derivado de la pandemia del Covid-19.

Y por ello se establece la suspensión de actividades, del 1 al 31 de julio, de bares, cantinas, salones de fiesta, cines, teatros y gimnasios, así como la suspensión de todo tipo de eventos masivos de carácter cívico, oficial, cultural, deportivo, de recreación, turístico, gastronómico y religioso.

Ahora, las ambigüedades de forma: el mismo decreto establece que los subcomités regionales podrán modificar las medidas que prevé el decreto.

Entonces tenemos que a nivel estatal se declara la emergencia por el inminente desastre sanitario, pero a nivel municipal, en Saltillo por ejemplo, se autoriza la operación de restaurantes, hoteles, museos, gimnasios y albercas, entre muchos más.

Y aún más, en la Región Laguna, el actual epicentro de la pandemia, donde el ritmo de contagios y decesos es francamente acelerado, donde evidentemente el Covid está desatado, pues también se autoriza la reapertura, entre otros giros, de restaurantes, mercados al aire libre, gimnasios y ceremonias religiosas.

No queda más que pedirle a todos los santos, a las divinidades, que por favor alguien nos diga exactamente dónde estamos parados y exactamente qué significa un estado de emergencia, “por la inminencia de un desastre sanitario”.

Sí, por donde le busquen, el fondo y la forma de este decreto simplemente no cuadran.



01 Julio 2020 04:09:00
Sabe a virus y huele a muerte
Vaya problema en el que estamos hundidos hasta el cuello.

Con la reactivación de los giros no esenciales de la economía, llegó la propagación masiva del Covid.

La gran apuesta, ante el impostergable regreso a las actividades productivas, era que la ciudadanía haría caso a todas las recomendaciones y que la sana distancia, el uso de cubrebocas y la elemental autoprotección servirían de contención.

Y pues no, el virus se propaga a sus anchas en todo el país, en todo el estado y, también, en Saltillo.

Y no se trata de culpar a la escasa cultura de los mexicanos sobre cuidado personal, y menos aún, respecto al cuidado de los demás. Este es un fenómeno mundial: conforme la gente sale a las calles y se reactivan giros económicos, el virus toma mayor fuerza.

Eso es precisamente lo que está sucediendo. Junio resultó un mes muy complicado ya que bien a bien ni se salvó la economía (que sigue dando tumbos), ni se salvaron vidas.

Va un dato: de marzo a mayo, en tres meses, los de la cuarentena extendida, el virus mató a 9 mil 930 mexicanos. Y en junio, en solo cuatro semanas, mató a otros 19 mil. Vaya costo en vidas de la reactivación.

¿Y cómo pinta julio? Pues peor. Conforme se abran más negocios y espacios, aun con todas las restricciones que guste y mande; conforme haya más gente en las calles, pues el virus se propagará con mayor rapidez, cobrando su alta factura en decesos.

Lo que, desgraciadamente, no se ha entendido es que, en esta nueva normalidad, navegando en medio de una pandemia, la reactivación sabe a virus y huele a muerte, y lo más grave de todo es que no existe alternativa.

Pues sí, estamos metidos hasta el cuello en un problema mayúsculo, de los más complicados y peligrosos que como sociedad hemos tenido que enfrentar en nuestra historia.

Lo único que nos queda es estar conscientes de este terreno minado sobre el que caminamos y hacer lo que podamos por protegernos y proteger a nuestras familias. No hay más.
30 Junio 2020 04:08:00
Estamos perdidos
Una usuaria de redes sociales subió a su muro el sábado una frase sobre la que vale la pena reflexionar: “ya estuvo que jamás vamos a terminar la cuarentena”. Se refería a una fiesta, en plena calle en la colonia Saltillo 2000, el viernes, a la que asistieron más de 100 personas, que, claro, no guardaron la sana distancia y ni siquiera usaron cubrebocas.

Y no es que fueran discretos o temieran que las autoridades los sancionaran por violar los protocolos establecidos para frenar la propagación del Covid. Nada de eso: en plena calle, con la banda Los Bravitos tocando en la cochera de una casa y, por si fuera poco, con transmisión en vivo en Facebook.

La pregunta sería: ¿de qué sirve que las autoridades amenacen con mano dura, con eso de imponer sanciones y de obligar a la población a acatar las disposiciones que en teoría evitarán que el virus se propague con mayor rapidez y en forma masiva, si a los ciudadanos literalmente les vale?

Y más aún, ¿de qué sirve el discurso si en los hechos las autoridades no son capaces de imponer las medidas restrictivas, si los ciudadanos pueden ignorar olímpicamente las medidas diseñadas para la protección comunitaria y literalmente salirse con la suya?

De nada. Estamos perdidos gracias a esos cientos y cientos que no entienden por lo que pasamos; que no entienden que vivir inmersos en una pandemia nos obliga a todos a cambiar nuestros hábitos y costumbres, especialmente a la hora de celebrar, a la hora de la fiesta.

Y estamos perdidos mientras las autoridades no asuman la responsabilidad que les toca para velar por la salud de la mayoría sobre los espacios de libertad individual de pocos. Sí, como que ya es hora de que cada quién haga lo que le corresponde, especialmente las autoridades, si es que queremos llegar a fin de este maldito año.
26 Junio 2020 04:09:00
No podía ser de otra forma
Pese a la doble cuarentena, a todas las medidas restrictivas, a que todos los días, desde hace 4 meses, se le pide a la población guardar la sana distancia, no salir de casa a menos de que sea indispensable y a extremar medidas de higiene y autoprotección, el país se encuentra sumido en una etapa de apogeo de la pandemia.

El número de contagios y decesos crece en forma exponencial, y no podía ser de otra forma en un país con condiciones preexistentes de comorbilidad, como la obesidad, hipertensión y diabetes, que sufren amplios sectores de la población.
No podía ser de otra forma en un país en el que desgraciadamente muchos, muchísimos ciudadanos son omisos e indolentes; un país con un sistema de salud pública en permanente crisis, con hospitales que carecen de lo indispensable y que hoy, 4 meses después de que este virus llegará a México, se registran brotes en clínicas por falta de capacitación de personal y que por añadidura sufre para acceder a los más elementales instrumentos de autoprotección.

Y, especialmente, no podía ser de otra forma en un país en el que los gobernantes, las autoridades de los tres órdenes, no fueron capaces de asumir a cabalidad la responsabilidad que les tocaba para imponer las medidas restrictivas.
No, aquí en todo momento se ponderaron consideraciones políticas sobre la salud de la población.

En 4 meses el Covid-19 ha matado a 25 mil mexicanos y la cifra desgraciadamente seguirá aumentando ya que en México nadie entendió que, sobre los espacios personales de libertad, y las proyecciones políticas, está el bienestar de la mayoría y que esta se encuentra seriamente comprometida por una pandemia que se alimenta de indolencias, omisiones y, también, del temor de las autoridades a “molestar” a los ciudadanos y que esa molestia se refleje en las urnas.
Sí, estamos en una etapa crítica, pero de plano, no podía ser de otra forma.

25 Junio 2020 04:09:00
Desprecio por los héroes
De todas las omisiones e indolencias en que el Gobierno federal ha incurrido respecto a la pandemia, tal vez una de las más dolorosas fue el desprecio por aquellos que después llamaron héroes: el personal médico que se juega la vida todos los días en las clínicas y hospitales del sector salud.

Desde la primera quincena de enero se sabía que el Covid-19 llegaría a México, y con total certeza, ya que ante lo que sucedía en Europa, el Presidente decidió que ningún viajero sería molestado, aun cuando llegaran de Italia y España, países que ya mostraban los devastadores efectos de este nuevo virus.

Bueno, pues hasta finales de febrero, cuando se registró el primer caso confirmado en México, ninguna autoridad se preocupó por adecuar la infraestructura hospitalaria para hacer frente a la pandemia, y mucho menos en capacitar y dotar del equipo de protección básico a médicos y enfermeras para que lucharan desde la trinchera con un mínimo de garantías de que su propia seguridad y salud no se verían comprometidas.

Bueno, según Mexicanos Contra la Corrupción –esta asociación civil tan aplaudida cuando señalaba y denunciaba yerros, omisiones y corruptelas de los gobiernos panistas y priistas, pero ahora tan denostada cuando hace exactamente lo mismo con la 4T– en México la tasa de contagios por este virus entre el personal de salud es seis veces mayor que en China y el doble que en Italia; y nuestro personal de salud se muere cinco veces más que en Estados Unidos.

¿Pero cómo explicar este fenómeno? Pues, entre otras cosas, por que nadie se preocupó por capacitar al personal y mucho menos en dotarlo del equipo necesario, tal y como lo han denunciado los propios médicos y enfermeras medio centenar de veces.

Sí, el personal médico son héroes. Qué lástima que las autoridades se quedaron en la retórica a la hora de apoyarlos.

¿Y por qué es tan dolorosa esta omisión? Pues porque hoy cuando un paciente grave de Covid ingresa a una instalación del sector salud debería significar una esperanza de vida y no una alta posibilidad de muerte. Por eso.



24 Junio 2020 04:09:00
Sumisión o golpiza
¿Hasta dónde estará dispuesta la 4T, o dicho sin ambigüedades, Andrés Manuel, a llegar para someter a todos los gobernadores y alcaldes, a todos los poderes fácticos, económicos y/o políticos, a su santa, buena y muy honesta voluntad?

Pues por los hechos parece que hasta los golpes, sin importar si éstos afectan, en primera instancia, a los más necesitados, a esos que en la retórica se supone que defiende a capa y espada de los fifís, conservadores, corruptos, que son todos aquellos que no piensan exactamente como él.

Lo que está sucediendo hoy en Coahuila, con la cancelación arbitraria de todos los contratos vigentes para la compra de carbón por parte de la CFE es claro ejemplo de ello.

De repente, de un día para otro, el mineral de la Carbonífera resultaba caro y de baja calidad, pese a que durante años se utilizó ese mismo carbón y más o menos a los mismos precios.

No, no hay ninguna justificación técnica o económica y mucho menos social, para el arrebato de la CFE. Fue una decisión política, de esas golpeadoras.

Se castiga a Coahuila por haber cometido el pecado de alzar la voz para demandar, junto con otras entidades federativas, un pacto fiscal más justo y equitativo. Se castiga a Coahuila por protestar ante el hecho de que se reduzcan participaciones cuando el Estado, junto con otro puñado, es de los que más aporta a las arcas federales.

Se protesta porque en los hechos se está castigando el progreso, el desarrollo y la visión emprendedora, para subsidiar a entidades con niveles de desarrollo mucho más bajos, y, también, los grandes proyectos de la 4T, como el mentado Tren Maya.

El gobernador Riquelme dice que, y cito: “lo que no se entiende es cómo no se tantean para que esto sea paulatino y no desmadren una región”. Y con total independencia de lo que usted piense del Gobernador, en esto tiene razón.

No se entiende, agregaría, que en la lógica de exigir sumisión, bajo amenaza de propinar verdaderas golpizas, se lleve la 4T entre las patas a regiones enteras, a miles de familias, y eso es precisamente lo que está sucediendo hoy en Coahuila.

23 Junio 2020 04:09:00
Más contagios, más muertos
Tal vez esto le parezca una danza de cifras, o solo un recuento de daños, pero créame, vale la pena tener en mente lo que los números fríos reflejan.

El 18 de marzo se registró la primera muerte por Covid-19 en México. Un mes después, el 18 de abril se registraban 650 decesos.

El 18 de mayo ya eran 5 mil 332 las muertes oficialmente registradas a causa de este virus. Y el 18 de junio el registro se elevó a 19 mil 747 decesos.

Este lunes, al corte del mediodía, la cifra se había elevado a 21 mil 825. En solo 4 días, otros 2 mil mexicanos muertos.

Y Coahuila no es ajeno a este fenómeno. Baste recordar que el 12 de junio se registraban 2 mil contagios confirmados, esto es, se necesitaron tres meses para llegar a esa cifra, pero solo 10 días después, ya se superaban los 3 mil.

Todo esto para lanzar un simple mensaje: no se confunda, no se equivoque. Enfrentamos lo peor de la pandemia. Las cifras oficiales revelan cómo crece en forma exponencial el número de contagios y el número de víctimas fatales.

Esta, y las siguientes semanas serán críticas, así que lo único que no puede hacer es relajar las medidas de autoprotección ya que hacer caso omiso de la sana distancia, el no usar cubrebocas y no permanecer en casa, salvo que sea indispensable salir a la calle, resultaría francamente jugar con su salud.

Olvídese de eso de los semáforos, de eso de que la “curva está aplanada”, de que cada día abren más negocios de los no esenciales. No se equivoque, estamos atravesando como país, como estado, por una etapa en que la pandemia está en su apogeo.

Por favor, no desperdicie todo el esfuerzo que significó llegar hasta hoy. Cuídese y cuide a los suyos. A esto todavía le falta, y mucho.


19 Junio 2020 04:08:00
A rogar por la vacuna
Hace unas semanas le preguntaron al subsecretario Hugo López-Gattel qué cuándo regresaríamos a la normalidad, esa que teníamos hasta febrero de este año, y la respuesta fue que probablemente nunca.

Y todo parece indicar que tiene razón. Va un dato que vale la pena tener en cuenta: Christian Morales, representante de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud en México dice que, y cito: “no estamos en condiciones de abandonar la sana distancia, mientras no exista la solución de contención final, que es la vacuna. Lamentablemente vamos a tener que convivir con el virus y por lo tanto con los riesgos inherentes”.

Agrega que México “se encuentra con la epidemia en su máximo apogeo o avanzando hacia su máximo apogeo en lo que respecta a este primer brote, sabiendo también que vamos a estar expuestos a nuevos brotes de Covid-19”.

Entonces, lo más sano, con todo lo que ello implica, es que se haga a la idea, lo más rápido posible, que esa normalidad que añora ya no será.

No, ahora debemos acostumbrarnos a esta “nueva normalidad”, con todas sus dificultades, con todas sus restricciones, con su pesada carga emocional y económica, y especialmente, con eso de que nuestra salud siempre estará en riesgo mientras no exista una vacuna, y para eso falta, desgraciadamente, mucho.

En vía de mientras, recuerde: usted y solo usted es responsable de su salud y la de los suyos. El mantra de vida de esta nueva normalidad es no contagiarse y no contagiar. No hay más.
17 Junio 2020 04:09:00
Huir de la zona de la muerte
El montañista ecuatoriano Iván Vallejo habla de un fenómeno sobre el que vale la pena reflexionar: las muertes en el descenso.

La cuestión es que, cuando se conquista una montaña, cuando se llega a la cima por arriba de los 8 mil metros, donde se necesita de oxígeno suplementario y que por eso se le conoce como la zona de la muerte, los montañistas celebran brevemente el éxito alcanzado y lo único que quieren es bajar.

Pero tan exigente fue la subida como lo es la bajada, ya que los montañistas están agotados y es cuando se registran las muertes en el descenso, por la precipitación.

Toda proporción guardada algo similar nos podría pasar. Estamos hartos de la cuarentena; estamos agotados por eso de la sana distancia, de no salir de casa, de usar cubrebocas, por la incertidumbre sanitaria y económica.

Estamos desesperados por recobrar espacios y libertad; por retomar lo que sea posible de lo que fue nuestra vida antes de la pandemia y por eso es que resulta tan peligroso el momento que vivimos.

El costo económico y emocional de la pandemia ha sido tan alto que lo único que queremos es huir de esta zona de la muerte, pero eso es lo que le pasa a los montañistas, y los que se precipitan, mueren en el descenso.

Que no nos pase. Que las prisas no nos coloquen en peligro; que la necesaria, impostergable reapertura económica no nos confunda y que tampoco nos confunda eso que Saltillo está en semáforo verde, Coahuila en naranja y medio país en rojo.

Seguimos inmersos en la pandemia. El virus sigue en nuestras calles. Que las prisas no nos cobren, también, una alta factura en nuestra salud y la de los que nos rodean.

Hay que ser muy pacientes e inteligentes para vencer al Covid, y para eso aún falta, y mucho.
16 Junio 2020 04:08:00
Que tiemble el Covid
En el mundo real, el que usted y yo navegamos, en el que cotidianamente luchamos por sobrevivir inmersos en esta contingencia sanitaria y económica, inició la tercera semana de la llamada “nueva normalidad”, con medio país en semáforo naranja, que significa riesgo alto de contagios de Covid-19, y la otra mitad en semáforo rojo, que significa máximo riesgo.

Atravesamos, en este México real, por una etapa muy complicada, de propagación masiva del virus que ha contagiado a 150 mil mexicanos y le ha costado la vida a más de 17 mil. No es cosa de juego. La pandemia está desatada.

Pero hay otro México, el del universo paralelo en el que vive nuestro Presidente, donde el asunto no es para tanto.

Además de esa perla que resultó su “Decálogo para salir del coronavirus y enfrentar la nueva realidad”, en el que aconseja, entre otras cosas, optimismo, darle la espalda al egoísmo, gozar del cielo y de la tierra y buscar un camino a la espiritualidad, ahora pide salir a la calle sin miedo.

Sí, al contrario de las recomendaciones de todas las autoridades, incluyendo al sector salud de la 4T, el Presidente dice que con la información que cuentan los ciudadanos sobre la pandemia, “se podrá salir a la calle en esta etapa de nueva normalidad para que realicen sus actividades como siempre, sintiéndose seguros, sin tener miedo y sin tener temores”.

Si no fuera por sus implicaciones y por aquello de que desafortunadamente muchos mexicanos le creen ciegamente, lo que está haciendo el Presidente sería digno de una película de enredos y absurdos, de esas que ponen a prueba la lógica y el sentido común.

Bueno, pues que tiemble un Covid derrotado en ese México mágico y musical que prospera sin problemas en la mente del Presidente, mientras que a los que vivimos en este México real no nos queda de otra más que seguir cuidándonos: no salir de casa a menos que sea indispensable, guardar la sana distancia y usar todas las medidas de protección personal, tal como lo advierten las autoridades, incluyendo el Gobierno federal.
11 Junio 2020 04:09:00
La Laguna: el virus gana
Lo que hoy sucede en La Laguna, y específicamente en Torreón, debe llamarnos a una reflexión profunda de lo frágiles y expuestos que realmente estamos ante el embate del Covid-19.

Debe llamarnos también a la acción, a no bajar la guardia y a entender que este maldito virus aprovecha cualquier descuido o indolencia para atacar con furia.
En La Laguna, en cuestión de semanas, el virus se propagó hasta alcanzar niveles que amenazan con saturar la capacidad hospitalaria. Según el reporte de las autoridades de Salud, al corte del mediodía del miércoles, se contabilizaban 32 decesos y más de 800 contagios confirmados en Torreón, San Pedro, Matamoros y Francisco I. Madero. Así de grave.

Autoridades estatales y municipales exploran nuevas medidas para intentar contener la propagación del virus, como ubicar zonas de alta incidencia y establecer filtros.
Pues sí, se podrá implementar una docena de medidas más para inhibir la movilidad, pero mientras en forma masiva y permanente el ciudadano no entienda que debe protegerse y proteger a los que lo rodean manteniendo la sana distancia, usando gel y cubrebocas, y especialmente no salir de casa si no es indispensable, el virus seguirá ganando la batalla.

Como mexicanos fuimos incapaces de entender la advertencia que nos mandaba Europa, específicamente Italia y España, y el infierno que se desató.
Ahora, como coahuilenses queda esperar que entendamos la advertencia que llega desde La Laguna y que hoy más que nunca debemos extremar las medidas de autocuidado. En Saltillo estamos a tiempo de evitar un escenario como el que sufre Torreón. Todo queda en nuestras manos.
10 Junio 2020 04:09:00
La medida de todas las cosas…
Cuando alguien se cree la medida de todas las cosas, además de representar una postura de vida muy arrogante, se supina soberbia, se cae invariablemente en los excesos, injusticias e incongruencias, pero cuando ese alguien es el Presidente, vaya que tenemos problemas, y graves.

Solo para referenciar: cuando el Gobernador de Jalisco señaló a operadores de la 4T como incitadores de las protestas, Andrés Manuel le exigió pruebas, “el que acusa debe probar”, sentenció.

Bueno, pues eso se aplica a todos, menos a él. Desde la mañanera, denuncia la formación de un gran bloque opositor que busca derrotar a Morena en las elecciones del 2021 y lograr la revocación del mandato en el 2022.

Exhibe a partidos, gobernadores, alcaldes de las principales ciudades, grupos empresariales, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil. Y cuando le preguntan qué de dónde sacó la información, dice que se la dio el pueblo, esa entelequia etérea y mágica a la que le atribuye cualquier cosa.

En fin, nadie se quiere pelear con el Presidente, todos saben que tienen la de perder; nadie quiere aparecer en su lista de adversarios ya que saben del poder devastador del rencor presidencial, pero también a todos los señalados les preocupa, y mucho, que se les señale en ese bloque opositor, que dicho sea de paso y en democracia, nada tiene de malo si no se cometen delitos del fuero común o electoral.

El tema es que el Presidente, al exhibir a este presunto bloque, lo que está haciendo es desatar al ejército de incondicionales, a los chairobots, a los inquisidores del GansOficio y el Presidente sabe perfectamente que hoy nadie quiere tener sobre su espalda esa marca a la que le apunten los expertos en la agresión cibernética
y la difamación.

Lo dicho, entre la pandemia y un Presidente al que le gusta tener adversarios, reales o imaginarios, a los cuales denostar en sus mañaneras; al que le encanta avivar con gasolina, gratuita e innecesariamente, la llama de la politiquería del más bajo cuño, pues pobre país.
09 Junio 2020 04:08:00
AMLO y Covid: pobre país
Sí, el embate de la pandemia concentra nuestras preocupaciones, pero a su sombra, el país sigue dando tumbos.

Por ejemplo, los delincuentes no entienden de cuarentena, y los homicidios siguen cimbrando al país entero. El domingo fue el día más violento del año con 115 asesinatos, pero el promedio diario supera los 80 homicidios.

Y también hay asuntos que resultarían de máxima gravedad si no fuera por la contingencia sanitaria y económica que impone el coronavirus.
Aún así, como ciudadanos, no podemos dejar pasar arrebatos autoritarios como el que se registró el pasado sábado.

A propósito del diferendo con el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, el presidente López Obrador se aventó una joya, digna de Luis 14, “El Rey Sol”, que llegó a afirmar “el Estado soy yo”.

Pues sí, AMLO dice que se acabó la simulación y las medias tintas, que todos los actores políticos, sociales y económicos deben definir y expresar si están a favor o en contra de la 4T.

Aunque claro, desde su óptica (la única que importa), estar a favor significa estar por la honestidad y estar en contra es estar a favor de la corrupción.

Lo que dijo el Presidente es que si no se está a su lado, es ser corrupto, conservador, fifí, un adversario…

Vaya discurso. Justo cuando el país necesita estar más unido, nuestro Presidente plantea un maniqueísmo político insostenible. El mundo ya dio muchas vueltas como para seguir reduciendo la realidad a una posición radical de los buenos conmigo y todos los demás son malos.

Lo que pide es sumisión a la 4T, y él –y solo él– determina qué es lo correcto.

Han pasado casi 400 años y tenemos a un gobernante que retoma y actualiza eso de “el Estado soy yo”, y el que disienta, al que cuestione, es en automático un
corrupto.

Pues sí, entre la pandemia y un Presidente anclado en el totalitarismo, en esa visión tan lineal, tan soberbia, pues pobre país.
05 Junio 2020 04:09:00
El Covid viene con todo…
Por desgracia junio camina por el sendero que anticiparon médicos saltillenses. Será un mes de verdadero terror, con el Covid-19 literalmente desatado.

A nivel nacional ya se rebasaron los 100 mil contagios confirmados; y este maldito virus le ha arrebatado la vida a 12 mil mexicanos en solo tres meses, la mayoría en las últimas semanas… y viene lo peor.

La tasa de propagación parece crecer en forma exponencial, así como el número de decesos, justo cuando el país explora eso de retomar las actividades productivas. Una combinación del altísimo riesgo.

Pareciera que las largas semanas en las que hemos sufrido los altos costos de la cuarentena, eso de no salir de casa, de mantener la sana distancia y todas las medidas impuestas por las autoridades de los tres órdenes de Gobierno, sirvieron de poco, tal vez solo a no saturar al de por si endeble sistema de salud pública.

Navegamos hoy en un pico de la pandemia y todo apunta que en los días y semanas que vienen el escenario no habrá de mejorar. Al contrario, bien se puede anticipar que empeorará.

El subsecretario López-Gattel nos dice que no es tiempo de retomar el espacio público, que salvo Zacatecas, todos los estados del país permanecen en semáforo rojo, esto es, en condición de máxima restricción por la alta tasa de contagios, y exhorta por enésima ocasión a mantener el distanciamiento social y las medidas de autoprotección.

Pues sí, estamos en una etapa muy peligrosa, pero en las calles deambulan muchos, muchísimos, que parecen no saber que están en riesgo y que ponen en riesgo a los que lo rodean.

Habrá otras decenas de recomendaciones, de medidas restrictivas, pero el virus galopa libre en terreno fértil, el de los que no entienden lo que no pueden ver.
04 Junio 2020 04:09:00
Un virus que come estupidez
Mientras el Gobierno federal no atina a articular una estrategia coherente, efectiva y sobre todo regionalizada para enfrentar la pandemia, este virus de plano ha de estallar en carcajadas.

El Covid-19 tiene un solo objetivo, propagarse y hacer el mayor daño posible, y para ello cuenta con un aliado formidable: la estupidez.

De restringido impacto resultarán todas las medidas que impongan las autoridades, mientras deambulen por las calles ciudadanos que simplemente no entienden el momento que sufrimos.

Comparto una reflexión del exrector de la UNAM, José Sarukhán, que advierte que a lo largo de décadas “no se ha imbuido a los estudiantes, aparte de conocimientos básicos, un sentido de disciplina cívica, de cómo comportarse para el bien de uno mismo, pero también al respeto del bien de los demás”.

El reconocido académico agrega que, y cito: “me temo que vamos a ver una situación que no es nada grata, resultante de la falta de seriedad, de disciplina, de mantenernos en casa, de mantener sana distancia y aplicar medidas de aseo e higiene. Será una indisciplina costosísima, fundamentalmente desde el punto de vista de vidas humanas, pero también económica, social y política”.

Pues sí, el virus tienen un aliado formidable, la estupidez de quienes son incapaces de entender por lo que estamos pasando, esas generaciones de mexicanos que carecen de seriedad y disciplina; que son incapaces de cuidarse a sí mismos y de cuidar a los demás.
Sí, el Covid-19 debe estar muy complacido con semejantes aliados.
03 Junio 2020 04:09:00
La factura de la contingencia
La pandemia nos ha costado mucho; en todos los aspectos el monto de la factura ha sido brutal para la mayoría de la población.

En un país como el nuestro, tan empobrecido y con los niveles de desigualdad social, cultural y económica tan marcados, el coronavirus literalmente nos ha colocado en la disyuntiva de sufrir por un virus o sufrir por hambre.

Salud o economía, sin que nadie atine a estas alturas a instrumentar una estrategia viable que concilie ambos aspectos en un escenario de alto riesgo como el que padecemos.

Dada la circunstancia y condición de México, el si reactivar la economía o aguantar unas semanas más a que pase el pico de contagios resulta una discusión inútil. México no aguanta más, deben reactivarse las actividades productivas.

Paul Krugman señaló hace poco que la mejor calidad es estar vivos, y que por ello debería contenerse unas semanas más el regreso al trabajo.

Bueno, pues este Nobel de Economía parece no conocer las entrañas de nuestro país, en donde podemos encontrar hoy a miles y miles de familias a las que les importa un pepino la posibilidad de contagiarse de Covid. Lo que quieren es conseguir unos pesos para comer.

Van un par de datos que nos ayudarán a dimensionar lo urgente que resulta el retomar la actividad económica: durante abril y mayo, a nivel nacional, se perdieron 900 mil empleos formales, y en Coahuila, en solo tres meses, 37 mil personas fueron despedidas. A estas cifras hay que agregar el doble o triple de personas que viven de actividades informales y que hoy simplemente no tienen ningún ingreso.

Entonces, en un país como el nuestro, no queda de otra más que jugar a la ruleta rusa y aprender a sobrevivir con el riesgo permanente de que el coronavirus nos arrebate la salud, o hasta la vida… Ya que la alternativa simplemente no es viable.
02 Junio 2020 04:08:00
Ciegos en terracería
Si usted es de los que se preocupan por no atinar a descifrar qué pasará en las próximas semanas, meses, con esto de la reactivación económica en medio de la pandemia, le tengo una noticia que tal vez lo suma aún más en la incertidumbre, o bien le otorgue el consuelo del “mal de muchos”… y que en este caso sería mal de todos.

Nadie, absolutamente nadie, ni las autoridades de los tres órdenes de Gobierno, ni los empresarios, ni los académicos, saben a ciencia cierta qué pasará en México en las próximas semanas.

Nadie atina a estructurar una ruta sólida y confiable de cómo y cuándo dar pasos en esto de la “nueva normalidad”.

Todos no somos más que ciegos intentando avanzar en un camino de terracería.

Lo cierto es que la reactivación económica es impostergable, como también es cierto que el Covid-19 agarra cada día más fuerza: se propaga con mayor facilidad y mantienen sus altos niveles de letalidad.

Termina la jornada nacional de Sana Distancia y se reanudan ciertas actividades justo cuando el país se encuentra en un pico de contagios.

Sí, todos damos palos de ciego al intentar ajustar nuestras vidas a lo que llaman la “nueva normalidad”, que no es más que un eufemismo a eso de intentar conciliar el sobrevivir en un contexto de alto riesgo.

Así que, no queda de otra más que hacer nuestra parte, cuidarnos y cuidar a los nuestros, mientras el país, el estado, la ciudad, dan tumbos en eso de acomodarnos a las condiciones que impone el Covid.

Y sí, esto va para largo y no hay de otra más que acostumbrarnos a vivir en la incertidumbre. Un día a la vez y las cosas como vengan.
28 Mayo 2020 04:09:00
Truena examen en línea
Pues resulta que la terca realidad se impone sobre cualquier buen deseo de nuestras autoridades.

En Coahuila están decididos a cerrar el presente ciclo escolar con exámenes; se descarta desde los escritorios de la alta burocracia el cortar por lo sano, aceptar que fue un ciclo perdido y proceder al pase automático, bajo la premisa de que los alumnos deben ser evaluados en su desempeño y nivel de aprendizaje por un maestro.

Retórica coyuntural, ya que si hay un estado donde tradicionalmente no reprueba prácticamente nadie es precisamente Coahuila.

Las razones de insistir en la evaluación de los alumnos tienen que ver más con cuestiones políticas y presupuestales, que con la realidad que impone el vivir en medio de una pandemia.

Bueno, pues ayer se procedió a aplicar exámenes en línea, y sucedió lo que tenía que suceder, cuando apenas se está en una fase de ensayo y error. El sistema colapsó y el experimento fracasó.

Y en el fondo el experimento no está mal. Total, todo lo que se haga hoy y mañana servirá para definir protocolos y esquemas con mayor probabilidad de éxito, para lo que será el próximo ciclo.

La cuestión es que al margen de lo que diga e insista la alta burocracia, usted como ciudadano debe prepararse para asumir con todo lo que ello implica, que el presente ciclo ya tronó y que el que sigue será, seguramente, muy complicado, y que le demandará, como padre de familia, seguir anclado en la corresponsabilidad de educar a sus hijos.
Sí, como siempre, se impone la terca realidad.
27 Mayo 2020 04:09:00
Pierden hasta la esperanza
Conocer un poco de Don Manuel, un taxista saltillense de 65 años, nos ayudará a dimensionar el demoledor impacto que ha generado la pandemia.
Simplemente es uno de los millones de damnificados por un virus que si bien compromete la vida de todos en las esferas sanitaria, económica y emocional, es especialmente severo con los más desprotegidos.

Don Manuel sufre, literalmente sufre, para llevar unos pesos a su hogar, y su esposa ya se dio por vencida. Hace días la encontraron a punto de quitarse la vida. Ese matrimonio ya pedió todo, hasta la esperanza.

Y como este drama hoy se desarrollan millones a lo largo y ancho del país.

Van datos que nos ayudarán a entender de que tamaño es el golpe:

El Centro de Estudios Económicos, Educativos y Sociales de Coparmex advierte que la pandemia genera un aumento masivo y acelerado de la precariedad económica y que otros 6 millones de mexicanos caerán en lo que se llama pobreza moderada y 6 millones más se sumarán a los que hoy sobreviven en lo que denominan pobreza extrema, los que batallan todos los días por mal comer.

Hay que imaginar a doce millones de mexicanos que en cuestión de meses fueron llevados por las circunstancias que impone el Covid a una situación personal y familiar límite.

Hay que imaginar a millones y millones de mexicanos como Don Manuel y su esposa, que enfrentan un presente tan hostil que difícilmente pueden siquiera pensar en el mañana. Que ya perdieron todo, hasta la esperanza.

De ese tamaño es el impacto de este maldito virus; así de grave es el escenario que nos tocó vivir.
26 Mayo 2020 04:09:00
Un junio de terror
Lo que compartiré es la visión de un médico saltillense, del IMSS para mayores referencias.

Dice que en la región aún no llega la Fase 3 de la contingencia; que aún no llega la etapa de los contagios masivos de coronavirus, pero que ahí viene.

Dice también que lamenta profundamente que la ciudadanía haya, en los hechos, relajado las medidas de autoprotección y sana distancia. Lamenta también que la Etapa 1 de reactivación económica se haya asimilado por la población en una forma riesgosa y equivocada.

Estima que viene lo peor y que junio será realmente muy complicado.

Pues sí, era de esperar que la reactivación económica, así sea paulatina y con las restricciones que guste y mande, abriría de par en par la puerta a un escenario de alto riesgo.
Era predecible también que entre más personas hagan caso omiso a las más elementales medidas de prevención e ignoren olímpicamente cuestiones tan básicas en la era de la pandemia, como el mantener siempre la sana distancia, se provocará una escalada de contagios.

Tiene razón el médico del IMSS en proyectar un panorama desolador para junio. Muchos, desgraciadamente, no entienden que vivimos en la era del Covid y que este peligroso virus sigue y seguirá en nuestras calles.

De usted, de mí, de todos, dependerá que este junio, si bien muy complicado, mucho más de lo que hemos vivido hasta el momento en la región, no se convierta en un mes de terror. No olvide ni por un segundo que no es momento de bajar la guardia; que aún falta mucho para librar esta maldita pandemia.
22 Mayo 2020 04:09:00
A bailar con el virus
A ver, ¿qué parte no entendemos?

Pareciera que algunos, muchos desgraciadamente, tomaron la reactivación de ciertas actividades económicas, aun con sus evidentes restricciones, como una señal que la batalla contra el Covid se estaba ganando, y nada más lejos de la realidad.

Lo único cierto es que se reactiva la actividad productiva en medio de la pandemia, con el riesgo permanente de que se disparen los contagios. El virus sigue aquí, igual de letal y con exactamente su misma capacidad de propagación.

El regresar al trabajo, en industrias y comercios, era necesario, impostergable dirán algunos, pero no hay que olvidar ni por un segundo que el Covid-19 fluye por nuestras calles, en los cientos, tal vez miles de asintomáticos, potencialmente en cualquier objeto de uso común y eso precisamente nos impide cantar victoria. Estamos muy lejos para eso.

No, lo que hay que entender es que la “nueva normalidad” nos obliga a bailar con el virus, y la única forma de hacerlo sin morir en el intento, es extremando las medidas de higiene y autoprotección; mantener siempre la sana distancia y evitar cualquier situación de riesgo, y en estos tiempos un verdadero foco rojo es cualquier concentración de personas.

Sí, hay que aprender a bailar con el Covid; asumir que estamos en la trinchera de una guerra que se libra todos los días y que está lejos de terminar.

Que seguimos en medio de una pandemia que impone condiciones a las que hay que acostumbrarse. De eso se trata ahora la vida, en esta “nueva normalidad”, de sobrevivir y no contagiarse, de bailar con el virus con todos los riesgos que ello implica. Entonces, ¿qué hay que celebrar?
21 Mayo 2020 04:09:00
Educación Covid
La “nueva normalidad” que impone la pandemia coloca sobre nuestras vidas un escenario inédito, en el que difícilmente podremos encontrar referentes o fórmulas exitosas que sean aplicables, y en materia educativa esto resulta más que evidente.

Algunos estados, como Puebla, decidieron cortar por lo sano y decretar el pase automático de todos los alumnos que cursan el presente ciclo escolar, que dicho sea de paso, y en su esencia, es un ciclo perdido.

Coahuila, en cambio, va por la evaluación de los alumnos, aunque bien a bien aún no definen cómo habrán de presentar los exámenes que acrediten su aprovechamiento.

Cabe anticipar que el proceso será de mero trámite, “para no traicionar el presupuesto asignado”, y es predecible que al final de cuentas todos habrán de pasar, ya que en Coahuila existe desde hace unos años la tradición de que prácticamente nadie reprueba, especialmente en los niveles básicos y medio, y con total independencia al desempeño o nivel de aprendizaje de los alumnos.

El tema de fondo es que las autoridades empiezan a proyectar cómo será el próximo ciclo, bajo el entendido de que las clases presenciales en aulas con 30 o 40 alumnos simplemente no serán posibles.

Exploran, por ejemplo, que grupos reducidos asistan uno o dos días a la semana, fortalecer la educación en línea y otras opciones que finalmente endosarán una parte de la carga educativa a los padres de familia y al propio interés y posibilidades de los alumnos.

Lo cierto es que la educación y las escuelas en la era del Covid no serán ni de lejos lo que eran, lo que genera una gran presión sobre autoridades que deben diseñar a marchas forzadas lo que será la “nueva educación”, la educación condicionada por un virus.


20 Mayo 2020 04:09:00
El virus, ese despiadado ladrón
El Covid-19, en solo dos meses, nos ha robado mucho.

Para empezar, la vida de más de 5 mil mexicanos, 60 de ellos coahuilenses.

La salud de otros 50 mil ciudadanos que, en muchos casos, sufrieron una verdadera agonía.

Decenas de miles de empleos formales. Sólo en Coahuila perdieron su fuente de trabajo más de 22 mil personas, 11 mil de ellas en la Región Sureste.

Y muchos más, muchísimos más en el sector informal de la economía que perdieron toda posibilidad de ingreso.

Este maldito virus nos robó también el ciclo escolar y prácticamente todos los parámetros de convivencia social a los que estábamos acostumbrados, pero además, incorporó a nuestras vidas elementos que las convierten en más penosas: miedo, ansiedad, incertidumbre y un larguísimo etcétera.

Con esto de la “nueva normalidad” empezamos a dar tumbos en un esfuerzo por acostumbrarnos a la idea de que ya nada será igual, y que invariablemente, todos los días, en todos lados, deberemos aplicar eso de la sana distancia y usar el equipo básico de autoprotección.

¿Cuánto más?… bueno, pues un par de datos nos ayudarán a comprender que esto va para largo.

A nivel federal se estima que el pico de la pandemia llegará alrededor del 4 de agosto, sí, unos tres meses para que el país sea un hervidero de contagios.

Y el Gobernador anuncia que se suspenden todos los eventos masivos, incluyendo las fiestas patrias, en lo que resta del año.

Así que el virus nos ha robado mucho, tanto, que hasta un poco también de esperanza.
19 Mayo 2020 04:09:00
Un salto al vacío
Pues ya estamos en la Fase 1 de la reactivación económica. Con sus restricciones, muchos comercios reabrieron sus puertas, algunas industrias, como la automotriz, reanudaron labores y los ciudadanos retomaron las calles.

Es cierto, la mayoría siguiendo las recomendaciones sanitarias pero como siempre, no faltó el inconsciente que aún no asimila eso de la sana distancia ni que el cubrebocas de nada sirve en el cuello, pero con ellos simplemente no se puede, son eso, inconscientes, que en tiempos de pandemia bien podrían ser señalados de delincuentes, porque el jugar con la salud propia y la de los demás es un verdadero crimen social.

El tema es que la reactivación implica el riesgo de contagios masivos. El ponderar hoy la actividad económica significa abrir la puerta a que las semanas de cuarentena solo sirvieran de contención momentánea y que ahora enfrentemos la posibilidad de la propagación masiva del coronavirus.

La Fase 1 es en su fondo un salto al vacío. Eso sí, necesario e impostergable, pero un salto al vacío.

Simplemente ya no se podía aguantar más en términos económicos. El hambre tocaba las puertas de miles de hogares y las empresas e industrias se encaminaban a pasos acelerados hacia la quiebra y cierre definitivo.

Pero el virus sigue aquí y hay que asumir nuestras vidas en esta “nueva normalidad”, bajo la amenaza constante de un enemigo formidable por su capacidad de propagación y su alta tasa de letalidad. 

No debemos confundirnos: atravesamos por una etapa crítica ya que desgraciadamente, la cultura de autoprotección y de respeto cabal a la salud de los demás sigue en pañales y hay quién aún no entiende que la premisa base para que esta “nueva normalidad” sea viable es no contagiarse y no contagiar.

15 Mayo 2020 04:09:00
Viene pase automático
No es necesario darle más vueltas. Al presente ciclo escolar se lo llevó ese devastador huracán sanitario y económico llamado Covid-19.

Simplemente es un ciclo perdido y lo más probable es que, al menos en Coahuila, se decrete el pase automático de todos los alumnos.

Y es que no hay manera de resolver el tema sin arriesgar la salud de miles, de millones de ciudadanos. Entonces el impulsar que se termine el ciclo de manera virtual, en línea, es cumplir con una suerte de requisito formal, con conocimiento pleno de que la mayoría de los alumnos no tienen acceso a este tipo de educación.

Todos los mecanismos implementados para intentar salvar el año o semestre y cumplir con el plan de estudios, resultaron de impacto muy restringido, y además comprometieron seriamente la dinámica familiar en miles de hogares.

En términos llanos no funcionó y bien harían las autoridades en explorar variantes e incluso otras posibilidades, ya que es predecible que la pandemia obligue a cambiar desde sus cimientos los esquemas educativos vigentes y que ya no tendrían viabilidad en el futuro cercano.

Se debería considerar también que la educación en casa, en la inmensa mayoría de los casos, fracasó ya que implicaba endosar un esfuerzo enorme a padres de familia, de por si sumidos en la incertidumbre sanitaria y económica, y apostaba muy alto a la voluntad y empeño de los estudiantes.

Así que, ya no le demos vueltas, este ciclo está perdido y procede el pase automático de todos los alumnos. En fin, así son las cosas en la “nueva normalidad” que impone el virus.
14 Mayo 2020 04:09:00
Diferente y poco a poco
Este lunes se dará un importante paso en la urgente reactivación económica.

Sabemos que Coahuila está listo para reiniciar actividades esenciales para el desarrollo estatal, como en la industria automotriz, minera y de la construcción, pero que el trabajo en fábricas está sujeto a la aprobación del Gobierno federal. Aún así, es inminente.

Sabemos también que la llamada “etapa 1” de la reactivación en la Región Sureste contempla la reapertura de restaurantes, eso sí, sólo al 50% de su capacidad y cumpliendo todas las medidas sanitarias; y del comercio organizado, pero limitado al 25% de su capacidad.

También, que reiniciarán operaciones los hoteles, evitando áreas comunes, y los clubes deportivos y  recreativos privados, limitados al 25% de su capacidad.

En fin, este lunes se dará este importante paso para reactivar las actividades económico-productivas. Todo se dará poco a poco y bajo condiciones ciertamente diferentes, muy diferentes a las que teníamos hace un par de meses.

Pero el tema de fondo es que este paso se anuncia justo cuando la región entra en los hechos en la mentada fase tres de la pandemia.

Sí, empezaremos a reactivar la economía, cuando la tasa de contagios está creciendo.

No hay fórmulas mágicas y reiniciar actividades productivas es impostergable, pero también hay que tener en cuenta que este peligroso virus empieza a propagarse con mayor rapidez en la región.

No queda de otra más que extremar cuidados y un poco jugar a la ruleta rusa. Total se tendría que dar tarde o temprano, y la economía ya no aguanta como para apostar al “más tarde”.

Ni hablar, esto forma parte de la “nueva normalidad” y hay que aprender a sobrevivir en ella. No hay de otra.



13 Mayo 2020 04:09:00
La “nueva normalidad”
Hoy, no hay país o región en el que no se intente avanzar hacia una suerte de reconstrucción social y económica, esferas dañadas hasta sus cimientos por la pandemia. Pero, en el mundo entero, estos intentos han resultado erráticos.

Los que nos gobiernan, los empresarios, los mismos ciudadanos, en todos lados dan tumbos en esto de establecer protocolos y diseñar rutas de cómo y cuándo se podría volver a las calles, las escuelas, las fábricas, las oficinas. Cuándo y cómo se podría volver a esa normalidad sobre la que construimos nuestras vidas.

La cuestión es que esa normalidad que añoramos ya no será más. Ahora se plantea una “nueva normalidad”, la marcada por un virus con una capacidad extraordinaria de propagación y altas tasas de letalidad.

Un virus de un comportamiento global y caprichoso, que amaga con oleadas regionales, rebrotes y variaciones. En suma, un virus que llegó para quedarse y para marcar con incertidumbre y hasta temor lo que serán las relaciones sociales futuras.

Sin ánimo de acotar la legítima esperanza de muchos de que esto pase y que en unos meses sólo quede el recuerdo de una experiencia muy amarga, los elementos objetivos de contexto, la información disponible, nos dicen que no será así.

El coronavirus marca un parteaguas sanitario, social y económico y ya nada será tal y como fue hasta hace dos meses.

Sí, en el mundo se intenta avanzar hacia una reconstrucción social y económica y de lo único que hay certeza hoy, es que la resulta no será ni de lejos igual a lo que teníamos.

Así que, asumamos de una buena vez, cada quién desde su trinchera, nuestro rol en la construcción de una “nueva normalidad” en la que la premisa base será sobrevivir y no contagiar.
08 Mayo 2020 04:09:00
Legión de desesperados
A partir de este lunes, el Gobierno del Estado intentará, por todos los medios posibles, dar los primeros pasos de un proceso paulatino de reactivación económica.

Tal vez no sea lo más prudente en términos de salud pública, ya que la pandemia está lejos de ceder, pero en términos sociales es urgente.

Simple, el aparato productivo en su conjunto no aguanta mucho más. Centenares de empresas están al borde de la quiebra, y otras de plano ya no encuentran viabilidad en el futuro cercano. El golpe para estas últimas simplemente fue fatal.

Pero hay otra arista, mucho más grave, que son las familias que hoy sobreviven penosamente sin ingreso alguno: en números cerrados hasta el momento se han perdido alrededor de 11 mil empleos formales, 11 mil coahuilenses a los que el Covid-19 dejó a la deriva.

Habría que sumar varios miles, muchos miles más, de personas que vivían de actividades informales, precisamente los más vulnerables, y que desde hace semanas simplemente carecen de cualquier ingreso.

Si no se reactivan a la brevedad las actividades productivas se estará alimentando una verdadera legión de desesperados y eso lo saben las autoridades.

Habría que imaginar a miles y miles de hombres y mujeres sin comida en sus mesas, sin la posibilidad de satisfacer las mínimas necesidades de sus hijos y hasta lógico resultaría anticipar una verdadera avalancha de robos, asaltos y saqueos.

La necesidad provoca desesperación, y esta abre las puertas a cualquier cosa. Eso es precisamente lo que se debe evitar.

Efectivamente, reactivar la economía tal vez no sea lo más prudente en términos sanitarios, pero en términos económico-sociales es impostergable.

Ni hablar, de ese tamaño es la trampa en la que nos encontramos.
07 Mayo 2020 04:09:00
Más miedo da el hambre…
La empresa AEME Asesores aplicó una encuesta entre saltillenses para determinar cuáles son las prioridades y preocupaciones de cara a la pandemia que sufrimos, y los resultados son verdaderamente significativos.

Tenemos, por ejemplo, que el 77% de los ciudadanos tiene miedo al virus y que más del 60% refiere sufrir afectaciones en su economía personal y familiar.

Y la pregunta clave: ¿en estos momentos a qué le tiene más miedo?, el 48% respondió a que su trabajo o ingreso se vean afectados, contra el 39% que expresó que a contagiarse. Sin ánimo de vulgarizar, da más miedo el hambre que el virus.

Pero no solo se trata de percepción ciudadana. En materia económica sufriremos una pandemia aún más severa que el propio coronavirus, y van dos datos, a nivel local:

Jaime Guerra Pérez, secretario de Economía, dice que en marzo se perdieron en Coahuila poco más de 5 mil 500 empleos y que en abril las cifras fueron aún más altas. Sí, se están perdiendo miles de empleos.

Y los representantes de los organismos cúpula de la Iniciativa Privada advierten que, una vez concluida la contingencia y que los sectores productivos vuelvan a operar, la recuperación de la economía tardaría de dos a cuatro años, solo para regresar al punto donde nos encontrábamos antes del impacto del Covid-19.

Entonces tienen razón los ciudadanos en preocuparse por el escenario económico. La pandemia trae consigo temor e incertidumbre, altera nuestros parámetros de vida y, efectivamente, representa riesgos muy importantes para la salud, pero lo que seguirá será aún más grave y generalizado: un país muy empobrecido al que le costará mucho tiempo y esfuerzo regresar a donde estábamos parados hace menos de dos meses… y que no era precisamente el mejor de los escenarios.
06 Mayo 2020 04:09:00
Una crisis de terror
No nos equivoquemos: una cosa es la retórica optimista y apapachadora de Andrés Manuel, basada en sus deseos y “otros datos”, y otra los escenarios que proyectan los propios funcionarios de la 4T.

El Presidente quiere mantener las cosas en calma y por eso insiste en que habremos de salir bien librados de la presente crisis sanitaria y la que crece en forma paralela, la económica, pero en la Secretaría de Economía saben que lo que viene no tiene precedente: será una crisis verdaderamente de terror.

Solo para referir un ejemplo, el subsecretario de Industria, Comercio y Competitividad de la Secretaría de Economía, Ernesto Acevedo, advierte sin ambigüedades, que el tamaño de la crisis económica que se avecina es inédito y que puede rebasar esos 19 meses que en promedio tarda el país en recuperarse de episodios recesivos.

En términos llanos, lo que nos dice el funcionario de la 4T es que una vez superada la etapa crítica, tal vez en un mes, el país tardará al menos otros 19 meses en recuperarse de los impactos económico-financieros que dejará la pandemia.

Dice Acevedo: “la magnitud de la recesión va a ser inédita, de un tamaño que no hemos visto en la historia reciente, básicamente porque en esta ocasión se han distorsionado las cadenas globales de valor, algo que nunca antes se había experimentado y cuyo impacto es demoledor, no solo para México, sino para el mundo entero”.

Así que prepárese, como pueda, que una vez sorteada la amenaza sanitaria, deberemos enfrentar como país, como sociedad, la peor crisis económica que hayamos experimentado.

Sí, aun nos falta mucho para salir de esto, y el camino que se avizora implicará grandes esfuerzos y sacrificios para regresar, si todo sale bien en los primeros meses del 2022, a la “normalidad” que teníamos antes de que nos golpeara la pandemia.
05 Mayo 2020 04:09:00
Una fábrica de pobres y desesperados
La presión crece cada día. Empresarios e industriales intentan, por todos los medios, crear las condiciones para regresar a operar, producir, trabajar, lo más pronto posible en esta nueva realidad, la de la pandemia.

Y es que en estas últimas 6 semanas, la planta productiva en su conjunto se ha visto prácticamente diezmada por las medidas de distanciamiento social que impone la contingencia.

Crece la desesperación entre empresarios e industriales (grandes, medianos y chicos), pero no más que la angustia entre los que de plano no saben si podrán comer hoy, o mañana. 

Sí, el Covid se convirtió, además de la más seria amenaza en términos de salud de la que se tenga memoria, en una verdadera fábrica de pobres y desesperados.

La pandemia nos pone a prueba, todos los días, en los terrenos sanitario, económico e incluso familiar y, la verdad, serán pocos, realmente muy pocos, los que aguanten un par de meses más en las actuales condiciones.

Por eso es vital que autoridades, empresarios, usted y yo, todos, empecemos a explorar opciones, lo más seguras posibles, para reactivar algunas esferas de nuestras vidas, bajo el entendido de que hoy la única premisa incuestionable es que debemos aprender a sobrevivir y producir bajo la amenaza constante del coronavirus.

Sí, la presión crece día con día y si bien no hay ninguna receta que garantice nuestra salud, debemos explorar mecanismos para retomar -lo que se pueda- de lo que fue nuestra vida hasta hace mes y medio, con todo lo que ello implica, ya que la otra opción es simplemente insostenible: que siga operando a todo vapor esa fábrica de pobres y desesperados que es la cuarentena por el Covid, al menos un par de meses más… imagínese, ocho semanas más.

01 Mayo 2020 04:09:00
Samantha y nuestra ‘nueva’ realidad
Samantha es una jovencita saltillense que celebró su fiesta de quinceaños en la cochera de su casa.

Por invitados, sus padres y hermanito, pero además recibió la visita de su tío, un médico que bailó con ella el tradicional vals con un traje sanitario.

La jovencita, que se veía radiante y feliz por ese gran detalle de su familia, asume con extraordinaria madurez el evento. Dice que no se trató de desafiar al coronavirus, sino de ajustar su vida a la nueva realidad que impone la pandemia.

Y tiene razón, no quedan opciones realistas más que ajustar nuestras vidas a las condiciones que impone un virus 20 veces más letal que la influenza A-H1N1 y que por añadidura, se contagia con mucho mayor facilidad.

Es la realidad del distanciamiento social, con todos los sacrificios que ello impone. Es la realidad de la sana distancia, de los filtros sanitarios, de todos los negocios y empresas no esenciales cerrados; es la realidad de los cubrebocas y el lavado constante de manos.

Es en el fondo un mundo muy distinto al que era hace apenas un par de meses. Samantha lo toma con gran madurez y se asume como parte de una sociedad marcada, acotada por la pandemia.

Va una sincera felicitación a Samantha y a toda la familia Lemus Cabello, no solo por el “quinceaños”, sino por la entereza con la que enfrentan el momento y la lección que nos regalan a todos: hay que ajustar nuestra vida a la realidad que impone una pandemia que sin duda dejará su impronta sanitaria, social y económica en los meses, tal vez años, por venir.


30 Abril 2020 04:09:00
Que el sacrificio no sea en vano
Primero, hay que reconocer que las medidas implementadas por los gobiernos estatal y municipal en Coahuila, pese a los sacrificios que implican, han resultado.

Salvo el brote en Monclova, el epicentro mismo de la pandemia en el estado, con sus 205 casos y 22 fallecimientos, hasta el corte del mediodía del miércoles, en el resto de la entidad se ha logrado contener la expansión del coronvirus y eso gracias a que la mayoría –que no todos desgraciadamente– de los ciudadanos han acatado las medidas de distanciamiento social, ya sea por voluntad y conciencia, u obligados por las circunstancias.

Pero viene una etapa crítica, la primera quincena de mayo y en la que se habrán de aplicar medidas aún más drásticas como el cierre total de comercios y la paralización al 100% de todas las actividades no esenciales.

Las autoridades saben que deben apretar aún más para mantener las cosas en el ritmo actual que, con el debido respeto a las desgracias personales, simple y llanamente han funcionado.

Sí, el anticiparse con algunas medidas de la Fase 3 resultó positivo para evitar, hasta el momento, el horror que significaría que el Sistema de Salud se viera rebasado por los contagios y eventuales defunciones masivas.

Así que, ni hablar, no queda de otra más que asumir que vienen 15 días aún más difíciles y que depende de todos el que esta etapa no se prolongue.

Hay que tener claro que con todos los asegunes que guste y mande se ha logrado contener la expansión del coronavirus. Hay que seguir así para que el sacrificio que ha significado el distanciamiento social hasta el momento no sea en vano.
28 Abril 2020 04:09:00
Dolorosa y criminal desigualdad
Vivimos en un país de brutales diferencias, de desigualdades que resultan dolorosas y hasta criminales.

Con unos pocos que lo tienen todo, en exceso, y con muchos que simplemente carecen de todo.

Las desigualdades se manifiestan por igual en los terrenos económico, social, cultural, en literalmente todas las aristas de vida.

Siempre ha sido así, y más allá de la retórica gubernamental, no existen elementos objetivos de contexto que nos permitan asumir que esta realidad vaya a cambiar en el futuro cercano.

Hoy, estas desigualdades también se manifiestan en aspectos que nos llaman a la indignación, por la coyuntura: mientras miles enfrentan el hambre todos los días por la imposición de las medidas de distanciamiento que implican el cierre, por lo pronto temporal, de fuentes de empleo, de la posibilidades de ganarse el sustento diario, hay otros ciudadanos que no entienden, que ponderan la fiesta.

Sí, en plena Fase 3 de la contingencia hay quienes se reúnen en multitudinarias fiestas y convivios y en el lance nos ponen en peligro a todos por la posibilidad de propagación de contagios.

Entonces la dolorosa y criminal desigualdad se expresa también, en quienes entienden lo que vivimos y se ocupan por protegerse y acatar las medidas de distanciamiento social, con el sacrificio que ello implica, contra los que demuestran una criminal indolencia.

Qué ganas de que la estupidez fuera considerada como delito grave y que los que hoy se asumen de vacaciones y que lo único que quieren es ir de fiesta, terminen en la cárcel.

Todos ganaríamos: la sociedad sacaría de la calle a potenciales factores de contagio y ellos, los indolentes, a los que les vale, cumplirían su anhelo de estar en grupo, de socializar muy juntitos, haciendo “nuevos amigos”.


24 Abril 2020 04:09:00
Las fosas, lo peor
La imagen, por sus implicaciones, es terrible, pero dado el contexto, es la correcta: en los panteones municipales de prácticamente todo el estado están preparando centenares de fosas para enfrentar la eventual inhumación masiva de víctimas del Covid-19.

Tal vez, el que la Organización Mundial de Salud advierta que México está por vivir el peor momento de la pandemia, o que el Gobernador señale que los próximos 15 días son críticos para intentar contener la expansión del virus y los contagios masivos, no le sacuda y aún siga anclado en eso de que realmente no pasa nada; pero tal vez el saber que se abren centenares de fosas le haga entender que esto de la Fase 3 no es un juego y que realmente todos estamos en peligro.

Hay que entenderlo, sólo si masivamente se respetan en forma rigurosa las medidas de distanciamiento social será posible contener al virus. De lo contrario, el peor de los escenarios, que se sufren, por ejemplo, en Estados Unidos, Italia o España, tocará a nuestra puerta y nadie, absolutamente nadie, a ningún nivel, está preparado para eso.

Que esas centenares de fosas se queden vacías, ese es el gran reto que enfrentamos como sociedad y para lograrlo hay que intensificar las medidas de prevención e higiene, y sobre todo, el distanciamiento social, al menos durante los próximos 15 días.

Está en nuestras manos, en las de todos, que esta penosa etapa de nuestra vida no se convierta en una verdadera y generalizada historia de horror.



23 Abril 2020 04:09:00
Asintomáticos: una ruleta rusa
No se trata de jugar al agorero del desastre y mucho menos crear escenarios de pánico ni alimentar el temor que crece en algunos sectores ante el avance de la pandemia. Se trata de estar lo mejor informados posible para tomar las decisiones correctas, en este caso, para sobrevivir.

El dato que no podemos obviar es que según el Modelo Centinela, que tanto pondera el Gobierno federal, por cada caso confirmado de Covid-19, existen entre 8 y 9 contagiados que escapan al radar, ya que en su mayoría serían asintomáticos.

Y este es el punto. Por cada caso confirmado hay al menos ocho personas que no presentan ningún síntoma, que se sienten bien, que no tienen fiebre o tos seca, pero que portan el virus y son capaces de transmitirlo.

Solo como referencia: al mediodía de este miércoles se reportaban en Saltillo 35 casos confirmados. Esto quiere decir que hay al menos otros 280 saltillenses que ya están contagiados y que simplemente no lo saben y que potencialmente pueden realizar cualquier actividad, en cualquier lugar.

Con esto en mente hay que entender que debemos extremar cuidados y mantener la sana distancia con cualquiera, ya que literalmente cualquiera puede ser portador del Covid-19.

Así las cosas solo queda reiterar el llamado a salir de casa solo cuando sea indispensable y con todas las medidas preventivas posibles, ya que de otra forma sería tanto como jugar a la ruleta rusa. 

El Covid se extiende rápidamente y literalmente cualquiera puede ser ya su portador y lo único que podemos hacer ante esta penosa realidad es mantener el distanciamiento social. Ni hablar, así nos toco vivir, o mejor dicho, sobrevivir.
16 Abril 2020 04:09:00
Susana desgracia
Basta recorrer las colonias periféricas, ingresar a los hogares de los que menos tienen para entender que algo se hizo mal, muy mal.

El Gobierno federal le apostó, desde el inicio mismo de la expansión del coronavirus, al aislamiento social, a pesar de que esto implicaba golpear una de por sí muy debilitada economía y que pondría en riesgo el sustento de millones de mexicanos.

Y sí, las medidas de distanciamiento social, el cierre de toda actividad no esencial, le pega directito y con extrema violencia, a los que menos tienen, que son muchos millones, en un país como el nuestro sumamente desigual. Lo que nunca se entendió es que la estrategia colocaba a muchos en la disyuntiva de virus o hambre.

Pero la pregunta sería: ¿existía alternativa? La respuesta es sí: seguir la recomendación de la Organización Mundial de Salud de rastrear, encontrar, aislar y tratar los contagios por coronavirus.

Muchos países ignoraron la recomendación, como Italia, España, Estados Unidos y, por supuesto, México. Los resultados están a la vista.

Y ahora cabría preguntar, ¿algún país siguió la recomendación? Pues sí, por ejemplo Corea del Sur, que logró frenar la velocidad de contagio del Covid-19 sin necesidad de paralizar su economía gracias a su estrategia de manejo de pruebas: las autoridades hicieron esfuerzos extraordinarios por identificar los casos de coronavirus y sacarlos de circulación.

Lo sé, los hubieran no son válidos y ya ni llorar es bueno. Enfrentamos la fase 3 y habrá que salir lo mejor librados de esto, pero en vía de mientras, la gran estrategia mexicana del distanciamiento social, por sus efectos actuales y los que se anticipan serán más severos en las semanas por venir, resultará para millones de mexicanos, en el terreno económico, una verdadera Susana desgracia y lo más dramático de todo es que a estas alturas, ya no hay alternativa.

15 Abril 2020 04:09:00
En manos del pueblo sabio
Este jueves Andrés Manuel anunciará las medidas que tomará la 4T para enfrentar la inminente fase 3 de la contingencia. Viene la etapa de propagación masiva y horizontal del coronavirus, lo más difícil y cabe anticipar que el Presidente evitará anunciar medidas, como el uso de la fuerza pública, para imponer el aislamiento. Eso le podría afectar en su popularidad.

Pero, sobre la visión del Presidente, las medidas restrictivas en los hechos y en la mayoría de los estados, han subido de rigor en las últimas semanas, y serán aún más severas, aunque López Obrador diga que todo queda en la decisión consciente y voluntaria de los ciudadanos para hacer caso a las recomendaciones y evitar que la emergencia nos rebase.

Gobernadores y alcaldes, de todos los signos ideológico-partidistas, saben que fuera de la burbuja del pueblo bueno y sabio, en el mundo real, se requieren medidas que rayan en el estado de excepción, como el toque de queda que impuso el Alcalde de Lamadrid, para obligar el distanciamiento social, o las medidas que impuso el Municipio de Monclova, que restringen al máximo la movilidad.

Saben que eso de que el país está preparado es solo retórica, saben que el sistema de salud está al borde del colapso y que no hay personal ni infraestructura para hacer frente a la propagación masiva. Por eso se adelantan con medidas para obligar el “quédate en casa”.

Aún así, siendo realistas y a estas alturas, ya con la fase 3 encima, todo queda en manos de los ciudadanos, en nuestra capacidad de entender la magnitud de lo que enfrentamos y lo vital, en términos de sobrevivencia, que resulta incluso prepararnos para el aislamiento forzado.

Sí, nunca antes tanto estuvo en manos de la población, en que todos acatemos las medidas de distanciamiento y de extremar cuidados personales.

Ni hablar, caímos en una trampa y hoy todo queda en la “decisión consciente y voluntaria de los ciudadanos” y eso, por las evidencias cotidianas, da francamente mucho miedo.


14 Abril 2020 04:09:00
Qué Dios los bendiga
Lo que relataré lo subió a su muro de Facebook una enfermera saltillense hace un par de días: es una foto donde se ve a un grupo de 12 jóvenes, no mayores de 20 años, muy juntitos, sin cubrebocas, sonrientes, celebrando una “posada de Semana Santa” bajo la leyenda “Si muere uno, morimos todos” y el hashtag Covid-19.

La enfermera consigna, y cito: “Y uno saliendo a trabajar todos los días. Arriesgándonos a nosotros mismos y a nuestra familia. Salvando vidas, para que unos inconscientes salgan con sus cosas” y remata: “Ya ni enojarse es bueno, Dios los bendiga”.

Pues si, que Dios los bendiga, por ser jóvenes, inconscientes, por ignorar las medidas de sana distancia, por apostar su vida y la de muchos más al “no pasa nada” y al que viva la fiesta, mientras médicos y enfermeras se juegan la vida todos los días ante ese enemigo invisible y que según la Organización Mundial de Salud es 10 veces más letal que el H1N1: el coronavirus.

Ojalá y que alguno de estos jóvenes viera lo que este virus es capaz de hacer, viera lo que sufren las personas contagiadas, lo que significa un colapso pulmonar y que alguien le hiciera entender que esto no es juego.

Ojalá y que por obra de un milagro, mucho más allá de su actual capacidad intelectual, estos jóvenes pudieran comprender que el país entero enfrenta la peor crisis sanitaria y económica de la que se tenga memoria.

Que como país tardaremos mucho en recuperarnos y que desgraciadamente miles de familias saldrán de esta contingencia sin algún ser querido y muchas más en el peor de los escenarios en cuanto a su economía y que por eso la broma de que “si muere uno, morimos todos”, es por decir lo menos, de mal gusto.

Sí, que Dios los bendiga y que no permita que su juvenil inconsciencia afecte a alguien más.


10 Abril 2020 04:09:00
De suicidas y criminales
Si a estas alturas usted es de los que piensa -y espero que forme parte de un segmento muy marginal- que las medidas que impulsa el Gobierno estatal para literalmente imponer el “quédate en casa”, son exageradas y que caminan en los linderos del estado de excepción, ahí le va un dato que simplemente no podrá desdeñar.

El Sector Salud federal estima, gracias a la aplicación del llamado Modelo Centinela, que la epidemia de coronavirus es ocho veces más grande, más grave: que realmente no son tres mil 500 casos positivos en el país, sino que habría más de 26 mil mexicanos contagiados en este momento.

En Coahuila hay, confirmados, más de 130 casos. Esto quiere decir que al menos otras 900 personas portadoras del virus caminan por nuestras calles, asisten a los supermercados y realizan tareas cotidianas sin saber que son factores de propagación.

Esto no se puede ignorar. La pandemia se extiende por todo el país y a una velocidad que anticipa la fase 3 de la contingencia en cuestión de días, un par de semanas a lo sumo.

Entonces enfrentamos un panorama mucho más grave de lo que las cifras y estadísticas referían hasta hace un par de días, y eso explica el exhorto casi desesperado del Gobierno federal a permanecer en casa.

Parecería ocioso, pero por la evidencia quedan muchos que no entienden, y a ellos hay que insistirles, una y otra vez, que hay que incrementar las medidas de higiene y autoprotección y especialmente ser muy riguroso con el distanciamiento social, porque no hacerlo hoy resulta potencialmente suicida y francamente criminal.
09 Abril 2020 04:09:00
Nuestra historia de horror
Nunca antes, tantos, habíamos compartido, en tiempo real y sufrida en carne propia, una verdadera historia de horror.

Nuestros días, y desde hace semanas, están marcados por la incertidumbre, el temor, y la expectativa más realista es que el estado permanente de zozobra –al ver como se trastocan todos nuestros parámetros de vida– se prolongará al menos seis semanas.

Sí, seis semanas más, obligados al distanciamiento, a la sana distancia, con todo cerrado, sin espacios de convivencia social, ni margen para ella porque está en juego nuestra propia salud.

Seis semanas más, si bien nos va, de incorporar nuevas y más severas medidas restrictivas, de ver cómo se pierden miles de empleos, de cómo cientos de empresas quiebran, de cómo se saturan los hospitales, de temer a cada minuto el ser contagiado de un virus que explora más altos niveles de propagación y letalidad.

No, nunca antes habíamos experimentado algo similar, que el temor y la incertidumbre nos marcara en cada paso y que hasta las más simples y cotidianas tareas se vuelvan un verdadero reto.

Pero no hay de otra: habrá que sobrevivir, al entorno, a la amenaza sanitaria y económica y a lo que será probablemente nuestro peor enemigo, nuestro propio estado anímico.

Sí, somos personajes involuntarios de una película de horror en la que nuestra única misión es sobrevivir pese a que el guionista parece empeñado en complicar a cada minuto la trama.

En fin, pues lo único que nos queda es explorar con nuestras acciones, en cómo afrontamos el día a día, si somos personajes de relleno o merecemos llegar hasta el final, cualquiera que este sea.

07 Abril 2020 04:09:00
Estupidez, el gran aliado del Covid-19
Pues la Guardia Nacional se da a la tarea de pedir a la población permanecer en casa y en Coahuila ya es obligatorio el uso de cubrebocas.

Pero, ¿es necesario que policías y militares nos recuerden la importancia de no salir de casa, salvo que sea indispensable?

Sí, es necesario, ya que por la evidencia el Covid-19 tiene un aliado formidable: la estupidez.

Seguramente usted conoce a alguno: son muchos, pululan por todos lados: se les puede ver en el supermercado, en la calle, en las filas para entrar al banco. Son a los que les vale la contingencia. Son los que olímpicamente ignoran la sana distancia. Son los que caminan despreocupados, incluso en grupos, sin las mínimas medidas de autoprotección.

Son los que dicen que no pasa nada; son los que incluso cuestionan la potencialmente devastadora propagación del coronavirus. Son los que minimizan los datos, la cifra de contagiados, de muertos, los que dicen que hay que aprovechar antes que se ponga la situación más difícil… y sí se pondrá más difícil gracias a ellos.

Son los que creen que están de vacaciones y que viva la fiesta… y con su actitud nos ponen en peligro a todos. Son los que con su irresponsabilidad lanzan una mentada de madre a los médicos y enfermeras que hoy se juegan la vida, especialmente en las clínicas del Sector Salud.

Caray. En circunstancias como la presente, quéganas de que la estupidez estuviera tipificada como delito grave, porque hoy ignorar las medidas de distanciamiento social resulta simple y sencillamente un crimen social.

03 Abril 2020 04:08:00
Diputados, den la cara…
Los invito a un ejercicio de contrastes.

Por un lado tenemos dos ejemplos de lo que significa para miles el quedarse en casa: Don Rogelio, un hombre viejo, curtido por los golpes de la vida, hurga en los contenedores de la Zona Centro en busca de cartón. De eso vive. No puede quedarse en casa. Si lo hace no come. Así de simple.

Dice que gana aproximadamente 40 pesos al día, ¡40 pesos!, lo que le ayuda –a él y su familia– a sobrevivir a base de tortillas y chile.

Otro caso, el de René, que vive en la colonia Santa Cristina. Aguantó poco con eso de la paralización de actividades y distanciamiento social. No tiene ingresos y ya tuvo que vender su refrigerador; en su alacena, hoy, solo hay un kilo de frijol. No sabe cómo habrá de sobrevivir mañana, pasado.

Por el otro lado tenemos a los 25 diputados locales que reciben mensualmente, entre dieta y apoyos legislativos, 90 mil pesos en números cerrados.

Todos y cada uno de nuestros legisladores afirman, cada vez que pueden, que los mueve su compromiso de servicio, su vocación a defender las causas más sentidas de la población.

Bueno, ¿qué les parece si del discurso pasan a los hechos? Que les parece si destinan, cada uno y en la forma que mejor les acomode, esos 90 mil pesos, un mes de ingresos, para ayudar pero ya a los Rogelios y Renés que están sumidos en la incertidumbre, en el miedo.

Diputados, queda en sus manos y en lo que realmente entiendan por eso de vocación de servicio y compromiso social.

Total, sin esos 90 mil pesos, pues mucho no habrán de sufrir, ¿verdad?

02 Abril 2020 04:08:00
Monclova, lo peor que puede pasar
No hay que caer en pánico, pero sí hay que saber exactamente dónde estamos parados, como sociedad, como mexicanos, en esto de enfrentar la emergencia por coronavirus.

El Gobierno federal sostiene que se preparó, desde hace meses, para enfrentar la propagación del virus, pero los hechos nos dicen otra cosa y Monclova es el ejemplo más dramático.

Hace casi dos semanas, un trailero infectado llega a la Clínica de Zona. Es atendido en urgencias. Tiene contacto con al menos una docena de médicos y enfermeras que resultan todos infectados. A los días muere, y posteriormente también uno de los doctores que lo atendió; otro se encuentra en terapia intensiva.

Pero hoy se habla que una treintena de esta misma Clínica de Zona estaría contagiado de Covid-19.

Hablamos de médicos del IMSS, muchos de los cuales tienen consulta privada. Se trata de profesionales de la salud que tienen contacto cercano con docenas de personas al día y a los que apenas se les someterá a la prueba para saber si tienen o no el virus.

Sí, así de preparados estamos hoy para enfrentar la emergencia. Por esto es precisamente que médicos y enfermeras claman por apoyo. No hay que decir que estamos preparados. Hay que dotar al personal que se encuentra en la trinchera de todo lo que necesitan.

Esto no se combate con discursos ni buenas intenciones. Se combate con prevención y con acciones puntuales, ya que de lo contrario el ejemplo de Monclova se expandirá como el virus mismo.

Y es justo en este escenario de riesgo donde hoy estamos parados.




31 Marzo 2020 04:09:00
Estamos realmente en peligro
Definitivamente, que difícil resulta no estar sumido en la incertidumbre, incluso en el miedo.

Las autoridades se preocupan por no generar pánico entre la población, pero las medidas que toman no anticipan nada bueno.

La Secretaría de la Defensa Nacional intenta reclutar masivamente médicos y enfermeras para hacer frente a lo que viene. La SEP desmiente que se cancele el presente ciclo escolar, pero lo cierto es que las “vacaciones obligatorias” se prolongarán hasta mayo, al menos.

Y la Secretaría de Salud federal llama a la población a quedarse en casa un mes. Estamos, dice en tono dramático el subsecretario López-Gatell, ante la última oportunidad para evitar que la situación se salga de control, ya que enfrentamos como país un periodo acelerado de casos de coronavirus.

El funcionario dice: “Es nuestra última oportunidad; es impostergable que de manera masiva, nos restrinjamos y nos quedemos en casa”. Además, no descarta el uso de la fuerza para imponer la cuarentena. 

Y para acabarla, dice que México tendrá una epidemia larga, que podría extenderse hasta septiembre, con las presiones económicas y sociales que ello implicaría. Así de grave es el panorama que enfrentamos.

Caray, qué difícil es no estar sumido en la incertidumbre, cuando estamos realmente en peligro, sanitario y económico.

Aún así, hoy lo único que podemos hacer como ciudadanos, con todo lo que ello implica, y en la medida de lo posible, es quedarnos en casa. Por su bien, por el de todos.
25 Marzo 2020 04:09:00
La triple contingencia
Pues oficialmente estamos en la fase 2 de la contingencia por el coronavirus. Esto significa que ya se registran casos en el país de transmisión comunitaria, de contagio horizontal. Y tarde o temprano, entraremos en la fase 3, que es la dispersión generalizada. Así ha pasado en todos lados.

Pero en forma paralela y simultánea se registran otras dos contingencias, la económica y la social. Entramos pues en una suerte de tormenta perfecta.

En el terreno económico el aparato productivo en su conjunto, tanto industria como comercio y servicios, se encamina a pasos agigantados a sus límites de viabilidad; el empleo y los salarios estarán severamente comprometidos y la economía familiar en un riesgo de tal magnitud como no se había presentado en muchas décadas.

En el terreno social las medidas de distanciamiento y la reiterada recomendación de no salir de casa salvo que sea estrictamente necesario, ponen a prueba nuestra capacidad de adaptación. Nos obligan a la socialización cerrada y familiar. 

Ya los expertos advierten de problemas de ansiedad y depresión, así como un eventual disparo en los casos de violencia al interior de los hogares.

Esta triple contingencia nos pone a prueba a todos, y sacará lo mejor o peor de cada uno de nosotros.

Así que prepárese, como Dios le dé a entender, para enfrentar las crecientes presiones de salud, económicas y sociales, y ojalá que esto saque lo mejor, y no lo peor de usted.
24 Marzo 2020 04:09:00
Y cada quien por su lado…
El Covid-19 se sigue expandiendo por el país. Si bien la mayoría de los casos son de los llamados importados, lo cierto es que es urgente que se homologuen criterios para evitar su propagación horizontal.

Y aquí surgen dudas. Cada Estado toma las medidas que cree pertinentes mientras que el Gobierno federal sigue anclado en el carril de baja velocidad.

Resulta por decir lo menos inquietante que, en estados como Jalisco, el Gobernador llame a la ciudadanía a un aislamiento voluntario, bajo el criterio de que más valen días o semanas de sacrificio, que enfrentar meses de contingencia sanitaria.

Pide también cancelar los vuelos procedentes de países o regiones donde el virus se encuentra fuera de todo control.

Pero en cambio, el Presidente plantea como tema discutir si hay que saludarnos tocándonos el corazón, o si es mejor hacerlo con los codos.

¿Qué parte de que con el coronavirus no se juega no se ha entendido aún?

¿Qué parte de que el distanciamiento social es la receta más adecuada para evitar escenarios como los de Italia, España o incluso Estados Unidos no terminados de asimilar?

En fin, a los ciudadanos nos toca seguir cuidándonos, aplicar todas las medidas recomendadas de higiene y evitar al máximo posible salir de casa, ya que por lo visto, de las autoridades, de los más altos niveles, solo podemos esperar mensajes encontrados y ambigüedades.

No cabe duda, hasta en una contingencia de la seriedad y gravedad como la que enfrentamos, México es un país surrealista.

20 Marzo 2020 04:09:00
La pasividad presidencial
En la antigua Roma, cuando un general desfilaba victorioso por las calles, un siervo caminaba a su lado y le decía repetidamente “recuerda que eres mortal”, para que no olvidara que el poder es efímero; era un llamado para contener la desmesura que provoca el éxito y que posteriormente suele desembocar en abusos de poder.

En México cómo nos ha hecho falta ese personaje o institución que les recuerde a los presidentes en turno que son mortales -aunque se crean la medida de todas las cosas-, que el poder acaba y que simplemente no pueden, no deberían hacer lo que quieran cuando les venga en gana.

Todo esto a colación de un suceso extraordinario el pasado martes 10 en la Cámara de Diputados. Porfirio Muñoz Ledo les gritó lambiscones a sus compañeros de la 4T que se someten en automático a todo lo que disponga Andrés Manuel. Eso, lo llamó Porfirio, es la dictadura del silencio.

Y tiene razón, nadie le dice NO al Presidente, nadie le advierte que si bien muy honesto y bien intencionado, es humano y puede cometer errores. No, nadie, ni en su Gabinete ni en ningún lado se atreve a cuestionar las decisiones de Andrés Manuel.

Asunto grave. Bien apunta el tapatío Diego Petersen: alguien le debería decir al Presidente que lo que está en juego no es su popularidad sino el presente y futuro del país y que si bien eso de administrar la esperanza de un pueblo que lo sigue y quiere es parte del arte de gobernar, también lo es el enfrentar los golpes de la realidad y entender que ésta no cambia solo porque es su voluntad. 

Si, cómo nos hace falta alguien que le diga que no todo es como lo imagina y que tiene la altísima responsabilidad de velar por la seguridad de todos los ciudadanos… y le haga entender que ya es francamente preocupante la pasividad con que reacciona ante la pandemia del coronavirus.


17 Marzo 2020 04:09:00
Las semanas que viviremos en peligro
Es cierto, ante el coronavirus lo último que podemos, que debemos hacer, es caer en pánico. No podemos establecer como lógica de vida el temor, pero lo que sí hay que tener muy en claro es que a esta pandemia hay que respetarla, y mucho.

Nos encaminamos a pasos agigantados hacia la fase 2 de contingencia sanitaria. Vienen medidas aún más drásticas para evitar la propagación del Covid-19. Viene la sana distancia como regla básica de convivencia social.

Hay que entenderlo, no es gratuito que se hayan suspendido prácticamente todos los torneos deportivos, todos los eventos culturales y artísticos y que a partir del viernes se suspendan las clases en todo el país. Incluso hay estados que decidieron adelantar la fecha y ya no hay clases.

No son vacaciones: Se trata de evitar las concentraciones, de reducir al mínimo indispensable la interación social; se trata de extremar los cuidados.

Y hay algo que se debe tener muy en cuenta. Si usted está enfermo de las vías respiratorias, no importa si es una simple gripa o influenza estacional, debe extremar los cuidados personales y asumir la gran responsabilidad de evitar por todos los medios contagiar a alguien más.

En esta etapa, y ante los signos que nos advierten que todos viviremos en riesgo las próximas semanas, resultaría francamente irresponsable y antisocial el estornudar o toser sin cubrir su boca con el brazo.

Se trata no solo de educación, se trata de entender que todos debemos estar lo más fuertes y sanos posibles para enfrentar lo que viene. Simple, con este virus no se juega.
05 Marzo 2020 04:08:00
La arrogancia de Bartlett
Qué complicadas de entender las posturas que asumen los brazos operativos de la 4T; que complicado de entender la arrogancia con la que el director de la CFE, Manuel Bartlett, juega con el presente y futuro de miles de familias.

Qué difícil de aceptar que ante graves problemas económicos y sociales, la CFE responda como si se tratara de una empresa privada, y olvide lo que realmente es, una empresa de Estado que debe ponderar los contextos antes de tomar decisiones que golpean a regiones enteras.

La Carbonífera debe cambiar su vocación económica. Eso es un hecho, pero no puede hacerlo de la noche a la mañana. Se necesita tiempo, mucho tiempo y se necesita de inversión.

Pero el tema es que hoy, la región necesita con urgencia que la CFE reactive las compras de carbón. La población que de ello depende se encuentra en situación límite, ya no aguanta más.

Y ante esto, Manuel Bartlett responde que las bodegas están llenas y las carboeléctricas están paradas. Que no puede reactivar las compras. Entonces?

Qué es eso de ofrecer un mejoralito ante una enfermedad terminal. Qué es eso de que se habrá de revisar la posibilidad de un contrato emergente, que de concretarse, aterrizaría en mes y medio. Bueno, pues la Carbonífera no tiene mes y medio para recibir solo un paliativo.

Sí, de plano, qué difícil resulta entender las formas, los modos de los operadores de la 4T. Y no hay que olvidar que en este asunto el presente y futuro cercano de miles de familias es lo que está en riesgo.






08 Octubre 2019 04:09:00
Depredadores
El caso de los abusos sexuales cometidos contra al menos dos niños en el kínder Guadalupe Borja sacudió, literalmente, a la sociedad saltillense, por la naturaleza misma del delito, por la edad de las víctimas y por el hecho de que los agresores, los depredadores, resultaron finalmente adultos a los que se confió la responsabilidad de cuidar a menores.

El caso ejemplifica, además, la cuestionable visión de las autoridades respecto a agravios que, si bien no se consideran de alto impacto, como los cometidos por la delincuencia organizada, de hecho lo son por trastocar fibras tan sensibles como la salud física y emocional de niños.

La cuestión es que la Fiscalía decidió mantener hermetismo y ambigüedad, lo que abrió las puertas a la especulación y las versiones extraoficiales, indignas de una autoridad que debe asumir su responsabilidad de informar a la ciudadanía de manera puntual y específica, en un caso que se ventiló profusamente en los medios de comunicación.

Y el colmo: la Fiscalía llegó a afirmar que las víctimas ya estaban canalizadas y eran atendidas, cuando los propios padres desmintieron, tres días después de haber interpuesto la denuncia, que alguna autoridad les hubiera hecho caso.
De ese punto siguieron seis días más de un manejo torpe, desaseado, con las familias de las víctimas como rehenes de una administración de datos de la que ni siquiera fueron informados.

El caso es un drama, por cualquier arista que se quiera abordar. Es hasta ridículo agregar la ambigüedad de autoridades y mucho más grave el que pretendieran vender la especie de una pronta y eficaz respuesta, cuando en realidad tardaron, y varios días, en armar una estrategia para enfrentar el reclamo de los agraviados. Ojalá que las autoridades aprendan algo de este caso.
04 Octubre 2019 04:09:00
Privilegios
Hay cosas que hay que saber, aunque lastimen, que se deben incorporar a nuestro repertorio de referencias sobre el pasado cercano, aunque no podamos hacer nada al respecto.

Una de esas cosas es los miles de millones de pesos que “perdonó” Hacienda en las administraciones de Calderón y Peña Nieto a centenares de políticos, empresarios, artistas y deportistas, a los que de forma totalmente discrecional e injusta condonó impuestos simplemente porque podían hacerlo, como favores, como “ayudas” a amigos e incondicionales, por intereses políticos y coyunturales que nada tienen que ver con el principio de universalidad de las leyes que nos rigen.

Los datos duros refieren que de 2007 a 2015 el SAT otorgó perdones fiscales por 274 mil millones a –para no caer en la tentación de mencionar a centenares de personajes– la casta privilegiada, a la élite, a los que ciertamente no necesitaban el perdón, salvo tal vez, para hacerlos sentir parte del bandidaje que metía la mano en ese botín que era el erario.

Y ya, el propio Andrés Manuel dice que, y cito: “eran condiciones toleradas, legales, estaban establecidas en la ley”. Claro, lo dijo para exculpar a una de las beneficiadas, a la actual presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, que obtuvo una condonación en la gestión de Peña Nieto, por 16.4 millones de pesos, en 2013.

Pero en el lance, pues exculpa a todos y entonces solo queda procesar este coraje al conocer otro dato de esa montaña de privilegios, corruptelas, desvíos, aplicación discrecional de la ley e impunidad que describen al “antiguo régimen”… y ya.

Todos sabemos que no vivimos en Dinamarca, que es el país que está en el top de los países menos corruptos, pero caray, parece que en el pasado cercano, los que nos gobernaban estaban decididos a destronar a Somalia como el régimen más corrupto del planeta.

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